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MARK AKENSIDE nació en noviembre de 1721, en Newcastle-on-Tyne.
Su padre era carnicero y pertenecía a una iglesia prebisteriana. El
nombre de su madre era Mary Lumsden. Siendo niño se hirió por azar con
un cuchillo de su padre, y quedó lisiado. Inició sus estudios en la
ciudad natal y asistió a una escuela privada que dirigía un pastor
disidente de nombre Wilson
En 1739,
los seguidores de dicho pastor, orgullosos del genio precoz que mostraba
Akenside, (quien a la edad de 16 años ya era colaborador del Gentleman's
Magazine) costearon el viaje del muchacho a Edimburgo, a fin de que estudiase
teología. Pero no era esa la vocación del joven, que en el año siguiente
abandonó los cursos teológicos y pasó a estudiar medicina. A partir de
entonces y por el resto de su vida alternó las prácticas médicas con la
actividad literaria.
Decidió por
tanto no apostar por un ministerio eclesiástico, y abandonó sus sentido
religioso disidente acercándose a un realismo mas bien liberal. El sentido
revolucionario del deslumbramiento que atravesó le inclinó a buscar innovación
en tendencias y hasta un sentido anárquico subversivo sin demasiado cuidado
por lo ya establecido, iniciando la búsqueda de sus propios caminos
especialmente en el terreno poético. Akenside
fue uno de esos poetas que alcanzar bien temprano los movimientos de un
genio, y uno de esos estudiantes que de manera temprana llenan con
sentimientos e imágenes sus palabras. Akenside
fue un profesional de la medicina que ejerció con muy buena fortuna su
actividad como tal y llegó a ser médico de la corte del rey Jorge III
de Inglaterra; mas la historia lo recuerda especialmente por su producción
literaria. Pertenece al grupo de los poetas clásicos de finales del
siglo XVIII; sin embargo, su obra maestra, el largo poema didáctico Los
placeres de la fantasía, anuncia ya ciertos aspectos del romanticismo.
Este poeta gozó en su tiempo de una celebridad que la posteridad no ha
confirmado. En
1741 regresó a Newcastle y comenzó a ejercer la profesión de
cirujano. Parece ser que en esa ciudad escribió los poemas que le han
proporcionado mayor fama. Los placeres de la fantasía fue publicado en
tres volúmenes en Londres. Pope, a quien se había dado a examinar el
manuscrito a consecuencia de una petición de subsidio, declaró que
Akenside no era un escritor ordinario, y recomendó la ayuda al autor.
Este, que aún no había cumplido 25 años, a partir de entonces alcanzó
celebridad y fue calificado por la crítica como "uno de los más
brillantes escritores de su tiempo". En
1744, viajó a Holanda donde obtuvo en dos meses la licenciatura en
medicina por la Universidad de Leyden. Entre 1745 y 1747 trabajó como médico
en Hampstead, libre de preocupaciones económicas porque su amigo, J.
Dyson, le había asignado una pensión que cubría sus gastos. En esos años
compuso otro de sus poemas, Himno a las Náyades, y colaboró con
numerosos ensayos en prosa en el Museum. Estos textos cierran el mejor
período del poeta y con ellos obtuvo mayor renombre y la estabilidad
económica. Akenside
era un hombre joven amante de la curiosidad intelectual que - por
naturaleza o accidente - supo conectar con el sonido de la libertad, y
que gustaba de las contradicciones y desafíos, que nunca fue
conformista de lo establecido, planteándose el desafío de la búsqueda
de la verdad científica y social desde la perspectiva de la época. Por
eso fue atacado por Warburton y defendido por Dyson (Jeremiah Dyson fue
uno de sus amigos mas íntimos), de la escuela de los librepensadores. Akenside
publicó, poco antes de tu regreso desde Leyden (en 1745) su primera colección
de odas. También comenzó a ejercer su profesión de "físico"
(médico) en Northampton, donde el ya establecido Dr. Stonhouse venia
practicando, por lo que un joven "extranjero" recién
establecido tuvo dificultades lógicas. Intento trasladarse a Hampstead,
donde residió durante dos años, fijando finalmente su residencia en
Londres. En la
capital fue conocido como poeta, pero había iniciado el camino como físico
profesión con la que pasaba enormes dificultades. Su amigo Dyson, con
un ejemplo desinteresado de amistad le apoyó económicamente asignándole
300 libras anuales. A
pesar de las dificultades gradualmente fue consolidando cierta reputación,
y si bien nunca alcanzo una practica extensa, o popularidad o eminencia,
consciente del anonimato de un medico del montón en una ciudad como
Londres, continuo estudiando hasta graduarse en Cambridge y ser admitido
en el Colegio de médicos londinense. Fue
admitido como medico en el St. Thomas's Hospital, publicando esporádicamente
ensayos médicos y dando asimismo conferencias especificas. Su
"Discurso sobre disentería" (1764) fue considerado un modelo
de elegancia literaria científica. Dedicado
con éxito al ejercicio de la profesión médica, en los años
siguientes también se desempeñó como profesor de anatomía; para el
servicio de su cátedra escribió y publicó varios textos didácticos.
Llegó a ser miembro del Colegio de Médicos en 1751, prestó servicios
profesionales en el Hospital de Santo Tomás y fue llamado a integrar la
Royal Society. Cuando ascendió al trono de Inglaterra Jorge III,
completó su brillante carrera profesional con el nombramiento de médico
de la reina. Si
bien como medico logró una fama y popularidad destacables, lo cierto es
que nunca dejo de estudiar e investigar hasta el final de sus días, por
unas fiebres, el 23 de junio de 1770, a los cuarenta y nueve años de
edad. Falleció
en Londres, según cuenta la tradición, en el mismo lecho en que había
muerto Milton.
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