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Igual que Joe D'Allesandro
o Casey Donovan fueron las figuras emblemáticas del
homoerotismo de los años 70, Joey Stefano aparece como una de las
estrellas mas representativas del cine porno gay de los años 80. Proveniente
de las clase media baja, Joey Stefano - Nicholas Anthony Iacona jr. es su
verdadero nombre - nació el 1 de enero de 1968 en Chester, Pennnsylvania.
Después de una infancia que el señalo "de resignación", Nick
perdió repentinamente a su padre: este suceso trágico parece haberle
marcado al tiempo que representó una ruptura en su vida, ya que abandono
de inmediato sus estudios y la casa familiar para viajar a Filadelfia,
donde rápidamente cae en las drogas entrando en el mundillo de la prostitución, antes de tomar contacto con un "veterano" del cine
porno gay. Es
Tony Travis, reconvertido en esa época en bailarín de un club de striptease,
el "Mannhattan's Jock Theater, quien respondiendo a los deseos
explicados por un Nick Iacona exultante a sus 19 años, le abrirá las
puertas de las productoras pornográficas gay de West Hollywood, presentándole
a Larry Piciotti, alias Chi-Chi La Rue, dragqueen, productor
y realizador en plena ascensión. Es este personaje quien rebautiza
al joven Nick Iacona como Joey Stefano, que aparece como el "Tom
Cruise del porno gay" Chi
Chi LaRue, consciente de inmediato del potencial que representaba Joey, de
inmediato lo hace aparecer brevemente en una cinta titulada "Budyy
System II", y logra darle un papel protagonista en
"Billboard" un video producido por "Catalina" una de
las grandes casas de producción de Hollywood,
con Falcon, para la cual
Stefano volverá a rodar al año siguiente "Big Bang et Plunge",
a pesar de que el personaje de ChiChi LaRue, es un mentor extremadamente
equivoco al que Joey Stefano se ha encontrado de una cierta manera
encadenado. Chi
Chi LaRue, cuya excentricidad era equivalente a su egocentrismo,
pretendía en
aquella época lograr una imagen de "prima dona" de West Hollywood.
Sin duda amante, por una parte, de Nick Iacona, vio en el muchacho
una forma de lograr su lugar al sol en el medio tan cerrado de la producción
de cine gay, donde el actor podía acceder al estatus de estrella. Eso es
precisamente lo que deparaba el futuro a Stefano, el llegar a ser una
estrella y lo que económicamente esto conllevaba, por supuesto. Stefano
llegará, en tan solo dos años, a la consagración, con el film
"More of a Man", bajo la dirección de Jerry Douglas, junto a
Michael Henson y de Chi Chi LaRue que interpreta su propio papel de prima
donna. La
fama, el dinero y la popularidad que consigue en apenas dos años,
comienzan a pasar su factura en el esquema vital y de ilusiones del joven
actor. Por ejemplo, sus ganancias en el año 1990 se elevan a 100.000
dólares. Esto en el panorama de un joven de 22 años. A eso se añade la consecución de algunos premios al estilo de "Mejor actor" en el
Festival Anual de Video Erótico Gay. Un
detalle a señalar es que un actor porno de primera línea cobraba en la época dos o tres
mil dólares por cinta (independientemente de las copias que
posteriormente se vendieran). Ello hacia que, estando acostumbrados a un
determinado nivel de vida, tuviesen que atender
a otros ingresos. Y las dos posibles fuentes eran las giras por locales
de striptease y la prostitución de lujo (a través de las Agencias de Compañía Masculina/ Male Escort Agencies). A ello cabe agregar el
recorrido por los lechos de tales o cuales productores, directores o gente
del mundillo hollywoodense, ya no por pago en cash sino en otro tipo de
prebendas o promesas. La otra cara de la moneda del actor porno es una
cara tristemente siniestra. Las drogas, el alcohol y la desolación
comienzan a ser compañeros de viaje a ninguna parte de Nico. Joey
Stefano se comienza a percatar demasiado tarde de esta niebla negra. Aun
siendo todo relativo, el estatus de estrella del porno le ha dado una vida
a la vez intensa y fácil - y en la que los focos centrales le comienzan a
iluminar cada vez mas raramente - este estilo de vida carece de unas
referencias morales, existenciales y sentimentales que empiezan a minar su
alegría. Y
los efectos inmediatos son periodos de violentas contradicciones, perdidos
los sentimientos, deseando una cosa o la contraria al poco tiempo, planteándose el objetivo de dejar las drogas cada
día para caer en la droga cada día. Si Stefano tenía la simpatía inicial de muchos
realizadores y productores, poco a poco sus saltos de humor, la
dependencia directa de la droga - y aun su enfermedad, cuando es seropositivo - van poco a poco minando sus posibilidades y
acercándolo
metro a metro al borde del abismo. ¿Que
salidas le van
quedando? A excepción de la prostitución, ninguna perspectiva se opone a sus
desordenes, de manera que pasa de breves periodos de euforia (después de
una vaga promesa de trabajo) a periodos cada vez mas raros y negros de depresión. Niholas Iacona se vera aplastado finalmente
por la
constatación patética de esa realidad. Incluso apunta en una hoja, que entrega a uno de
sus mas fieles amigos, Alberto Shayo, esos parámetros del dolor de una
vida: "No trabajo, no dinero, no autoestima, no privacidad, no amigos verdaderos, todo lo que tengo es mi apariencia y mi
cuerpo y estos no trabajan nada. Problemas con las drogas, una vida odiosa
y seropositivo" es el escueto balance que deja la escritura del ídolo
olvidado... a los 26 años. Un ídolo que había tocado fondo. El
26 de noviembre de 1994 falleció de una insoslayable sobredosis de heroína. Sobre
Joey Stefano se han escrito dos obras destacables:
Su figura es personaje de la obra "Hombre fatal, vida rápida y muerte
lenta de
Joey Stefano, de director Barri Lowe, y del libro "Vida y muerte de Joey
Stefano" de Charles Isherwood.
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