1590 - 1626

 

APUNTES  BIOGRÁFICOS  

Nacido en Clairac-en-Agenois, dentro de la baja nobleza hugonote, Theophile de Viau, cadete de gascogne, tuvo la vida de un héroe de novela.

Su padre ejerció cierto tiempo como abogado, seguramente en Burdeos.

Tuvo cuatro hermanos: Paul, Daniel, Suzanne et Marie.

En su juventud, estudio medicina en Burdeos y Holanda. 

Durante su corta vida, Theophile sufrió numerosos ataques - a menudo por motivos políticos - debido a su moral libertina y su poesía escandalosa. 

Expulsado de Paris en 1619, se estableció con su familia en Bousseres, donde escribió versos libres y prosa, emulado la obra de Platón "Tratado de la inmortalidad del alma o la muerte de Sócrates", considerado en la época como un texto libertino.

Sus comienzos en la vida fueron los de un estudiante pobre que no teme a las aventuras. En la academia de Saumur, en la Universidad de Leyde, observa las querellas de los teólogos; sus creencias religiosas no resisten este espectáculo.

Después de haber roto las relaciones con su padre por seguir a una troupe de cómicos ambulantes, se instala en Paris en 1615, donde se coloca en el mundo de una vida divertida de epicúreos en compañía de la juventud mas brillante de la Corte y de los poetas amigos del placer.

No tiene ambiciones y la vida se le ofrece como posibilidad de entrar al servicio de grandes señores. Se le ve, a partir de 1614, sucesivamente vinculado al Duque de Candale, al Marques de Liancourt, a Montmorency; asimismo tiene relaciones con los jóvenes parlamentarios.

Los poemas que compone dedicados a los grandes señores le hacer célebre rápidamente. Así frecuenta los medios aristocráticos, y se implica, según la leyenda, en las intrigas sentimentales de los maestros, siendo asimismo habitual de los cabarets.

Pero la imagen largamente admitida de un Theophile desperdiciando su vida en los cabarets es de una absoluta falsedad. Lo que es verdad, es que sus amigos aristocráticos son espíritus libres. No se asustan ni por las obscenidades ni por las blasfemias. Lejos de invitarlos a la contención, Theophile les alienta en sus audacias.

Desde esa época, su reputación en el mundo religioso viene negativa; adquiere una reputación de ateo y de refractario y se deplora su influencia.

Un primer toque de atención sucede en 1619, cuando el devoto Luis XIII emite una orden de exilio contra este "libertino". En 1620 es nuevamente admitido en la Corte.

Convertido, por precaución, al catolicismo en 1622, Theophile frecuente a los prelados y a las autoridades religiosas, haciendo las paces, y convirtiéndose en 1623 como "rapsoda oficial del reino".

Pero, aun converso, los jesuitas le persiguen con inquina. Una intriga se desarrolla contra él, de la que se conoce poco inicialmente. Esta organizada por un jesuita, el Padre Voisin, y es secundada por otro jesuita, el Padre Garasse. La persecución está apuntada contra  Theophile, que es acusado de haber escrito un soneto obsceno y blasfemo en "El Parnaso Satírico", una obra colectiva. El libro es prohibido  se abre una instrucción y se ordena el arresto, que condena a Theophile de Viau a ser quemado vivo. (Aunque se sustituye la condena por la quema de una efigie).

El gran amor de su vida fue Jacques Vallée, Señor des Barreaux, nueve años mas joven. En 1623, se inicio un procedimiento judicial contra Theophile y un cierto Berthelot, que a pesar del hecho de que había muerte hacia ocho años, logro que Theophile fuese condenado a ser quemado en la hoguera.

El escritor intenta huir de Francia, siendo arrestado cuando pretende pasar a Bélgica. Reclamado desde París, es encarcelado en la Conciergerie. Allí pasa dos años (1623-1625) hasta que el proceso penal le disculpa.

Hizo falta que pasasen esos dos años para que en el Parlamente, todos los enemigos de Theophile vengan a reconocer que son incapaces de aportar la menor prueba que apoye sus acusaciones: la sentencia de muerte es conmutada a "encierro a perpetuidad". Puesto en libertad, pero pendiente de ser nuevamente preso, tiene un fin prematuro en 1626, después de haberse confesado y haber comulgado, probablemente de tuberculosis.

Hace falta deslindar las leyendas, de la historia de su vida para comprender que Viau no es un doctrinario, y mucho menos un líder de secta. Nunca escribió obras contra la religión y no se adhirió a ningún sistema filosófico. Sin duda, dijo burradas escandalosas que atacaban las creencias de los hombres "respetables" , pero seguramente emitidas en la orbita del juego y del exceso.

Por la audacia de sus propuestas en el circulo de sus amistades, por las insinuaciones que muestra en sus poemas, Theophile merece el lugar en la historia de "libre pensador del siglo XVII".

Se nota su influencia, mucho después de su muerte, en las trabajos de Gaston de Orleans. 

Se han intentado buscar referencias de Malherbe en Theophile, en cuanto a la popularidad de ambos. Pero frente a las dieciséis obras editadas de Malherbe en el siglo XVII, se contabilizan noventa y tres de Theophile en esa época.

 


 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO