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El
sexoamiguismo
Extracto de una
entrevista de Javier Esteban a Leopoldo Alas
J. E. – En tu obra (Ojo de loca no se equivoca), hablas de
algo genial a lo que llamas »utopía del sexoamiguismo« ¿En qué consiste?
¿En qué se diferenciaría del llamado amor libre?
L. A. – El amor libre implicaba amar libremente, pero no
contemplaba en absoluto la posibilidad de que el objeto de ese amor fueran
los amigos. El »sexoamiguismo« consistiría en introducir el sexo en una
relación de amistad sin que esto alterara su naturaleza genuina. Los
amigos no sacrifican sus respectivas individualidades, no alteran sus
trayectorias vitales en función del otro, no se agobian, pueden dejar de
verse sin sufrir. Si además follaran, tú me dirás si eso no sería una
utopía. Cambiaría el mundo. Se acabarían las relaciones de dependencia,
las esclavitudes emocionales y el terrorismo íntimo.
J. E. – Citas a Oscar Guasch cuando dice que »el matrimonio
y la pareja estable ya no son el espacio social normativo para la
reproducción de la especie, ni para la expresión de la afectividad y el
deseo (...), ya no persiguen fundar una familia como objetivo primordial«,
que es lo que se constata por todas partes, pero ¿qué puede sustituirla?
L. A. – Eso me gustaría a mí saber. Pienso en la pareja y se
me abren las carnes, porque la han convertido en una mera unidad de
consumo, en una exigencia del sistema. La pareja ha sustituido incluso a
la familia, es el nuevo núcleo social. Se hacen y se deshacen, pero se
vuelven a hacer y a deshacer y nunca faltan parejas. Y entre tanto,
aumenta el número de personas que viven solas. Cada vez hay más solteros,
digamos, gays y heterosexuales. Quizá el futuro es suyo. Se puede amar y
no vivir en pareja. Claro, que está la soledad. Por eso precisamente creo
en el »sexoamiguismo«.

Entrevista tras una
conferencia de Leopoldo Alas en el Instituto Duque de Rivas
por Nacho Abad
Andujar / Fotografía Juanjo del Pozo
De aires frágiles, que le confieren cierto aspecto de dulce
enfant terrible o amable Truman Capote, Leopoldo Alas (Arnedo, La Rioja, 1962)
es uno de los escritores surgidos al calor de la efervescente década de los
ochenta cuya obra poética, ensayística y narrativa no esconde su condición
homosexual pero la trasciende para convertirse en buena literatura de interés
general.
Este hombre menudo, de gran lucidez verbal, leyó poemas suyos a un
centenar de estudiantes del instituto público Duque de Rivas el pasado 17 de
mayo.
El bardo fue uno de los protagonistas de las segundas jornadas de cultura
gay y lésbica que organiza este centro educativo, pionero en la Comunidad de
Madrid por crear la primera tutoría para alumnos gays y alumnas lesbianas.

Dice Leopoldo Alas
que no se lo pensó dos veces cuando el profesor Joaquín Álvarez, precursor de la
tutoría para alumnos gay que se ha creado en el IES Duque de Rivas, le llamó
para sumar su nombre al de Pedro Zerolo, Antoni Ruiz y Nathan Baidez en las
jornadas.
- “Dije sí, porque me parece una iniciativa ejemplar, y eso que mi
militancia o mi activismo gay no tienen nada que ver con los colectivos. Siempre
lo he hecho desde mi soberanía individual, desde mi libertad, por mi dignidad. Y
ha coincido que esa lucha personal se unía a otras luchas personales”, explica
sentado a la vera de un pupitre en un aula vacía del centro escolar.
El autor de
algunos de los poemarios más difundidos entre el colectivo gay, pero, ya se ha
dicho, con un poso artístico que lo supera (‘Los palcos’, ‘La condición y el
tiempo’ o ‘La posesión del miedo’, y a punto de editarse ‘Concierto del
desorden’), acaba de leer a alumnos y profesorado algunos de sus versos. Y les
ha hablado con franqueza. Les ha dicho, por ejemplo:
- “No creo en el pecado.
Suponer que nacemos con pecado es falso, es un disparate cruel. No os dejéis
asustar por el miedo y sus fuerzas oscuras. El miedo es nuestro gran enemigo:
nos hace dóciles, cobardes y sumisos”. Leopoldo Alas también cultiva el ensayo
(‘De la acera de enfrente’, ‘Hablar desde el trapecio’ o ‘La orgía de los
cultos’), los relatos, la novela y el teatro. La madrugada de los sábados se
cuela en los estudios de Radio 5 para presentar su programa ‘Entiendas o no
entiendas’, el primer espacio de temática gay que emite la radio pública
estatal.
El sobrino biznieto de Leopoldo Alas Clarín, un apunte biográfico muy
reseñado por los periodistas que lo entrevistan, es, además, precursor de nuevas
formas de relación afectiva, como el “sexoamiguismo”.
P. ¿Qué te parece que
institutos como éste pongan en marcha tutorías para alumnos gays y alumnas
lesbianas: debería cundir el ejemplo?
R. Habría que extender esta iniciativa, y
con la participación del Ministerio de Educación, para que no fuera una cosa
residual y anecdótica, para que se elaborara un proyecto serio en este sentido.
Es en la escuela donde se marcan las conductas, los caminos que luego van a
seguir los ciudadanos. Me parece básica la educación. La tendencia de los
homosexuales a invisibilizarse es atroz, y en los colegios más, porque siempre
existe el miedo a que se burlen de ti los compañeros. Es una vieja historia que
para nada se ha resuelto. Y la iniciativa de Rivas me parece importantísima.
P.
¿Cómo viviste tú tu condición homosexual y cómo crees que la viven ahora los
adolescentes?
R. Cuando yo la viví, no tenía modelos. Recuerdo que mis
referentes homosexuales mayores se comportaban de una manera muy distinta,
tenían interiorizada, sino la represión, al menos sí la invisibilidad. Quizá se
apoyaban más en la cultura que ahora. La vieja guardia de los homosexuales eran
más cultos, buscaban un refugio en la cultura que ahora quizá se ha perdido
porque los homosexuales no toman la cultura como una bandera. Vivimos en una
sociedad más inculta pero más informada, más comunicada en ese sentido. Pero
ahora estamos mejor.
P. A pesar de los avances legislativos en materia
homosexual, ¿los españoles hemos asumido la diversidad sexual como una
característica más de nuestra realidad social?
R. No, en absoluto, queda mucho
por hacer. Vamos camino de hacerlo. El hecho de que se celebren bodas en los
ayuntamientos y acudan familiares como si tal cosa es síntoma de normalización.
Que se celebren bodas entre homosexuales en pueblos y ciudades de España con la
misma naturalidad con las que se han venido celebrando las heterosexuales, me
parece ya un avance descomunal. La sociedad es receptiva y permeable a estos
avances. Siempre he pensado que la mayoría social en España es progresista. Pero
también hay una gran fuerza de lo contrario, de la intolerancia, de la gente que
quiere sólo un modelo único. No creo que logremos convencer a la gente
intolerante que sólo quiere un modelo de familia, pero, al menos, hay que
contrarrestar su fuerza, y la contrarrestaremos no sólo nosotros, sino la
historia, porque es evidente que ya no hay un modelo único familiar, sino que
hay muchos, y es una realidad imparable. Hay mucho que andar, pero vamos avanzando.
P. ¿La invisibilidad social afecta más a las lesbianas que a los
homosexuales?
R. Manifiestamente no, pero invisiblemente sí. Es cierto que las
mujeres se han enfrentado a una doble represión, como mujeres y como
homosexuales. Pero además hay un motivo añadido, cierta acomodación de las
lesbianas. La invisibilidad de ellas ha sido menos alevosa. Dos mujeres viviendo
juntas no suponía ningún escándalo para nadie, eran dos amigas. Dos mujeres
dándose un beso parecía una cosa afectuosa. Estaban protegidas en su
invisibilidad, mientras que a los homosexuales nos apedreaban, nos insultaban.
La invisibilidad ha sido más cómoda para ellas y ese reflejo les lleva a
prolongar esa situación porque les resulta más cómoda. Creo que hay mucho
trabajo por hacer, hay un déficit de visibilidad. Ellas deben romper ese cerco
que aparentemente las ha protegido en otra época, pero que, en ésta, ya no las
protege y las condena a ser menos de lo que son.
P. Diriges un programa
radiofónico en Radio 5, ‘Entiendas o no entiendas’. ¿No echas en falta espacios
con esta orientación en la parrilla de los medios públicos?
R. Ha habido
tentativas, pero es un tema pendiente de la radiotelevisión pública, abrirse a
las minorías sexuales, y a otras minorías. Es muy importante que la gente se
familiarice con la homosexualidad. Igual que hay programas de motor, cómo no va
a haber programas sobre homosexualidad, cuando es una realidad que afecta a
aspectos fundamentales en la vida de una persona. Tú puedes correr en coche o
no, pero si eres homosexual, lo eres y punto. Mi programa de radio es pionero,
es la primera vez que se ha hecho en la radio pública algo así. Llegó en un
momento en que estábamos camino de aprobar la ley de matrimonios homosexuales, y
había una oportunidad política, pero una oportunidad política que se ciñó al
espacio radiofónico, y de Radio 5, que está muy bien, pero no deja de ser
minoritario, ni siquiera es Radio 1. La temporada pasada conseguimos 100.000
oyentes.
P. ¿Sigues avalando el “sexoamiguismo”?
R. Es una utopía. Recuerdo que
con Boris Izaguirre hacíamos siempre bromas sobre eso, que era impensable,
impensable que ocurriera porque impensable no lo es porque, de hecho, lo pensé,
lo pensamos, y lo hablamos a menudo.
P. ¿Y lo practicas?
R. Lo intento, pero
suele fracasar. Los amigos, aunque haya un momento sexual, terminan siendo
amigos. En el amor y en el sexo, que van directamente encauzados, curiosamente
la amistad sólo existe cuando existe el amor. Cuando rompen las parejas es como
si nunca se hubieran conocido, y eso ocurre porque no hay sexoamiguismo, porque
sólo hay sexo o amiguismo. Si uniéramos las dos cosas, cuando una pareja rompe,
me da igual que sea heterosexual u homosexual, quedaría la amistad, la intimidad
que ha habido, cuando normalmente desaparece como si no hubiera existido nada
eso. A mí eso me preocupa. Me gustaría un mundo en el que verdaderamente los
amigos tuvieran sexo entre sí, de una manera lúdica y festiva. Yo creo que
estamos atados a la vieja idea de la pareja y del amor, que la heredamos de los
cátaros, esa idea de la sumisión al amado o la amada. Deberíamos liberarnos e ir
hacia una idea más moderna del amor y el sexo. Y creo que vamos hacia ella,
queramos o no, aunque yo desde luego sí quiero. Creo que la idea misma de la
pareja es alevosa, ha sustituido a la familia como instrumento de consumo. Todo
lo venden a la pareja: los coches, los electrodomésticos, los viajes. La
publicidad está impregnada de pareja. Enseguida tienes que tener pareja. La
pareja es el instrumento de dominación actual. Yo creo que hay que romper con
esa idea. Tú puedes tener pareja, pero verdaderamente hay que darse cuenta que
tiene un lado bonito, pero tiene un lado también terrible. A través de ella nos
tienen cogidos por los huevos.
P. En 2002, Luís Antonio de Villena publica su
‘Antología de la poesía gay y lésbica’, en la que tú apareces. ¿Se puede hablar
de una poesía homosexual o son calificativos reduccionistas?
R. Sí se puede
porque, de hecho, se habla. A lo mejor no es del todo preciso el calificativo en
el sentido de que un homosexual o lesbiana puedan escribir poesía que sólo
calificaríamos de gay o lésbica, o no. Si el escritor es homosexual, de alguna
manera eso va estar ahí, pero no necesariamente, porque pueden ser poemas
sociales, políticos o líricos donde lo homosexual o gay no aparece. La propia
antología de Luís Antonio de Villena, que es magnífica y muy completa, escoge
determinados poemas de temática gay, pero en otros casos no se podría hablar de
poesía gay. Vicente Aleixandre es un ejemplo. Era homosexual, pero su poesía no
es gay, es una poesía surrealista, donde el principio de realidad está bastante
desdibujado por su poética. ¿Podemos decir que la poesía de Alexander es gay?
No. Pero sí existe una poesía gay, pero matizando que está relacionada con una
sensibilidad pero también con un sentido poético.
P. ¿Y es buena esa poesía?
R. La
que se hace desde la militancia, que yo sepa, no ha dado grandes frutos. Pero
están ‘Los sonetos del amor oscuro’, de Lorca, que son monumentales, o algunos
poemas de ‘Poeta en Nueva York’. Poesía gay, se ha hecho maravillosa. Pero no
conozco que se hayan hecho grandes cosas desde la conciencia del activismo gay.
Sí hay poetas que son homosexuales, grandes poetas, como es el caso de José
Infante, el propio Luís Antonio de Villena. Pero vuelvo a lo de antes, no sólo
hacen poesía que se pueda calificar gay, aunque ellos son gays. ¿Se está
haciendo una poesía gay? Sí y no. Pasa lo mismo en la narrativa, las novelas que
se publican en ciertas editoriales militantes son muchas veces novelas no muy
buenas. Pero habitúan a la gente con una temática, y, en ese sentido, cumplen
una función social más que literaria. Pero esto también nos ha perjudicado a
ciertos escritores previos al boom gay, porque se nos confunde y parece que
publicamos sólo para una minoría, y no es cierto. Igual que yo leo novelas en
las que los protagonistas son un hombre y una mujer, ¿por qué no han de leer los
heterosexuales novelas protagonizadas por hombres o por mujeres que se aman
entre sí? Es lo que hablaba antes de los modelos: no ha habido modelos en el
cine, en la literatura, y ahora empieza a haberlos. En los últimos años ha
habido muchos, y hay que seguir así. El heterosexual, hombre o mujer, ha de
acostumbrarse a identificarse con historias de amor que son de homosexuales, con
la misma normalidad con que nosotros nos identificamos al leer ‘Romeo y
Julieta’.
P. En uno de los poemas de tu libro por estrenar, ‘Concierto del
desorden’, se dice que los hombres son “brutales”. ¿Desde dónde está escrita esa idea?
R. Bueno, ese poema es una exageración emocional. Ya está escrita la
incidencia del machismo en lo homosexual. El problema de la homosexualidad
masculina es que está lastrada por el machismo, incluso el lesbianismo está
lastrado por el machismo. Llegué a ese poema al descubrir que, por un lado, la
homosexualidad y el feminismo están muy unidos, pero que a la vez hay mucha
misoginia, mucho machismo y mucha homofobia dentro de la propia homosexualidad.
Obvio que no considero que todos los hombres sean brutales y necios. Pero ante
el horror de los asesinatos de mujeres, ante el horror del machismo que impregna
incluso la propia homosexualidad, yo me decidí a escribir este poema, o me vi
impelido a escribirlo, para defender los valores que se han llamado femeninos,
que son mucho más amables. Cuando la gente misógina dice que vamos hacia una
ginecracia, y que van a gobernar las mujeres, yo digo ‘ojalá’. Ojalá el poder
pase de las manos de los hombres a las de las mujeres, porque creo que lo
administrarán de otra manera. En ese sentido, cuando digo que los hombres son
brutales y necios, me estoy refiriendo al machismo de una cultura que ha
machacado a las mujeres y a los homosexuales, un machismo que está dentro de los
propios homosexuales, una conducta interiorizada, porque hemos interiorizado la
moral de nuestros verdugos, y eso me parece atroz.
13 de junio de
2007

Entrevista digital
realizada en un chat el 15 de Octubre de 2004
P.¿Qué te parece que le den el Planeta a Lucía Etxebarría?
R.. ¿Ya es oficial?. Si se lo dan me parece que es una suerte
para ella.
P. Hola. ¿no crees
que determinados estereotipos de homosexual que se dan en
televisión no ayudan precisamente a la normalización?. Me
refiero a homosexuales que potencian determinadas formas como si
eso fuera lo general en el colectivo. Gracias
R. Lo particular
sólo se vuelve general cuando se mira con prejuicios. Cada
homosexual tiene derecho a serlo a su manera y hay muchas
maneras de ser homosexual. No creo en los estereotipos sino en
su influencia social.
P. Hola. Yo viví la época dura del VIH, y ando preocupado porque
creo que se esta bajando la guardia en estos momentos. ¿que
podemos hacer para que todos, pero en este caso los homosexuales
jóvenes, entiendan que no existe todavía cura, y que la
prevención aun es necesaria?. Gracias y felicidades por tus
artículos y tu actitud desde hace tanto tiempo.
R. Todo lo que se
haga es poco. El SIDA afecta ya a toda la sociedad y todos
debemos tomar conciencia del peligro que entraña sobre todo
entre los jóvenes. Soy partidario de la información y el
conocimiento.
P.
¿Crees que
ha llegado el momento de hacer outing a la Iglesia Católica?
R. Ojalá no fuera
necesario. Creo que el outing ya ha cumplido su función y que
estamos en una etapa de normalización. Los sectores que se
resisten a ella, empezando por la jerarquía eclesiástica, por
más que se revuelvan, terminarán aceptando que la sociedad ha
cambiado y que no les necesitamos.
P. Para cuando la Real Academia de la Lengua Española admitirá
expresiones como: "perder aceite", "ser de la otra acera" "petar
el cacas", son términos que nuestra sociedad exige. Gracias.
R. Me temo que
precisamente esas expresiones homófobas son las que ya recoge
desde hace mucho la Academia. Lo que habría que hacer es
incorporar las palabras que denotan una nueva realidad.
P. Leopoldo no crees que una pareja de hombres casados y que
quieran adoptar un niño, ¿ mi pregunta que pensará el niño ? que
vea algo diferente a lo habitual
R. Habrá que
defender a nuestros niños de la homofobia. Los padres y madres
sea cual sea su orientación sexual quieren a sus hijos y les
educan de la mejor manera posible. Así seguirá siendo. Un niño
siempre ha tenido que enfrentarse al resto de la sociedad. Un
hijo de gays o lesbianas tendrá que seguir haciendo lo mismo.
Por desgracia, vivimos en una selva.
P. Soy heterosexual y no voy presumiendo de ello. ¿Porqué el
lobby homosexual es exhibicionista? No me vale el rollo de que
durante mucho tiempo han estado silenciados, etc...
R. Pues si no te
vale, no podrás comprenderlo. Inténtalo. La heterosexualidad no
necesita exhibirse porque no ha dejado de hacerlo. La realidad
ha sido siempre heterosexual. Lo que antes no existía, ahora
llama la atención más de lo que debería. De todos modos, haces
bien de no ir presumiendo de heterosexual. Yo tampoco presumo de
gay. En cuanto al lobby, es otro disparate homófobo. No existe y
si existiera, desde luego yo estaría encantado.
P. Hola, Leopoldo. Soy un chico hetero que una vez hablé
contigo sobre tus artículos en El Mundo (geniales , por cierto
). ¿ Qué piensas de aquellos que sacan información sobre la
homexualidad (no reconocida ) de personajes famosos? Un abrazo y
mucha suerte con el programa. Vicente, Madrid
R. Ya he dicho
antes que el outing ya ha cumplido su función social:
desenmascarar la hipocresía respecto a la homosexualidad. No soy
partidario de perseguir ni de delatar a nadie. Cada uno según su
conciencia.

P. soy una persona un poco conservadora y con la nueva
investidura de Zapatero, alguno de mis valores tradicionales se
han visto afectados. Hay cosas que las puedo tolerar, como el
libertinaje sexual que impera en estos días, pero de ahí a la
legalización del matrimonio y la adopción, por parte del mundo
Homosexual,
lo considero como un atentado contra la propia ley natural que
rige la vida humana.
R. Sus posiciones
son tan respetables como anticuadas, si me lo permite. La
naturaleza humana es la que es en toda su diversidad, con
heterosexuales, homosexuales, creyentes, ateos, profesionales y
marginados. La realidad es muy compleja. Yo le animo a
enriquecer la suya.
P. Recomiéndame un libro y una peli...
R. Libro: Nieve al
sol de Martín Casariego. Película: La mala educación de
Almodóvar.
P. ¿Qué sentido tiene hacer un día del orgullo gay como una
cabalgata de locas? ¿Asustar a las ancianas? ¿Cree que así se
gana el respeto de alguien?
R. Las ancianas
son las primeras que se apuntan encantadas al desfile. Se ha
convertido en una de las fiestas más integradoras y divertidas
de Madrid. Van locas y menos locas. Jóvenes y viejas divinas. No
te pierdas la del año que viene.
P. ¿Qué le parece Almodovar? Yo creo que se pasa un poco con el
rollo de soy progre y quiero que se sepa y por más
reconocimiento que tiene nunca está contento el tío. ¿No le
parece suficiente que EPS regala sus películas domingo tras
domingo?
R. No las regala.
Cuestan cinco con noventa y nueve euros. Almodóvar es
directamente mi director favorito. Comprendo que despierta mucha
polémica y que algunos no comulgan con su cine pero a mi me
fascina. Me parece de una valentía y de una fuerza artística
inmensas. Todo lo que sale sobre él, me interesa, empezando por
sus películas.
P. ¿Crees que Boris Izaguirre ha ayudado al colectivo homosexual
-por lo menos a que algunos salgan del armario- o por el
contrario lo ha perjudicado? ¿Crees que la imagen estereotipada
que se da de los homosexuales en TV es positiva para el
colectivo?
R. Sin duda ha
ayudado a familiarizar a la sociedad con la homosexualidad y lo
ha hecho con humor y con inteligencia. Creo que es un
comentarista excepcional y su parte más exhibicionista, aunque
no es mi favorito, me parece muy bien. El estereotipo nunca es
positivo cuando se trata de homosexuales pero hay que aprender,
insisto, a ver la pluralidad de posibilidades reales.
P. Hola Leopoldo, te leo en El Mundo. Felicidades por tus
artículos pero ¿no crees que te pasas con el rollo gay?
R. No lo creo.
Creo que no tengo otro remedio puesto que soy gay y nunca lo he
ocultado. Este aspecto marca todas las facetas de mi vida, no
sólo la sexual. Soy consciente de que a veces eso puede
limitarme a los ojos de los demás pero si lo piensas bien, me
limita tanto como a un heterosexual su heterosexualidad.
P . Buenas tardes Sr. Alas. ¿No cree usted que el camino para la
aceptación homosexual es que esta no esté en boca de todos?.¿Por
que hay que admitir que alguien que jamás lo va a comprender
opine acerca de ello?.En mi opinión, si no se le diera tanto
bombo a cualquier cosa relacionada con la homosexualidad, esta
acabaría viéndose de forma totalmente normal. Eso si, educación
en los colegios.
R. Perfecto a la
educación en los colegios, completamente de acuerdo. Ojalá esté
cerca el momento en que no se tenga que hablar tanto de
homosexualidad pero entre tanto, les ruego un poco de paciencia.
No se puede ir de sobrado por la vida como si ya no hubiera
discriminación, cuando es obvio que la hay en todas las
opiniones y observaciones que se me están haciendo esta tarde.
Somos hijos de una cultura represora y deficitaria.
P . Leopoldo, en mi grupo de amigos dos chicos han salido del
armario. Imagino que, si viviésemos en los 80,por ejemplo,
quizás no lo hubieran hecho. ¿Crees que hay mucha gente que
ahora roza los 40 y que nunca salieron del armario por presiones
de tipo social?
R. Sin duda, sí.
Yo animo a esos cuarentañeros a quitarse las telarañas porque
nunca es tarde para disfrutar en libertad de nuestros auténticos
impulsos pero el que quiera seguir apolillado, está en su
derecho. Otra cosa es que yo no se lo recomiende.
P. ¿Kerry o Bush?, ¿por qué?
R. Kerry porque no
me apetece el Apocalipsis. Espero que los americanos que no
suelen votar cambien el curso de la historia y nos libren de
Bush y de las mafias armamentísticas.
P. Los niños son muy crueles a ciertas edades, ¿como cree que
reaccionará un niño que ve que todos sus amigos tienen padre y
madre y que sus gustos tienden hacia la heterosexualidad? ¿No
cree que será confuso y que un niño a ciertas edades es como una
esponja?
R. Lo que verá a
su alrededor será mucho más variado que eso: madres solteras,
padres divorciados, parejas de padres y madres, inmigrantes de
todo origen. Afortunadamente, no crecerá en una sociedad
monocorde sino múltiple.
P. ¿No le da pereza ser usted? Es que es tan de sentido común
que los niños necesitan estabilidad y afecto antes que pito y
tetas para crecer sanos y felices que no sé cómo puede sentirse
explicando una y otra vez lo que cae de su peso. Ánimo, ánimo.
R. Me da muchísima
pereza ser yo, tiene razón. A menudo sueño con ser otro, por
ejemplo usted. Contra pereza, diligencia.
P. Ahora se ha puesto de moda el término 'metrosexual', ¿qué
opina de ello?
R. Me parece más
preciso el término heterogay: heterosexual influenciado por la
cultura gay. Es decir, por la revolución sexual que hemos vivido
en las últimas décadas. Es decir, reconciliado con sus
emociones. Es decir, sensible. La palabra metrosexual me parece
absurda. ¿Alude al tamaño del pene?.
P. Tengo una pregunta sincera y no homófoba. Por qué cree
usted que muchos chicos gays son amanerados. Hay alguna razón
por la que esta opción sexual implique tener pluma. Es que no lo
entiendo. Porque, se trata de personas que optan por acostarse
con los de su mismo sexo, pero ese amaneramiento a veces da la
sensación de que imitan a las mujeres, o algo así, como si fuera
un error haber nacido hombre. Pregunto con honestidad, nunca se
lo he preguntado a mis amigos gays por respeto. Gracias
R. El tema de la
pluma es muy complejo. Yo creo que el amaneramiento responde a
varios factores: la represión, la identificación del homosexual
con la mujer por parte de la heterosexualidad dominante y sobre
todo el miedo. Yo creo que en la raíz de la pluma hay miedo a no
ser aceptado. En otras ocasiones, la explicación es biológica o
de carácter. No olvides, sin embargo que hay heterosexuales con
muchísima pluma.
22. Hola, Leopoldo. ¿Cómo se siente el creador de un neologismo
como «heterogay» para definir al hetero con elementos
tradicionalmente atribuidos a los homo (sensibilidad, cuidado
estético...) cuando ve que un barbarismo como «metrosexual»
(mucho menos original) llega y triunfa?
R.
Te remito a una respuesta mía anterior.
P. ¿Tú lo tienes todo 'Clarín'?
R. Qué más
quisiera yo. Intento aclararme.
P.
Usted cree que es
posible querer dos hombre a la misma vez
R. Por supuesto.
Otra cosa es que sea recomendable pero quién gobierna sobre los
sentimientos. Todos estamos a su merced. Mejor dos que uno y
mucho mejor que ninguno.
P. Metrosexual no alude al tamaño del pene, sino que viene de
metrópoli. Es decir, sugiere que un nuevo género se ha creado en
las ciudades. Ya que este estilo se entiendo como propiamente
urbano. Ahora, yo prefiero su invento: ¡heterogay!
R. Pues te
agradezco la aclaración. Nunca lo había entendido. Aún así, me
parece más gracioso heterogay y más exacto.
P.
He leído hace poco que usted comentaba que practica el celibato
últimamente ¿es por vocación?
R. Más que
practicar el celibato es que no ligo. Yo siempre estoy
dispuesto, pero no me lo ponen fácil. Tampoco lo intento mucho.
Últimamente me interesa más el afecto y el cariño que el sexo.
Tal vez porque lo he practicado durante demasiado tiempo.
P. No le parece que la burbuja del poder homosexual esta
demasiado inflada? Al final los mercados de valores acabarán
situando el tema en su punto medio. Ni tanto ni tan calvo.
R. Claro que está
inflada, no hay tal poder. Lo que hay es un despliegue
informático justificado por el proyecto de ley de matrimonio y
adopción pero pasará cuándo se apruebe y en efecto, todo se
pondrá en su sitio. De todos modos, la información siempre
funciona de una manera obsesiva, no sólo con el
tema de los homosexuales.
P. ¿Qué recuerdos te trae primero de derecho, año 80 y
Fuenteseca?
R. ¿No serás
Irene?. Me alegro de que estés ahí, eres un compañero o una
compañera seguro. Un beso.
P. ¿Por qué los
homosexuales presumen tanto de ser infieles? ¿De verdad usted
comprende que su pareja se acueste con otros mientras está con
usted? ¿No le deja a uno un poco herido en su orgullo, al menos?
R. No seré yo el
que presuma. Cuando estoy en pareja, soy fiel. Si alguien quiere
presumir de infiel, está en su derecho pero es poco inteligente
porque levanta la liebre ante su pareja.
P. Soy heterosexual y uno de mis libros preferidos es "Maurice"
de EM Forster.¿Seré heterogay? Conozco gays que ni conocen el
libro,¿por que los gays leen tan poco literatura supuestamente
gay?
R. Es que hay gays
muy brutos, te felicito por conocerlo y me alegro de que te haya
gustado. Lo que tienes que hacer es recomendarlo a tu vez porque
es una novela muy bonita. Tal vez seas heterogay, aunque no hace
falta serlo para disfrutar de las novelas de Forster.
P. ¿se siente bien representado por los políticos homosexuales
que dan la cara como Zerolo o Boti? ¿No le parece que se han
aprovechado un poco de su orientación sexual para entrar en
política?
R. Les admiro a
ambos y les tengo mucho cariño. Creo que están en su derecho a
hacer política y personalmente les estoy muy agradecido por ello
porque defienden causas que me atañen directamente. Creo que
representan una nueva manera de hacer política más vinculada a
la sociedad que a las instituciones.
P. ¿No cree que supone contradecir a la naturaleza el que una
pareja de homosexuales quieran tener un niño?
R. Si
existe eso que llama usted la naturaleza, no creo que la
adopción lo contradiga. Respecto a la posibilidad de clonarse,
ya veremos. No insista con el tema de la naturaleza, es un arma
arrojadiza contra la cultura y la libertad.
P. ¿adoptaría a un niño?
R. Quiero tener la
posibilidad de hacerlo aunque ahora mismo no me veo en la
necesidad de hacerlo. Me gustan mucho los niños pero tengo
sobrinos y a los hijos de mis amigos para dar rienda a mi
instinto paternal. A lo mejor en un futuro, no muy lejano,
cambio de opinión.
P. ¿Porque se habla tanto de la homosexualidad masculina y no de
la femenina? No será que la homosexualidad esta ligada a
la genética?
R. Son dos
cuestiones diferentes. Sobre la raíz genética de la
homosexualidad, hay muchas teorías que no tengo espacio aquí
para exponer. Si se habla menos de homosexualidad femenina, es
porque la sociedad ha estado marcada durante mucho tiempo por el
predominio del hombre sobre la mujer. Las lesbianas padecen una
doble represión. Ni siquiera los gays muchas veces las entienden
porque los gays también son hombres y a menudo tienen los mismos
prejuicios que los heterosexuales.
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