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APUNTES
BIOGRÁFICOS

El Reverendo William Yate llegó
a Nueva Zelanda por primera vez en 1828, con la misión de traducir los textos
sagrados y educativos al maorí, dada su reconocida capacidad
intelectual y seriedad como pensador y filosofo en el ámbito
religioso.
En 1836, tras un fructífero viaje de regreso a Londres, donde le fue incluso
concedida una audiencia con el
Rey William IV, fue trasladado temporalmente como segundo del Obispo de
Sydney.
Fue en tales épocas cuando comenzaron a florecer las noticias escabrosas
asociadas a su figura, siendo pillado "infraganti" en su camarote en
relaciones amorosas con Edwin Denison, el tercer oficial del "Príncipe Regente" con el que llegó a compartir
litera para gran escandalo de los demás pasajeros.
Otro marinero, Dick Deck
intentó unirse a la fiesta del amplio lecho, pero finalmente terminó durmiendo en
un sofá dado que "era muy sensible a tantas cosquillas" ("Todas las
manos en Dick", según sus palabras)
Samuel Marsden, cabeza de la Church Missionary
Society, se enfrentó a Yate, que negó cualquier mal comportamiento.
Marsden se hizo impopular en Sydney por su persecución de Yate, y
su posición se complicó aun mas por la participación en una controversia muy importante de Yate sobre la educación religiosa.
Pero en octubre, llegaron declaraciones
de seis jóvenes maoríes de la zona...
De Pehi:
Desde que hemos estando
viviendo en Waimate [Norte], después del regreso del Sr. Yate de Waiapu
[en la Costa Este] me apremió para hacer ciertas cosas ... En una ocasión me dijo, "Iremos
juntos a buscar un poco de tabaco para ti" Una vez en el almacén me dijo, "
Desabotónate los pantalones." Yo le pregunté, "¿Para qué debo
desabotonarlos?" El me contestó " "/Kia *titoitoi* taua/." (Para
masturbarnos mutuamente) ... Me dijo "/W[h]akatoratorangia ti ti/"
(Haz que se ponga erecta hasta que sientas hormigueo... Yo estuve
con él tres veces, una vez en Pateretere.... También me llamó y
dijo que haríamos sexo oral" (Los misionero traductores toman el refugio en el latín para decir que el sexo oral seguía.)
De Philip Tohi:
Al principio era un juego... El Sr. Yate dijo
había hombres que lo jugaban antes con el... desabotonar sus pantalones
para que se pudiera ver su----. Estaba muy contento.... Me ordenó
"Vamos a mi habitación del piso de arriba." ... Entonces me tomo
de la mano y me tendió en su cama. Los botones de mis pantalones estaban
abiertos y también los suyos. Estuvimos acostados en su cama juntos. Nos
tocamos mutuamente el pene " / taua de titoitoi de kia/". Luego me
regaló diez anillos. No puedo contar cuántas veces estuve con él.
De Samuel Kohi:
Me dijo, "Todos europeos actúan de esta manera mientras están solteros. Luego
se acuestan con sus esposas, y este ejercicio es dejado. Pero en cuanto a mí, mi esposa es
esta: una mano." Le dije, "¿Por quién fue enseñada esta práctica a usted? Me dijo, "Por mi padre fui enseñado esta práctica en mi infancia." ...
Estuve con él tres veces antes de mi bautismo, y desde mi bautismo he
estado muchas veces, que no puedo contar.
Evidentemente, los gustos de Yate eran algo impresentables por cuanto empleaba
su jerarquía para realizar sus juegos eróticos con los nativos. Y no se
limitaban únicamente a Nueva Zelanda.
El misionero Richard Taylor, que había
viajado en el "Príncipe regente" con él, escribió que "Fue acusado del mismo crimen en las islas de Tonga,
Nueva Zelanda, Van Diemen's Land [Tasmania], y todo el tiempo en que visitó esta colonia."
Para decepción de su obispo el procurador de la Corona determinó que los actos de Yate no eran (aún)
crímenes, dado que no se había realizado o intentado la sodomía en el sentido severo.
En Nueva Zelanda, los misioneros de Yate impusieron un simulacro de justicia
contra el Reverendo Yates: después de "un solemne día de ayuno y humillación", quemaron todos sus
objetos artículos, tirotearon a su infeliz caballo, y renombraron su local de misión
como "El valle de Achan".
A pesar de no ser declarado
culpable de ningún acto criminal ni delictivo, Yate abandonó Sydney en desgracia
(Con su compañero Denison, con el que conviviría regularmente hasta su
muerte) el 17 de diciembre de 1836, y cayó en el olvido
Le fue negada la capellanía de un correccional en St James, Westminster, pero en 1848 fue
asignado a una misión de marineros en Dover, ciudad donde murió a una edad
avanzada.
Judith Binney comentó: "La tragedia de Yate se plantea, no tanto en su persecución,
ni por ser un hombre que era técnicamente inocente aún que moralmente culpable,
sino en la consideración del tormento de su mente que debía conciliar sus deseos
mas interiores con la rígida moral cristiana de su credo."
* Adaptado desde artículos en "Outrage
- nº 57" por Robert French y en "Campaña - nº 23" por Martin Smith. Las
declaraciones de los jóvenes maoríes son de los "Archivos del Estado federal de Nueva Gales del
Sur".
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