Soneto
de la granada
Es mi amor como el
oscuro panal de sombra encarnada que la hermética granada labra en su
cóncavo muro.
Silenciosamente apuro mi sed, mi sed no saciada, y
la guardo congelada para un alivio futuro.
Acaso una boca ajena a
mi secreto dolor encuentre mi sangre, plena,
y mi carne dura y
fría, y en mi acre y dulce sabor sacie su sed con la mía.
|