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APUNTES  BIOGRÁFICOS

 


Es uno de los autores mas prolíficos del mundo carolingio y jugó un papel esencial en el renacimiento cultural de su tiempo, a juzgar por sus conocimientos clásicos y científicos, sus relaciones europeas, la gran cantidad de alumnos y la eficacia de sus métodos de enseñanza. 

Nacido en Northumbrie (Reino Unido), hizo sus estudios en la escuela catedralicia de York, dirigido por un discípulo y amigo de "Bède el Vénérable": el archivista Egbert (+766) y luego por su sucesor Aelbert. Ordenado diacono a los treinta, nunca fue confirmado. Sucedería en la enseñanza a Aelbert en 765 o 766 como profesor, dirigiría la escuela à partir de 778 y compaginaría esa función con la de bibliotecario. Regresando de una misión en Roma se encontraría con Carlomagno en Parma en 781 y, respondiendo a una invitación del emperador, se 

Consejero cultural y político muy escuchado, participó en la redacción de numerosos tratados, ensayos, decretos y organizó la enseñanza de los jóvenes de la corta, dirigiendo la reforma de la escuela palatina, donde instauro el estudio de siente artes liberales: trivium y quadrivium, y fundó una muy interesante biblioteca. Asimismo fue un brillante conferenciante y orador de la Real Academia, que frecuentaban el rey y sus cercanos, y las mujeres de la corte, la élite de los hombres de ley, de la Iglesia, del poder, diplomáticos, poetas, eruditos y teólogos de muy diversos orígenes. Carlomagno escucha el discurso del consejero Alcuin

Participó en lograr una buenas relaciones entre Inglaterra y Carlomagno, tomó posiciones valientes en la querella de los iconoclastas y sobre todo contra la herejía adoptianista planteada en España por Felix de Urgel y Elipande. Fue abad de varios monasterios: Ferrières-en-Gâtinais, san-Josse-sur-mer, Saint-Loup de Troyes, Flavigny, y fue designado para dirigir el mas importante de todos, el de san-Martin de Tours, que llegó a incluso a aportarle su posterior denominación: Alcuin de Tours.

En el 796 sucedió a su amigo "Ithier el aquitano", con la ayuda de su otro amigo, el reformador  Benoît d'Aniane, ocupándose de agrupar en el 800 a los benedictinos de Septimanie para implantar una regla mas rigurosa que la de los paulistas, fundación realizada en las cercanías de san-Martin.

Ocupado en reformar rigurosamente la enseñanza en san-Martin, asimismo convirtió su centro como elemento de influencia de toda la cultura de Occidente y cuyas producciones bibliograficas pasaron a ser la gloria de las bibliotecas del mundo. Entre Corbie, san-Riquier, Chelles y Tours, la grafía carolingia impuso sus grafías claras y sumamente equilibradas en un latín perfectamente correcto.

Sería en Tours que, en los últimos ocho años de su vida, Alcuin dirigió la mayor parte de su obra. La abundante correspondencia que expedía a las cuatro esquinas de Europa mostró una terminología de las mas brillantes que se conocen en su época. Al contrario que los ingleses, los franceses lo han podido traducir. No hay área del saber que no haya sido tocado: gramática, retórica, historia, astronomía, poesía,  poesía conteniendo tratados de moral y de exégesis, la vida de los santos en prosa y verso (san Vaast, san Willibrord, san Riquier, san Martin).

Los comentarios de los filósofos, del Cantar de los Cantares, de El Eclesiastés, del Apocalypse, de San Paul, se destacan por un conocimiento que supero en profundidad a todos los predecesores: Jérôme, Augustin, Grégoire el Grande, Bède. Todo ello además de la revisión detallada que realizo para las biblias en uso en la época. La que ofreció en 801 a Carlomagno fue tomada durante mucho tiempo como texto de referencia. 

John Boswell, en Christianity, Social Tolerance and Homosexuality, (Chicago: 1980), escribió:

Un elemento claramente erótico.... es notable en el círculo de amigos presidido por Alcuin la corte de Carlomagno. este grupo incluye algunos de los mas brillantes estudiantes del momento (Theodule of Orleans, Anglibert, Einhard, entre otros). Pero la componente o substrato erótico subsiste principalmente entre Alcuin y sus pupilos.  Los amigos intimo de ese circulo de amistad masculina se conocían entre sí por alias denotando mascotas o animalillos, la mayoría obtenidas de alusiones clásicas, las Églogas de Virgilio...

Un poema particularmente famoso esta dedicada a un alumno que Alcuin llamaba "Daphnis" y lamentaba la marcha de otro joven estudiante "Dodo" que aparece en el poema como "Cuco". La prominencia del amor en los escritos de Alcuin, todos los que están dedicados a otros hombres, es sorprendente. Uno espera la hipérbole en la poesía, pero incluso en la prosa de la correspondencia de Alcuin hay elementos que sin duda pueden incluso denominarse como "apasionados". El intelectual que iluminó con brillo cultural toda la Europa carolingia a menudo escribía cartas de exuberante amor, como la siguiente "Epístola 10" (para un obispo amigo)

"Pienso en su amor y amistad con tan dulce recuerdo, reverendo obispo, que anhelo aquel tiempo encantador cuando podía acariciar su cuello dulcemente con los dedos de mi deseo. Alas, si ello me garantizase, como lo fue para Habakkuk [Dan. 14:32-38] ser transportado hasta usted, para arrellanarme entre sus brazos... como cubriría, con  labios apretados suavemente, no solo sus ojos, orejas y boca, sino también cada dedo de manos y pies, no solamente una vez sino muchas veces..."

 

LAMENTO POR " CUCO" (*)

Oh, Cuco, que cantó y el arte huyó 
Dónde está tu calidez, en las huellas del tiempo
tu delicadeza, ahora, todos los hombres lamentan su muerte,
Ellos dicen "nuestro cuco ya no regresará mas".
Ah, déjelo regresar, él no puede morir,
Déjelo volver cuando regrese la primavera,
y que entone todas las canciones que él solía cantar.
pero volverá otra vez? Yo sé que no.. Yo...

Temo que vea la oscuridad  romper sobre su cabeza,
atrapado en el remolino, muera debajo de las olas,
Siéntelo por mi, si el enfermo dios del vino
le ahogó en la profundidad donde las cosas jóvenes encuentran sus tumbas.
Pero si el aun vive, seguramente volverá,
Volverá al nido amable desde los cuervos feroces.
Cuco, quien te ha tomado del lugar donde anidabas?
Pero volverá otra vez? Ningún hombre lo sabe.

Si amas las canciones, Cuco, entonces regresa,
regresa, regresa otra vez, rápidamente, rezo para que vengas.
Cuco, no te demores, regresa a casa nuevamente,
Daphnis a quien amamos anhelantes.
Ahora la primavera está aquí, aguardando tu despertar.
Alcuin el viejo piensa mucho en tí.
En las praderas se van los bueyes paciendo;
Solo el Cuco no está. Donde esta?

Gimiendo por el cuco, todos se lamentan por él,
felices nos dejó: lloraremos si viene?
Déjalo venir llorando, que llore pero que vuelva,
Si, lloraremos con él, gemiremos su gemido.
a menos que seas como una roca, aunque llores con nosotros.
Como no podría ser así, cuando te recordamos?
No llora el padre que ha perdido a su hijo,
El hermano por el hermano aun no está llorando?


Una vez fuimos tres, pero con un solo corazón.
El miedo es para dos, ahora que el tercero no está.
Está huido, se ha marchado, pero el pesar permanece;
El llorar es amargo, por el querido que está en nuestro pensamiento.
Envía una canción para él, envía una canción con sentimiento,
Los cantos traen el cuco a casa, eso es lo que dicen
Puede que aun seamos felices, puede ser que sea maravilloso.
Recuérdanos a veces, Amor, dinos que todo te va bien.

 

(*) Trans. Helen Waddell, en Penguin Book of Homosexual Verse, ed. Stephen Coote, (Harmondsworth: Allen Lane, Penguin, 1983), 112-114

 

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ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO