1923 - 1942

 

 

 APUNTES  BIOGRÁFICOS  

 

Aunque los biógrafos no se ponen de acuerdo, todo parece indicar que "Vassourinha" fue el nombre artístico de Mário Ramos de Oliveira, nacido el 16 de mayo de 1923 en São Paulo, hijo de Mauro Almeida Ramos y de Teresa Dias de Assunção, apareciendo  estos datos en su referencia profesional, el único registro mas o menos fiable encontrado.Vassourinha, en una imagen promocional a poco de empezar a ser conocido, siendo un adolescente de alrededor de los 14 años

Jaime Faria da Rocha, redactor de textos comerciales de la emisora Radio Record, venía insistiendo ante sus amigos que en la pensión donde vivía había un adolescente con mucho ritmo, cantante y tocador de percusión, y les convenció de que debían de contratarlo "para lo que fuese". 

El 10 de noviembre de 1936, con apenas doce años, el muchachito fue admitido en la radio como empleado fijo, con un sueldo de cien mil reis, en horario de 8 a 18 horas. Por la noche también se presentaba en los programas de la emisora donde actuaban diferentes músicos y artistas noveles. 

Antes, en 1935, el niño habia participado en la película "Fazendo Fita", último trabajo del director italiano Vittorio Capellaro, cuyos protagonistas eran Alzirinha Camargo y la pareja Alvarenga y Ranchinho.

Vassourinha comenzó cantando con el nombre de "Juracy", apodo que servia tanto para hombre como para mujer, ya que su voz tendía hacia  timbres agudos, infantiles.

En 1938, comenzó a intensificar sus actividades como cantante. El salario paso a ser de 300 mil reis y logró una gran popularidad cantando a dúo con Haidê Marcondes.

Llegó un momento en "Juracy" dejó de encajar con sus nuevos registros, cuando el cambio de voz consolidó sus cuerdas vocales,  siendo necesario un nombre artísticos mas convincente. En la emisora se acordaron un taxista (en aquella época llamados también "chofer de plaza") muy conocido en São Paulo, cuyo apellido era “Vassoura”.

 Este era un negro muy alegre, de risa cristalina y hasta escandalosa, según los que llegaron a tratarle, que había conquistado su peculiar fama y reconocimiento, por el hecho de que solía llevar a los noctámbulos y bohemios, últimos frecuentadores del Ponto Chic, un local reducto de la clase alta y despreocupada de la ciudad. O sea, este chofer "barría" a los mas retardados clientes del Ponto Chic, un poco el conductor "escoba".

Siendo una figura tremendamente popular en la capital paulista, se pensó que "Vassoura" sería una palabra de fácil recuerdo y comercial, adaptando la misma al adolescente cantor. Se inventaron - también elemento de propaganda - el rumor de que Mario era un hijo desconocido del "Vassoura", y así el nuevo astro de la samba se quedó con el nombre artístico de "Vassourinha".

Fue en ese periodo que hizo amistad con Isaura Garcia, que estaba asimismo comenzando en la emisora, y se presentaban juntos programas de radio, en espectáculos teatrales y en giras por el interior del Estado de Sao Paulo. Acostumbraban cantar a dúo los números que la famosísima Carmen Mirando interpretaba en dueto con Almirante y con Luis Barbosa. Carmen le tomo tal admiración al muchacho que cuando actuaba en Sao Paulo, junto con su hermana Aurora y el cantante Silvio Caldas, hacia cuestión imperativa de que Vassourinha participase en estos espectáculos. 

El repertorio del joven en esa época era casi copia integra del de Silvio Caldas, João Petra de Barros y Luís Barbosa. 

Precisamente este ultimo había sido el primer ejemplo imitado por Vassourinha. Luis Barbosa fue el introductor de la "samba de breque", y artista reconocido como un gran sambista, tanto por su voz inigualable, como por sus personalísima inflexiones, que imprimía un toque único a todo lo que interpretaba. Luis murió de tuberculosis en 1938, con apenas 28 años de edad. Se llegó a decir que nunca habría sustituto, pues su forma de cantar era inigualable y nadie podía llegar a cantar como el. Pero precisamente Vassourinha demostraba ser en todo el sucesor natural de Luis Barbosa.r

Ambos tenían unas voces parecidas, ejecutaban una similares inflexiones en sus samba, y gustaban cantar acompañándose de pandero. A partir de 1938, tras la muerte de Barbosa, Vassourinha comenzó de forma natural a ocupar su lugar, tanto en el prestigio artístico como en el reconocimiento popular. En ese momento el único obstáculo para la proyección nacional era la circunstancia de ser paulista y de actuar en São Paulo. Pero, a pesar del handicap que implicaba el segregacionismo y el chovinismo de los barrios o de los estados, aun así llegó a destacarse y a ser conocido en todo el país, hasta llegar a aparecer en la portada de la importante revista "Carioca".

Poco se sabe fehacientemente de su vida particular, pues siempre se mostró sumamente reservado, aunque hay quien menciona  inclinaciones homoeróticas relegadas por verse cada vez mas bajo los focos de la atención publica. Sus amigos mas cercanos decían que siempre que la charla derivaba hacia el lado de las intimidades, Vassurinha cambiaba de tema. En el aspecto familiar solo se sabe que vivía en Barra Funda y que no tenia hermanos. 

Finalmente en 1940, surgió la primera oportunidad de grabar un disco. En ese momento ya estaba ganando seiscientos mil reis en la Recor, y en su "curriculum" profesional figuraba que era "cantante y auxiliar administrativo". El compositor Antônio Almeida había ido a la emisora como director de los "Anjos do Inferno", grupo del que era una especie de productor empresario. Mientras estaba charlando con Raul Duarte y Blota Júnior, escuchó la voz de un chico cantando sambas de una forma única. Preguntó sobre el cantante y descubrió que se trataba de un niño del elenco de la emisora al que llamaban Vassourinha.

Raul Duarte, viendo el impacto que el muchacho había causado en el productor, le pidió que usase sus influencias en Rio de Janeino para conseguirle una grabación. Vassourinha interpretaba “Seu Libório”, un choro de João de Barro y AlbertoVassourinha Ribeiro, que había sido lanzado y hecho famoso tiempo atrás por Luis Barroso.  Luis inclusive había cantado “Seu Libório” en la película “Alo, alô, Carnaval”, de Wallace Downey y Ademar Gonzaga (estrenada en 1936, pero como pertenecía a otra discográfica, João de Barro – en la época vinculado a Columbia - no autorizó la grabación, esperando otra oportunidad. Esta era la gran jugada, la oportunidad y Almeida uso precisamente este argumento para convencer a Braguinha de que aceptase a Vassourinha en la Columbia. En la otra cara del disco, colocarían otro choro - “Juracy” - del mismo Almeida y de Ciro de Souza.

A mediados de 1941, Vassourinha grababa su primer 78 RPM. Llevaba cinco años en la radio y tenia 17. El disco contenía “Seu Libório” e “Juracy, y a poco de ser lanzado el 23 de julio de 1941, alcanzó un éxito increíble, en todo Brasil. En el acompañamiento estaba implicado Chiquinho.

En la misma sesión de grabación, Vassourinha había registrado otros dos temas, “Emília” (de Haroldo Lobo y Wilson Batista) y “Ela vai à feira” (de Roberto Roberti y Almanyr Greco), que serian lanzados en otro 78 RPM dos meses después, el 19 de  septiembre. Este nuevo lanzamiento reforzó el éxito del primero, convirtiendo al muchacho en todo un fenómeno popular.

En noviembre, el cantante es llamado nuevamente a Rio para grabar otros cuatro temas. Registró cuatro canciones para el Carnaval de 1942: “Chik, chik, bum” (marcha de Antônio Almeida), “Apaga a vela” (marcha de João de Barro), “Olga” (samba de Alberto Ribeiro y Satyro de Mello) y “Tá gostoso” (marcha de Alberto Ribeiro y Antônio Almeida) que fueron lanzadas simultáneamente en dos discos el 3 de diciembre de 1941.

COn el éxito en Rio, la emisora Recordo comenzaba a perder a su joven artista. A pesar del enorme exito, el muchacho no llego a lograr un éxito financiero similar, ya que con los discos ganaba muy poco y los espectáculos apenar le reportaban ganancias.  

El artista acostumbraba frecuentar el Café Nice, donde se encontraba con los mayores cantantes y compositores de la época, ganando en reconocimiento de la profesión lo que no ganaba monetariamente.

Las "verdaderas" grabaciones de Vassourinha se harían en marzo de 1942, con el acompañamiento de Benedito Lacerda y su orquesta. Las cuatro sambas “...E o juiz apitou” (de Antônio Almeida y J. Batista), “Amanhã eu volto” (de Antônio Almeida y Roberto Martins), “Amanhã tem baile” (de Haroldo Lobo y Milton de Oliveira) e “Volta pra casa, Emília” (de Antônio Almeida y J. Batista) saldrían en dos discos lanzados en abril y mayo de ese año, alcanzando nuevamente gran notoriedad.

Como curiosidad, el "J. Batista" compañero de Almeida en algunas creaciones, no era otro que el gran Wilson Batista, que había cambiado de discográfica y por eso aparecía con nombre cambiado, empleado el de su padre Jose Batista. De ahí la J.

En ese momento de auge, Vassurinha comenzó a sentir los síntomas de la enfermedad que le llevaría a la tumba poco después.  Acostumbraba abrazarse las costillas, alegando dolores extraños en los huesos.

En junio de 1942, al llegar en tren de Sao Paulo, Vassourinha telefoneó al compositor Ciro de Souza, señalando una cita para tratar detalles de la grabación de una nueva samba de Ciro titulada “Mademoiselle Joujoux”. Quedaron en encontrarse en la Galería Cruzeiro, en la avenida Rio Branco. Al ver al muchacho, Ciro quedo asustado con su apariencia. Estaba abatido, con fiebre alta y le confeso que no se sentía nada bien. Ciro le llevó al consultorio de un amigo, el Dr. Dr. Mário Braune, en la calle São José, que le examinó durante casi una hora y concluyó que el caso era muy grave y que además era demasiado tarde. Ciro no alcanzó a comprender cabalmente la explicación técnica, pues parecía tratarse de una enfermedad muy extraña, donde se combinaba la tuberculosos, el reumatismo y otras molestias que le habían tocado el corazón, siendo necesario una hospitalización inmediata. Antes de aplicarle una inyección, el medico recomendó que el muchacho regresase a São Paulo en pasaje sin litera. Según el facultativo "si el muchacho se acostaba no volvería a levantarse"Vassourinha, en una de las pocas imagenes promocionales conocida, y seguramente de las ultimas que le tomaron.

Ciro le compró el pasaje para el tren de las nueve de la noche, pero no pudo acompañarlo pues era funcionario del Arsenal de Guerra y no podía ausentarse del servicio. Le explicó la gravedad del caso al jefe del tren, que era un gran admirador de Vassourinha, y este le prometió que cuidaría del muchacho durante todo el viaje y le ayudaría al llegar a São Paulo. Ciro le pidió a  Vassourinha que telefonease a Rio informando de su estado de salud.

Pasados ocho días sin noticias, Ciro de Souza se traslado a São Paulo, encontrando al artista en su casa, descrita por el compositor como "muy limpia a pesar de la pobreza", con una pésima apariencia. Hablaba malamente y se mostraba muy abatido. Isaura Gracia visitó en esa fase a Vassourinha y en su opinión comentó que le faltaba asistencia medica adecuada. 

Su madre, lavandera,  estaba convencida de que la causa del mal había sido el viaje a Rio, donde "había sufrido un golpe de aire fuerte" y trataba la enfermedad con cataplasmas y ungüentos. Cuando llegó el medico ya era demasiado tarde. Según Isaura, el medico  apretaba el dedo en la frente y los huesos se hundían como si fuesen de cera.

La causa de la muerte de Vassourinha es hasta la fecha desconocida, aunque las indicaciones medicas señalan: complicaciones cardíacas recurrentes de una dolencia ósea degenerativa, agravada por reumatismo y tuberculosis.

 En la su ficha de baja de la emisora Rádio Record, consta como acaecida el 31 de julio de 1942. No obstante, Raul Duarte señala como fecha correcta la del 3 de agosto. Lo único cierto es que a los 19 años de edad desaparecía una de las mayores revelaciones de todos los tiempos de la música popular brasileña.

Sus únicas 12 grabaciones - reunidas en un  LP de la discográfica Continental en 1976 - fueron relanzadas en un CD de la colección "Archivos Warner" en 2002.

 


 

 

  Un documental sobre el cantante

 

A Voz e o Vazio: a Vez de Vassourinha

Director: Carlos Adriano
Brasil

16 min, color, 35mm, 1998

Documental experimental. Vida y obra del original sambista paulense Vassourinha (1923-1942), que grabó seis discos 78 rpm.  Ensayo sobre la percepción audiovisual de la música y el sentido de documentación histórica, el filme articula en la estructura poética de ritmos, sensaciones y materiales, el proceso de la samba sincopada del cantante es una reflexión conceptual sobre el fenómeno imagen-sonido.


 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO