1948 - 1997


 

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 APUNTES  BIOGRÁFICOS  

 


 

alberto1.jpgAlberto Raposo Pidwell Tavares (Al Berto)  nació en Coimbra el 11 de enero de 1948. El año su familia se instala en Sines (Alentejo), donde pasa parte de la infancia y adolescencia.

Pocos conoce su lado escultórico, pero los amigos de la infancia todavía recuerdan las "Marionetas" en arcilla que esculpía en su casa, mucho antes del António Arroio. 

Tuvo siempre un aire sumamente irreverente para su tiempo. Hijo de familia de alta burguesía altas de origen británico extraordinariamente conservadora, en su adolescencia, se vestía de  manera descuidada con pantalones de ganga y tenis rotos, para cotilleo general. Era tal vez  la primera declaración suya sobre una diferenciación  intelectual. 

Al Berto frecuentó algunos cursos de artes plásticas, en Portugal y en Bruselas, donde fue exiliado en 1967. 

A partir de 1971 se dedicó exclusivamente a la literatura. Se estreno con el titulo "A procura do Vento no Jardim de Agosto (1977). Su poesía volvió, de algún modo, a la herencia surrealista, fundiendo lo real y lo imaginaria. Esta presente, con frecuencia, una particular atención a lo cotidiano como lugar de objetos y de personas, de pasajes y de permanencias, de ligazón entre un tiempo histórico y un tiempo individual. En ocasiones sus textos presentan un carácter fragmentario, una ambigüedad entre poesía y prosa. (Lunário, 1988; y O Anjo Mudo, 1993).

Al Berto fue poeta, pintor, librero, redactor literario, traductor y colaboró con diversas revistas y publicó numerosos antologias poeticas, infulenciado por Rimbaud y Gener, al  tiempo que por los movimientos libertarios y por la generación beatnik norteamericana.

Fue distinguido en 1988 por el Pen Club  con el  Premio de Poesía, por el trabajo "El miedo.".

"La eternidad es una permanencia de la fuerza que está en nuestro interior" (...)  "Todos mis libros tenían un carácter de urgencia" , comentaba Al Berto  al periódico "Express" un mes antes de morir. 

" La eternidad no es que me lean dentro de cincuenta años o aparecer en la historia de la literatura portuguesa. Solo espero que media docena de locos me lean ahora y eso les llegue". "Me siento como cegado por exceso de mirar el mundo"


Al Berto muere de linfoma en Lisboa el 13 de Junio de 1997.

 

Obra

Poesia
À Procura do Vento num Jardim d'Agosto. Lisboa: 1977.

Meu Fruto de Morder, Todas as Horas. Lisboa: 1980.
Trabalhos do Olhar. Lisboa: Contexto, 1982.
O Último Habitante. Lisboa, 1983.
Salsugem. Lisboa: Contexto, 1984.
A Seguir o Deserto. Lisboa: & etc., 1984.
Três Cartas da Memória das Índias. Lisboa: 1985.
Uma Existência de Papel. Porto: Gota d'Água, 1985.
O Medo (Trabalho Poético 1974-1986). Lisboa: Contexto, 1987.
O Livro dos Regressos. Lisboa: Frenesi, 1989.
A Secreta Vida das Imagens. Lisboa: Contexto, 1991.
Canto do Amigo Morto. Lisboa: 1991.
O Medo (Trabalho Poético 1974-1990). Lisboa: Contexto, 1991.
Luminoso Afogado. Lisboa: Salamandra / Casa Fernando Pessoa, 1995.
Horto de Incêndio. Lisboa: Assírio & Alvim, 1997.
O Medo. Lisboa: Assíro & Alvim, 1998.

Prosa
Lunário
. Lisboa: Contexto, 1988.
O Anjo Mudo. Lisboa: Contexto, 1993.

Traducciones:

Castellano
Doce señales
. Trad. Adolfo Navas. Madrid: Cuaderno de Poesía Portuguesa, 1989.
Una Existencia de Papel. Trad. Ángel Campos Pámpano. Valencia: Pre-Textos, 1993.
La secreta vida de las imágenes. Trad. José Luis Puerto, Amarú Ediciones, 1997.

Dejo incompletos textos para una opera, para un libro de fotografía sobre Portugal y una "falsa autobiografía", como el propio autor la titularía.

 

 


Sobre su obra


Diríase que esta poesía, por su  violencia  orgiástica, tiende a un estado amorfo, nocturno, del caos para renacer con más energía en su forma diurna  (...)  Pero es esa regeneración o ese renacimiento diurna que no están en la poesía de Al Berto: la oscuridad de la angustia y del miedo  la dominan, sin que  la violencia de la dispersión y del abandono se resuelvan en  plenitud, en la presencia o en la experiencia de uno. (...)  la poesía de Al Berto  es un grito de la fragilidad extrema y persistente del ser humano, de su desamparo infinito, de  su revuelta total y sin esperanza.

António Ramos Rosa
JL- Jornal de Letras, 20/ 6/ 89.

Un lector desprevenido puede dejarse desorientar por la prejuicio inicial de un léxico que tiende a conformarse como código de referencias consagradas: es el "cuerpo", es el "fuego", es el "deseo" que aquí reaparecen como sus inclinaciones habituales. Pero se engaña. No estamos delante de un libro de amor, aunque de amor se hacen algunas definiciones certeras (...) No, nada de eso, o por lo menos nada de lo que en eso existe de ostensivo o absorbente. Por el contrario: este libro es un libro de separación (...) Para ser correctos: es un libro en que todo se pone a morir. 


Eduardo Prado Coelho (sobre Uma Existência de Papel)
A Noite do Mundo, 1988

La publicación de O Medo, en 1987,  siendo la reunión de trabajos poéticos de 1974 a 1986, vino a confirmar a Al Berto como uno de los poetas mas legibles de finales de los fórmulas ya conocidas, sino legible precisamente por el placer  de reencontrar un discurso capaz de sorprendernos y años 70 y de la década de los 80. Legible no en el sentido de la facilidad proporcionada por el hallazgo de formulas conocidas, sino legible por el placer de reencontrar un discurso capaz de sorprendernos y emocionarnos con la intensidad de los descubrimientos.

E. M. de Melo e Castro
Colóquio-Letras
nº 112, 1989

(...) como siempre, reconocemos en Al Berto la misma fascinación antes experimentada en sus poemas, en su vocación delirante e instintiva, un  universo informe donde se organizan letanías y exaltaciones, un inventario de la ternura y de la despedida, del amor y del desamor.

Manuel António Pina
Presentación de Lunário, Porto, 27/1/89.

" Mientras que, en una primera fase, su poesía baja a los infiernos de una juventud andante y marcada por un universo urbano subterráneo, donde se vive en el exceso, por ejemplo, en el campo de las experiencias marginales, como la de las drogas o a través un fuerte erotismo homosexual, a partir de los años 1980, aparece toda la melancolía nómada y desilusionada de quien nos da un testimonio confesional, una especie  de autobiografía emotiva de un hombre que parece entrar progresivamente en un páramo de melancolía y de soledad, pero también de un narcisismo herido quien le lleva a encerrarse  en un capullo, desde donde él se abrirá al mundo exterior teniendo como recurso una escritura serena y contemplativa. " 

(Instituto Camõens)

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO