August, Graf von
Platen-Hallermünde
nació el 24 de
octubre de 1796 en Ansbach (Bavaria), en una familia noble
empobrecida.
Se inscribió en la
Academia Militar en Munich (de 1806 a 1810) y al Royal Institute of
Pages (1810-1814), egresando de su servicio militar como teniente en
1815, y participando en un regimiento enviado a luchar contra Francia en
la época de Napoleón, aunque nunca llegó a entrar en combate.
Después de un
periodo de baja, en 1818, Platen estudió en la Universidad de Würzburg,
pasándose un año mas tarde a Erlangen,
donde estudió bajo el filosofo idealista del Romanticismo, Friedrich
Schelling, y trabó conocimiento de muchos de los escritores lideres de
ese tiempo, incluyendo a Goethe.
Platen era
extremadamente erudito, dominando una docena de lenguas, incluyendo el
griego y latín literario, francés por su estatus, persa por razones poéticas
y también inglés.
En 1821, Platen
publicó Ghaselen,
su primera gran colección de poemas. En ese trabajo adoptó la
"ghasel", como modelo estilístico básicamente trabajado por
el poeta Hafiz
en sus
versos.
En 1824, Platen viajo
por Italia, y en Venecia creó Sonnets from Venice
(1825), en un estilo mas Petrarquiano.
Sus Songs of the
Poles (Canciones polacas 1831) expresan la simpatía por los
Polacos y su rebelión contra la tiranía, son el más grande conjunto
de poemas clásicos de su tiempo. Su drama The Glass Slipper
(1824) es una comedia con elementos mágicos de cuento.
Como admirador de
Michelangelo y el arte italiano, Platen visito Florencia, Roma,
Nápoles, Siracusa y Sicilia. Durante su estancia en Nápoles en la década
de 1820, estableció una amistad intima con el poeta y pintor August
Kopisch, al tiempo que perfeccionaba la forma y contenido de sus poesías.
Alrededor de 1826, se
instaló permanentemente en Italia, apoyado por una pensión de su
amigo, el Rey Ludwin I de Baviera. Desplazando sus urgencias sexuales
hacia términos artísticos y creativos, Platen transformó su pasión homoerótica
desde lo físico a lo intelectual. En ocasiones, sin embargo - con
parejas que duraban un año o menos - por ejemplo su intensa relación
con un joven pintor (Rühl) - se dejaba caer en los lazos del afecto erótico,
aunque sin desmedro de la energía de sus creaciones.
En 1832 falleció su
padre, y Platen regreso a Alemania después de ocho años de ausencia, y
en el invierno de 82-83 se instaló en Munich donde revisó la edición
completa de sus poemas.
En el verano de 1834
retornó a Italia, y, después de vivir en Florencia y Nápoles, se
desplaza a Sicilia en 1835. Enfermo de cólera, de la que siempre tuvo
prevalencia, comenzó a viajar de ciudad en ciudad, y en noviembre de
ese año, se agravó en Siracusa, donde falleció el 5 de diciembre de
1835.
Su controvertida
narrativa autobiografica, que contiene temas explícitamente eróticos
homosexuales, no fue publicada hasta finales del siglo XIX, bajo el
titulo de Diary (
1896-1900).
En su poesía, Platen
emplea una recurrente imagen homoerotica cosechada de la poesía
persa, el tulipán, que es un símbolo espiritual del amor masculino. El
anhelo de Platen por el amor y la amistad es un motivo persistente en su
obra.
Dedicó siete sonetos a
"Cardenio" un estudiante de Earlgen, que es descrito como
joven, alto y oscuro, con unos labios carnosos. Platen dedico otros veintiún
sonetos a otro estudiante de Earlgen, (Karl Theodor German). Empapados
de temas relativos al amor platónico, la amistad, la nostalgia y la
belleza, los sonetos de Platen expresan el amor no correspondido o correspondido
por un hombre.
La homosexualidad de
Platen fue objeto de un despreciable ataque por parte de Heinrich Heine
en la obra The Baths of
Lucca (1829). Edward Carpenter, sin embargo, expresa si aprecio por
Platen en su Ioälus, An
Anthology of Friendship (1902).
Otro escritor alemán
que admiró a Platen fue Thomas Mann, que lo elogio en una lectura en
1930. El poema de Platen, Tristán (1825) inspiró la novela de Mann Tristan
and Isolde (1903). En 1985, el escritor homosexual de vanguardia
publicó un tributo a Platen, describiendo al poeta como un
"maestro creativo a la altura de Whitman, Rimbaud y Genet".
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En 1996 se cumplió el
bicentenario del nacimiento del poeta alemán Augusto von
Platen-Hallermünde, del que no se ha realizado ninguna conmemoración
en Italia, aunque solo fuese por que vivió en nuestro país desde 1826
hasta su muerte, en Siracusa, donde se halla su tumba en el cementerio
protestante de Villa Landolina, actualmente dentro del área del Museo
Arqueológico.
Mi expectativa se ha
visto decepcionada, sobretodo en la esperanza de una traducción
italiana de Platen, ausentes del mercado editorial, excepto un
fragmento de su diario: el "Diario siciliano".
No obstante pretendo
hablar de ello, incluso temiendo el handicap de no saber alemán y por
tanto de leer sus poesías únicamente en traducción inglesa o
francesa.
Las notas que aquí
propongo son por tanto una "degustación", en espera de
alguien mas competente que ya para examinar la copiosa documentación en
lengua alemana.
Obviamente no hablaré
del poeta Platen, dado que no tengo acceso a su poesía, sino del hombre
Platen, que a mi parecer es tan interesante como el poeta.
Los dolores del
joven Platen
es un homosexual muy peculiar, absolutamente anacrónico. Aunque desde
el punto de vista literario fuera clasicista y anti-romántico, respiró
suficientemente el espíritu del Romanticismo como para aprecia la reevaluación
del amor que actualmente nosotros apuntamos como "romántico",
al punto de desear aplicar ese concepto al amor que el probó hacia los
hombres. A
diferencia de millones de sus contemporáneos, Platen no se conformaba
(al menos mientras estuvo en Alemania) con la compañía solamente
sexual de los jóvenes proletarios sensibles a la fascinación del
dinero. Él no: el deseaba amar espiritualmente y físicamente, un
joven, posiblemente su pareja, y ser correspondido. Sabemos
actualmente cuan difícil es en el mundo gay encontrar una relación
desde el amor. La empresa, en la época de Platen, debía de ser
simplemente imposible. De ahí una larga serie de enamoramientos por jóvenes
que se revelaron heterosexuales y que le rechazaban, o que eran homosexuales
pero se asustaban por la audacia de Platen:
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"El
concentra en los amigos su afecto y transporta en la amistad la
llama y la borrasca del amor: es apasionado, exclusivo,
celoso, violento a veces, exaltado. ¿Quien lo puede entender?
[Joseph] Xylander, Perglas, Brandestein, Hornstein, Rothenthal:
toda una corte de amigos locamente idolatrada desfila renovando
en su alma impetuosa siempre la inútil borrasca y la
misma inútil tortura (...) [Ésos no entendieron] la naturaleza de aquellas sus pasiones. (...)
Se alejaron, unos impacientes, otros disgustados, o, también, informados de la experiencia ajena, rechazaron
esa amistad y entrega desde el principio.. |
La vivencia amorosa se
puede recabar, mas que en sus poesías o en su epistolario, sobretodo en
su diario, excepcionalmente minucioso, en donde registró (con ingenua precaución)
en francés y en portugués todos los pasos "desventajosos",
es decir aquellos inconvenientes relacionados con sus amores.
Quiero citar algunos
extractos que describen la evolución de su relación quizás más
célebre, aquella en que un joven Platen de veintitrés años se
relaciona con el estudiante de veintiuno Eduardo Schmidtlein. Creo que,
a pesar de haber trascurrido mas de dos siglos, un homosexual de
nuestros días se puede identificar perfectamente con las exaltaciones y
los desalientos de Platen.
"3 de junio [1819].
El resplandor de su belleza y la conciencia que él tiene de ello lo hacen fatuo. Pero es
tan demasiado auténtico que, cuando entra en mi habitación, me deslumbra como la figura de un semidiós, circundado por una corona de flores resplandecientes.
8 de junio.
Si el cielo se dignara concederme una pureza inalterable del alma, podré decirme
el más feliz ser humano, porque Eduard se comporta en los
encuentros con una atención dulce y tierna.
Ayer por primera vez hemos paseado abrazados; él puso su brazo alrededor de mi
cuello - yo lo tuve abrazado por la cintura - cuyo peso querido cargó sobre mis hombros... ¿Pero por qué no debería gozar
del aspecto benéfico de su belleza, porque mi alma es pura?
24 de junio.
Aquí [en un jardín] por fin Eduard se ha entregado a una ternura sin reservas, a una ternura igual a la mía... No fuimos más que una sola alma y nuestros cuerpos se parecieron a dos árboles cuyas ramas se ataran
estrecha y eternamente. Sin embargo puedo afirmar sin mentir que mi inclinación
ha mejorado, y que ha ganado en pureza lo que alcanzó en
ardor primero: es porque cuando el amor verdadero, el recíproco amor, se eleva a un grado tan alto la sensualidad disminuye... (...)
Mi salud misma ha mejorado, cuando me siento feliz, cuando las preocupaciones ya no me laceran.
28 de junio.
Le he propuesto comprometernos mañana por la mañana. Ha aceptado enseguida mirándome con una expresión de dulzura amorosa, que sus ojos no
mostraron nunca hasta ahora. "Si crees que yo sea digno" de ello, me ha contestado modestamente...
2 de julio.
Estoy muy enfadado con Eduard. No se muestra comprometido. He sido intensamente herido
por ello. Ya no es el mismo Eduard que me dijo un día que no
alcanzaba a corresponder mi amistad. Ahora, teme de perderme y se vuelve más dúctil.
20 de julio.
Al principio me ha tratado con dureza. Ha dicho que no podía soportar todo este
plan. Más tarde se mostró un poco compadecido. El recuerdo del tiempo pasado no me
aporta ninguna alegría. Yo no fui querido. Mi felicidad no
fue sino un sueño sin cuerpo y sin existencia. Querría haber poseído para poder perder. ¡Ay de mí! ¡No
he perdido nada!
26 de julio
¿Por qué es para mi imposible amar a las mujeres, por qué
necesito nutrir inclinaciones funestas, que no serán permitidas nunca, que no serán correspondidas nunca?
Estoy absolutamente perdido. No me reconozco más. Apartado de todo, mis estudios, mis amigos, mis padres.
15 de agosto.
Me aseguró de su amistad, pero a menudo me dijo de no poderme amar como yo lo quiero. ¡Ay de mí! Su aspecto exterior es demasiado atractivo. Es bonito como Apolo y fuerte como Hércules.
23 de agosto.
Este día ha sido funesto. Le he dicho que conocía su secreto. No lo he nombrado, pero al final no ha podido negar que yo lo entendí bien, como él me ha entendido.
Su secreto no es otro que la imposibilidad de querer a las mujeres y la inclinación invencible por su mismo sexo.
Estas palabras no han sido pronunciadas, pero no hay más dudas. Eduard es el primer hombre que
es similar a mi en mucho... No me he engañado pues creyendo en su
amor. Luego me ha dicho que es necesario que nos separáramos. Le he preguntado si
era a causa de su amor, y si era por la virtud. Pero ya no quiso contestar. Yo he continuado que si
tenia la intención de vencerse, yo tenia la misma intención, y que habríamos podido
convertirnos el uno en el guardián del otro.
26 de agosto.
El 24 ha ido a encontrarlo en la mañana. (...) Le he mostrado todo mi amor, pero fue más frío que nunca. No pudo negar que no
quería para nada a las mujeres, pero me ha asegurado que no tuvo nunca alguna inclinación hacia su sexo. No ha contestado a mis preguntas y ha seguido rogándome
que me fuese. Pero antes de separarnos nos hemos abrazado una vez más con toda nuestra ternura del
principio
|
El primer septiembre por fin los dos se separa, con un largo beso sobre los "labios", porque Eduard parte, y Platen intenta un balance de los cuatro meses anteriores, también revelando un detalle que explica porque Eduard tuviera a la improvisación todo aquel miedo de Platen y su "amistad":
El uno de septiembre
los dos amigos finalmente se separan (con un lago beso sobre los labios)
porque Eduard parte, y Platen intenta un balance de los cuatro meses
precedentes, revelando un detalle que explica porque Eduard había
sentido todo aquel miedo de Platen y su "amistad"
|
"Sin embargo he sido feliz. Me llamó amigo y puedo decir que me
quería. El hombre que me empujó a la desesperación primera que lo conociera, que adoré siempre, este hombre descansó entre mis brazos. ¿No he escrito quizás un día que no fue
sino el más bonito ser digno de mí? Y de como yo he sido digno del más bonito.
Quizás pero si hubiera sabido conservar la pureza de mi corazón mi felicidad hubiera durado. El amor más entusiástico no es nocivo. Sed corpus tetigisse nocet, sed longa dedisse oscula, sed fémures conseruisse femur. [Pero lo que daña es haber tocado el cuerpo, haber dado largos besos, haber entrelazado pierna a pierna, NdR]"
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Repleto de
amor, Platen escribe poemas para Eduard y se los envía. El amado está
tan asustado que rompe los puentes y la comunicación: le escribe que
los desprecia, que siente horror, que los considera un apestado. Casi
dos meses después los dos hacen las paces, pero lo escrito nos
demuestra hasta que punto era invencible en aquella época la presión
social para quien, como Platen, no se conformaba con el sexo de pago,
como la gran mayoría de sus contemporáneos, sino que aspiraban a una relación
afectiva, de amor. Es
un Platen de una extraordinaria modernidad que nos hace sentirlo mas
cercano que muchos de sus contemporáneos que no asumían el
deseo de sinceridad, pero que al tiempo lo hace un
"diferente", un paria. La
herida abierta de su deseo de amor contribuye en él a la maduración de
una cierta misantropía, un poco paranoica, rezumando en rabia hacia
aquella Alemania que lo había castrado y asfixiado en su afecto. Por
fortuna no todas las experiencias de amor fueron infelices. Existió al
menos una relación recíproca, en 1822, con el celebre químico Justus
von Liebig (1803-1873) que le reconcilió consigo mismo. Lamentablemente
esta fue breve pues Leibig tuvo que partir hacia Paris por después.
Hacia
Italia El
remedio para la soledad, finalmente, para Platen fue Italia, donde la
homosexualidad al menos en una etapa juvenil era vista con mucha mas
indulgencia que en Alemania... especialmente si la pareja era extranjera
y rica. A
Platen el pais le agrado por la antiguedad clásica, sus paisajes y
tambien por sus hombres.
"pero tú tamnbien floreces siempre en tus criaturas,
y los modelos de aquel arte todavía vagan hoy
sobre el Longarno como hace tiempo: todavía ellos
populares como hace tiempo tus teatros"
Y también
"La antigua
fuerza romana reposa en la urna de las cenizas,
de cuando Alemania se levantó con corazón de león:
pero mira, incluso aún más se revela de una forma frágil
el alma originaria de Roma: un joven hijo de Roma...
aquí, yo veo,
entorno al que levantó en la lucha su polvo
el campo de Marte, o alrededor de cuyo espumaron, dividido, las olas
del Tíber;
qué lleno de alegría guerrera también llevó contra los Cheruschi
el escudo defensor.
Sí, yo querría contemplarte en lucha contra el indiano,
cuando maculadas panteras tiran de tu carro triunfal,
querría verte como amante, cuando tu
brazo purpúreo ciñe cual Cupido a Ariadne" Hasta
la última página del Diario, escrita el 13 de noviembre de 1835 en la
localidad de Siracusa en donde fallece poco después, nos recuerda que
su viaje fue también un viaje en busca de amores: "He
permanecido un par de dias en Caltagirone porque no tenia motivo de
apresurarme. De ello me he convencido aun mas cuando me he instalado. He
visto un joven de extraordinaria belleza, y por lo que he sabido se
trata de un palermitano."
La "querella" con Heine
y I bagni di Lucca
En suma, que en Platen
se confrontan la necesidad de vivir abiertamente sus deseos homosexuales
y el miedo de perder la reputación. No fue fácil navegar entre dos
deseos contrapuestos, y el resultado es que la homosexualidad de Platen
se hizo de dominio publico y también objeto del escándalo general. Esto
acaeció en 1829, cuando Platen cometió el error de bromear sobre sus orígenes
"raciales" con el escritor Heinrich Heine ((1876-1856), judio
convertido, exponente de la estética romántica que Platen, clacisista,
no apoyaba).
La respuesta de Heine,
"Los baños de Lucca", eleva el concepto de la pareja
(especialmente en los libros 10 y 11), escrita en el mismo 1829, bromea
acerca de la homosexualidad de Platen. Ya
en una carta del 2 de mayo de 1828 Heine había escrito, refiriéndose a
la poesía de Platen: "El libro entero no contiene mas que
suspiros pederasticos. Y eso me ha disgustado, provocándome una
insoportable sensación de disgusto". Pero
el tono empleado en "Baños de Lucca" fueron bastante peores.
Heine los introduce en una conversación de el banquero Gumpel, que esta
indispuesto por haber ingerido un purgante. Gumpel regaña a Heine
atacando las teorías estéticas de Platen: "Un animo gentil
solamente se expresa de manera adecuada, y esta se puede aprender solo
de los griegos, o de los modernos que intentan la perfección griega,
pensando a lo griego, sintiendo a lo griego, y en tal modo comunicando
al hombre los mismos sentimientos". "Al hombre, se entiende,
no a la mujer, como los poetas románticos", "observe". Después
de ese dardo, Heine apunta en el libro de mano de Gumpel y le pregunta:
"El volumen lleva sobre la portada "Poesías del conde Augusto
von Platen (...) y sobre la solapa interior, el texto muestra
"prenda cálida, amistad fraterna". Y
Heine no se detiene aquí. Implacable continúa: " Además, el
libro exhalaba un extraño perfume, que no tenia el mas lejano parecido
con el agua de Colonia y quizás se pueda atribuir al hecho de que el
marques leyó toda la noche"..... "No he cerrado ojo",
lloriqueó. "Cuanto me he movido. Once veces me ha tocado
levantarme y por suerte tenía esa lectura edificante, de la que no
solamente he aprendido del arte sino consuelo en la vida. ¿Ve como lo
he tratado bien? Tampoco falta una página aunque, en el estado en que
me encontraba, a menudo haya caído en la tentación.(...) No es cierto
lo primero, señor Marqués. (...) Lo juro por Nuestra Señora de
Loreto, continuó este. Como es cierto que soy un gentilhombre, estas
poesías no tienen igual. Anoche, cuando el Hado me ha vetado poseer a
mi Guilia, también ha visto que caía en el fondo del extravío, como
decir caer en "la desesperanza". Ahora bien, he leído estas
poesías, cada vez que tenia que levantarme, y no ha sacado otra cosa
que una profunda indiferencia por las mujeres. La belleza de este poeta
es que señala y vibra de "cálida amistad", y esto es un
honor del que deberíamos estar eternamente agradecidos. Este es lo mas
grande de cualquier poeta, no lisonjea los gustos banales del gran
vulgo, nos cura de la pasión por las mujeres, lo que es nuestra
desgracia..." Para
acabar, Heine acusa explícita y violentamente a Platen de ser gay:
"Porque el nombre del hombre no conviene para nada, su amor tiene
un carácter pasivamente pitagórico, en su poesía él se muestra como
pathicus (sodomita pasivo), como mujer y como mujer que se complace con
su sexo, casi diría una "tribade" (lesbiana) masculino. Esta
naturaleza equivoca se trasluce en todas sus poesías de amor; encuentra
siempre encuentra un nuevo "bonito amigo", en sus poemas
siempre recurre a una especia de poliandria. Quien quiera decirme que
doy demasiada importancia de que el conde Platen, que vaya a Paris y
observe con cuanta atención y minucia el fino y amable Curvier describe
hasta el mas mínimo detalle los insectos mas inmundos..." Y
según Di Silvestro: "la difamación hecha pública por Heine (...)
produjo un terremoto en el mundo literario de la época cuyo eco se
extendió hasta la muerte". Desde
estas premisas, la estancia de Platen en la Italia de aquellos años,
que fue tierra de acogida de los prófugos sexuales de los años
ochocientos, es muy comprensible.
Muerte en Siracusa, Morte a VeneziaMayores
dudas ha creado su muerte. El "misterio" de la muerte de
Platen (misterio debido probablemente debido al hecho del miedo al
contagio, fue abandonado por todos y dejado morir en soledad) ha
suscitado numerosas interpretaciones, incluidas algunas mas decadentes o
psicológicas, asociadas a su homosexualidad, a propósito de las cuales
observa Si Stefano: "Los partidarios de la enfermedad intestinal
como pretexto psicológico de la muerte, encuentran en Thomas Mann su
mayor apoyo: su Aschenbach de Muerte en Venecia se ha inspirado en la
figura de Platen, aunque - es justo decirlo - corresponde a un
desdoblamiento. Mann toma casi al peso las complicaciones espirituales
de la naturaleza homoereotica de Platen y misterios muerte en un
suburbio de Siracusa (barrio Marina) en transposición de una
intelectualidad ambigua, en el centro de la cual la fascinación mortal
por el apolíneo Tadjio deslumbra al poeta sobre el espacio de la
metafísica laguna. Aschenbach-Platen se deja morir de una
"misteriosa" enfermedad bacteriológicamente
inexistente." Y
en efecto en el ensayo que Thomas Mann (1875-1955) dedicó a Platen (en
la práctica un análisis de la influencia de la homosexualidad en su
arte) no es otra que un largo y moralísimo exorcismo de la
homosexualidad reprimida del propio Mann (que se conocería con mayor
claridad cuando fueron publicados sus diarios). Mann
habla sin avergonzarse de la "disolución moral de su Eros" e
ironiza con desdén sobre el gran amor de Platen "un necio
estudiante llamado Schmidtlein" Él
trata de convencerse, y convencernos, que ceder al deseo por la belleza
masculina equivale a ceder a la muerte: "Los que en tierra han
elegido la señal de Orden, los caballeros de la Belleza, son caballeros
de la Muerte" Para
Mann no hay esperanza: "La belleza que él venera, y que tiene absolutamente
motivos para venerarle, es antiutilitaria, es decir también
antimoralista, la que la moralidad no es una cosa útil en la vida
(sic). La amoralidad del poeta con que el (sic) se entretiene es en
realidad una antimoralidad radical, una profunda alianza con la belleza,
aun contra los intereses de la naturaleza". Una
vez planteada su distancia del amor de Platen, puede dejarse llevar por
sus propias palpitaciones por el éxtasis que comparte con el poeta, por
la comunión de los deseos eróticos: "La Belleza.. ¿es tal vez
la rodilla del efebo sobre la que Píndaro exhaló en el Teatro para
ascender al Cielo?. Ciertamente esto pensaba Platen: esto estaba en su
mente, esto lo empapaba; su concepción de la belleza era de origen erótico-platónico,
era el producto de una estética absoluta, de la cual se sentía
sacerdote por consagración fatal (...). Él, de pocos reconocidos, ha
alcanzado milagros de perfección espiritual y lingüística y todo eso
solamente para lograr ser digno de subir a los cielos durmiéndose sobre
la rodilla del pequeño Teoxeno". Y
también: "La historia literaria, por ignorancia y por discreción
ya superada, ha tratado de disimular muy neciamente una evidencia
fundamental en la existencia de Platen: el hecho decisivo y esencial de
su constitución exclusivamente homoerótica" Sin
embargo, atendiendo a Mann, se llega al punto en donde plantea que
Platen, en cuanto homosexual, estaba mal, era por su propia culpa:
"La incompleta comprensión de él mismo, el no admitir que su
amor no era para nada sublime, sino un amor como cualquier otro, aunque
- al menos en su tiempo - con muy escasas posibilidades de un feliz
término, esta equivocación lo empujó a la injusticia, a una increíble
amargura, al exacerbado rencor por el desprecio y la dureza por cuya
ardiente (sic) dedicación case se estrelló en cada momento y ello
tiene parte evidente en su resentimiento contra Alemania y contra todo
lo que es alemán y terminó de empujarlo al destierro y a una muerte en
abandono" Mas
bien, la inspiración homosexual de algunos famosos escritos de Platen
hacen que sean - por ello - de segunda categoría: "Platen ha
tratado de una sexualidad profundamente turbada por una profundidad no
sensual un grandioso lamento sobre la belleza física de algunos
mediocres mancebos... un lamento que, tratemos de no olvidar, alcanza a
veces las mas sublimes y misteriosas cumbres inmaculadas de la
poesía:
"Lo que el cuerpo
es al espíritu,
¡y el espíritu al cuerpo, soy por ti!
Lo que la mujer al hombre,
¡lo que el hombre a la mujer, soy por ti!
A quien otro puedes tú amar, cuando besándote
los labios, escancio de ti la muerte ?
Cuál espirituales
acentos de indecible amor"! escribe Mann
Estas dudosos
"piropos" críticos (obra de un homosexual velado) obviamente
fueron mucho mas leídos y emplazados en la posguerra y han marcado
indeleblemente de ello en la memoria asociada a la poesía mismo de
Platen.
Yo espero que al menos
estas pocas cosas que he esbozado hayan logrado mostrar cuan interesante
puede ser una relectura y descubrimiento de esta artista tan anómalo e
interesante.
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