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Nacido
en Clairac-en-Agenois, dentro de la baja nobleza hugonote, Theophile de
Viau, cadete de gascogne, tuvo la vida de un héroe de novela.
Su
padre ejerció cierto tiempo como abogado, seguramente en Burdeos.
Tuvo cuatro
hermanos: Paul, Daniel, Suzanne et Marie.
En su juventud, estudio
medicina en Burdeos y Holanda. Durante
su corta vida, Theophile sufrió numerosos ataques - a menudo por motivos políticos
- debido a su moral libertina y su poesía escandalosa. Expulsado
de Paris en 1619, se estableció con su familia en Bousseres, donde escribió
versos libres y prosa, emulado la obra de Platón "Tratado de la
inmortalidad del alma o la muerte de Sócrates", considerado en la época
como un texto libertino.
Sus
comienzos en la vida fueron los de un estudiante pobre que no teme a las
aventuras. En la academia de Saumur, en la Universidad de Leyde, observa
las querellas de los teólogos; sus creencias religiosas no resisten este espectáculo.
Después
de haber roto las relaciones con su padre por seguir a una troupe de cómicos
ambulantes, se instala en Paris en 1615, donde se coloca en el mundo de
una vida divertida de epicúreos en compañía de la juventud mas
brillante de la Corte y de los poetas amigos del placer.
No
tiene ambiciones y la vida se le ofrece como posibilidad de entrar al
servicio de grandes señores. Se le ve, a partir de 1614, sucesivamente
vinculado al Duque de Candale, al Marques de Liancourt, a Montmorency;
asimismo tiene relaciones con los jóvenes parlamentarios.
Los
poemas que compone dedicados a los grandes señores le hacer célebre rápidamente.
Así frecuenta los medios aristocráticos, y se implica, según la
leyenda, en las intrigas sentimentales de los maestros, siendo asimismo
habitual de los cabarets.
Pero
la imagen largamente admitida de un Theophile desperdiciando su vida en
los cabarets es de una absoluta falsedad. Lo que es verdad, es que sus
amigos aristocráticos son espíritus libres. No se asustan ni por las
obscenidades ni por las blasfemias. Lejos de invitarlos a la contención,
Theophile les alienta en sus audacias.
Desde
esa época, su reputación en el mundo religioso viene negativa; adquiere
una reputación de ateo y de refractario y se deplora su influencia.
Un
primer toque de atención sucede en 1619, cuando el devoto Luis XIII emite
una orden de exilio contra este "libertino". En 1620 es
nuevamente admitido en la Corte.
Convertido,
por precaución, al catolicismo en 1622, Theophile frecuente a los
prelados y a las autoridades religiosas, haciendo las paces, y convirtiéndose
en 1623 como "rapsoda oficial del reino".
Pero,
aun converso, los jesuitas le persiguen con inquina. Una intriga se
desarrolla contra él, de la que se conoce poco inicialmente. Esta
organizada por un jesuita, el Padre Voisin, y es secundada por otro
jesuita, el Padre Garasse. La persecución está apuntada contra
Theophile, que es acusado de haber escrito un soneto obsceno y blasfemo en
"El Parnaso Satírico", una obra colectiva. El libro es
prohibido se abre una instrucción y se ordena el arresto, que
condena a Theophile de Viau a ser quemado vivo. (Aunque se sustituye la
condena por la quema de una efigie).
El gran amor de su vida
fue Jacques Vallée, Señor des Barreaux, nueve años mas joven. En 1623,
se inicio un procedimiento judicial contra Theophile y un cierto Berthelot,
que a pesar del hecho de que había muerte hacia ocho años, logro que
Theophile fuese condenado a ser quemado en la hoguera.
El
escritor intenta huir de Francia, siendo arrestado cuando pretende pasar a
Bélgica. Reclamado desde París, es encarcelado en la Conciergerie. Allí
pasa dos años (1623-1625) hasta que el proceso penal le disculpa.
Hizo falta que
pasasen esos dos años para que en el Parlamente, todos los enemigos de
Theophile vengan a reconocer que son incapaces de aportar la menor prueba
que apoye sus acusaciones: la sentencia de muerte es conmutada a
"encierro a perpetuidad". Puesto en libertad, pero pendiente de
ser nuevamente preso, tiene un fin prematuro en 1626, después de haberse
confesado y haber comulgado, probablemente de tuberculosis.
Hace
falta deslindar las leyendas, de la historia de su vida para comprender
que Viau no es un doctrinario, y mucho menos un líder de secta. Nunca escribió
obras contra la religión y no se adhirió a ningún sistema filosófico.
Sin duda, dijo burradas escandalosas que atacaban las creencias de los
hombres "respetables" , pero seguramente emitidas en la orbita
del juego y del exceso.
Por
la audacia de sus propuestas en el circulo de sus amistades, por las
insinuaciones que muestra en sus poemas, Theophile merece el lugar en la
historia de "libre pensador del siglo XVII".
Se
nota su influencia, mucho después de su muerte, en las trabajos de Gaston
de Orleans.
Se
han intentado buscar referencias de Malherbe en Theophile, en cuanto a la
popularidad de ambos. Pero frente a las dieciséis obras editadas de
Malherbe en el siglo XVII, se contabilizan noventa y tres de Theophile en
esa época.
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