1437 - 1475

  APUNTES  BIOGRÁFICOS  


Radu el Hermoso (Radu cel Frumos) (1437/1439 - 1475) fue el hermano menor de Vlad III - posteriormente apelado "Tepes (el Empalador) -  y voivoda (príncipe) de Valaquia.

Los dos eran hijos de Vlad II Dracul (El Dragón o el Diablo),  aunque de madres diferentes: Cnejana y Vassilisa, ambas princesas de Moldavia. Tenían dos hermanos mayores: Mircea II y Vlad IV Calugarul (este último ilegítimo), que también gobernaron Valaquia durante breves períodos de tiempo.

Radu nació en 1437 (1439 según otras fuentes), en Sighisoara y su madre era la princesa Vassilisa.

Uno de los hombres más bellos de la historia indudablemente fue Radu III cel Frumos, o Radu Dracula el Guapo,  hermano menor del legendario independentista rumano Vladimir Drácula El Empalador - nada que ver con el personaje que la literatura ha transmitido - sino que en el siglo XV fue este  héroe nacional quien defendió a Valaquia y Transilvania contra los embates imperialistas de los turcos otomanos.

Radu no pasó su infancia entre sedas, sino en una modesta casa con su hermano mayor Vlad y su mamá, pues las dos facciones de la casa real de Bassarab luchaban por hacerse del trono de Valaquia, y Radu desde niño vivió en medio de espantosos pleitos familiares.  Mircea, el hermano mayor de Vlad y Radu, habido con otra esposa, vivía con el padre de los tres.

El mismo padre de Radu vivía en el exilio en Transilvania mientras la rama rival de la familia de Radu gobernaba a través de Dan II.

Al niño Radu no le gustaban las armas ni el ejercicio físico, al contrario que sus hermanos. Tanto Mircea como Vlad desde pequeños mostraron gran inclinación hacia las artes marciales y la disciplina guerrera, pero Radu le huía al entrenamiento militar. Era tímido y dulce, y era mal visto por los nobles quienes le vaticinaban llegar a ser un personaje débil e inepto para el poder.

Al padre de Radu la caía mal que su descendiente menor fuera tan delicado, sobre todo porque que un año después del nacimiento del pequeño,  Vlad II Dracul pudo hacerse con el trono de Valaquia tras matar a su hermanastro Alexandru Aldea, el sucesor de Dan II y buscaba en sus hijos temple y capacidad de mando.

La vida entre los otomanos

En 1444 Radu acompañó a su padre y a su hermano mayor Vlad Tepes en una visita al Imperio Otomano, gobernado por el sultán Murad desde la ciudad de Adrianópolis, donde como parte de un tratado de alianza y no agresión entre Vlad Dracul y el sultán, él y su hermano fueron entregados como rehenes.

Los niños fueron llevados a la fortaleza de Egrigoz, pero no fueron encarcelados. Sin embargo, su situación era delicada y potencialmente peligrosa. En 1441 los hijos del noble serbio Durad Brankovic habían sido cegados cuando se sospechó que intentaban huir de su cautiverio, y asimismo, las vidas de Radu y su hermano dependían de la fidelidad de su padre Vlad Dracul a su alianza con los otomanos.

En este cautiverio dorado, Vlad aprendería a odiar a los turcos, pero Radu se adaptó bastante bien a la situación.

El sultán Murad II tenía un hijo menor, Mehemet, habido con una sirvienta.

 Este adolescente, que pronto pasó a ser el aparente y posible heredero al trono osmanlí, fijó sus enormes ojos grises en Radu y cultivó su amistad.

El primer intento de Mehmet por seducir a Radu fue fallido, ya que el muchachito se  subió a un árbol con gran agilidad y atacando a su acosador juvenil con una pequeña espada para evitar sus intenciones eróticas, logró solventar el percance. Aunque no la insistencia del futuro sultán.

Sin embargo, Radu acabó por enamorarse perdidamente del pelirrojo Mehmet, quien sería conocido por la historia como Mehmet II el Conquistador

Durante su cautiverio los dos hermanos fueron educados en lógica, el Corán y el lenguaje turco. También fueron adiestrados en las artes de la guerra y se les enseñó a montar a caballo. Mientras tanto, una vez obtenido el apoyo de los turcos, Vlad II Dracul regresó a Valaquia, para recuperar su trono, que le había sido usurpado por los húngaros.

Radu y Vlad fueron incorporado al regimiento de los Jenízaros, un grupo de élite que protegía al sultán. Radu adoptó con facilidad el modo de vida turco, y hasta se cree que se convirtió al Islam. Vlad pronto contaría con la liberación de su cautiverio otomano cuando el padre de ambos fue asesinado por los boyardos y el hermano mayor fuera fue enterrado vivo.

 Murad II soltó al furibundo Vlad para que fuera a vengar la muerte de su padre y hermano, pero Radu quedó en el harén.

En 1451, cuando el sultán Murad murió, su hijo Mehmet fue ungido sultán mientras Vlad el futuro Empalador vivía exiliado en Moldavia tras haber estado sentado en el trono por solo 2 meses.

Las luchas por el trono de Valaquia

Mircea II, el hermano mayor de Radu, era un comandante militar capaz, y no estaba satisfecho con la alianza de su padre con los turcos. En 1445 reconquistó la fortaleza valaca de Giurgiu, ejecutando a sus prisioneros otomanos.

Vlad II Dracul desconocía las intenciones de su hijo y les devolvió la fortaleza, pero la alianza entre Valaquia y el Imperio Otomano era inestable.

En noviembre de 1447 Juan Hunyadi, invadió Valaquia al mando de un ejército húngaro, debido a la alianza de Vlad Dracul con los otomanos.

Mircea II fue capturado por los boyardos y mercaderes de Tirgoviste, cegado y enterrado vivo y Vlad Dracul fue asesinado mientras huía.

Vlad Draculea, que era el segundo en la sucesión al trono de Valaquia, fue liberado por los turcos en 1448 y con su ayuda conquistó el trono valaco ese año, aunque sólo consiguió mantenerse en el poder unos pocos meses.

Sin embargo, Radu permaneció en la corte otomana por el momento, aparentemente por voluntad propia y al parecer estaba dispuesto a convertirse al Islam. Hay evidencias de que durante su cautiverio se había convertido en amante del heredero del sultán, el futuro Mehmed II. (*)

Vlad III Draculea fue derrocado a los pocos meses pero recuperó el trono de Valaquia en 1456, ejecutando a su predecesor Vladislav II e iniciando un severo reinado de terror por el que sería muy conocido posteriormente y por lo que recibiría el apodo de Tepes (Empalador).

Como Mircea II, Vlad III era un comandante capaz. En principio mantuvo la alianza de Valaquia con los otomanos, pero pronto comenzó a negarse a pagar los tributos al sultán y a distanciarse de ellos.

Finalmente, estalló la guerra entre ambas partes, después de que Vlad III ejecutara a los embajadores otomanos, según la tradición, clavándoles los turbantes a la cabeza. Sin esperar respuesta, Vlad III lanzó una terrible incursión saqueando las provincias otomanas al sur de Valaquia, pero tuvo que retirarse ante la falta de apoyo militar.

En 1462 los turcos reaccionaron y el sultán Mehmed II, al mando de un ejército se dirigió hacia Valaquia.

Vlad III se retiró a Transilvania, practicando una táctica de veloces incursiones y tierra quemada y sin dejar nada de valor a sus perseguidores. Cuando los ejércitos otomanos llegaron a Tirgoviste, la capital valaca, se dice que había cientos de miles de hombres y mujeres empalados a lo largo del camino, una escena que llegó a inquietar al sultán otomano.

Acorralado, Vlad III recurrió a tácticas de guerrilla, atacando a las fuerzas otomanas en mayo de 1462. En la noche del 17 de junio el voivoda valaco lanzó una incursión con la intención de asesinar al sultán pero confundió su tienda con la del gran visir Mahmed Pasha y su ataque no alcanzó el objetivo deseado, aunque causó graves perdidas a sus enemigos.

A pesar de sus tácticas, Vlad III fue expulsado de Valaquia y en Transilvania fue encarcelado por los húngaros acusado de traición (se dice que fue inculpado mediante cartas falsificadas por sus enemigos pero es posible que ante su desesperada situación tratara de llegar a un acuerdo con el sultán y renovara su alianza).

Radu, que había vivido hasta entonces en medio de los lujos y comodidades de la corte otomana,  con 26 años, fue colocado por los turcos en el trono de Valaquia y se enfrentó contra los ejércitos de su hermano en varias ocasiones.

Radu gobernó desde 1462 a 1473, aunque de forma no muy eficiente. En 1473 Basaraba Laiota cel Batrin derrocó a Radu y se apoderó del trono valaco durante un año. Radu lo recuperó y volvió a perderlo al año siguiente.

A lo largo de 1474 fue voivoda de Valaquia en tres ocasiones diferentes hasta que murió en 1475 por causas desconocidas y fue sucedido definitivamente por Basarab Laiota. Vlad III Draculea recuperaría el trono brevemente de nuevo en 1476.

Radu tuvo una hija, Maria Mangop Voichiţa, que se convertiría en la esposa del voivoda Esteban III de Moldavia.

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(*) FUENTE: Radu R Florescu, Raymond McNally, Dracula, Prince of Many Faces: His Life and His Times p.48

 

 


 

 

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