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El
Brasil de la segunda mitad del siglo XIX vivía sus últimos años
de Imperio independiente. La campaña por la abolición de la
esclavitud duró 70 años y marcó seriamente las bases del régimen.
En 1889 fue proclamada la Republica. El Rio, una ciudad lusa
en los trópicos, sufre entonces una fuerte influencia
francesa. Se hizo una gran reforma urbanística, inspirada en
la de París, abriendo avenidas y derribando buena parte de la
ciudad histórica.
El
escritor nació en Rio de Janeiro el 5 de agosto de 1881, hijo
de un profesor de matemáticas y de una mulata bastarda. No
fue bautizado, aunque se registró en la Iglesia del
Apostolada Positivista con el nombre de João Paulo Coelho
Barreto. Creció en un mundo revuelto, alumno autodidacta,
hijo único de una madre posesiva, devorador de libros y con
ideas propias sobre todo. A los 18 años se estrenó en la
prensa, como crítico literario. Y pronto intentó las obras
de ficción.
Su
primer cuento (Impotencia) habla de un viejo homosexual de 70
años, virgen, aislado en un palacete tapizado en satén rosa,
evocando la inutilidad de la vida, mientras siente punzadas
dolorosas en el cóccix. El segundo (Odio o páginas del
diario de un anormal), habla de la extraña amistad de dos niños
hasta la edad adulta, basada en el sadomasoquismo psicológico.
Son
las obras mal construidas de un adolescente, pero ya
revelan una sensibilidad bien diferente de la mayoría.
Como
era de esperar, surgió el escándalo.
El
joven periodista cambió de genero, e introduciendo entonces
en la prensa brasileña, la crónica y el reportaje, géneros
nuevos importados de Francia, provocó una revolución. Usó
mas de un seudónimo, pero firmó todos sus libros con el de
"João do Rio", adoptado en 1903 e inspirado en el
de "Jean de Paris" del periódico "Le Figaró".
Adquirió un gran popularidad con esos trabajos en la prensa,
que tocaban desde las grandes religiones afrobrasileñas a los
grandes escritores nacionales, de los vendedores ambulantes a
la poesía hecha por presidiarios. Los mejores fueron
publicados posteriormente como libros, cuyos títulos dicen
mucho: As religiões no Rio, O
momento literário, A
alma encantadora das ruas, Vida vertiginosa.
En
1910, el mismo año en que fue electo para la prestigiosa
Academia Brasileira de Letras,
João do Rio editó un libro de cuentos, Dentro
da noite, donde
demostraba una gran identificación con las literaturas
decadentistas góticas y el "art-nouveau". En ese
pequeño volumen vamos a encontrar evocaciones de Oscar Wilde
(de quien fue el primer traductor brasileño), Jean Lorrain y
Allan Poe. Susan Sontang lo clasificaría como camp.
Todas
las historias tratan del exceso de los sentidos y del placer
del juego, del sexo y de las drogas. La mayoría son narradas
por un dandy que hace comentarios amorosos sobre los
acontecimientos. Un joven apasionada siente placer en clavar
alfileres en los brazos de su novia. Un hombre rico frecuenta
bailes populares en carnaval, y se lía con un ser andrógino
enmascarado, con un final sorprendente. Un carruaje misterioso
captura hombres en las puertas de las iglesias durante Semana
Santa para fines misteriosos. Una pareja de prostitutas lésbicas
muere en una orgía de éter. No había nada parecido en la
literatura brasileña.
En
1917 apareció A mulher
e os espelhos, del
mismo genero. Su novela de 1912 A
profissão de Jacques Pedreira fue
retirada de circulación o solamente editada ochenta años
después. Parece inacabada, con excelente momentos y es un
bello panel de la vida de las clases dominantes, en la joven
republica brasileña. Otra, A correspondência de uma estação
de cura, de
1918, esta compuesto por las cartas intercambiadas entre los
dos personajes.
João
do Rio también escribió para el teatro, y A
bela madame Vargas, fue un
gran éxito. Es un intento bien desarrollado de comedia
sofisticada, rara en el teatro nacional, dividido entre los
dramones académicos y el teatro popular de variedades.
De
su personalidad, los contemporáneos son unánimes en señalar
la elegancia de vestir y una conversación deliciosa. Fue uno
de los primeros en utilizar el rostro rasurado, y ropas de
colores inusitados. Tenia amigos en todas las clases sociales,
desde hechiceros africanos al mismo presidente de la
Republica. Isadora Duncan, en su viaje por Rio en 1916 quedo
fascinada por el, siendo citado en las memorias de la gran
bailarina. João do Rio hablaba de un modo afectado, y todos
los días, a la hora de la salida del periódico, se juntaba
un grupito de curiosos y de admiradores para verlo exhibirse.
Se volvió así el primer homosexual asumido con
reconocimiento publico en la historia del país.
El
éxito profesional permitió que, aun siendo mestizo y de
origen humilde, escalase todos los grados de la sociedad. Se
hizo poderoso y también rico. Viajaba regularmente a Portugal
(sobre el cual escribió dos libros) y a París, visitando
también Italia, Alemania, Egipto, Palestina y Turquía. Fue
corresponsal en la Conferencia de Versalles de 1919. Ocupó un
cargo directivo de un importante periódico y posteriormente
se hizo copropietario de otro. Se involucró asimismo en la
sordidez de las luchas políticas.
En
cuanto dandy de elegantes salones,
João do Rio fue tolerado y hasta admirado. Pero cuando
paso a tener una opinión política divergente, desagrado a
grupos poderosos. Llegó a ser abucheado por un grupo de
oficiales de marina en plena calle.
Sufrió también una campaña difamatoria de la prensa
adversaria, que ridiculizaba su homosexualidad con notas y
caricaturas grotescas y de bajo nivel.
En
el fragor de esa polémica, rondando la cuarentena, João do
Rio, murió de un infarto fulminante, dentro de un taxi,
cuando regresaba del trabajo para la casa que compartía con
su madre en Ipanema. Su entierro reunió a mas de cien mil
personas y fue el mayor visto hasta entonces en la ciudad (que
tenia unos 400.000 habitantes), que se despidió bañado en
lagrimas de su mejor cronista. Un amigo periodista escribió
"Lo mató el movimiento, al
correr por el asfalto con la velocidad de su pensamiento,
astro fuera de orbita que se apagó y cayó"
.
Como
autor, João do Rio representa mejor que nadie la vibrante Belle Époque
de Rio de Janeiro. Para un periodo histórico de transición,
un escritor de transición que funde el clasicismo con la
ultima moda de París. Y es en el estilo, mas que en la temática,
que percibimos su homosexualidad. Frases gongorinas, repletas
de palabras extranjeras, exprimen pensamientos sui generis.
Es frecuente el uso de las paradojas que, según Oscar Wilde,
es para la gramática como la homosexualidad es para la
sexualidad. Son también abundantes la descripción de colores
y aromas. En medio de eso, diálogos deliciosos, casi
coloquiales. Y los personajes femeninos, a través de los
cuales exprimen su sensibilidad social.
Famoso
en vida, olvidado luego por los críticos, João do Rio es un
autor cuyas cualidades están siendo redescubiertas en los últimos
años con una intensidad cada vez mayor.
(João
Carlos Rodrigues)
NOTA:
Isla Ternura agradece las valiosas aportaciones (de este
artículo y de las fotografías) remitidas por el investigador
Joao Carlos Rodrígues, uno de los mas reconocidos biógrafos
que ha estudiado y recabado informaciones sobre el personaje.
En breve añadiremos dos relatos del escritor, asimismo
aportados por nuestro amigo brasileño.
Bibliografía
sobre João do Rio:
A
vida vertiginosa de João do Rio,
de Raimundo Magalhães Junior, Editora Bertand/Civilização
Brasileira, Rio de Janeiro, 1978.
Bibliografía
completa de João do Rio,
de João Carlos Rodrigues. Secretaria Municipal de Cultura do
Rio de Janeiro, 1993.
João
do Rio: uma biografia, de João Carlos Rodrigues. Editora Topbooks, Rio de Janeiro, 1996.
Obras
de João do Rio en Internet
(Download gratuito)
A
alma encantadora das ruas (1908)
Dentro
da noite
(1910)
En
Biblioteca
Digital en Biblioteca Nacional (www.bn.br)
Obras: As religiões do
Rio, reportajes (1905);
Chic-chic, teatro (1906); A última noite, teatro (1907); O momento literario,
serie de ensayo (1907); A alma encantadora das ruas, crónicas (1908); Cinematógrafo,
crónicas (1909); Dentro da noite, cuentos (1910); Vida vertiginosa, crónicas (1911); Os dias passam,
crónicas (1909); Dentro da noite, cuentos (1910); Vida
vertiginosa, crónicas (1911); Os dias passam, crónicas (1912); A bela madame
Vargas, teatro (1912); A profissão de Jacques Pedreira, novela (1913); Eva,
teatro (1915); crónicas e frases de Godofredo de Alencar (1916); No tempo de
Wenceslau, crónicas (1916); A correspondência de uma estação de cura, novela
(1918); Na conferência da paz, ensayo (1919); A mulher e os espelhos, cuentos (1919).
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