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El 20 de julio de 1873 nació Alberto
Santos Dumont en Cabangu, Municipio de João Aires, próximo à
ciudad de Santos-Dumont (antigua Palmira), en el Estado de Minas Gerais
(Brasil), Hijo del Ingeniero Henrique Dumont y Francisca de Paula Santos fue el
sexto hijo de una serie de ocho. Sus hermanos mayores fueron: Henrique, Maria
Rosalina, Virginia, Luiz y Gabriela; y las mas pequeñas: Sophia y Francisca.
El padre - un rico hacendado cafetero - era nieto de inmigrantes
franceses.
El niño fue bautizado
el 20 de febrero de 1877, en la Parroquia de
Santa Teresa, en la ciudad de Valença, Estado do Rio de Janeiro.
Alberto creció en la
inmensa plantación, hablando tanto el francés como el portugués.
Desde sus primeros años el niño sintió atracción por las maquinas e
ingenios. Su curiosidad le hizo aprender de forma autodidacta el
funcionamiento de la maquinaria existente en los procesos de la plantación,
de manera que acudían a el cuando sucedía algún problema. Ayudaba a
reparar las maquinas del proceso cafetero, y también conducía y
trasteaba con las pequeñas locomotoras de vapor de trocha angosta que
trasladaban los sacos de café desde la plantación a la central de
carga. Tal interés parecería estar asociado con un estereotipo de
"hombretón". Pero Alberto desafiaba tal imagen: era un niño
soñador, tímido, de ojos grandes y miradas y gestos delicados. Cuando
no estaba trasteando con las máquinas, adoraba mirar las aves
tropicales volando y leer a Julio Verne.. El adolescente escribiría mas
tarde "Reflexionando sobre la exploración del vasto océano, también
cree maquinas dirigibles y voladoras en mi imaginación". En
aquella época lo mas parecido a que tenia acceso el muchacho eran las
cometas en forma de caja muy populares en tiempo.
Entre 1883 al 1885, Alberto
Santos Dumont estudia en el colegio "Culto
à Ciencia", en Campinas; Estado de São Paulo.
Es en 1888
cuando Alberto,
ve por primera vez un globo aerostático en una feria de la ciudad de São
Paulo. Queda profundamente impresionado.
En abril de 1891 la familia viaja a Europa en el trasatlántico "Elbe".
En noviembre, un día antes de regresar a Brasil, ve por primera vez un
motor de gasolina funcionando, en el Palacio de la Industria de París.
La familia regresa a Brasil en el vapor "Portugal" y se
instalan en una pequeña mansión de la Rua Helvetia, en
São Paulo.
En 1892, cuando Alberto
tenia 19 años, y había tocado techo en cuanto a la educación de las
escuelas locales de ingeniería, su padre Henriques comprendió que
ninguno de sus tres hijos deseaba proseguir con los negocios cafeteros.
A la vista de ello, vendió su imperio cafetero por una gran fortuna, quedándose
con una cantidad apropiada para llevar una vida holgada el y su esposa,
y repartió el resto entre sus hijos. 
El
12 de febrero el padre le lleva al Registro Civil (3.º
Tabelião de Notas) de São
Paulo, otorgándole la escritura de emancipación. En mayo, Alberto, con
19 años de edad, parte nuevamente hacia Europa con su familia, pues, emancipado el hijo,
Henriques decidió que se instalase en París en casa de unos parientes. "No
olvides que el futuro está en la mecánica" fue el consejo que le
dio a su vástago. Para el resto de su vida, la visión de su padre, que
le había aportado la independencia económica alejándolo de preocupaciones
monetarias.
Es también posible, según el historiador Peter Wykeham,
que el viejo Henriques tuviera la esperanza de que Alberto tuviese
alguna aventurilla "salvaje" en el Paris liberal. Sin duda
había notado que el joven no había mostrado interés alguno por las
féminas.
Sin embargo, con una bien
repleta cuenta bancaria, Alberto no cayó en lo que otros muchos
adinerados jóvenes cayeron: el perder la cabeza (y la cartera) en el
loco Paris de los años noventa. La ciudad estaba recorrida por todo
tipo de liberalismo post-napoleónico, incluyendo un "laissez
fair" hacia el mundo gay. No obstante el joven brasileño se
mantuvo en una aséptica conducta y se centró, de la mano de un
reconocido tutor - el Profesor García, en estudios que se prolongan hasta
1896 - en el perfeccionamiento de sus conocimientos de ingeniería
y ciencia durante varios años. Este Paris, el mas cercano a su
corazón, era el París de la innovación tecnológica, Francia estaba
en su apogeo como nación cuna de grandes ingenieros. Francia estaba en
la vanguardia de las maquina de vapor, estaba construyendo el Canal de Panamá,
y mostraba con orgullo exhibiciones industriales, encuentros de mentes
brillantes y debates científicos.
El 30 de agosto fallece en Rio de Janeiro, su padre. En
septiembre, Alberto Santos Dumont se muda a un apartamento amueblado en
la Rue d'Edimbourg 26 de Paris. El 20 de noviembre regresa a Brasil,
llegando el 6 de diciembre a Rio de Janeiro.
Durante 1894 realiza estudios en Inglaterra, durante tres años, en la Universidad de Bristol
(P. Wykeham).
Inicialmente Alberto
alcanzó su viejo sueño de las maquinas de transportes. Los primeros automóviles
estaban invadiendo las calles de Paris, tocando su sinfonía de bocinas
que pronto se harían familiares a los turistas. Alberto se unió al Automóvil
Club, compró un Peugeot y pasó a ser uno de los automovilistas consuetudinarios.
Asimismo logró un triciclo motorizado con un motor de gasolina de cinco
caballos de potencia, los denominados "velocetes"
Alberto se unió al grupo
de jóvenes deportistas que hacían correr su "velocetes"
alrededor de París a la enloquecida velocidad de 40 Km./h, el doble de
la velocidad que alcanzaban los carruajes de caballos de la época.
Dadas las dificultades, Alberto pasó a organizar carreras formales en
un velódromo preparado en las afueras, y docenas de jóvenes
entusiastas anhelaban entrar. Esos encuentros fueron un verdadero éxito.
Alrededor de Alberto se
estaba haciendo un nombre, por su riqueza, sus sorprendentes
expresiones, su sentido del estilo, su peinado, su lenguaje educado. Después
de un par de años, dejo la vivienda con sus parientes, y se instalo en
un bien dotado piso de soltero. Las puertas de la alta sociedad y de los
clubes de elite se le abrieron de par en par. La sociedad lo encontraba
brillante, encantador, reservado y modesto. Esto es lo que el joven
brasileño deseaba ser, aun siendo valiente en las competiciones.
Alberto media únicamente 1,50 m. pero su dignidad lo hacia parecer mas
grande.
Pero ¿cuando alcanzaría
Alberto alcanzar su sueño de la infancia de "navegar el océano
del aire"?
Desafíos
de los globos aerostáticos
Mas que otras, la ciudad de París había mantenido una relación tecnológica
casi afectiva con el desarrollo de la ciencia aerostática. Este
"cálido" romance comenzó antes de la Revolución, en el
1783, cuando Luis XVI vio a los Hermanos Montgolfier demostrar que el
principio de "aumento del calor" podía ser aplicado al
viejo deseo de la humanidad de volar. Los dos científicos volaron en
los terrenos de Versalles con su globo esférico de aire calentado con
fuego. Este hito en la historia de los vuelos había sucedido mas de
un siglo antes. Pero la ciencia del globo aerostático había avanzado
poco.
Había problemas técnicos
que resolver. La tela de los globos realizada con tafetán, las cestas
de los pasajeros, y otros elementos del artilugio tenían tanto peso que
las maquinas no tenían potencia de desplazamiento en si mismas.
El aeronauta estaba a merced del viento y del clima, a riesgo de
ser arrastrado hacia el mar, o caer en una montaña o un bosque. Además
estaba el proceso de inflar el globo para ascender y de soltar (o
enfriar el aire) para descender. Y sin posibilidad de maniobrar con
ellos.
En 1852 se construyó el
primer globo motorizado pero no logró levantar vuelos, pues el motor
era tremendamente pesado. Desde entonces, varios inventores han tratado
de desarrollar motores mas ligeros y aparatos que fueran maniobrables.
Un inventor francés incluso "injertó" velas marinas en uno
de sus globos para su conducción, pero tampoco tuvo éxito. Además
alguna que otra explosión del contenido de los globos, propició que
los mismos comenzasen a ser llenados con hidrógeno.
No obstante los parisinos
se fueron acostumbrando a ver globos, y muchos aeronavegantes
profesionales ofrecían por un par de francos un recorrido por encima de
las calles de Paris a los valientes. Los globos eran coloristas, un
juguete para adultos, un vehículo de placer, un tipo de deporte, como
el tenis o las carreras de caballos.
La mas reciente
catástrofe en la aeronavegación de globo había sucedido en 1897, después
de que Alberto desembarcase en Francia. Dos famosos constructores
de globos, Henri Lachambre y su sobrino Alexis Machuron, que
habían construido el "Eagle" con el que se había intentado
explorar el Polo Norte. El "Eagle" desapareció con tres
exploradores. Trece años mas tarde sus restos y diarios fueron
encontrados en una pequeña isla. Así se supo que habían sido
apartados de su trayectoria y fallecido con una muerte horrible dado que
no fueron capaces de controlar el vehículo.
Pero en 1897 París aun no conocía el
final del Eagle todavía. Con innegable entusiasmo, Alberto fue al
establecimiento de Machuron y Lachambre y pagó 250 francos por su
primer recorrido en globo. Los tres hombres se montaron el la cesta de
pasajeros y se lanzaron al cielo. El primer viaje del brasileño en el
"océano aéreo" duró dos horas y cubrió 120 kilómetros
sobre la campiña, con algunos copos de nieve, almuerzo ligero y champagne
a 300 metros de altura. Y lo enganchó para siempre.
Rápidamente encargó su
propio globo a Lachambre y Machuron. Era un globo para un solo pasajero
con diseño del propio Santos Dumont, que nominó "Brasil". Surgió
una discusión técnica, pues Alberto exigió que la tela del globo
fuese seda japonesa, mucho mas ligera que el tafetán. La seda era
fuerte, dijo. Para probar esa fortaleza, los veteranos
constructores realizaron numerosos test. Y Alberto tenía razón.
Se fija en los
primeros días de 1898 la primera
ascensión aerostática de Alberto Santos Dumont, en compañía del aeronauta
francés Macheron,
saliendo del Parque Vaugirard y descendiendo en los terrenos aledaños
al Chateau de La Ferrière,
propiedad de Alphonse de Rotschild. El 30 de mayo hace una ascensión en
globo en solitario, pero le envuelve una tormenta y en un descenso caótico
en Narnur (Bélgica) sufre la fractura del peroné. En junio algo
recuperado, realiza su quinta ascensión en globo, en donde lleva
pasajeros: el Barón de Beville y la señorita De Forest. El globo, de
1000 metros cúbicos partió del parque Vaugirard y tras cuatro horas de
navegación, desciendo en Vincennes. En Octubre realiza la primera ascensión
en el globo "Brasil" que mandó construir especialmente para
su uso personal.
El globo
"Brasil", el mas pequeño construido para ascensiones con una
persona a bordo, tenia un volumen de apenas 113 metros cúbicos. Se
llenaba con hidrógeno, tenia forma esférica y un diámetro de 6
metros. La envoltura del globo, en donde por primera vez se empleaba
seda japonesa, pesaba 30 gramos por metro cuadrado y tenia un peso total
de 4 kilogramos. Tras su embarnizado de tras capas la envoltura pesaba
14 kilogramos y la resistencia de la seda era de 700 Kg.. por metro
lineal. La red de cuerdas que lo envolvía pesaba 1800 gramos. El cabo
que colgaba de 100 metros de longitud y pesaba 8 Kg.. y la
pequeña ancla de su extremidad tenia un peso de 3 Kgs. Solo faltaba
añadirle un pequeño motor para lograr el primer artilugio con
capacidad de maniobra.
El 18 de septiembre,
Santos Dumont realiza la primera ascensión con su dirigible de motor de
explosión interna. Es la primera vez que un vehículo aéreo con motos
funcionó en el aire. El vuelo se realizó en el Jardim da
Aclimação, en Paris. El globo dirigible numero 1, tenia forma cilíndrica
rematado por dos conos en las extremidades, su longitud era de 25
metros, el diámetro de 3,5 y su volumen de 180 metros cúbicos. El
motor era de dos cilindros opuestos, pesaba 30 Kg. y tenia una potencia
de 3,5 caballos de vapor.
Santos Dumont se
convirtió en un deportista con el "Brasil". haciendo cientos
de vuelos sobre toda Francia. El tamaño del aparato era tan pequeño y
liviano que podía empaquetarse y llevarse a cualquier punto de la
Riviera en tren con facilidad. Después de algunas caídas y problemas,
incluyendo una terrorífica noche en que se vio atrapado en medio de una
tormenta a 400 metros de altura, Alberto comenzó a darle vueltas en su
cabeza a posibles soluciones técnicas para los problemas de potencia y
estabilidad. Y comenzó a lograr soluciones creativas en sus diseños
dibujados.
Al principio Machuron y Lachambre
protestaron. Los dos constructores pensaban que era imposible el
controlar los vuelos, y pensaban que las ideas del brasileño eran de
ciencia ficción. Pero el encanto de Alberto y la insistencia en sus convicciones
lograron superar esas protestas. Además tenia dinero en abundancia y
eso siempre facilita las cosas. El resultado fue el "Santos Dumont
1", el primero de una serie de nuevos diseños radicalmente
diferentes.
En la mañana del 18 de
septiembre de 1898, los alrededores de Paris asistieron al experimento
con el mayor un globo dirigible que se había visto en el Bosque
de Boulogne hasta entonces. Una masa de periodistas, fotógrafos,
paseantes, automovilistas, aeronautas y damas con grandes sombreros de
verano, atendían en las cercanías del Parque Zoológico el suceso.
Cuando el hidrogeno fue inflando lentamente la seda amarilla del
artilugio los espectadores se quedaron asombrados: el globo no correspondía
a ningún modelo anteriormente conocido.
Alberto había razonado
que la tradicional forma esférica no era demasiado aerodinámica. Un
dirigible debía "navegar" en el aire como un barco en el
agua. De ahí la forma cilíndrica y con los vértices con forma de
conos, mas parecido a un navío que a un balón. Además el artefacto
tenia una canastilla monoplaza de bambú y seda. Para potencia
sabia que debía de acercarse a la solución de los motores de combustión,
pero siendo los motores de los coches demasiado pesados, Santos Dumont
"fagocitó" el pequeño De Dion de su velocete, de dos
pistones, colocándole aspas propulsoras o tractoras.
Lachambre y Machuron le dijeron que estaba loco por usar un motor en
la proximidad del hidrogeno del globo. Como concesión a sus temores,
colocó los conductos del motor alejados.
Después de algunos
intentos fallidos, con sus correspondientes tropiezos, golpes incluidos,
aprendiendo a considerar las direcciones y fuerzas de los vientos,
Alberto logró que la aeronave alcanzase los 300 metros de altura y
realizase un paseo suave sobre Longchamps, aterrizando elegantemente en
los terrenos del Bosque de Bologne. "He navegado por los
cielos", comentaría a los periodistas con orgullo.
Alberto pasó a ser la
figura de los salones de Paris. "Le petit Santos" pasó a ser
su apodo cariñoso. La edad del vuelo controlado finalmente había sido
alcanzada.
La libélula
mágica
Pero, que era realmente
volar? Los puristas insistían que el verdadero vuelo era el que se
hacia con alas.
En aquellos días, había
una cercanía tecnológica entre los automóviles tempranos y las
aeronaves tempranas. Los fabricantes primeros de motores, como Daimler-Benz,
trabajaban en vehículos tanto terrestres como aéreos. Había asimismo
ciertas similitudes entre las aeronaves, globos, dirigibles,
planeadores, con diferentes tecnologías. El primer globo diseñado por
Santos Dumont, tenían varios elementos de los futuros aeroplanos: el
fuselaje ligero, el timón de cola, la propulsión, el motor de
gasolina. Aun pasarían cinco años antes de que dos hermanos
norteamericanos, Orville y Wilbur Wright, construyesen su primera
"maquina voladora" que realizó un vuelo corto en las dunas de
Kitty Hawk.
El "niño de Brasil" ahora estaba al frente de los pioneros
de la aeronavegación. Su padre había fallecido poco después de que
Alberto dejase Brasil, y no había vivido para asistir al triunfo de
su hijo.
Alberto no solo diseñaba
y volaba sus naves, sino que participaba codo a codo con los mecánicos
en su construcción. Encontrando inconveniente en llenar el globo para
cada vuelo, tuvo la idea de construir un hangar en donde podía tener el
globo permanentemente inflado. A lo largo del tiempo, llegó a diseñar
hasta 22 aeronaves, de las que no todas lograron levantar o realizar
vuelos.
El 17 de julio de 1901 se
presenta en la Cámara de Diputados de Brasil el proyecto 112/1901 que
se aprobó con la siguiente redacción: "Queda autorizado el
Gobierno a abrir un crédito de 100.000 al Ministerio de Aviación con
el fin de que se entregue al Sr. Alberto Santos Dumont como premio por
el resultado de sus experiencias con un globo dirigible.
El 8 de agosto se
destruye el dirigible numero 5 al chocar contra los tejados del Hotel
Trocadero. Santos Dumont sale ileso. Debe pagar al propietario del hotel
la cantidad de 150 francos para cubrir los daños. Ese mismo día
comienza la construcción del dirigible numero 6 que terminaría el 30
de agosto.
En los modelos tempranos Dumont desarrolló refinamientos técnicos en
la ingeniería de los globos. El formato aerodinámico de los aparatos
de Alberto abrieron la puerta al diseñador alemán Zeppelin que comenzó
la construcción de enormes dirigibles. Las naves de Santos Dumont
eran pequeñas, no superaban los 40 metros de longitud. SU interés
era utilizarlos para deporte, viajes personales y recreo. Su pequeño
"Número 9" media apenas 10 metros y lo empleaba para pasear
por los alrededores de Paris, aterrizando en el Aero Club, para tomar
una copa con sus amigos o en algún parque antes de tomar un aperitivo
con otros ingenieros o constructores. Los parisinos se acostumbraron a
ver encima de los edificios a la pequeña aeronave, excepto las
iglesias. Aunque provenía de una familia católica, Alberto no era
demasiado religioso.
En 1905 planificó una especie de helicóptero temprano, el
"numero 12", que tenia dos rotores. Pero nunca logró
encontrar unos motores adecuados para elevar el aparato del suelo.
Después del
"número 13" Alberto se reunió con los mas afines
diseñadores e incorporó unas alas buscando la estabilidad y la
maniobrabilidad.
En 1906 el Aero Club de
Francia ofreció un importante premio al primer artilugio que pudiese
volar 100 metros. Alberto se propuso ganar la competición y comenzó a
construir el modelo "numero 14" que era una especie de monstruo,
un biplano con una caja alargada donde se montaba el navegante para
operar los controles.
El 23 de octubre, ante
cientos de espectadores y cámaras, Alberto intentó el vuelo, pero a
poco de elevarse las alas se colapsaron y aplastaron las ruedas al caer
el aparato a tierra. La distancia recorrida era de 60 metros. Algunos afirmaron
que eso no era un vuelo sino un salto. Alberto lo tomó como un desafío
no como un fracaso. Instaló unos compensadores en las alas, prototipo
de los actuales alerones.
El 12 de noviembre,
Alberto manifestó al Aero Club que estaba listo para el segundo
intento. El "numero 14" remozado surcó nuevamente el aire,
con Alberto maniobrando frenéticamente los alerones. La nave necesitaba
unos controles mas sofisticados y esto se iba comprobando. Finalmente
las ruedas tocaron con suavidad el suelo al aterrizaje. La distancia
recorrida había sido de 220 metros. El premio era suyo.
Quien se lleva el crédito?
Santos Dumont se convirtió en un héroe nacional y el mas considerado
de los inventores. Pero durante el resto del invierno, fue alabado
hasta lo divino. Un hombre normal habría dejado que este se le
subiese a la cabeza. Pero Alberto se destacaba por su timidez y
moderación.
Una pequeña sombra aparecía
en el horizonte. Los europeos habían escuchado rumores de que dos
aeronautas norteamericanos habían logrado elevar su aparato desde 1903,
y por tanto reclamaban ser los "primeros en volar".
Los expertos europeos
sospechaban de que los Wright hacían trampa. El primer vuelo de los
Wright en 1903 había sido breve y fallido y delante de poco publico y
ante su camarógrafo, mientras el vuelo de Santos Dumont había sido
realizado ante decenas de asistentes y periodistas. Además, los Wright habían
usado una catapulta como aparato para lograr lanzar hacia el aire su
aparato. Algunos expertos consideraban esto como trampa. Para que un
vuelo sea realmente tal, el aeroplano tiene que despegar por su propia
potencia.
Con el tiempo, los
europeos fueron dejando que los Estados Unidos se llevasen el crédito
de haber sido los primeros, pero en muchos entornos, la discusión sobre
ese punto del despegue jamás terminó.
Aunque el orgullo había
sido afectado, Santos comenzó a investigar en un nuevo horizonte. Tenia
una idea acerca de la "cabina" y optó por un modelo de ala de
una sola superficie. Este diseño correspondió a los modelos 19 a 22.
El nominado "Libélula". El modelo 22 fue el mas
perfeccionado: fuselaje de bambú, alas, alerones y timones cubiertas
con seda japonesa. Era un modelo elegante y fiable. Santos lo uso para
recorrer toda Francia.
Sus socios le urgían
para que patentase el diseño. Las "Libélulas" se fabricaron
por cientos. Santos Dumont se convirtió en el Henry Ford del aire con
un simple y practico diseño que podía fabricarse en masa, el
equivalente aéreo del Modelo Ford T, que podía comenzar a llenar las
autopistas del mundo. La ·"Libélula" podía acercar la
aviación a las masas. Pero Santos Dumont no estaba interesado en ser un
barón de la industria. Rechazó patentar la "Libélula" y
permitió que su diseño fuese de dominio público. Como resultado de su
altruismo, el aparato fue perfeccionado por otros diseñadores y se
convirtió en el prototipo de los modernos aeroplanos.
Héroe público,
enigma privado
Mientras todo este
maremagnum de adulación mantenía al inventor Santos Dumont en la
atención pública, el hombre permanecía en el misterio.
Multitud de féminas le perseguían.
Con su riqueza, fama y aura de exotismo como brasileño, era uno de los
candidatos mas deseados en Europa, compitiendo con el Príncipe de
Gales. Su valentía, timidez y modestia, así como su excelente y
exquisita reputación, lo hacían tremendamente atractivo. En una Europa
dorada para todo tipo de libertades heterosexuales, Alberto podía
ligarse a cualquier damisela sin la menor censura o reprobación. Pero
nunca se le supo mas allá de un beso cortes en la mano. Jamás
existieron rumores acerca de lo que un heterosexual podía hacer en ese época
de avidez de compañías femeninas.
Corrían en cambio
rumores de que era homosexual. El escándalo de Oscar Wilde estaba
fresco en todas las mentes. Y no hay duda de que Alberto tenia esa
apariencia de glamour y elegancia que se asociaba a los artistas
homosexuales. Por otra parte tenía un circulo de amigos masculinos que
le adoraban, incluyendo algunas de las mejores mentes científicas de
Francia, con los que compartía tiempo y camaradería en competencias automovilísticas,
en el Aero Club y en cenas intimas en el elegante Maxim. Uno de los
amigos íntimos era el periodista y caricaturistas Georges Goursat, otro
solterón empedernido que mostraba indiferencia absoluta hacia las
mujeres. No obstante no se puede afirmar o especular siquiera que alguno
de ellos fuesen sus amantes. Incluso
Emmanuel Aimé, el joven secretario general del Aero Club, que era un ferviente
admirador de Dumont, y que se había incorporado al equipo técnico de
Santos Dumont, realizando gran parte de los laboriosos cálculos matemáticos
necesarios para el diseño de las aeronaves, que era el modelo de
compañero cariñoso y fiel, no parece haber sido el tipo de admirador
que Oscar Wilde tenia en Bosie. Lo mas probable es que en realidad
Santos Dumont fuese un homosexual reprimido, tanto por su formación católica
estricta como por las condicionantes educativas de su Brasil natal,
durante su infancia y adolescencia.
El historiador británico
Peter Wykeham pondera la sexualidad de Alberto en la biografía "A
Study in Obsesion" (1962). El libro fue el primero que se escribió
en ingles sobre Santos Dumont. El autor, un oficial de la Real Fuerza Aérea,
nos aporta un retrato comprensivo y simpático del hombre, y hace un análisis
de sus hazañas como piloto, inventor e ingeniero. Pero Wykeham es menos
incisivo en el frente de la orientación sexual. El cree que para el
brasileño era imposible ser gay (o al menor ejercer como tal) dado que
se movía en ambientes masculinos, los de la ciencia y las maquinas, y
tenia una relación estrecha y amistosa (y por tanto vigilancia
estricta) con su padre. Actualmente las nociones freudianas de que
alguien se "hace gay" como resultado de unas relaciones
enfrentadas con su padre, han quedado totalmente desechadas. Lo mismo la
idea de que un hombre gay solamente se interesa en las artes o en
ocupaciones sensibles o femeninas. Los argumentos de Wykeham, planteados
hace cuatro décadas han quedado desfasados en este terreno.
Wykeham plantea la conclusión
de que el tímido Santos Dumont podía haber sido "sexualmente
neutro", y que posiblemente mantuvo una impenitente
virginidad.
Otros investigadores e
historiadores consideran mas posible que Santos Dumont era homosexual
secretamente. Seguramente reprimía su vida sexual, como única forma de
evitar el escándalo. Seguramente el mantener oculta su orientación sexual
era imprescindible profesionalmente. Un desliz publico habría destruido
la carrera de Oscar Wilde, y de suceder algo similar al joven
brasileño, habría significado el descrédito como deportista,
aeronauta e inventor, además del oprobio que habría representado para
su entorno familiar y social en el otro lado del Atlántico, en su Brasil
natal. Su vida en el "océano del aire" era todo para él. Y
el precio que decidió pagar por ello fue el alto precio de aparcar las
relaciones intimas.
Historiadores actuales
intenta encontrar claves ocultas en sus escritos y diarios y
correspondencia de posibles amantes, pero esto no es posible.
Finalmente, cuando el apogeo de su fama había pasado, Santos Dumont tuvo
un arranque celo de su intimidad y destruyó todos los papeles privados,
incluso los referidos a su aeronave. Así que poco ha quedado para la investigación, a menos que se empleen las escasas pistas que
podrían aportar los papeles privados del circulo de amigos masculinos del
inventor.
La Guerra Mundial la guerra confidencial
Antes de noviembre 1909, cuando Santos Dumont hizo volar su Libélula por última vez, las nubes de tormenta de la guerra se estaban
cerniendo sobre Europa.
Alemania se estaba armando. Francia y Gran Bretaña resistirían
seguramente a Alemania , tanto como su aliado, los Estados Unidos. Por unos años, los expertos habían despertado al hecho de que dirigibles y aviones podían ser más que juguetes. Había
posibilidad de usarlos para la guerra. Santos Dumont reconoció esta realidad,
y estaba muy disgustado por la posibilidad. No tenía mas que antipatía
por guerra. Era un deportista puro y simple. Adoraba la emoción de la competencia, el riesgo físico y el desafío.
Irónicamente, no fue la amenaza de guerra mundial la que puso fin al trabajo de Santos Dumont. Era una guerra confidencial dentro de su propio cuerpo: su salud.
Repentinamente, en marzo 1910, sin cualquier advertencia, Santos Dumont dejó su trabajo. Las noticias
que corrieron por París indicaban que "Le petit Santos" tenía un colapso nervioso.
Tenía 37 años, y todos sabían que había sido adicto al trabajo por años. Él mismo dijo a todos que
abandonaba por su salud. Los amigos mas íntimos que le adoraban, su público
que le veneraba, sus socios profesionales, estaba asombrados de la velocidad con la que cortó
toda relación con su deporte y a sus logros preciados. El hangar y la tienda fueron vendidos, su
flota de dirigibles se dispersó - incluyendo su amado "Libélula. Repentinamente dejó Francia, y
regresó a su casa familiar en Brasil para tomarse un descanso.
Su país de origen lo aclamó como un héroe. A todos los elogios, respondería en los años posteriores, "Hice lo que podía. No
fue siempre exitoso. Cometí los errores. Pero perseveré, y es a la aviación que debo la felicidad de mi vida." Pero Santos Dumont nunca diseñó o
pilotó una aeronave o dirigible nunca más.
¿Qué había ocurrido? ¿Una aventura confidencial trágica que rompió su corazón? ¿Las amenazas políticas o el chantaje que exigieron que él abandonara su profesión? Hay muchas posibilidades. Entre
ellas esta: en marzo 1910 Alberto podría haber notado los primeros síntomas sutiles de una enfermedad incurable que lo
incapacitaba para volar. Algunos años después, de acuerdo con Wykeham, fue diagnosticado
de esclerosis múltiple oficialmente. El hombre que había hecho el vuelo controlado perdería el control de su propio
cuerpo.
De vez en cuando, Alberto regresó a Francia para visitar a viejos amigos como Georges Goursat.
Y descubrió que estaba siendo olvidado, cuando caras nuevas aparecieron
en el primer plano del desarrollo aeronáutico. Quizás espoleado por la conciencia, el
AeroClub lo consiguió nombrar Comandante de la Legión de Honor, y construyó un monumento de granito en el Bois de Boulogne para conmemorar sus vuelos históricos.
El 13 de octubre de 1913, Santos Dumont estaba presente en la inauguración del monumento, y realizó su último discurso en París.
El año siguiente, cuando la Primera Guerra Mundial estalló, Santos - Dumont
cayó en una profundísima depresión. Esas embarcaciones hermosas que había diseñado para el deporte aéreo, para experimentar la vida en su
aspecto más feliz e intenso, estaban siendo usado para matar y mutilar. En sólo algunos años, el diseño
se había orientado para crear máquinas robustas con pieles de metal y cabinas de piloto y ametralladoras, capaz de la acrobacia aérea de alto riesgo durante
los ataques sobre el campo europeo.
De acuerdo con Peter Wykeham, Santos reaccionó "Como un físico atómico
al considerar las ruinas de Hiroshima." Realizó apasionadas arengas pacifistas. Pero pocos en Europa estaban
escuchando discursos realizados en Brasil.
En 1918, cuando la guerra terminó, Alberto continuaba instando a que la aviación
se limitase a los usos pacíficos - comercio, viajar, el deporte. Brasil prestó atención a su petición, y lo hizo delegado
en la primera conferencia de Pan Americana sobre aeronáutica.
La
Alemania de posguerra participó en esta idea desarrollando Zeppelines
para tiempos de paz. El enorme Hindenburg pasaba de 250 metros,
era casi tan largo como el Titanic y era capaz de llevar a 97 pasajeros y equipo.
Durante los años 20 y 30, Zeppelines de lujo cruzarían el Océano Atlántico más rápido que
los barcos de vapor, haciendo vuelos periódicos de Berlín a Nueva York y Río de Janeiro. Pero
existían preocupaciones sobre la inocuidad, y los alemanes intentaron cambiar de hidrógeno a helio, pero
les fue vetado el uso de este gas por las condiciones de su rendición
ante los aliados. Finalmente, en 1937 el interés en viajar en dirigibles terminaría repentinamente cuando el Hindenburg estalló. Los investigadores oficiales
pensaron que una chispa por la electricidad estática podría haber encendido el gas.
Alberto hundido en la depresión y su enfermedad, siguió viviendo a trancas y barrancas. Con los
restos de su fortuna, empleó sus años finales en vagar - cuando viajar lo suficientemente
cómodo - entre Brasil y Europa. En 1929 miembros de la familia lo alcanzaron en Biarritz y lo encontraron
muy deteriorado, y mentalmente confundido. Y lograron llevarle
nuevamente a Brasil.
Pero incluso en el hogar, Alberto Santos Dumont no podía librarse de la carnicería que
parecía estar envolviendo el planeta. En 1930, la guerra civil estalló en Brasil. Sus parientes católicos
le vigilaban estrechamente, y lo detuvieron en un intento de suicidio. En julio 1932,
la guerra llegó al área donde estaba la casa familiar. El 23 de julio, el hombre enfermo se puso enormemente nervioso cuando escuchó los motores de
aviones militares por encima de la cabeza y las explosiones distantes de bombas. Esa noche, Alberto Santos
Dumont evadió la vigilancia de su familia, y consiguió terminar su dolor espiritual y miseria física. Se colgó con una de sus corbatas de moda.
Tenía casi 60 años.
Brasil nunca ha olvidado a Santos Dumont. Después de su muerte, esta nación sumamente católica
pasó por alto el suicidio, considerando que su enfermedad lo había
matado. El duelo nacional fue declarado. Cuando su cadáver estuvo de cuerpo presente, miles
de sus conciudadanos pasaron ante el féretro para darle un último adiós. Alberto habría sonreído de saber que la guerra civil se detuvo durante dos días
para que ambos lados pudieran presentarle sus respetos. Hoy todavía es un héroe
nacional: el "padre de aviación". El aeropuerto de Río de Janeiro
lleva su nombre.
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