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O. F.
Casada con un sobrino
de Teixeira de
Pascoaes, Maria Amelia Teixeira de Vasconcellos es hoy una de las principales
divulgadoras de la vida y obra del escritor amarantino, habitando en la casa donde
el poeta de "Marânus" vivió a mayor parte de
sus días. En conversación realizada en la habitación de trabajo del
escritor, el final
de una mañana y con vistas al Marão, se revelan algunos episodios
pasados con el
autor de "As Sombras".
- Puede recordar su encuentro con Pascoaes?
MARIA AMÉLIA TEIXEIRA DE VASCONCELLOS -
Estudiaba Filosofía y mi profesora era una gran admiradora de Pascoaes.
Yo tenía la suerte de conocer un sobrino de él, no mi marido, y, un
día, durante una visita a Amarante, le dije: " Me
agradaría mucho ver a tu tío." El me respondió: "no es fácil, porque
es una persona
un poco inaccesible, pero vamos a intentarlo." Entonces, una empleada
dijo al sobrino de Pascoaes: "Mire, el señor doctor está allí
delante, en una quinta." Insistí: "Ya que estamos aquí, vamos
allá." Y encontramos a
Pascoaes cerca de aquí, de la casa. El fue extremamente
simpático.
Que edad tenía?
Dieciocho. El me preguntó: "Quiere ir a Pascoaes?"
Respondí: "Quiero." La gente es atrevida a esa edad. El
me trajo aquí, pero no me mostró su despacho y me dio un libro. Me
recuerdo
perfectamente de sus ojos... traspasaban a las personas.
De que color eran?
Negros o castaños oscuros:
eran ojos que nos penetraban; en esa altura aun estaba bien con salud.
Lo
conocí
en 1950, el falleció en 1952. Estuvo poco tiempo enfermo, felizmente. Normalmente
le traía un pan de pueblo o un queso. Con todo, la relación que tuve
con él fue bastante escasa..
De las visitas que hizo,
alguna vez llegó a entrar en las habitaciones que habitaba por Pascoaes?
Nunca. Los escritorios
eran una especie de lugar sagrado para
Pascoaes, no era a una pequeña de 18 anos que se los mostraba,
desde luego.
Los diseños de Pascoaes
están poblados de personajes. Estos eran amigos del escritor?
Si, la mayor parte
de las
personas, aunque yo no las conocí. Pascoaes estaba siempre rodeado de amigos
y conocidos, nunca estaba solo. Hasta hay una historia graciosa: Pascoaes
llegaba aquí y se encerraba, si no tenía sosiego, ya que aquí
vivía con mucha familia. Y su madre, la abuela Carlota como nosotros
le llamamos, tocaba su puerta y el no respondía. Pero ella sabia que
el estaba aquí: "Oye Joaquim, mira que esta aquí fulano e mengano" e
decía os nombres. Y él respondía; "Oye madre, el Joaquim no está acá.''
Era muy amigo de pocos amigos.
Quienes eran sus grandes
amistades?
Raul Brandão, Mário
Beirão, todos los Paço d'Arcos, que aun vienen hoy por aquí, António
Carneiro, Eugénio de Andrade que a veces veo, Mário Cesariny,
mas bien al final de su vida, y el padre
António Magalhães, que era director del colegio de Santo
Tirso.
Hay muchas historias
acerca de Pascoaes, una de las mas célebres,
contada por Cesariny, es la de haberlo visto con el cabello en
llamas..
Mi marido me contó que
un día pidió permiso al padrino
para entrar a su despacho. Pascoaes salió de aquí, de esta puerta,
y mi marido lo vi con el cabello todo erizado, no en llamas, sino
con mucha luminosidad. Hay un camponês que afirma haberlo visto
en llamas.
En el mismo día?
No, en días diferentes.
Y la historia de que
iba a recargar energías al mirador?
Ahí escribió "Marânus",
siempre con el Marão delante. "Marânus" no es un
libro voluminoso, lo escribió rápidamente y siempre allí, en aquel
miradorcillo.
Existe otro mirador
en el jardín ?
Pascoaes tenía una
hermana que era pintora, la tía Miquelina. A veces se la veía
pintar allá; uno de esos días escribió en la tablilla (del
miradorcillo) y dijo: "Esta cuadra nunca tiene que desaparecer de aquí."
Y está allá, a lápiz, igual. La Cámara de Amarante me
ayudó a restaurar el mirador: tuve cuidado de pedir al carpintero
la tabla, que guardé en mi cuarto, antes que sucediese cualquier
cosa.
FUENTE:
Noticiario Cultural "PÚBLICO" / Lisboa - 16 de
Diciembre de
2002
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