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Nikola Tesla nació a las doce de la noche del 9 de julio de 1856 en la
provincia de Lika, una región montañosa de la Península Balcánica
perteneciente al Imperio Austro-Húngaro, en lo que hoy es Croacia. Su padres
eran de origen serbio. El padre, Milutin Tesla, era un Pastor de la Iglesia
Ortodoxa, severo pero cariñoso, quien además era un dotado escritor y poeta.
La madre, Djuka, que era
analfabeta, poseía una sorprendente memoria que le permitía recitar al pie
de la letra volúmenes completos de poesía clásica europea y largos pasajes
de la Biblia. También tenía gran talento para crear herramientas y aparatos
que la ayudaran con las responsabilidades de la casa y la granja familiar,
como un batidor de huevos mecánico. Tesla decía que todos sus instintos
inventivos los había heredado de su madre.
A la edad de cinco años,
Niko construyó un pequeño molino de viento muy particular, ya que era liso,
sin palas, y giraba con suavidad en la corriente. También inventó un motor
propulsado por insectos.
Desde
muy temprana edad, se sumergía en la biblioteca de su padre. Como éste le
escondiera las velas para que no leyera de noche, el niño hizo unos moldes de
latón y fabricó sus propias velones. Nada podía detener su pasión por la
lectura. Tenía una memoria prodigiosa; todo cuanto leía quedaba grabado y
ordenado en su mente. Le apasionaban la ciencia y la técnica, pero en Smiljan,
la aldea rural donde vivía, la disponibilidad de libros se agotó rápidamente.
Los suplió con su portentosa imaginación.
Nikola Tesla empezó su
educación en casa y posteriormente asistió a una escuela en Carldstadt,
Croacia, siendo un excelente estudiante, con gran facilidad para los idiomas y
las matemáticas. Como era capaz de realizar cálculo integral mentalmente,
sus maestros lo sometían a diversas pruebas para comprobar que no hacía
trampa en los exámenes. Sus biógrafos coinciden en describirlo como un adolescente
solitario que vagaba por los montes con sus pensamientos.
Un día el joven Niko vio un
grabado de las cataratas del Niágara. En su imaginación, ahí apareció una
gran rueda que giraba con el impulso de las aguas de la poderosa cascada. Le
comentó a un tío que un día iría a América para capturar la energía de
esa manera. Algunos años más tarde, hizo exactamente eso.
Era un adolescente solitario
que vagaba por los montes envuelto en el ensueño de máquinas y de fórmulas.
En los años iniciales de su vida, su salud fue bastante mala y sus padres
pensaron en hacerle seguir la carrera eclesiástica, pues en el seminario sería
bien atendido. Nikola tenía otra idea.
Era tremendamente persuasivo
y cuando contrajo cólera a los diecisiete años, logró obtener una
importante concesión de su padre: las promesa de que si sobrevivía, le
permitiría estudiar ingeniería. El sueño de Tesla se convirtió en
realidad.
Niko abandonó su Croacia
natal y marchó a Austria, en cuya Escuela Politécnica de Graz pudo observar
uno de los prodigios de la nueva era: un flamante motor de corriente continua.
Quedó deslumbrado, aunque no dejó de notar que sus escobillas producían un
gran chisporroteo. Sugirió a su profesor eliminar las escobillas y utilizar
la corriente alterna. El docto profesor le contestó que eso era imposible;
jamás podría funcionar un motor con corriente alterna. Tesla no quedó
convencido.
El joven se instaló en
Praga, donde prosiguió sus estudios, que debió interrumpir porque implicaban
un gasto que su familia no podía afrontar. Se trasladó a Budapest, donde se
empleó en una subsidiaria de la compañía telefónica de Edison. Nunca dejó
de estudiar la posibilidad de un motor accionado por corriente alterna
Un buen día, hallándose en
un parque, tomó una ramita y comenzó a dibujar en la arena. A medida que
avanzaba en el dibujo, se enfervorizaba de tal manera que corría de uno a
otro extremo del diagrama, emitiendo extraños sonidos y enunciando herméticas
fórmulas. Ni advirtió siquiera que se había reunido en torno suyo una
multitud asombrada y divertida por sus movimientos y exclamaciones. Al fin,
jadeante y sudoroso, contempló su invención: el motor polifásico de
corriente alterna.
Corrió a su modesto taller y
se dio a la tarea de fabricar una unidad experimental, que funcionó tal como
lo había imaginado. Pero no obtuvo apoyo económico para su producción en
ningún país europeo, por lo que pidió a Charles Batchelor, uno de los
asociados de Thomas Alba Edison en Europa, que le escribiera una carta de
presentación para el inventor y se puso en camino hacia los Estados Unidos.
Mal inició su viaje a los
Estados Unidos el joven Nikola Tesla, pues le robaron la cartera y con ella el
boleto del tren que debía conducirle al puerto y el del buque que debía
conducirle a Nueva York. Pero era terco y convenció al inspector ferroviario
y al capitán de la nave para que lo dejaran viajar sin pagar pasaje.
Desembarcó en Nueva York con
cuatro centavos de dólar en el bolsillo y corrió a entrevistarse con su héroe.
Éste leyó la carta de recomendación, que decía: "Mi estimado Edison:
Conozco dos grandes hombres y usted es uno de ellos. El otro es este
joven."
Edison le escuchó describir
el trabajo de ingeniería que había realizado y sus planes para un motor de
corriente alterna. Le dijo claramente que ésta era extremadamente peligrosa,
que jamás podría ser utilizada para iluminar ciudades o para hacer funcionar
motores. Sin embargo, había algo diferente en Tesla que llevó a Edison a
contratarlo para mejorar los dínamos y motores en sus plantas de generación
de corriente continua, prometiéndole 50,000 dólares si lo lograba, quizá
pensando que era imposible.
Esa cifra motivó
poderosamente al pobre inmigrante, quien se puso a trabajar con entusiasmo,
durmiendo tan sólo dos o tres horas diarias. Varios meses después, Tesla
anunció que había terminado su trabajo, lo que sorprendió a Edison, quien
le explicó que la oferta de los 50,000 dólares había sido hecha en broma.
Le dijo a Tesla que debía aprender a apreciar "un chiste
americano", lo que enfureció al joven, quien de inmediato renunció.
Pronto se corrió la voz de
que un extranjero con un talento inusual estaba cavando zanjas para
sobrevivir. Algunos inversionistas creyeron en Tesla y lo apoyaron en el
desarrollo de todos los componentes del sistema de generación y transmisión
de energía eléctrica con corriente alterna, que es usado universalmente
hasta nuestros días.
Tesla ignoraba que Edison había
pedido al Congreso que sancionara una ley que prohibiera el uso de la
corriente alterna, por su elevadísimo voltaje. Además, la corriente alterna
tenía mala prensa, porque era utilizada para la nueva silla eléctrica.
Tesla no era alguien que se
descorazonara fácilmente. Ofreció una demostración teatral de la inocuidad
de su sistema: se hizo pasar corriente alterna por el cuerpo, para encender
focos. Ganó la partida. Cuando se inauguró la Exposición Universal de
Chicago en 1893, se encendieron 50,000 lámparas eléctricas utilizando el
sistema inventado por él. Nikola Tesla llegaba al triunfo, la celebridad y la
riqueza a los 37 años de edad.
La corriente alterna ofrecía
indiscutibles ventajas, ya que enormes cantidades de corriente podían ser
transportadas a grandes distancias por medio de delgados cables, mientras que
la corriente directa no, ya que ésta necesitaba de plantas eléctricas por
cada milla cuadrada para lograr esto.
Tres años más tarde, iluminó
la ciudad de Búffalo con corriente alterna. Los generadores estaban
instalados en las cataratas del Niágara y la energía era transmitida a una
distancia de 35 kilómetros, sin riesgo alguno para los seres humanos o los
animales.
Uno de los miembros de la
Comisión que escogió la corriente alterna de Tesla sobre la corriente
continua de Edison fue el famoso físico británico Lord Kelvin, que había
sido convencido al ver los resultados de la Exposición Universal de Chicago.
A partir de entonces, fue adoptada la corriente alterna en todo el país y
Edison tuvo que cambiar sus sistemas.
Sus cuatro centavos
originales pudieron haberse multiplicado fantásticamente, pero el inventor
fue un pésimo negociante. Le faltó el genio comercial de Edison o de George
Westinghouse, quien se hizo inmensamente rico con las patentes de dínamos,
generadores, transformadores y motores que adquirió a Tesla.
Debido a la llamada
"Guerra de las Corrientes", la Compañía Eléctrica Westinghouse
pasó por serias dificultades económicas, por lo que pidió al inventor que
modificara el contrato, que le daba generosas regalías. En un magnánimo
gesto, Tesla rompió el contrato, ya que estaba agradecido con el hombre que
había creído en su invento y tenía la seguridad de que vendrían mayores
invenciones. Así, salvó a la empresa y se quedó con la gloria.
A principios del siglo
pasado, Nikola Tesla era conocido y respetado en los círculos académicos de
todo el mundo, era consultado en todo lo relacionado con la electricidad y fue
adoptado por la alta sociedad de Nueva York. Contaba entre sus amigos a
importantes artistas como el escritor Mark Twain y el pianista Ignace
Paderewski. Recibió en esa época docenas de grados honorarios y
reconocimientos.
Le gustaba dar elegantes
cenas en el Hotel Waldorf Astoria, supervisando personalmente la cocina y
luego invitar a sus comensales a visitar su laboratorio, donde les preparaba
teatrales demostraciones de sus experimentos.
Se dedicó a explorar la
electricidad de alta frecuencia, inspirado por los descubrimientos del inglés
Maxwell y del alemán Hertz. Inventó la famosa bobina Tesla, que aún hoy se
utiliza en los equipos electrónicos y que convierte la corriente continua de
baja tensión en corriente alterna de voltaje muy alto.
Con las altas frecuencias,
desarrolló algunos de los primeras iluminaciones fluorescentes y de neón. En
una exhibición, moldeó tubos de vidrio con los nombres de renombrados científicos
especialmente invitados para esa oportunidad, que eran el antecedente de los
actuales anuncios de neón.
Tesla fue el primero en
observar los rayos catódicos, los rayos X, las radiaciones ultravioletas y en
estudiar los efectos terapéuticos de las corrientes de alta frecuencia sobre
el cuerpo humano.
Sin embargo, estos
descubrimientos palidecieron comparados con el que realizó en 1890, cuando
iluminó un tubo vacío sin cable alguno, habiendo transmitido la energía por
el aire. Este fue el inicio de la obsesión de la vida de Nikola Tesla, la
transmisión de energía inalámbrica.
Con su nuevas bobinas, el
inventor descubrió que podía transmitir y recibir poderosas señales de
radio cuando estaban sintonizadas para resonar a la misma frecuencia. En 1895,
estaba listo para transmitir una señal a 80 Kilómetros de distancia, de
Nueva York a West Point, pero un incendio consumió su laboratorio,
destruyendo su trabajo.
Esto no pudo suceder en peor
momento, ya que en Inglaterra, el joven italiano Guglielmo Marconi estaba
experimentando con la transmisión de telegrafía inalámbrica, aunque se decía
que su telégrafo no podía transmitir ni a través de un estanque. Más
tarde, Marconi realizó demostraciones de larga distancia, usando un oscilador
de Tesla para transmitir señales a través del Canal de la Mancha.
Tesla registró su propia
patente de la radio en 1897, la cual le fue concedida en 1900. Ese mismo año,
Marconi solicitó su primera patente en los Estados Unidos, siendo rechazada
debido a que fue considerada una copia de la patente de Tesla.
Una nota más dice que la
radio de Marconi solo transmitía señales, mientras que Tesla describía la
transmisión de voz ¡y de imágenes!, para lo cual diseñó y patentó después
artefactos que evolucionaron en las fuentes de poder que operan actualmente en
nuestros televisores. Sin embargo, ninguna patente está verdaderamente
segura.
El italiano formó la Compañía
Telegráfica Inalámbrica Marconi, cuyas acciones subieron gracias a las
conexiones de su familia con la aristocracia británica. Edison invirtió en
la compañía y se convirtió en ingeniero consultor de Marconi, quien el 12
de diciembre de 1901 logró por primera vez transmitir y recibir señales a
través del Océano Atlántico.
Otis Pond, un ingeniero que
trabajaba con Tesla, le comentó que parecía que Marconi estaba tomando la
delantera, a lo que Nikola replicó: "Marconi es una buena persona. Dejémoslo
continuar. Está utilizando 17 de mis patentes."
Sin embargo, la calmada
confianza de Tesla fue hecha añicos en 1904, cuando la Oficina de Patentes de
los Estados Unidos de pronto y sorpresivamente dio marcha atrás a sus
decisiones previas y otorgó a Marconi una patente por la invención de la
radio. Las razones nunca fueron explicadas, pero el poderoso apoyo bancario
con el que contaba Marconi sugiere una posible explicación.
Tesla tenía otros problemas
en ese momento, pero cuando Marconi ganó el Premio Nobel en 1911, estaba
furioso. Demandó a la compañía Marconi, pero no estaba en condiciones
financieras de litigar un caso contra una gran corporación.
Fue hasta 1943, unos cuantos
meses después de la muerte del inventor, cuando la Suprema Corte de Justicia
de los Estados Unidos reconoció la patente de la radio de Tesla, por una razón
egoísta. La Compañía Marconi estaba demandando al gobierno estadounidense
por el uso de sus patentes durante la Primera Guerra Mundial y la Corte evadió
la demanda restaurando la prioridad de la patente de Tesla e invalidando la de
Marconi.
De cualquier manera y aunque
haya sido de forma póstuma, esa decisión sirvió para reconocer a Nikola
Tesla como el verdadero inventor de la radio.
Tesla ideó aparatos para
capturar la energía del viento y de las mareas. Creó métodos para canalizar
la energía geotérmica y para convertir la luz del sol en electricidad.
Inventó el velocímetro de
los automóviles y presentó en el Madison Square Garden de Nueva York el
primer bote a escala guiado por control remoto, que causó gran admiración,
ya que parecía que Tesla lo controlaba con el pensamiento.
También ideó un serpentín,
precursor de los circuitos básicos de las computadoras actuales. Sin embargo,
sus colegas trataron por todos los medios de ridiculizarlo y rechazar sus
ideas de hacer un mundo mejor para todos.
En una ocasión, en su
laboratorio de Manhattan logró conseguir la frecuencia de resonancia de la
tierra y provocó un pequeño terremoto que se sintió en varias cuadras a la
redonda. Descubrió esta resonancia 60 años antes de que la ciencia
confirmara sus resultados.
En su laboratorio de Colorado
construyó un gigantesco transmisor para demostrar que la Tierra podía usarse
como conductor eléctrico. Logró enviar una onda de energía por la atmósfera
y recibirla de nuevo. El resultado fue el más grande arco eléctrico
producido hasta el día de hoy. El trueno se oyó 35 Kilómetros a la redonda
y el tremendo voltaje logró encender 200 lámparas ubicadas a 40 Kilómetros
del laboratorio, sin utilizar cables.
Tesla planificó entonces un
procedimiento para aprovechar las vibraciones eléctricas naturales de la
Tierra y conseguir una energía eléctrica universal y de bajo costo. El
magnate de los ferrocarriles, John Pierpoint Morgan, quedó impresionado por
los logros del inventor y lo apoyó financieramente para crear un sistema de
transmisión de datos a distancia y sin cables que abarcaría todo el planeta.
Morgan, que vio la
posibilidad de acceder a un virtual monopolio del sistema de comunicaciones,
le dio 150,000 dólares para desarrollar sus inventos y un predio en Long
Island, donde instaló un laboratorio y erigió una torre de madera de 45
metros de altura, en la que se instalaría un enorme complejo emisor.
Pero comenzaron a surgir
dificultades y una serie de accidentes le dio fama de mala suerte al nuevo
laboratorio. El entusiasmo de Morgan iba disminuyendo ante la falta de
resultados concretos para exhibir.
La gota que derramó el vaso
fue la conversación que tuvo una noche Tesla con el millonario. El inventor,
quizá con algunas copas de más, le confesó que el plan de transmisión de
comunicaciones era en realidad un proyecto para transmitir electricidad sin
costo a los hogares estadounidenses. Al día siguiente, Morgan cortó todo
apoyo a Tesla.
Fue la última oportunidad
que tuvo para demostrar que era capaz de hacer realidad el proyecto de
electricidad gratuita y sin límites, pero todo acabó en la nada.
Tesla afirmó que con su
"Sistema Mundial" se hubieran podido transmitir noticias, música y
mensajes a todo el planeta por medio de la interconexión de los sistemas
existentes de telégrafo, teléfono, los teletipos utilizados para las
informaciones bursátiles y otras emisoras de señales. Además, se habría
implantado un servicio de navegación universal y un sistema de impresión a
distancia.
Otros inversionistas se
negaron a apoyar a Tesla debido a la mala prensa que tenía desde que había
comentado a un grupo de reporteros que en su laboratorio de Colorado Springs
había logrado captar con su "Teslascopio" señales de radio
provenientes de un lugar en el espacio, que probablemente fuera el planeta
Marte. Los periodistas comenzaron a calificarlo como un científico excéntrico
y loco, demasiado predispuesto a la fantasía. Hoy se sabe que fue la primera
persona en detectar las ondas de radio del espacio, pero en aquel tiempo la
Radioastronomía no estaba desarrollada.
En 1912, Nikola Tesla había
rechazado ser nominado para el Premio Nobel de Física porque, según dijo, la
academia sueca tendría que habérselo otorgado tres años antes, en 1909, en
lugar de dárselo a Guglielmo Marconi.
Durante la Primera Guerra
Mundial, el gobierno estadounidense estaba desesperado por conseguir un método
para detectar los submarinos alemanes. Tesla propuso emplear la energía de
ondas, lo que hoy se conoce como radar, pero Edison, encargado de la
investigación, desechó la idea, considerándola ridícula. El mundo tuvo que
esperar otros 25 años para que el radar fuera inventado, basado en los
principios establecidos por el genial croata.
Tesla recibió en 1917 la
Medalla Edison, el más alto honor otorgado por el Instituto Estadounidense de
Ingenieros Eléctricos. Era una cachetada para un hombre que había recibido
todo tipo de insultos y ataques de este personaje.
Nikola Tesla era tan famoso
por sus inventos como por sus extravagancias. Tenía una hermosa estampa, era
alto y delgado, extremadamente elegante aunque pasado de moda y misógino
recalcitrante. Se mantenía alejado de las mujeres, como si pertenecieran a
una exótica especie de insecto transmisor de alguna misteriosa peste. Hoy en
día se dice que en realidad era homosexual.
Era un maniático de la
higiene. En sus años dorados tenía mesa permanente en el lujoso restaurante
Delmonico's, pero no era una mesa cualquiera. Sobre el mantel se veían
alineadas una cantidad de servilletas de finísimo lino de Irlanda. Llegaba,
se sentaba y comenzaba su ritual: limpiaba con prolijidad quirúrgica las
cucharas, los tenedores, los cuchillos, las copas, usando una servilleta para
cada tipo de cubierto y de copa. Posteriormente, realizaba cálculos
compulsivos sobre el volumen exacto de cada platillo que le servían.
Gran gourmet, con los años
fue perdiendo el placer de la mejor cocina y se alimentó exclusivamente con
leche hervida y verduras, porque había proclamado la intención de celebrar
su centésimo cumpleaños. Odiaba las corrientes de aire y en invierno vivía
encerrado en sus habitaciones en un hotel, donde tapaba con cinta adhesiva
todos los intersticios por donde pudiese filtrarse un chiflón. El ambiente
era sofocante, pues sostenía que la temperatura ideal para el ser humano no
debía bajar de los 32 grados Celsius.
En primavera y verano, acudía
al Central Park y a la Catedral de San Patricio para dar de comer a las
palomas, y en otoño e invierno se hacía llevar al hotel a las aves heridas o
enfermas para brindarles personalmente atención médica.
Debido
a su tozudez en finalizar todos los proyectos que había iniciado, su sistema
nervioso decayó y sufrió un colapso físico total. Sus agotados nervios se
estremecían a la vista de la luz solar o ante el ruido del tránsito; no
soportaba el zumbido de las moscas o el tic-tac de un reloj en una habitación
vecina, ya que esos pequeños ruidos, en su cerebro, retumbaban como una gran
explosión.
En la noche del 7 de enero de
1943, falleció en su habitación del Hotel New Yorker de Manhattan, de una
trombosis coronaria. Tenía 86 años y se encontraba completamente solo.
Nikola Tesla murió en la extrema pobreza, pero interiormente satisfecho
consigo mismo.
Antes de que su cuerpo fuera
transportado a una funeraria, agentes del FBI entraron en su habitación,
violaron la pequeña caja de seguridad y se llevaron todos los papeles que
contenía. También desaparecieron de un almacén seis cajas pertenecientes al
inventor.
Cientos de personas
asistieron a los servicios funerarios de Nikola Tesla en la Catedral de San
Juan el Divino. Sus restos fueron incinerados y sus cenizas enviadas
posteriormente a su país de origen, en ese tiempo Yugoslavia.
Se recibieron mensajes de
todo el mundo lamentando la pérdida de un gran genio. Tres ganadores del
Premio Nobel asistieron al funeral y le rindieron tributo como uno de los
mayores intelectos del mundo.
Lord Kelvin, el científico
británico, dijo acerca del olvidado pionero de la energía eléctrica;
"Tesla ha aportado a la ciencia de la electricidad más de lo que
cualquier otro había hecho hasta ahora".
Prácticamente todo lo que
hoy utiliza electromagnetismo está derivado de sus patentes originales y por
eso la unidad internacional de medida de flujo magnético es llamada Tesla en
su honor. Sus principios de transmisión inalámbrica de energía son los que
utilizamos cotidianamente en un control remoto normal o en un teléfono
celular.
Tesla murió con más de 800
patentes registradas y se dice que no registró más que Edison por sus
problemas financieros.
Aunque muchos de sus
documentos fueron entregados al Museo Tesla de Belgrado en 1952, los que el
mes pasado fueron incluidos en la Memoria del Mundo, hasta la fecha gran parte
de sus notas y aparatos de sus laboratorios continúan siendo secreto de
estado.
Entre sus documentos se
encontraba el principio del rayo láser, que fue conseguido hasta 1960, así
como los planos de un avión de despegue vertical, que no pudo construir por
falta de dinero.
Nikola Tesla tenía completas
sus teorías de transmisión de voz, imagen y datos por satélite cuando
apenas existían los primeros aviones; imaginaba transmisiones radiales con
estaciones que emitirían desde uno a otro confín del planeta; soñaba con
cohetes espaciales, predijo que la energía del átomo podría ser utilizada
con fines bélicos e imaginó un sistema para la transmisión de fotografías
y documentos a gran distancia.
Fracasó en una sola de sus profecías: no llegó a los cien años de edad
* * * * *
ANÉCDOTAS E
HISTORIAS
Cuando Tesla abandonó
su Croacia natal y marchó a Austria, en la escuela tecnológica de
Graz tuvo la oportunidad de observar uno de los prodigios de la
nueva era. El motor de corriente continua.
Tesla quedó
deslumbrado, aunque no dejó de observar que sus escobillas
producían mucha chispa. Sugirió a su profesor eliminar las
escobillas y utilizar la corriente alterna.
El profesor le contestó que eso era imposible; jamás podría
funcionar un motor con corriente alterna. Tesla conocía todo acerca
de la corriente alterna, desde Michael Faraday (1791/1867) en
adelante.
Abandonó Graz y se radicó en Praga donde prosiguió sus estudios
que debió interrumpir porque implicaban un gasto que no podía
afrontar.
Se trasladó a Budapest donde se empleó en una compañía
telefónica. Nunca dejó de estudiar la posibilidad de un motor
accionado por corriente alterna; un día se encontraba en un parque,
tomó una ramita y comenzó a diseñar en la arena.
A medida que avanzaba en el dibujo y encontraba nuevas
alternativas, se enfervorizaba de tal manera que corría emitiendo
extraños sonidos y enunciando fórmulas.
No advirtió que se había reunido una multitud asombrada y
divertida por sus movimientos y exclamaciones. Al fin, jadeante y
chivado contempló su invención: el motor trifásico.
Corrió a su modesto taller y se dedico a fabricar una unidad
experimental, la unidad funcionó tal como lo había imaginado.
Intento en Hungría, Checoslovaquia y Austria pero no obtuvo apoyo
económico para su producción en serie.
Tesla logró que uno de sus profesores le escribiera una carta de
recomendación. Desembarcó en Nueva York con cuatro centavos de dólar
en el bolsillo y corrió a entrevistarse con Edison.
Edison, que era tanto o más genial para los negocios que para la
investigación, había fundado empresas para la iluminación de
ciudades empleando la corriente continua, lo que impedía la
transmisión a grandes distancias.
Le dijo claramente que la corriente alterna era peligrosa, que
jamás podría ser utilizada para iluminar ciudades o para hacer
funcionar motores.
Tesla ignoraba que Edison había pedido al
Congreso que sancionase una ley que prohibiera el uso de la
corriente alterna por su elevadísimo voltaje. Además, la corriente
alterna tenía mala prensa porque era utilizada para la silla
eléctrica.
Tesla ofreció una demostración practica de la corriente alterna:
se hizo pasar un millón de voltios por el cuerpo. Cuando se inauguró
la Exposición Universal de Chicago (1893), se encendieron 50 mil
lámparas eléctricas utilizando el sistema inventado por Tesla.
Nacido en 1856, Nikola Tesla llegaba a la riqueza a los 27 años
de edad.
Tres años más tarde, iluminó la ciudad de Buffalo con
corriente alterna: los generadores estaban instalados en las
cataratas del Niagara y la energía era transmitida a una distancia
de 35 kilómetros, quebrando la última oposición.
Siempre se había sostenido que el tendido de una red de cables de
corriente alterna tan extensa supondría un riesgo mortal para los
seres humanos y los animales.
Tesla fue el precursor teórico
de los tubos fluorescentes, de las transmisiones radiales, de los
cohetes espaciales, de buques operados por control remoto, predijo
que la energía del átomo podría ser utilizada con fines bélicos,
imaginó un sistema para la transmisión de fotografías y documentos a
gran distancia.

Le faltó el genio comercial de Edison
o de Westinghouse, quien se hizo inmensamente rico con las
patentes que adquirió a Tesla.
En 1912 rehusó compartir el Premio Nobel de Física con
Edison, a
quien acusó de haber lanzado una campaña desleal en contra de la
corriente alterna.
Al año siguiente murió uno de sus grandes
benefactores, el magnate John Pierpont Morgan, quien había
financiado muchas de sus investigaciones. Por falta de dinero
quedaron sin desarrollar varias de sus visiones, como las
radioemisoras (hizo sus primeras experiencias en 1899) y el radar.
En 1893 fue capaz de diseñar un sistema de comunicaciones sin
hilos construyendo para ello una antena de más de 30 metros de
altura, conocida como Wardencliff Tower. Su objetivo era transmitir
gratuitamente energía eléctrica a distancia sin la necesidad del
hilo. Para ello utilizó los mismos principios que la radio.
Tesla patentó más de 700 inventos. De los más
interesantes podemos destacar el submarino eléctrico que patentó en
1898, una nave pequeña capaz de recibir la energía eléctrica de la
Wardencliff Tower, almacenando electricidad en sus baterías y siendo
controlado a distancia. Para algunos científicos el sistema usado
por el Sojourner está basado en esa patente.
A los 76 años declaró que deseaba poder fotografiar el
pensamiento humano, dijo en 1933: "espero poder fotografiar
pensamientos. Realizando ciertas investigaciones, me di cuenta que
una imagen definida formada en la mente, debía por reacción refleja,
producir su imagen correspondiente en la retina. A partir de ahí
llegué a mi sistema de televisión. Mi idea era emplear una retina
artificial que recibía la imagen del objeto observado, un nervio
óptico y otra retina en el lugar de reproducción."
Pero ya con anterioridad a esto, sobre 1899 inventó un aparato
que él mismo denominó "Teslascopio" y con el que no dudó en afirmar
haber recibido "señales de Marte", "He sido la primera persona en
recibir un saludo de otro planeta."
En 1893 inventa la radio
en Europa patentándola en Estados Unidos cuatro años más tarde, sin
embargo dicha patente no le fue concedida hasta 1900. La empresa
formada por Guglielmo Marconi, la primera en realizar una emisión
radiofónica (1895), se disputaba el invento con Tesla.
La
patente de Marconi fue presentada el 10 de noviembre de 1900 y se
consideró como una copia de la presentada por Tesla.
La
oficina de patentes desestimó la patente de Marconi. Pero la Marconi
Wireless Telegraph Company no se conformó con esto y trató de
quitarle la patente a Tesla, tras años de litigio y miles de páginas
con los testimonios de científicos de su época a favor de Tesla, la
Suprema Corte de Estados Unidos dictaminó poco después de su muerte,
en junio de 1943, que la patente de Tesla era la única patente
válida.
La Marconi Company pretendía comercializar el
producto mientras que Tesla quería ofrecer la tecnología
gratuitamente.
Además de la radio, Tesla desarrolló toda la
Tecnología de la Corriente Alterna que utilizamos hoy en día.
Construyó los primeros motores y generadores polifásicos, los
primeros transformadores, desarrolló la robótica y la lámpara incandescente. (Thomas Edison
después inventaría un filamento
mejor)
Tesla inventó el tubo fluorescente. Prácticamente todo
lo que hoy utiliza electromagnetismo está derivado de las patentes
originales de Tesla.
en 1900 declaraba:
"En un futuro próximo veremos una gran cantidad de aplicaciones
de la electricidad (...) podremos dispersar la niebla mediante
fuerza eléctrica.
Centrales sin hilos se utilizarán con el
propósito de iluminar los océanos.
Se conseguirá la
transmisión de imágenes mediante hilos telegráficos ordinarios
(transmisión sin hilos de inteligencia y energía)
Otra
valiosa novedad será un máquina de escribir operada mediante la voz
humana.
Tendremos eliminadores de humo, absorbedores de
polvo, esterilizadores de agua, aire, alimentos y ropa.
Se
convertirá en imposible contraer enfermedades por gérmenes y la
gente del campo irá a las ciudades para permanecer allí.
La
distancia, que es el impedimento principal del progreso de la
humanidad, será completamente superada en palabra y acción.
La humanidad estará unida, la guerras serán imposibles y la
paz reinará en todo el planeta."
Tesla murió el 7 de enero de 1943 a los 87 años.
* * * * * *
INVENTOS A CIENTOS
Este genio poco conocido a
nivel popular, llego a patentar mas de 700 inventos, y dejó sin desarrollar
centenares de patentes. En 1893, diseñó un sistema de comunicación sin hilos y construyó una antena
de más de 30 metros de altura, la Wardencliff Tower , con la que
pretendía transmitir energía eléctrica sin hilos, con el mismo principio de
funcionamiento que la radio. Con el propósito proporcionar energía eléctrica
gratuita.
Patentó un submarino eléctrico en 1898, una pequeña nave que captaría energía
emitida por la Wardencliff Tower, que se almacenaría en sus baterías,
esta nave sería controlada a distancia. En opinión de algunos científicos
serbios, el sistema de operación del Sojourner está basado en la patente
del submarino eléctrico diseñado por Tesla.
En 1893, antes del primer vuelo de los hermanos
Wright, Tesla probó un
prototipo del primer avión de despegue vertical.
Inventó una máquina para fotografiar pensamientos.
Tesla declaró en 1933, con 76 años de edad, que "espero poder fotografiar
pensamientos. Realizando ciertas investigaciones, me di cuenta que una imagen
definida formada en la mente, debía, por reacción refleja, producir su imagen
correspondiente en la retina. A partir de ahí llegué a mi sistema de televisión.
Mi idea era emplear una retina artificial que recibía la imagen del objeto
observado, un nervio óptico y otra retina en el lugar de reproducción."
Inventó el "Oscilador Vibracional Mecánico", con el objetivo, de permitir
visualizar la dinámica de su sistema de electricidad sin hilos. Con este
oscilador provocó un pequeño terremoto en su laboratorio de Manhattan.
En 1899 desarrolló el "Teslascopio", con el que aseguró haber recibido
señales de Marte: " He sido la primera persona en recibir un saludo (de seres)
de otro planeta."
Además de la radio, Nikola Tesla desarrolló toda la Tecnología de la
Corriente Alterna que utilizamos hoy en día. El construyó los primeros motores y
generadores polifásicos, los primeros transformadores, desarrolló la robótica y
la bombilla incandescente. Thomas Edison inventó un filamento mejor para la
bombilla incandescente, pero Tesla inventó el tubo fluorescente. Literalmente
todo lo que hoy utiliza electro-magnetismo está derivado de las patentes
originales de Tesla. De hecho él demostró efectos que nosotros no hemos podido
reproducir desde hace cientos de años.
En 1900, Nikola Tesla escribió: " En un futuro próximo veremos una gran
cantidad de aplicaciones de la electricidad (...) podremos dispersar la niebla
mediante fuerza eléctrica (...) centrales sin hilos se utilizarán con el
propósito de iluminar los océanos (...) se conseguirá la transmisión de imágenes
mediante hilos telegráficos ordinarios (transmisión sin hilos de inteligencia y
energía) (...) otra valiosa novedad será un máquina de escribir operada mediante
la voz humana (...) tendremos eliminadores de humo, absorbedores de polvo,
esterilizadores de agua, aire, alimentos, y ropa (...) se convertirá en
imposible contraer enfermedades por gérmenes y la gente el campo irá a las
ciudades para permanecer allí (...) transmisión de energía sin hilos (producida
por generadores ambientalmente compatibles) para que el hombre pueda solucionar
todos los problemas de la existencia material. La distancia, que es el
impedimento principal del progreso de la humanidad, será completamente superada,
en palabra y acción. La humanidad estará unida, la guerras serán imposibles, y
la paz reinará en todo el planeta."
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Guión básico:
Conti González Báez
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