|
Francisco
de Moraes Alves ("Chico Viola") nació en Río de Janeiro el 19 de Agosto de 1898. Hijo
de José e Isabel, portugueses, nació en la calle Conselheiro Saraiva, en el centro, siendo criado
en los barrios da
Su padre, que tocaba algunos
instrumentos y era dueño de una botica, falleció en 1919 dejando a la
familia prácticamente en la pobreza.
Tuvo tres
hermanas: Ángela, la mayor, Lina y Carolina. Lina, con el nombre
artístico de "Nair Alves" sería una conocida actriz de revista y de
radionovelas. José, el único hermano, poseía una hermosa voz, pero murió
con apenas 18 años, en 1918, durante una epidemia de gripe.
Francisco
cursó solamente la escuela primaria y
desde niño se interesó por la música. De la hermana Nair recibió una guitarra
ye
las primeras lecciones.
Tuvo
Francisco Alves la infancia libre y feliz de los niños de su tiempo, en
los barrios de Saúde, Estácio y Vila Isabel, pateando balones de trapo,
faltando a las aulas y desgastando zapatillas. Era poco afecto a
los libros, claudicando en gramática y habilidoso en los cálculos, pero
siempre inclinado a la música.
Por
entonces ya le entusiasmaban las rivalidades entre las grandes
Sociedades Carnavalescas, siendo de "LOs democráticos"
Adolescente, vibraría en los teatros con los mayores nombres de la
canción brasilera, principalmente Vicente Celestino. Apasionado del
fútbol, jugó en el Tupí, de Mangueira, fue reserva del Bonsucesso, y
fichó por el América Futebol Clube
COn 18
años, se emplea como trabajador de confección de sombreros, primero en
la fábrica de Mangueira y después en la "Julio Lima".
Decidido
a ser cantor, hizo su primera prueba delante del maestro Antonio Lago,
padre de Mario Lago. Aun habiendo aprobado, decide tomar clases de canto
con el barítono João de Deus - Martins Chaves, en abril de 1918.
Sintiéndose mas seguro, y apto, logra ser admitido en la compañía del
mismo, que estaba en el Pabellón de Méier, y después pasó al Circo Spinelli.
Al mismo
tiempo, para sobrevivir trabajaba como motorista. Durante toda su vida
conservaría el gusto por los automóviles, logrando ciertas ganancias en
la compra-venta y en puntos de alquiler.
Frecuentando el barrio bohemio de Lapa, se enamora de Perpétua Guerra Tutoya,
la "Ceci". En un momento de locura, como confesaría, se casa con la
muchacha el 24 de mayo de 1920, sin celebración ni aviso alguno.
Su familia, desolada, solamente se enteraría después. El
incompresible casamiento solo duró una semana, el tiempo que la Ceci
tardó en dejas la compañía.
En ese
mismo año, se enlaza con Célia Zenatt. bailarina y actriz de
revista, con la que mantuvo una feliz unión de afecto y camaradería (ya
se empezaban a conocer alguna escapadas atendiendo a jóvenes
esbeltos y marchosos) que duró casi treinta años.
En los
años siguientes continuó con su vida inestable y difícil, de actor y
cantante secundario de revistas musicales, en las compañía de Isaac Cerquinho, Chantecler, del teatro São José, Tro-Ló-Ló
y otras.
Hace una
escapada a São Paulo y a Río Grande do Sul. Por entonces, en 1920,
ya había grabado en la etiqueta Popular (recién-fundada por Paulo Lacombe
y João Batista Gonzaga, supuesto hijo de
Chiquinha Gonzaga) dos discos con la marcha "O pé de anjo" y las sambas
"Fala meu louro" y "Alivia estes olhos", todas de Sinhô.
En
1924 prueba en Odeón un nuevo disco sin demasiado éxito, con la samba
"Miúdo" (Sebastião Santos Neves) y las marchas "Não me passo pra você"
y "M.lle. Cinema" (ambas de Freire Júnior).
Odeón era
prácticamente la única discográfica con cierto peso. El cantante recibía
una cantidad pequeña por la grabación y ninguna por las ventas.
La radio,
nacida en 1923, apenas tenia desarrollo. La divulgación musical se hacia
en los teatros de revistas, en las bandas, en los bailes, en las
confiterías, en los cines y por medio de las ediciones impresas a
precios mas económicas que la música grabada en discos que eran cuatro
veces mas caros.
En 1927,
Francisco Alves tuvo una nueva oportunidad de grabaciones, realizadas
aun mediante el proceso mecánico o acústico, en la misma Odeón, etiqueta
con la que grabó 11
discos con 19 canciones, con destaque para
"Cassino Maxixe" (primera versión de "Gosto que me enrosco")
y
"Ora vejam só", sambas de Sinhô.
En
seguida, le corresponde el primer disco de grabación eléctrica, el Odeón
10.001. En ese disco inaugural interpretó la
marcha "Albertina" y la samba "Passarinho do má" (ambas de
Duque).
En 1928 pasó a grabar
también en la Parlophon, subsidiaria de Odeón, utilizando el apelativo
de "Chico Viola". En ese sello registró la canción "A voz do violão",
con
melodía suya y versos de Horácio Campos, y con gran suceso, tanto que la
pregrabó en
1929, 1939 y 1951.
En ese año también lanzó, del
compositor Sinhô, las sambas "A favela
vai abaixo", "Ora vejam só" (segunda matriz) y "Não quero saber mas
dela", en dueto con Rosa Negra,
y de Pixinguinha con letras de Cícero
de Almeida las sambas "Festa de branco" y "Samba de nego",
así como "Malandrinha", de Freire Júnior, y la canción
"Lua
nova", suya y de Luís Iglesias.
Al año
siguiente, 1929, se consolida la gran expansión de la industria
fonográfica nacional, resultado de la instalación de tres fábricas:
Columbia, Víctor y Brunswick. Los interpretes que fueron apareciendo ya
se encontraban a Francisco Alves en el top absoluto, de donde jamás fue
apeado. Carmen Miranda, en 1930, era en el campo femenino la top de
ventas discográficas.
Las
cifras de sus grabaciones en los cuatro primeros años de la fase
eléctrica, de 1927 a 1930 son impresionantes. En total, 421 canciones,
unas 104 por año. Interpretó todos los géneros y fue quien mas grabó en
toda la historia de los discos de 78 rpm en Brasil: 526 discos con 983
canciones. Como compositor dejó mas de 130 músicas, siendo su fuerte la
melodía.
A
finales de 1933, Cesar Ladeira, locutor y director artístico de Radio Mayrink Veiga,
recién llegado de São Paulo, crea el apelativo de "Rei da Voz",(El Rey
de la Voz), oficializando lo que ya era reconocido popularmente.
En los
años 1929 y 1930 . de campaña presidencial, fue quien mas grabó
canciones de contenido político como la
samba
"É sim senhor" y
la marcha
"Su doutor" (ambas de Eduardo Souto), la marcha "Su Julinho vem"
(Freire Júnior), y, en dueto con Araci Cortes, la samba "É no toco da goiaba" (Eduardo Souto
y José Jannyni).
En el
carnaval de 930
obtuvo notable éxito con la marcha "Dá nela" (Ary Barroso). Otro
suceso memorable fue su grabación del "Hino a João Pessoa" (Eduardo Souto
y Osvaldo Santiago),
antes de la revolución de octubre de ese año, durante el cual también
excursionó
por primera vez al extranjero, presentándose en Buenos Aires, Argentina,
con la compañía de revistas musicales de Jardel Jercolis.
Visitó
Argentina en otras dos ocasiones: En 1931, con Carmen Miranda y Mário Reis. En 1936, con Alzirinha Camargo
y Benedito Lacerda. En el viaje de 1931, al entrar en escena después de Carlos Gardel, cantó
el tango mas en boga del ídolo argentino. La platea, al principio paralizada con
semejante "atrevimiento", le otorgó una de las mayores ovaciones
de su vida.
Después de
actuar en diversas emisoras, se vinculó a partir de 1941 en Radio
Nacional hasta su muerte. Su programa dominical al medio día, cuando "Os Ponteiros se Encontram", presentado por la locutora Lúcia Helena, obtuvo
una importante audiencia en todo Brasil.
En 1942 fue uno de
los vencedores del
Carnaval con "Sandália de prata" (Alcir y Pedro Caetano) y, en
música romántica, lanzó los valses "Carnaval da minha vida" (Benedito
Lacerda y Aldo Cabral) y "Capela de São José" (Marino Pinto y Herivelto Martins).
Y su
relación profesional con Davi
Nasser, iniciada en 1940, resultó en 20 composiciones y un libro
biográfico, escrito por Davi, "Chico Viola", publicado en 1966.
Falleció en
Pindamonhangaba Sao Paulo el 27 de Septiembre de 1952. El cantante
regresaba a Río de Janeiro, de una presentación en Sao Paulo, en
compañía de un amigo. y, cuando el Buick que conducía recibió el impacto de un camión
que venía a
contramano. incendiándose el vehiculo.
Un final
irónico para una persona que evitaba viajar en avión por miedo a morir
carbonizado como había sucedido a Carlos Gardel. La noticia dejó
impávido a todo Brasil. EL artista Jonjoca, que además era presidente de
la Cámara carioca, y amigo del cantante, asume personalmente la
organización de las honras fúnebres en el recinto de la entidad. Cuenta
que en los preparativos recibe en sus manos un atado pequeño, levísimo,
conteniendo sus cenizas, que entrega a Célia Zenatti.
Dos
escenas que entonces presenció, al lado del ministro de Educación
provocaron lagrimas de todos los presentes. Las niñas de "Casa de
Lázaro" cantan en su homenaje la "Canção da Criança", junto a su ataúd
cerrado, una de ellas encima del mismo. Y, en la salida, la inmensa
multitud, tan apretujada que no dejaba ver el asfalto, no dejó de
aplaudir al fallecido, de forma espontánea y brillante.
También
por primera vez, un carro de bomberos transportaría un cadáver de una
persona ilustre. Centenares de miles de personas acompañarían el féretro
hasta el Cementerio de São João Batista, en Botafogo.
|