1802  -  1877

 

 

APUNTES  BIOGRÁFICOS

El Reverendo William Yate llegó a Nueva Zelanda por primera vez en 1828, con la misión de traducir los textos sagrados y educativos al maorí, dada su reconocida capacidad intelectual y seriedad como pensador y filosofo en el ámbito religioso.

En 1836, tras un fructífero viaje de regreso a Londres, donde le fue incluso concedida una audiencia con el Rey William IV, fue trasladado temporalmente como segundo del Obispo de Sydney.
Retrato de William Yates, pintado en 1840 por John M. Whichelo
Fue en tales épocas cuando comenzaron a florecer las noticias escabrosas asociadas a su figura, siendo pillado "infraganti" en su camarote en relaciones amorosas con Edwin Denison, el tercer oficial  del "Príncipe Regente" con el que llegó a compartir litera para gran escandalo de los demás pasajeros.

Otro marinero, Dick Deck intentó unirse a la fiesta del amplio lecho, pero finalmente terminó durmiendo en un sofá dado que "era muy sensible a tantas cosquillas" ("Todas las manos en Dick", según sus palabras)

Samuel Marsden, cabeza de la Church Missionary Society, se enfrentó a Yate, que negó cualquier mal comportamiento. 

Marsden se hizo impopular en Sydney por su persecución de Yate, y su posición se complicó aun mas por la participación en una controversia muy importante de Yate sobre la educación religiosa. 

Pero en octubre, llegaron declaraciones  de seis jóvenes maoríes de la zona...


De Pehi:

Desde que hemos estando viviendo en  Waimate [Norte], después del regreso del Sr. Yate de Waiapu [en la Costa Este] me apremió para hacer ciertas cosas ... En una ocasión me dijo, "Iremos juntos a buscar un poco de tabaco para ti" Una vez en el almacén me dijo, " Desabotónate los  pantalones." Yo le pregunté, "¿Para qué debo desabotonarlos?" El me contestó " "/Kia *titoitoi* taua/." (Para masturbarnos mutuamente) ... Me dijo  "/W[h]akatoratorangia ti ti/" (Haz que se ponga erecta hasta que sientas hormigueo...  Yo estuve con  él tres veces, una vez en Pateretere.... También me llamó y dijo  que haríamos sexo oral" (Los misionero traductores toman el refugio en el latín para decir que el sexo oral seguía.)


De Philip Tohi:

Al principio era un juego... El Sr. Yate dijo había hombres que lo jugaban antes con el...  desabotonar sus pantalones para que se pudiera ver  su----. Estaba muy contento.... Me ordenó "Vamos a  mi habitación del piso de arriba." ... Entonces me tomo de la mano y me tendió en su cama. Los botones de mis pantalones estaban abiertos y también los suyos. Estuvimos acostados en su cama juntos. Nos tocamos mutuamente el pene " / taua de titoitoi de kia/". Luego me regaló diez anillos. No puedo contar cuántas veces estuve con él.


De Samuel Kohi:

Me dijo, "Todos europeos actúan de esta manera mientras están solteros. Luego se acuestan con sus esposas, y este ejercicio es dejado. Pero en cuanto a mí, mi esposa es esta: una mano." Le dije, "¿Por quién fue enseñada esta práctica a usted? Me dijo, "Por mi padre fui enseñado esta práctica en mi infancia." ... Estuve con  él tres veces antes de mi bautismo, y desde mi bautismo he estado muchas veces, que no puedo contar.


Evidentemente, los gustos de Yate eran algo impresentables por cuanto empleaba su jerarquía para realizar sus juegos eróticos con los nativos. Y no se limitaban únicamente a Nueva Zelanda. 

El   misionero Richard Taylor, que había viajado en el "Príncipe regente" con él, escribió que "Fue acusado del mismo crimen en las islas de Tonga,  Nueva Zelanda, Van Diemen's Land [Tasmania], y todo el tiempo en que visitó esta colonia."

Para decepción de su obispo  el procurador de la Corona determinó que los actos de Yate no eran (aún) crímenes, dado que no se había realizado o  intentado la sodomía en el sentido severo. 

En Nueva Zelanda, los misioneros  de Yate impusieron un simulacro de justicia contra el Reverendo Yates: después de  "un solemne día de ayuno y humillación", quemaron todos sus objetos artículos, tirotearon a su infeliz caballo, y renombraron su local de misión como "El valle de Achan".

A pesar de no ser declarado culpable de ningún acto criminal ni delictivo, Yate abandonó Sydney en desgracia (Con su compañero Denison, con el que conviviría regularmente hasta su muerte) el 17 de diciembre de 1836, y cayó en el olvido

Le fue negada la capellanía de un correccional en St James, Westminster, pero en 1848 fue asignado a una misión de marineros en Dover, ciudad donde murió a una edad avanzada.

Judith Binney comentó: "La tragedia de Yate se plantea, no tanto en su persecución, ni por ser un hombre que era técnicamente inocente aún que moralmente culpable, sino en la consideración del  tormento de su mente que debía conciliar sus deseos mas interiores con la rígida moral cristiana de su credo."


* Adaptado desde artículos en  "Outrage - nº 57"  por Robert French y  en "Campaña - nº 23" por Martin Smith. Las declaraciones de los jóvenes maoríes son de los "Archivos del Estado federal de Nueva Gales del Sur".


 

 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO