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John Addington Symonds nació
el 5 de octubre de
1840
en Bristol , en una
familia de clase media típicamente victoriana; él nunca rechazaría estos
patrones de referencia social, y los valores victorianos aportaron su visión
global, sus logros y al tiempo sus propias contradicciones. La
familia llevaba armas; su abuelo, a quien Symonds evocó siempre con cariño,
era un estricto puritano del que heredó un rígido sentido del deber, un latín
erudito y un entusiasmo por la botánica que inspiró su amor por la observación
y los detalles. Su padre, el médico mas eminente de Bristol, era un
liberal de una inhabitual cultura y talento, a cuyas cenas asistían multitud de
personajes distinguidos y de la aristocracia: Frederick Maurice socialista
cristiano, Lord Lansdowne, Secretario del Interior y Miembro del Consejo de
Estado; William Gladstone, Parlamentario Liberal, Alfred Lord Tennyson, poeta
laureado, Benjamin Jowett, Master del Balliol College, Aldred Carpenter, otro
Parlamentario Liberal por North Bristol, el cantante Jenny Lind, y multitud de filósofos,
científicos, historiadores, investigadores y ensayistas liberales.
La familia habitaba una
mansión en Clifton Hill House, con vistas sobre Bristol, atendida por una
pequeña legión de criados.
Symonds tuvo una
educación amplia tanto en el colegio como en la Universidad. Primero con un
tutor particular en Clifton, y luego en Harrow, pasando a Balliol y finalmente a
Magdalen. Se empapó asimismo de la formación, sentido vital y educaciones
varias provenientes de las tres generaciones que se enlazaban en su casa: la de
su abuelo, la de su padre, y sus propias inquietudes intelectuales.
La madre de Sydmond murió
cuando el tenía apenas cuatro años, y la poderosa influencia de su padre
marcó el carácter del niño y adolescente. La teoría freudiana de la época
que planteaba que la homosexualidad de un hombre venia marcada por la cercanía
de una madre o por la ausencia de un padre, tuvo un ejemplo contrario en el caso
del joven Symonds. Lógicamente había mujeres en el entorno del muchacho, las tías,
las institutrices y las hermanas, pero nunca existió el agobio de una atmósfera
femenina, que en general eran indiferentes a su presencia.
Se dieron fuertes lazos de
afecto con su hermana pequeña Charlot, pero fue la inquietud de su padre en sus
años tempranos por el sentido artístico y por enriquecer su ya numerosa
biblioteca, la que almacenó en la mente infantil la apreciación por las
esculturas griegas, los cantos poéticos a Gaminedes, Adonis y las referencias
heroicas por Flaxman, Raphael y Michelangelo.
Como muchos victorianos, el Dr.
Symond trabajaba su "cultura": cada mañana antes de ir a su consulta
médica, dedicaba dos horas al estudio del arte, la literatura, la filosofía o
la historia. Sydmond sintió ese concienzudo deber hacia la formación
intelectual durante toda su vida y siempre se comentó la diligencia conque se
dedicaba al trabajo cultural. Pocas personas llegaron a percatarse que esa adición
al trabajo era por una parte una forma de escapar de sus ansiedades sexuales y
por otra parte para encajar y rescatar los materiales necesarios que
justificaran el amor homosexual en el mundo.
También sabía que su
vida estaba limitada por la tuberculosis y era una competencia contra el tiempo.
Symonds fue aplastado por su mala
salud, y falleció de tuberculosis a los 52 años. Muchas de sus problemas físicos
y mentales emanaban de la represión sexual, y la preocupación a menudo
exacerbaba la incapacidad respiratoria. Pero no debemos desestimar la realidad física
de su enfermedad, común a la familia materna que mataría asimismo a su abuelo,
a su hermana Mary Isabella a la edad de 46 años, y a su hija Janet a la edad de
22 años. Cuando niño era pálido, repleto de energía nerviosa desbordante, y
alternaba estados de hiperactividad con sonambulismo, estando sujeto a etapas de
aislamiento del mundo físico, incluso en su edad madura.
El
camino de Symonds hacia el reconocimiento de su homosexualidad, así como la relación
de la espiritualidad y el homoerotismo comenzó alrededor de 1848, con apenas
ocho años de edad, cuando comenzó a tener sueños donde marineros desnudos mantenían
relaciones sexuales consigo. En esa época también comenzaba a experimentar el
erotismo real - relaciones sexuales con un primo de mas edad, básicamente
felaciones. En 1855 esos sueños perdieron intensidad, siendo reemplazados por
sueños de "un joven idealizado y hermoso, que le abrazaba". Mas
tarde, las visiones oníricas idílicas fueron desplazadas por sueños con
"miembros erectos de jóvenes novios campesinos desnudos" En
una carta a Edmund Gosse datada en febrero de 1890, Symonds escribió:
"Usted no dudará, yo estoy seguro, que lo que llama "el fundamento
espiritual" de esta concepción griega, ha sido la luz y la orientación de
mi propia vida". En
la escuela de Harrows, donde realizó sus estudios primarios, sus innata timidez
y su concepción romántica de las relaciones y la vida hicieron que mostrase su
disgusto y oposición a la abundante actividad homosexual que realizaban los demás
muchachos del centro educativo. Ese sentido de asco le llevó incluso a acusar al Dr. Vaughan, director de Harrow, de amar a uno de sus alumnos, y con
la ayuda de su padre logró el que fuese apartado del cargo. Este hecho
malicioso le perseguiría y causaría remordimientos de conciencia toda su vida. En
ese momento, paradójicamente, cuando rondaba los dieciocho años de edad
Symonds estaba enamorado de Willie Dyer, un compañero del coro con el que
llegó a besarse dos veces. Por esta tendencia a enamorarse de otros jóvenes su
padre le planteó que podría ser acusado por similar "delito" que el
mismo Dr. Vaughan. Symonds
tuvo que aceptar su propio secreto no asumido mas que intelectivamente. En abril
de 1858, cayo en los lazos del amor por Willie Dyer, un ¡oven del
coro de la catedral de Bristol tres años mas joven. "Por primera vez en mi
vida sabía que debía lograr aferrar mi sueño". El señaló el nacimiento
de la aceptación de sus sentimientos en la mañana que paseó junto al objeto
de su amor, bajo el sol de la primavera, y aun recordó con emoción en sus
memorias treinta y dos años después la emoción de haberse cogido de las
manos y darse un beso casto en un jardín. Esta relación romántica duró
un año, cuando el asunto del rector Vaughan hizo que confesase tal amor a su
padre.
El Dr. Symonds era una persona
integra y sincera, y un amigo honesto y confidente para su hijo. El padre
aconsejó que dejase esta relación tanto por el posible rechazo social en caso
de hacerse publica como por la diferencia de clases sociales entre ambos
estudiantes. Así el muchacho fue convencido de terminar la relación
gradualmente. Por un corto periodo Symonds había descubierto y negado su
identidad erótica, y este ciclo de aceptación y negación se repetiría varias
veces a lo largo de su vida.
En Oxford, Symonds cayó en el
amor de otro joven cantante, Alfred Brooke. En esta ocasión fue un asunto mas
sensual y febril, aunque su sed de experiencias prohibidas permanecía insaciada.
El asunto Vaugh le había dejado una dura marca, haciéndole considerar que el
amor anhelado resultaba perverso para la sociedad y intentaba reprimirlo a toda
costa. Esto representaba "un conflicto permanente entre el deseo y la
conciencia, en donde se ejercía el firme imperio sobre la acción, mientras que
lo sueños y las visiones incendiaban la mente e irritaban la propia constitución
nerviosa". Sus ansias eran escondidas mediante el autocontrol externo, pero
meditaba sobre las poluciones nocturnas, produciendo una poesía mórbida
agridulce.
Durante muchos años la energía
de Symonds fue malgastada pretendiendo sofocar su homosexualidad. Siguiendo
consejos de amigos médicos del padre el joven fue incluso cauterizado a través
de la uretra en un esfuerzo de atemperar la libido. Incluso llego a
diagnosticarle el Dr. Spencer Wells, cirujano de la Reina, que diagnosticó que
los trastornos eran resultado de la represión sexual.
Así que en 1864 intento la
"cura" del matrimonio uniéndose con Catherine North. El día
posterior a su boda ya sabia que nunca podría alterar su orientación, y es
terrible ver los rasgos demacrados en las fotografías de esa etapa, donde el
esfuerzo vital para adaptarse a una vida heterosexual y el stress que ello le
implica son particularmente visibles. Catherine no disfruto de unas relaciones
sexuales plenas y con cada embarazo aumentaba su melancolía. Llego a tener
cuatro hijas, mientras que Symonds se destrozó el sistema nervioso con una
obsesiva poesía masturbatoria, guardando un malestar que durante muchos años
permanecería en su interior.
Durante
su ultima etapa en Oxford, en 1863, su salud se colapsó totalmente, en parte
debido al stress debido por los rumores de que mantenía una relación amorosa
homosexual con uno de los estudiantes. Su brillante carrera académica se vio
truncada y durante tres años estuvo incapacitado de realizar ninguna tarea que
requiriese concentración mental o usar sus ojos inflamados sin sentir fuertes
dolores. Si bien pensaba entrar en el mundo de las Leyes, en 1865 se descubrió
que tenia el pulmón izquierdo afectado, y después de una periodo de descanso
absoluto se decidió que nunca tendría esa profesión, sino que encajó en un
mas suave y cálido acercamiento a la literatura: se haría escritor y
investigador.
Durante las siguientes décadas
experimento a menudo fuertes dolores de pecho y le era imposible trabajar
durante semanas enteras debido a la incapacidad respiratoria y a los dolores en
la columna vertebral. Tuvo que aprender a dormir sin utilizar narcóticos, a
utilizar un aparato respirador que resultaba embarazoso en publico, y a soportar
frecuentes colapsos nerviosos.
Symonds
concibió la literatura como vocación y llegó a ser uno de los maestros del
genero epistolar, reconocido también por sus evaluaciones, composiciones,
ensayos, libros de historia del arte y exposiciones poéticas, pasando a ser uno
de los árbitros culturales de la era victoriana
que le tocó vivir. Ensayista,
autor, historiador, crítico, se enmarcaba en un frente "burgués
radical" de hombres y mujeres con ideales socialistas que lucharon
por reformar la opinión pública en los finales del siglo XIX. Fue miembro
dinámico de un grupo de personas preocupadas por el arte y la cultura, a menudo
conjuntamente con preocupaciones políticas y sociales: John
Ruskin, Walter Pater, Dante Gabriel Rossetti, William Morris, Edward
Carpenter, Oscar Wilde. Su
contribución específica para la regeneración de la sociedad fue como un
avanzado luchador en el campo de los derechos de los gays; fue el primer
historiador de la homosexualidad masculina, y el primer defensor de las
campañas pro derechos de los homosexuales en Gran Bretaña. Cuando leyó el
Fedro y el Symposium de Platón en 1858, se dio cuenta del comportamiento
incorrecto de sus compañeros estudiantes de Harrow. Asimismo, cuando leyó
"Hojas de Hierba" de Walt Withman en 1865 tomó la convicción de que
la camaradería entre hombres representaba un gran potencial para lograr un
porvenir aceptable e ilustre. La
mayoría de sus escritos analizan el amor entre hombres, y muchas están
dedicadas a la causa de la liberación homosexual. Uno de sus primeros trabajos,
y tal vez el mejor, fue "A Problema in Greek Ethics" escrito en 1873
del que publicó en 1883 DIEZ ejemplares. Pocos años antes de su fallecimiento
escribió un opúsculo que representó una importante defensa del amor
homosexual en la sociedad moderna: "A Problem in Modern Ethics", que
dio a conocer en una edición de 50 ejemplares.. Asimismo propició y
contribuyó a los primeros estudios sexológicos, descubrió y plasmó en
escritos pruebas de la homosexualidad de Michelangelo (y fue el primer escritor
que tradujo al ingles sus
sonetos), popularizó las obras de numerosos escritores homosexuales,
especialmente Walt Withman, y ayudó a organizar una red de escritores e
intelectuales gay que trabajaban en la sombra para educar la sociedad y reformar
las leyes contra la homosexualidad vigentes en Inglaterra de su época.
En 1877 un ataque de bronquitis
fue seguido de una violenta hemorragia, y le fue indicado que no podía pasar
otro invierno en la húmeda Inglaterra. Se apunto un viaje a Egipto que se
trocó por una estancia en Davos Plazt que llegaría a ser su casa el resto de
sus días, salvo las estancias en Venecia.
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| Imagen
de Augusto, uno de los amantes venecianos de Symonds |
En 1878, en Davos Platz, Suiza, Symonds
se hizo amante de un atleza suizo de diecinueve años, llamado Christian Buol,
al que describió como teniendo "la apariencia de un joven Hércules"
o como un "joven Aquiles". En
Venecia , según sus notas autobiográficas, tuvo cientos de relaciones esporádicas
con marineros, trabadores, prostitutos y ocasionalmente jóvenes nobles. En
general sus affaires eran con gente de una clase social baja. Tres
años mas tarde, en 1881, se enamoró perdidamente de Angelo Fusato, un joven
gondolero veneciano bisexual, que tenía los ojos azules y el cabello negro
azabache, y que pasó a aparecer como un "ángel" en muchos de los
poemas de Sydmonds, especialmente en el ciclo "Stella Maris". En el
poema 16, por ejemplo escribió : "Te he visto dormir en la puerta de lo
sueños / y me parece ver los rayos de la luna en calma / tu blanco y puro
cuerpo desnudo / tú, el mas amado ángel llegado del Paraíso". Su
relación duró unos doce años, hasta la muerte del escritor. Symonds
escribió sus memorias, pasándoselas a su albacea literario (H. F. Brown) que a
su vez los legó a una biblioteca de Londres con las instrucciones de
confidencialidad hasta que pasasen al menos cincuenta años de la muerte del
autor. Estas aparecieron finalmente en 1984. En
1960 el triunvirato de Walt
Withman, John Addington
Symonds y Edward
Carpenter , representó una estela
de inspiración fundamental en los intelectuales que apoyaron los Movimientos de
Liberación Gay en Norteamérica y Gran Bretaña. Withman abanderando la
importancia de la camadería, Carpenter aportando el idealismo político y
Symonds fundamentando el conocimiento de la Historia Gay y la comprensión de
que la cultura gay era parte de la vida indiscutible de las sociedades.
Existe
una excelente y completa pagina (en ingles) sobre este autor en la dirección
: http://www.infopt.demon.co.uk/symfram1.htm
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