" Escribir es otra cosa que rechazar el
texto transitorio de la biografía de carne y hueso y lanzarnos a la
búsqueda de ese pretexto augurado por la fábula cuya resonancia
lejana está tan cerca, que por lo mismo nos iguala. Escribir es, al
menos para mí, despellejarme para encontrar la voz que se parece a
mí, que lucha por parecerse a mí y que quiere tomar prestada la
biografía inconclusa que soy para que, finalmente, vuelva a quedar
integrado el fabuloso cuentero en el texto y pretexto de la
escritura". (Manuel Ramos Otero, 1990)
José Manuel Ramos Otero
nació en Manatí el 20 de julio de 1948. Su niñez la pasó en su ciudad
natal y vivió, en la segunda sede del antiguo edificio del Casino
Puertorriqueño de Manatí.
"Yo nací en un
pueblo de embuste, si usted quiere algo más de embuste en Puerto Rico
que haber nacido en Manatí, la Atenas de Puerto Rico... No solamente
nací en la Atenas de Puerto Rico, nací en el viejo edificio que había
sido el viejo Casino Español de Manatí. Vivíamos en la planta baja, mi
abuela en la segunda planta, en lo que había sido la pista de baile del
casino. Entonces, cada vez (...) uno iba de apartamento en apartamento y
me decían, aquí era que se bailaba, aquí era que estaba la barra. O sea,
qué yo nací en un edificio de embuste (...) Mi madre cada vez, que era
muy frecuentemente, que le daban esos corajes, mientras barría, cantaba
boleros. Y yo siempre recuerdo que cantaba, por ejemplo, enfurecida
(...) 'mi vida la embellece una esperanza azul', la contradicción entre
su furia y la esperanza azul, la escoba (...) mi padre se daba un trago
e inmediatamente recitaba José Ángel Buesa (...) o el poema de Garrick".
Con estas
palabras, cuyo tono sutilmente irónico no oculta la nostalgia y el amor
por la familia y por el pueblo que lo vio nacer - ambos recreados una y
otra vez en su obra - explica Manuel Ramos Otero la importancia que tuvo
en su formación como escritor su infancia y el ambiente manatieño con su
evocación de pasadas glorias. En efecto, Manatí nutre gran parte de su
obra, junto con la ciudad de San Juan y Nueva York, donde residió
durante veinte años.
Ramos Otero
inició sus estudios en el colegio la Inmaculada en Manatí. Su familia
se trasladó a San Juan cuando él tenía siete años. Asistió a la Escuela
Superior de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras (1960-1965) y
continuó hasta recibir un título de licenciatura en Ciencias Sociales (Major
en sociología y la Minor en ciencias políticas) en la Universidad de
Puerto Rico, donde se graduó en 1969.
En 1979 obtuvo la Maestría en literatura en New York University. En
Nueva York se desempeñó al principio como investigador social, más tarde
como profesor en distintas instituciones educativas tales corno Rutgers
University, La Guardia Community College, York College y Lehman College.
Fundó una pequeña editorial, El Libro Viaje. Organizó conferencias y
encuentros de escritores puertorriqueños en Estados Unidos.
Acorde con el
momento en que se da su formación e inicio como escritor, el estilo de
algunos de sus relatos en particular los que publica en la revista "Zona
carga y descarga" - editada por Rosario Ferré y Olga Nolla de 1972 a
1975-resultan, para muchos lectores, chocantes por el atrevimiento de
sus temas y por el lenguaje directo y a veces soez.
Sin embargo, en
toda su narrativa prevalece un lirismo que dota a sus cuentos de un
innegable valor artístico. Se trata de un escritor que asume la
literatura como la más importante verdad pues, como señaló en muchas
ocasiones, vida y literatura en él se hermanan. Así, escribe siempre
desde la perspectiva de una identidad plenamente asumida, identidad como
puertorriqueño exiliado en Nueva York, como artista en busca de nuevos
modos expresivos, y como homosexual. A este respecto, la homosexualidad
no es necesariamente un tema de su obra, sino la perspectiva vital desde
la cual vive la realidad y que permea sus creaciones centradas por su
lirismo en la intimidad de los sentimientos y la etereidad de la poesía.
Generacionalmente, Ramos Otero pertenece al grupo de cuentistas que se
inicia en Puerto Rico en la década del setenta. Su libro Concierto de
metal para un recuerdo (1971) puede considerarse, junto a Cordial magia
enemiga de Tomás López Ramírez y la novela Veinte siglos después del
homicidio, de Carmelo Rodríguez Torres, publicados ese mismo año,
iniciador del nuevo rumbo en el cuento puertorriqueño contemporáneo.
Su actitud
radical respecto a la práctica de la escritura y de la vida sexual le
hicieron víctima frecuente de la marginación, tanto en su país como en
Nueva York, a donde emigró desde 1968 hasta 1990; no obstante, la
crítica no pudo dejar de contar con la obra de este autor al referirse a
la generación a la que pertenecía. "...yo estoy entre mi ficción y la
historia, no estoy fuera de ninguna de las dos sino entre ambas, y todo
lo que he escrito, todo lo que escribo, es un intento de atrapar,
irónicamente, la voz de mi liberación".
Creador de gran fecundidad, se destacó, sobre todo durante los veinte
años que vivió en la ciudad de Nueva York; como poeta, narrador,
director de teatro, promotor de la cultura y la literatura
puertorriqueña y como amante del cine y de la música.
Ramos Otero fue editor de la revista Zona de Carga y Descarga Su
producción literaria gira en torno al cuento, la novela y la poesía.
Del legado literario del autor, que ha aparecido en numerosas
antologías, tanto de habla hispana como inglesa, han sido publicados los
siguientes libros: Concierto de metal para un recuerdo (cuentos), La
Novelabingo (novela), El Cuento de la Mujer del Mar (cuentos), El libro
de la Muerte (poesía), Página en Blanco y Stacatto (cuentos) y Otras
Orgías de Soledad.
Falleció en San Juan el 7 de octubre de 1990 a causa del SIDA. Sus
cenizas fueron esparcidas, a petición suya, en la playa que siempre amó
y que era parte de su ensoñación y fantasía: la Mar Chiquita.
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