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Poemas
del libro El mar y el espejo CAPITÁN Y CONTRAMAESTRE En los bares de
Dick el Sucio y Joe el Desgarbado nuestras copas
bebimos de un trago, unos con Margery
arriba fueron, otros, ay, con
Kate; y de dos en dos,
como gato y ratón, los desamparados
jugaron a las casitas. Allí la rica
Meg,
la amiga del marino y
Marion, la de
ojos de vaca, me abrieron sus
brazos, pero yo me negué a pasar
adentro; no andaba yo tras
una jaula donde desanimarme
en mi vejez. Los ruiseñores
lloran en los huertos de
nuestras madres, y los corazones que
hace tiempo destrozamos hace tiempo que
destrozan a otros; las lágrimas son
redondas, el mar es profundo: échalas por la
borda y a dormir.
MASTER
AND BOATSWAIN At Ditty Dick´s and Sloppy Joe's / We drank our liquor
straight, / Some
went upstairs with Margery. / And some, alas, with Kate; / And two by two like
cat and mouse / The homeless played at keeping house. // There Wealthy Meg, the
Sailot's Ftiend, /And Marion, cow-eyed, / Opened their atms to me but I //
Refused to step inside; / I was not looking for a cage / In which to mope in my
old age. // The night- ingales are sobbing in / The orchards of our mothers, /
And hearts that we broke long ago / Have long been breaking orhers; / Tears are
round, the sea is deep: / Roll them overboard and sleep.
MIRANDA Mi Amado es mío
como son solitarios los espejos, como el pobre y el
triste son reales para el buen rey, y la verde y alta
colina descansa siempre junto al mar. Alto saltó el
Hombre Negro tras el árbol más viejo, dio una voltereta y
huyó con aspavientos; mi Amado es mío
como son solitarios los espejos. La Bruja graznó, su
cuerpo ponzoñoso se deshizo en la
luz como el agua se sale de la fuente y la verde y alta
colina descansa siempre junto al mar. En su encrucijada, también, el Anciano rogó por
mí; por sus mejillas demacradas, lágrimas de gozo
corrían: mi Amado es mío como son solitarios los espejos. Me besó al
despertar, y no hubo lamentos; el sol brillaba
sobre barcos, ojos, guijarros, todo, Así pues, para
recordar nuestro cambiante jardín, nos juntamos como
niños para bailar en círculo: mi Amado es mío
como son solitarios los espejos y la verde y alta
colina descansa siempre junto al mar
MIRANDA My
Dear One is mine as mirrors are lonely. / I As the poor and sad are real to the
good king. / And the high green hill sits always by the sea. // Up jumped the
Black Man behind the elder tree. / Turned a somersault and ran away waving; / My
Dear One is mine as mirrors are lonely. // The Witch gave a squawk; her venomous
body / Melted into light as water leaves a spring / And the high green hill sits
always by the sea.// At his
crossroads, too, the Ancient prayed for me; / Down his wasted cheeks tears of
joy were running: / My Dear One is mine as mirrors are lonely. // He kissed me
awake, and no one was sorry; / The sun shone on sails, eyes, pebbles,
anything.
/ And
the high green hill sits always by the sea. // So, to remember
our changing gar- den, we / Are linked as
children in a circle dancing: / My Dear One is mine as mirrors are lonely. / And
the high green hill sits always by the sea.
Traducción de Antonio Fernández Lera
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