"Papá sólo pudo seguir la rutina de los días y aceptó el
matrimonio como uno de esos males necesarios; en cuanto a los hijos, los
iba haciendo a falta de otra cosa más importante que realizar."
(Virgilio Piñera, inédito)
1921 El
trabajo del padre condiciona sucesivas mudanzas: la familia se traslada a
Guanabacoa, donde reside hasta 1925, y luego a Camagüey donde vivirá hasta
1940. Virgilio cursa el bachillerato en esta última
ciudad.
"La
historia de mi familia es la historia de cualquier familia de clase media.
Decirlo es casi una irrisión: nosotros hemos conocido desde las
estrecheces de un cuarto para ocho hasta los pies descalzos, amén de toda
la gama y los matices del hambre: éramos clase media, pero también éramos
clase cuarta o décima..."(Virgilio
Piñera,
Fondo real de "Aire Frío'", en el programa de sala de la mencionada
pieza teatral, La Habana, 1962 — gentileza de Julia Rodríguez Tomeu)
1933 Una
huelga general y una insurrección de los mandos inferiores del ejército
acaba con el gobierno de Gerardo Machado; más allá de los personajes que
van asumiendo el cargo presidencial, el poder real queda en manos de un
joven coronel mulato, Fulgencio Batista. 1933 Una
huelga general y una insurrección de los mandos inferiores del ejército
acaba con el gobierno de Gerardo Machado; más allá de los personajes que
van asumiendo el cargo presidencial, el poder real queda en manos de un
joven coronel mulato, Fulgencio Batista.
"De
la caída de Machado a Fidel Castro vimos desfilar a Batista, Mendieta,
Miguel Mariano Gómez, Barnet, Grau San Martín, de nuevo Batista, Prío y
otra vez Batista. Cualquier hijo de vecino sabe de memoria estos nombres y
parecería ocioso citarlos. Sin embargo, para quienes padecimos esos
desgobiernos la enumeración se connota con tintas más que
sombrías."(Virgilio Piñera,
fragmento de una autobiografía inédita, consultada por Roberto Pérez León
en los archivos del escritor conservados por sus familiares; cit. en Pérez
León, Tiempo de Ciclón, La Habana, Ed. Unión,
1995)
1935
Junto a Luis Martínez y Aníbal Vega —que será asesinado por la dictadura
de Batista— funda en Camagüey la "Hermandad de Jóvenes Cubanos". La
organización se propone la educación del pueblo e impulsa diversas
actividades culturales, entre ellas la venida a Camagüey del Teatro de
Arte "La Cueva" de La Habana.
1937
Ingresa en la Facultad de Filosofía y Letras de La Habana. Declara bajo
juramento ser pobre para conseguir una matrícula gratis:
"Datos que justifican mi condición de pobre: No tengo empleo.
Somos ocho de familia, trabajando sólo una hermana que es maestra de
kindergarten. Es la única entrada regular que tenemos, la cual por ser
reducida, ya que sólo son $58, no nos alcanza para cubrir los gastos de
una matrícula: teniendo que ayudar económicamente a dos tías solteras
residentes en La Habana en Arroyo Apolo en la calle Martí 8. De usted muy
atentamente, Virgilio Piñera Llera."(Documento
reproducido en revista Unión N°10, La Habana, abril de
1990)
Cursa materias entre 1937 y
1941, pero no se gradúa porque se niega a defender su tesis de graduación,
alegando que no aceptará ser examinado por un "bando de
burros".
Juan Ramón Jiménez, llegado
a Cuba a fines del año anterior, incluye el poema "El grito mudo" de
Piñera en el libro antológico La poesía cubana de 1936, que hará
entrar en la historia literaria cubana a la así llamada "generación del
36".
1938 Instalado en La Habana, empieza a escribir
regularmente y, al tiempo, a ejercer su homosexualidad:
"Ya
en La Habana empezó en forma mi eterno combate contra la escritura. (...)
Para mí, escribir ha sido siempre una verdadera tortura. No conozco otra
peor — y la vida, como a cualquier mortal, me las ha servido de todas
formas y colores." (Virgilio Piñera;
otro texto autobiográfico, éste en Lunes de Revolución Nº100, La
Habana, 1961)
"El
único cambio radicaba en la variedad; en la provincia yo me masturbaba y
recitaba en soledad; aquí, en La Habana comenzaba a hacerlo en compañía;
en compañía dudosa y lacrimosa, llena de corbatas chillonas, de frasquitos
de perfume, de antigüedades y objetos de arte..." (Virgilio Piñera,
"La vida tal cual", revista Unión, cit.)
1939
En
agosto comienza a salir la revista Espuela de Plata con la
dirección de Lezama Lima, Guy Pérez Cisneros y el pintor Mariano
Rodríguez; Piñera publicará en la revista varios poemas.
1940
Se
sanciona una constitución de carácter progresista que va a estar en
vigencia hasta 1961, ratificada incluso por la revolución de Fidel Castro
en sus años iniciales.
Batista es elegido
presidente gracias a una coalición que incluye a los
comunistas.
Piñera redacta una suerte
de temprano testamento:
"Se
entregarán todos mis papeles literarios a mi amigo José Lezama Lima, quien
procederá a destruir de los mismos todo aquello que signifique "lugares
comunes" en la evolución de la literatura universal."(Virgilio Piñera,
La Habana, septiembre 24 de 1940; recogido en Fascinación de la
memoria, textos inéditos de y sobre José Lezama Lima, comp. de Iván
González Cruz, Letras Cubanas, La Habana, 1993)
1941
El
que tres años antes había llegado a La Habana como un joven atormentato y
dubitativo, empieza ya a escandalizar a los "ambientes cultos" de la
capital:
"En
1938 dicté (esa palabra me encantaba por aquella época) una conferencia en
la Sociedad Lyceum. Pues el señor José María Chacón y Calvo me hizo el
honor de asistir a ella. Como el tema de mi conferencia era, además de
muchas otras cosas, el Pobrecito de Asís, el señor Chacón quedó encantado.
"¡Caramba, qué muchacho inteligente, qué fino, qué agudo; cuánta poesía!"
(parece que me salía por todos los poros). Pasados tres años las cosas
cambiaron desgraciadamente para el señor Chacón. Me invitó a un ciclo
denominado "Los poetas de ayer vistos por los poetas de hoy". Elegí a la
Avellaneda, la puse en su lugar. El señor Chacón enrojeció hasta la raíz
del cabello; tronó contra mí, me acusó de irrespetuoso, y fui puesto
inmediatamente en el Index. Desde entonces soy un escritor irrespetuoso.
Pero me siento muy bien con mi falta de respeto. Es lo que me ha impedido
en todo momento frecuentar la Embajada de España..."(Virgilio Piñera,
fragmentos autobiográficos, en Pérez León, op. cit.)
¿Qué dijo Virgilio en el
Lyceum sobre la escritora cubana del siglo XIX Gertrudis Gómez de
Avellaneda, como para que el señor Chacón enrojeciera tanto? Entre otras
cosas, dijo que...
"He
aquí el secreto de la Avellaneda: adornarlo todo con las galas orientales
de las palabras y de las frases más escogidas y melodiosas. Hablar mucho
sin decir nada o casi nada."
Mientras atacaba así a "la
Avellaneda", una gloria nacional, defendía el recientemente publicado
poema de Lezama Lima "Muerte de Narciso", estigmatizado por parte de la
crítica como demencial:
"La
metáfora en Lezama no se da como elemento trópico sino como elemento que
desarrolla una tensión de tantas atmósferas; cualquier línea de su elegía
confirmaría el punto de vista: "Granizados toronjiles y ríos de velamen
congelados, aguardan la señal de una mustia hoja de oro, alzada en
espiral, sobre el otoño de aguas tan ardientes"... ¿No es la sensación de
un "invisible rumor" , —rumor que no podría reversar el nombre de las
cosas— despertando de su sueño a un extraño mundo, a una flora y
fauna desconocidas?" (Virgilio Piñera,
"Dos poemas, dos poetas, dos modos de poesía", Espuela de Plata, La
Habana, agosto de 1941)
Publica, en edición de
autor, su primer cuaderno de poemas: Las furias. Junto al ejemplar
que dedica a Lezama va una nota:
"Han escogido
Las
Furias como primera etapa de su viaje tu persona y su "invisible
rumor"; quieren ser juzgadas por tu exacto y jamás errado "caracol marino"
(...) No van contra tu poesía estas Furias; sí van contra todo lo que se
puede ir y contra todo lo que no se deba ir . Bajo este aspecto van contra
tu poesía, van contra la mía; contra el yo de mi persona y contra el tú de
la tuya y el de todos...
Se alude a las islas...
pero no para desacreditar tus hermosas y majestuosas islas, sino como una
manera de no quedar anclado en ellas (y conste que quedar anclado es tan
buena o mala resolución como no quedar anclado) porque sería satisfacer el
deseo de conocerlas y gozarlas y esta es mi tragedia que yo no podré nunca
conocer o gozar nada"
(Fascinación de
la memoria,
op. cit.)
Aparecen, sin embargo,
fisuras en la relación con Lezama, en particular en cuanto a la
orientación de Espuela de Plata. En una carta que le envía el 29 de
mayo le escribe:
"Tuve que soportar que ese maniqueo [es posible que se
refiera a Pérez Cisneros. N. de la R.], con un impudor y una
insinceridad que eran de esperar por su propia condición maniqueísta, me
comunicase, como un gran descubrimiento, que Espuela de Plata era
una revista católica y que se había tomado el acuerdo de elegir al buen
presbítero [probablemente se refiere a Angel Gaztelu. N. de la R.]
porque todos ustedes eran católicos, no sólo en el sentido universal del
término, sino como cuestión dogmática, de grupo religioso que se inspira
en las enseñanzas de la Santa Madre Iglesia. Así expresado, creo más en
una cuestión de catoliquería que de catolicidad, y esto porque
catoliquería significa lo mismo que alcahuetería o sanguinolenta
disentería de unas pocas palabras (...) Amo a Espuela de Plata como
para contribuir a su preciosa salud. Por ella me quedo en ella; pero ahora
sólo creo en Espuela de Plata y no en su admirable director José
Lezama Lima." (Id.
ant.)
1942
Publica en edición de autor el largo poema "La isla en peso" donde
profundiza su propia visión de la insularidad y de lo cubano, pensado, más
en la tradición de Julián del Casal que en la de Martí, como maldición,
como "la maldita circunstancia del agua por todas
partes".1942
Publica en edición de autor el largo poema "La isla en peso" donde
profundiza su propia visión de la insularidad y de lo cubano, pensado, más
en la tradición de Julián del Casal que en la de Martí, como maldición,
como "la maldita circunstancia del agua por todas
partes".
""La isla en peso" marcó una línea divisoria: fue un río oscuro
de palabras que tercamente arrastra destrucción, violencia, sequedad. Le
tocó cerrar una época y vislumbrar otra: fue como una puñalada en medio de
una poesía de figuración radiante vista desde la perspectiva arcádica,
origenista." (Nedda G de
Anhalt,
en la introducción a La fiesta innombrable, Ed. El tucán de
Virginia, México D.F., 1992)
"Virgilio era un crítico muy agudo, tenía una composición
mental, un olfato para ver donde estaba lo nuevo (lo nuevo que podía
saltar a la vista y provocar reacción) que era tremendo. Virgilio tenía
esa mirada y no dejaba que se adormeciese en interpretaciones interiores
como hacía Lezama. Virgilio ayudaba a desmistificar a toda esa gente. Su
poesía va directo al grano de lo cubano. Dijo una serie de cosas en "La
isla en peso" que estaban claramente dichas y que los origenistas no se
hubieran atrevido a decir nunca en esa forma." (de "El estado
origenista", entrevista a Carlos M. Luis, por los jóvenes poetas Carlos
Alberto Aguilera y Víctor Fowler, Diáspora Nº3, La Habana,
1999)
"La
vasta tradición afirmativa del ser cubano, que se extiende de José Martí a
Cintio Vitier, siempre ha soportado la resistencia de un discurso cínico
sobre la identidad insular. Julián del Casal es, probablemente, el primer
testimonio de una escritura que se regodea en el déficit ontológico de la
condición cubana. (...) Virgilio Piñera es el punto culminante de esta
formación discursiva: desde "La isla en peso" hasta sus Memorias, nunca
abandonó el enunciado de la nada insular. (...) Donde Carpentier, Guillén,
Lezama y Vitier veían intensas gravitaciones él atisbaba artificios y
levedades. Cuba no sólo era reciente, sino que los mitos ideados para
sublimar su corta edad eran extremadamente débiles. Es fácil ver el legado
de esa cubanidad negativa en Vista del amanecer en el trópico de
Guillermo Cabrera Infante y en la autobiografía de Reinaldo Arenas
Antes que anochezca." (Rafael Rojas, "La
diferencia cubana", de su conferencia en el encuentro "Cuba, la isla
posible", Centre de Cultura Contemporània de Barcelona,
1995)
Cerrada Espuela de
Plata a fines del 41, el grupo responsable de la revista se fractura,
dando nacimiento a tres nuevas publicaciones: Nadie parecía
(dirigida por Lezama), Clavileño (con un comité de dirección
integrado por, entre otros, Gastón Baquero y Cintio Vitier), y
Poeta, dirigida por Piñera.
"El
desarrollo es como sigue: del síntoma (Verbum) se origina el
sentimiento (Espuela); de éste surge el disentimiento
(Clavileño, Nadie parecía y Poeta). El resultado es, por
riquísimo, no mensurable. (...) Dejo confiado el delicioso proceso, la
historia secreta de las caras alargadas, de los portazos en la cara, de la
mano izquierda, de los abusos telefónicos, de las extensas epístolas, al
buen cronista atormentado que pregunta al amigo octogenario de los poetas
fallecidos sobre sus usos y costumbres." (Virgilio
Piñera, "Terribilia Meditans", en Poeta Nº1, La Habana,
1942)
En el mismo número 1 de
Poeta, publica el ensayo "Erística de Valéry":
"Desconfiad de ese hombre que hace preguntas magníficas pero
también ya perfectamente respondidas por su parte. Es después de haber
aprendido a perecer que Valéry os preguntará: ¿Cómo perecer, oh
camaradas?"
Publica en Clavileño
poemas y ensayos, como el titulado "De la
contemplación":
"Ay
de aquellos que hablan de estar fascinados por la obra de arte; de
aquellos extasiados, de aquellos connaisseurs... Así, deberían cortar la
cabeza al inventor de las exposiciones, y a los que salen de las
exposiciones hablando de sensaciones placenteras, de correspondencias, de
desagrados. El más avisado se engañaría; aquel que vio mucho, pronto
comenzará a estar entre tinieblas; el que chillaba afirmando que nada
veía, se sorprenderá bien pronto con repentinas
claridades." (Virgilio
Piñera,
en Clavileño Nº2, no recogido en libro)
1943
Inicia su correspondencia con Adolfo de Obieta, director de Papeles de
Buenos Aires, quien solicita su colaboración para la
revista.
Se cierra Clavileño
y sale el segundo y último número de Poeta, en consonancia, según
cuenta Virgilio, con la cantidad de sus trajes: dos trajes para empeñar,
dos números de la revista. Así como el primer número traía un ajuste de
cuentas con la "poesía pura" y la "conciencia poética" a la manera de
Valéry, el segundo se mete duramente con la cuestión católica: junto a un
ensayo de Cintio Vitier de tono definidamente espiritualista y católico,
va un trabajo firmado por un ficcional Nicolás Calás de Foyers d'Incendie
(Nicolás Calás de Focos de Incendio) donde se cuestiona a Herbert Read por
su intento de conciliar religión y arte:
"He
aquí un crítico que se las da de moderno y que se complace en citar a
Hegel, Marx, Freud, Lenin y Breton. Después de todo lo que el marxismo y
el surrealismo han aportado de nuevo al examen del hecho religioso,
Herbert Read se demanda todavía, con un aire displicente, cuáles son los
efectos psíquicos del encuentro de dos impulsos, el religioso y el
artístico."
Para el señor Focos de
Incendio no hay conciliación posible:
"Todo revolucionario es poeta, pues debe estar inspirado por el
dato inmediato, y todo poeta es revolucionario, pues busca transformar el
dato inmediato. Durante ese tiempo el creyente ora y el sacerdote se
somete a su Dios."
En el editorial de Piñera
de este segundo número, "Terribilia Meditans... II", las pullas a Lezama
se tornan directas:
"Lezama, tras haber obtenido un instrumento de decir, se instala
cómodamente en el mismo y empieza a devorar su propia conquista. Después
de Enemigo rumor, era ineludible haber dejado atrás ciertas cosas
que él no ha dejado; hacer un verso más con lo ya sabido y descubierto por
él mismo, significaba repetirse genialmente pero repetirse al fin y al
cabo. Y nosotros, claro está, en su misma tesitura. Todos nos sentíamos
satisfechos porque "estábamos bien", porque comenzábamos a "ser
discretos", porque nuestra obra entraba en una discreción que muy bien
podía significar la esterilidad. Parecía por fin que la obra se iba a
poner en marcha. Pero, en verdad, nada parecía, pues todos los jinetes
habían desmontado. ¿Se atrevería, acaso, alguno a tomar pie de
nuevo?"
Poco después Virgilio
Piñera y Lezama Lima se encuentran en la Sociedad Lyceum & Lawn Tennis
Club. Lezama increpa a Piñera y lo desafía a pelear en la calle. Hay casi
tantas versiones del desarrollo de los acontecimientos como escritores
cubanos en Cuba y fuera de ella; en todo caso, de acuerdo con el
testimonio directo de Lezama Lima, tiene lugar un cruce de puñetazos,
interrumpido por el pintor Mariano Rodríguez al grito de "¡La policía,
viene la policía!". Según Piñera, en cambio, la cosa es más bien "un
gracioso intercambio de arañazos y mordiscos".
"Unico combate físico sostenido hasta ahora: la humanidad de
Lezama proyectada contra la mía. Época: 1943. Lugar: el Lyceum. Hora: las
cinco de la tarde. Motivo: Lezama se sintió aludido por mi artículo
"Terribilia Meditans" (aparecido en Poeta). Estoy sentado en el
hall, hay un entreacto en el concierto del Grupo Renovación Musical.
Lezama me conmina a "salir afuera". Me levanto maquinalmente. Una vez en
la calle, empieza a increparme al mismo tiempo que lleva sus manos a mi
cuello. No sé qué hacer; ignoro las reglas del boxeo; estoy por echarme en
el suelo, como en la niñez. Pero Lezama me tiene agarrado. Me río, digo
palabras confusas. Entretanto, un coro de negritos dice: "!Eh, flaco (por
supuesto, se refieren a mí), dale un ladrillazo!" No sé cómo terminó todo
aquello. Pasados algunos años, Lezama se ha reído con mi descripción de
aquel episodio. Fue una pelea que yo gané según mi principio que reza:
aquel que no pelea gana "su" combate." (Virgilio
Piñera;
en Carlos Espinosa Domínguez, "Virgilio en persona", Quimera
Nº98,
Barcelona, 1990)
1944
Dirigida por José Rodríguez Feo y Lezama Lima, y con el concurso de los
poetas y pintores que habían hecho Espuela de Plata y sus
descendientes, comienza a publicarse Orígenes, una de las revistas
literarias más importantes del ámbito hispanohablante en la posguerra, de
la cual han de publicarse alrededor de cuarenta números hasta 1956. En una
serie de entrevistas con Ciro Bianchi Ross realizadas entre 1970 y 1975 en
La Habana, Lezama Lima valora con generosidad e inteligencia las
eventuales desavenencias entre los poetas y las coincidencias y distancias
en el ciclo de revistas que ellos fundaron:1944
Dirigida por José Rodríguez Feo y Lezama Lima, y con el concurso de los
poetas y pintores que habían hecho Espuela de Plata y sus
descendientes, comienza a publicarse Orígenes, una de las revistas
literarias más importantes del ámbito hispanohablante en la posguerra, de
la cual han de publicarse alrededor de cuarenta números hasta 1956. En una
serie de entrevistas con Ciro Bianchi Ross realizadas entre 1970 y 1975 en
La Habana, Lezama Lima valora con generosidad e inteligencia las
eventuales desavenencias entre los poetas y las coincidencias y distancias
en el ciclo de revistas que ellos fundaron:
"Nos conocíamos Angel Gaztelu, Guy Pérez Cisneros, Virgilio
Piñera, y el momento era propicio para hacer revistas. Casi todos los
escritores jóvenes tenían el mismo desenvolvimiento y en sus revistas está
la verdadera historia del espíritu. Nunca pude imaginar que lo que había
surgido en medio de tan notoria indiferencia se convirtiera en lo que fue.
Era el espíritu venciendo una coraza de dificultades. La raíz de
Verbum, de Nadie parecía, de Espuela de Plata, de
Orígenes, fue la amistad, el trato frecuente, la conversación, el
paseo inteligente. (...) Esta amistad estaba por encima de hacer o no
revistas porque las publicaciones fueron desapareciendo y la amistad ha
subsistido. Claro que ese tipo de amistad intelectual es extremadamente
complicada, sutil, laberíntica, hecha de avances y retrocesos, como la
lucha de siempre entre el toro y la sutileza del cordel mediterráneo. Más
entre nosotros, en que el cordel está hecho por las fibras demoníacas del
henequén, que es, como todos sabemos, una cactácea donde a veces en el
desierto el diablo se recuesta para preparar sus próximos paseos por la
Plaza de la Catedral, donde busca adormecerse a la sombra de los
campanarios, como en el cuento de Villiers.
He hecho este distingo
para expresar que la amistad, cuando de veras es creadora, no es tan sólo
un disfrute, sino punzadora, con misteriosas pausas, como sumergida por
debajo del mar." (Quimera Nº
30, Barcelona, abril de 1983)
1945
Mientras la actitud de Lezama para con Piñera es nuevamente amistosa,
crece la distancia entre Virgilio y Cintio Vitier, cuyo catolicismo es
notoriamente menos lírico y fantástico que el de Lezama; Vitier publica en
Orígenes una crítica brillante y decididamente reaccionaria a la
recopilación Poesía y Prosa, de Piñera, editada el año anterior. De
hecho, Vitier entiende perfectamente el carácter radical del materialismo,
la desolación y la ironía piñerianas, punto de partida tanto de su falta
de esperanza religiosa cuanto de su negativa a la idealización
patriótica:
"Quien al principio creyó habérselas con el más falso y
presuntuoso de los poetas, acabará fulminado por la evidencia de que su
verdadero asunto no es ninguna especie, por ejemplo, de surrealismo
kafkiano internacional, sino estrictamente lo que más inmediata y
simplemente aherroja nuestros ojos: la muda naturaleza desligada, con
mudez de discurso físico, fisiológico; la autónoma naturaleza omnímoda,
vacía y exterior en que vivimos. Tierra sin telos, sin participación. Alma
telúrica, en cuyo ámbito sólo puede prosperar una actitud, aquella que,
llevada por el orgullo a calidad monstruosa, encarna la negación de todo
sentimiento y diálogo cordial: la ironía. (...) Las razones y el proceso
que han determinado el raímiento, la oquedad ética y de tradición a que
aludimos, no cabe dilucidarlos aquí, ni serían para ello suficientes
nuestras fuerzas."
Tras la denuncia de tantas
ausencias y oquedades, Vitier contrapone a la obra de Piñera nada menos
que la esperanza y belleza de los Diarios de Campaña de Martí; o sea, lo
somete a una comparación que probablemente no pueda resitir página alguna
de las escritas en español en los últimos dos o tres siglos (ni siquiera,
eventualmente, el resto de lo escrito por el propio Martí). Para terminar,
Vitier utiliza, con una antelación y exactitud que al parecer no le ha
sido aún suficientemente reconocida, el término "antipoesía":
"Aparte de su calidad literaria y el puesto inconmovible que le
corresponde en el empeño expresivo de la actual generación, este libro de
Virgilio Piñera podrá ostentar en todo el caso el honor de haberse
enfrentado, para delatarlo y ceñirlo insuperablemente, con el vacío
inasible y férreo que significa para nosotros, a través de nuestra
cotidiana experiencia metafísica, el demonio de la más absoluta y estéril
antipoesía. Y sin duda por ello simbolizará siempre, para el posible
lector sucesivo, una desconcertante hazaña." (Cintio
Vitier,
Orígenes Nº5, La Habana; no recogido en libro. En una impresionante
reafirmación de sus puntos de vista sobre Piñera, no morigerados por el
paso de 46 años, Vitier cita extensamente este ensayo en "La aventura de
Orígenes", La Gaceta de Cuba, La Habana, mayo-junio 1994)
Este excelente
trabajo de investigación - Cronologia desde la obra de Piñera - es fruto de la labor de los académicos Teresa Cristófani
Barreto, Pablo Gianera y Daniel Samoilovich (Recogido en diferentes fuentes de Internet)
 |
 |
 |
| ISLA
TERNURA |
PLAYA |
NO
ERES EL ÚNICO |