1877  -  1952

 

 

Los ojos de él traspasaban

Entrevista con Maria Amelia Teixeira de Vasconcellos

 

O. F.

Casada con un sobrino de Teixeira de Pascoaes, Maria Amelia Teixeira de Vasconcellos es hoy una de las principales divulgadoras de la vida y obra del escritor amarantino, habitando en la casa donde el poeta de "Marânus" vivió a mayor parte de sus días. En conversación realizada en la habitación de trabajo del escritor, el final de una mañana y con vistas al Marão, se revelan algunos episodios pasados con el autor de "As Sombras".

- Puede recordar su encuentro con Pascoaes?

MARIA AMÉLIA TEIXEIRA DE VASCONCELLOS - Estudiaba Filosofía y mi profesora era una gran admiradora de Pascoaes. Yo tenía la suerte de conocer un sobrino de él, no mi marido, y, un día, durante una visita a Amarante, le dije: "Me agradaría mucho ver a tu tío." El me respondió: "no es fácil, porque es una persona un poco inaccesible, pero vamos a intentarlo." Entonces, una empleada dijo al sobrino de Pascoaes: "Mire, el señor doctor está allí delante, en una quinta." Insistí: "Ya que estamos aquí, vamos allá." Y encontramos a Pascoaes cerca de aquí, de la casa. El fue extremamente simpático.

Que edad tenía?

Dieciocho. El me preguntó: "Quiere ir a Pascoaes?" Respondí: "Quiero." La gente es atrevida a esa edad. El me trajo aquí, pero no me mostró su despacho y me dio un libro. Me recuerdo perfectamente de sus ojos... traspasaban a las personas.

De que color eran?

Negros o castaños oscuros: eran ojos que nos penetraban; en esa altura aun estaba bien con salud. Lo conocí en 1950, el falleció en 1952. Estuvo poco tiempo enfermo, felizmente. Normalmente le traía un pan de pueblo o un queso. Con todo, la relación que tuve con él fue bastante escasa..

De las visitas que hizo, alguna vez llegó a entrar en las habitaciones que habitaba por Pascoaes?

Nunca. Los escritorios eran una especie de lugar sagrado para Pascoaes, no era a una pequeña de 18 anos que se los mostraba, desde luego.

Los diseños de Pascoaes están poblados de personajes. Estos  eran amigos del escritor?

Si, la mayor parte de las personas, aunque yo no las conocí. Pascoaes estaba siempre rodeado de amigos y conocidos, nunca estaba solo. Hasta hay una historia graciosa: Pascoaes llegaba aquí y se encerraba, si no tenía sosiego, ya que aquí vivía con mucha familia. Y su madre, la abuela Carlota como nosotros le llamamos, tocaba su puerta y el no respondía. Pero ella sabia que el estaba aquí: "Oye Joaquim, mira que esta aquí fulano e mengano" e decía os nombres. Y él respondía; "Oye madre, el Joaquim no está acá.'' Era muy amigo de pocos amigos.

Quienes eran sus grandes amistades?

Raul Brandão, Mário Beirão, todos los Paço d'Arcos, que aun vienen hoy por aquí, António Carneiro,  Eugénio de Andrade que a veces veo,  Mário Cesariny, mas bien al final de su vida, y el padre António Magalhães, que era director del colegio de Santo Tirso.

Hay  muchas historias acerca de Pascoaes, una de las mas célebres, contada por Cesariny, es la de haberlo visto con el cabello en llamas..

Mi marido me contó que un día pidió permiso al padrino para entrar a su despacho. Pascoaes salió de aquí, de esta puerta, y mi marido lo vi con el cabello todo erizado, no en llamas, sino con mucha luminosidad. Hay un camponês que afirma  haberlo visto en llamas.

En el  mismo día?

No, en días diferentes.

Y la historia de que iba a recargar energías al mirador?

Ahí escribió "Marânus", siempre con el Marão delante.  "Marânus" no es un libro voluminoso, lo escribió rápidamente y siempre allí, en aquel miradorcillo.

Existe otro mirador en el jardín ?

Pascoaes tenía una hermana que era pintora, la tía Miquelina. A veces se la veía pintar allá; uno de esos días escribió en la tablilla (del miradorcillo) y dijo: "Esta cuadra nunca tiene que desaparecer de aquí." Y está allá, a lápiz, igual. La Cámara de Amarante  me ayudó a restaurar el mirador: tuve cuidado de pedir al carpintero la tabla, que guardé en mi cuarto, antes que sucediese cualquier cosa.

 

 

FUENTE: Noticiario Cultural "PÚBLICO" /  Lisboa - 16 de Diciembre de 2002 

 

 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO