CRONOLOGÍA DESDE LA OBRA DE PIÑERA

 

1912 - 1945: De Matanzas a La Habana

 

      1912   El 4 de agosto nace en Cárdenas, provincia de Matanzas, Virgilio Piñera Llera; su padre es agrimensor, su madre, maestra.

     "Papá sólo pudo seguir la rutina de los días y aceptó el matrimonio como uno de esos males necesarios; en cuanto a los hijos, los iba haciendo a falta de otra cosa más importante que realizar." (Virgilio Piñera, inédito)

     1921 El trabajo del padre condiciona sucesivas mudanzas: la familia se traslada a Guanabacoa, donde reside hasta 1925, y luego a Camagüey donde vivirá hasta 1940. Virgilio cursa el bachillerato en esta última ciudad.  

     "La historia de mi familia es la historia de cualquier familia de clase media. Decirlo es casi una irrisión: nosotros hemos conocido desde las estrecheces de un cuarto para ocho hasta los pies descalzos, amén de toda la gama y los matices del hambre: éramos clase media, pero también éramos clase cuarta o décima..."(Virgilio Piñera, Fondo real de "Aire Frío'", en el programa de sala de la mencionada pieza teatral, La Habana, 1962 — gentileza de Julia Rodríguez Tomeu)

     1933 Una huelga general y una insurrección de los mandos inferiores del ejército acaba con el gobierno de Gerardo Machado; más allá de los personajes que van asumiendo el cargo presidencial, el poder real queda en manos de un joven coronel mulato, Fulgencio Batista. 1933 Una huelga general y una insurrección de los mandos inferiores del ejército acaba con el gobierno de Gerardo Machado; más allá de los personajes que van asumiendo el cargo presidencial, el poder real queda en manos de un joven coronel mulato, Fulgencio Batista.

     "De la caída de Machado a Fidel Castro vimos desfilar a Batista, Mendieta, Miguel Mariano Gómez, Barnet, Grau San Martín, de nuevo Batista, Prío y otra vez Batista. Cualquier hijo de vecino sabe de memoria estos nombres y parecería ocioso citarlos. Sin embargo, para quienes padecimos esos desgobiernos la enumeración se connota con tintas más que sombrías."(Virgilio Piñera, fragmento de una autobiografía inédita, consultada por Roberto Pérez León en los archivos del escritor conservados por sus familiares; cit. en Pérez León, Tiempo de Ciclón, La Habana, Ed. Unión, 1995)

     1935 Junto a Luis Martínez y Aníbal Vega —que será asesinado por la dictadura de Batista— funda en Camagüey la "Hermandad de Jóvenes Cubanos". La organización se propone la educación del pueblo e impulsa diversas actividades culturales, entre ellas la venida a Camagüey del  Teatro de Arte "La Cueva" de La Habana.

     1937 Ingresa en la Facultad de Filosofía y Letras de La Habana. Declara bajo juramento ser pobre para conseguir una matrícula gratis:

     "Datos que justifican mi condición de pobre: No tengo empleo. Somos ocho de familia, trabajando sólo una hermana que es maestra de kindergarten. Es la única entrada regular que tenemos, la cual por ser reducida, ya que sólo son $58, no nos alcanza para cubrir los gastos de una matrícula: teniendo que ayudar económicamente a dos tías solteras residentes en La Habana en Arroyo Apolo en la calle Martí 8. De usted muy atentamente, Virgilio Piñera Llera."(Documento reproducido en revista Unión N°10, La Habana, abril de 1990)

     Cursa materias entre 1937 y 1941, pero no se gradúa porque se niega a defender su tesis de graduación, alegando que no aceptará ser examinado por un "bando de burros".

     Juan Ramón Jiménez, llegado a Cuba a fines del año anterior, incluye el poema "El grito mudo" de Piñera en el libro antológico La poesía cubana de 1936, que hará entrar en la historia literaria cubana a la así llamada "generación del 36".

     1938 Instalado en La Habana, empieza a escribir regularmente y, al tiempo, a ejercer su homosexualidad:

     "Ya en La Habana empezó en forma mi eterno combate contra la escritura. (...) Para mí, escribir ha sido siempre una verdadera tortura. No conozco otra peor — y la vida, como a cualquier mortal, me las ha servido de todas formas y colores." (Virgilio Piñera; otro texto autobiográfico, éste en Lunes de Revolución Nº100, La Habana, 1961)

     "El único cambio radicaba en la variedad; en la provincia yo me masturbaba y recitaba en soledad; aquí, en La Habana comenzaba a hacerlo en compañía; en compañía dudosa y lacrimosa, llena de corbatas chillonas, de frasquitos de perfume, de antigüedades y objetos de arte..." (Virgilio Piñera, "La vida tal cual", revista Unión, cit.)

     1939 En agosto comienza a salir la revista Espuela de Plata con la dirección de Lezama Lima, Guy Pérez Cisneros y el pintor Mariano Rodríguez; Piñera publicará en la revista varios poemas.

     1940 Se sanciona una constitución de carácter progresista que va a estar en vigencia hasta 1961, ratificada incluso por la revolución de Fidel Castro en sus años iniciales.

     Batista es elegido presidente gracias a una coalición que incluye a los comunistas.

     Piñera redacta una suerte de temprano testamento:

     "Se entregarán todos mis papeles literarios a mi amigo José Lezama Lima, quien procederá a destruir de los mismos todo aquello que signifique "lugares comunes" en la evolución de la literatura universal."(Virgilio Piñera, La Habana, septiembre 24 de 1940; recogido en Fascinación de la memoria, textos inéditos de y sobre José Lezama Lima, comp. de Iván González Cruz, Letras Cubanas, La Habana, 1993)

     1941  El que tres años antes había llegado a La Habana como un joven atormentato y dubitativo, empieza ya a escandalizar a los "ambientes cultos" de la capital:

     "En 1938 dicté (esa palabra me encantaba por aquella época) una conferencia en la Sociedad Lyceum. Pues el señor José María Chacón y Calvo me hizo el honor de asistir a ella. Como el tema de mi conferencia era, además de muchas otras cosas, el Pobrecito de Asís, el señor Chacón quedó encantado. "¡Caramba, qué muchacho inteligente, qué fino, qué agudo; cuánta poesía!" (parece que me salía por todos los poros). Pasados tres años las cosas cambiaron desgraciadamente para el señor Chacón. Me invitó a un ciclo denominado "Los poetas de ayer vistos por los poetas de hoy". Elegí a la Avellaneda, la puse en su lugar. El señor Chacón enrojeció hasta la raíz del cabello; tronó contra mí, me acusó de irrespetuoso, y fui puesto inmediatamente en el Index. Desde entonces soy un escritor irrespetuoso. Pero me siento muy bien con mi falta de respeto. Es lo que me ha impedido en todo momento frecuentar la Embajada de España..."(Virgilio Piñera, fragmentos autobiográficos, en Pérez León, op. cit.)

     ¿Qué dijo Virgilio en el Lyceum sobre la escritora cubana del siglo XIX Gertrudis Gómez de Avellaneda, como para que el señor Chacón enrojeciera tanto? Entre otras cosas, dijo que...

     "He aquí el secreto de la Avellaneda: adornarlo todo con las galas orientales de las palabras y de las frases más escogidas y melodiosas. Hablar mucho sin decir nada o casi nada."

     Mientras atacaba así a "la Avellaneda", una gloria nacional, defendía el recientemente publicado poema de Lezama Lima "Muerte de Narciso", estigmatizado por parte de la crítica como demencial:

     "La metáfora en Lezama no se da como elemento trópico sino como elemento que desarrolla una tensión de tantas atmósferas; cualquier línea de su elegía confirmaría el punto de vista: "Granizados toronjiles y ríos de velamen congelados, aguardan la señal de una mustia hoja de oro, alzada en espiral, sobre el otoño de aguas tan ardientes"... ¿No es la sensación de un "invisible rumor" , —rumor que no podría reversar el nombre de las cosas— despertando de su sueño a un extraño mundo, a una flora y fauna desconocidas?" (Virgilio Piñera, "Dos poemas, dos poetas, dos modos de poesía", Espuela de Plata, La Habana, agosto de 1941)

     Publica, en edición de autor, su primer cuaderno de poemas: Las furias. Junto al ejemplar que dedica a Lezama va una nota:

     "Han escogido Las Furias como primera etapa de su viaje tu persona y su "invisible rumor"; quieren ser juzgadas por tu exacto y jamás errado "caracol marino" (...) No van contra tu poesía estas Furias; sí van contra todo lo que se puede ir y contra todo lo que no se deba ir . Bajo este aspecto van contra tu poesía, van contra la mía; contra el yo de mi persona y contra el tú de la tuya y el de todos...

     Se alude a las islas... pero no para desacreditar tus hermosas y majestuosas islas, sino como una manera de no quedar anclado en ellas (y conste que quedar anclado es tan buena o mala resolución como no quedar anclado) porque sería satisfacer el deseo de conocerlas y gozarlas y esta es mi tragedia que yo no podré nunca conocer o gozar nada" (Fascinación de la memoria, op. cit.)

     Aparecen, sin embargo, fisuras en la relación con Lezama, en particular en cuanto a la orientación de Espuela de Plata. En una carta que le envía el 29 de mayo le escribe:

     "Tuve que soportar que ese maniqueo [es posible que se refiera a Pérez Cisneros. N. de la R.], con un impudor y una insinceridad que eran de esperar por su propia condición maniqueísta, me comunicase, como un gran descubrimiento, que Espuela de Plata era una revista católica y que se había tomado el acuerdo de elegir al buen presbítero [probablemente se refiere a Angel Gaztelu. N. de la R.] porque todos ustedes eran católicos, no sólo en el sentido universal del término, sino como cuestión dogmática, de grupo religioso que se inspira en las enseñanzas de la Santa Madre Iglesia. Así expresado, creo más en una cuestión de catoliquería que de catolicidad, y esto porque catoliquería significa lo mismo que alcahuetería o sanguinolenta disentería de unas pocas palabras (...) Amo a Espuela de Plata como para contribuir a su preciosa salud. Por ella me quedo en ella; pero ahora sólo creo en Espuela de Plata y no en su admirable director José Lezama Lima." (Id. ant.)

     1942 Publica en edición de autor el largo poema "La isla en peso" donde profundiza su propia visión de la insularidad y de lo cubano, pensado, más en la tradición de Julián del Casal que en la de Martí, como maldición, como "la maldita circunstancia del agua por todas partes".1942 Publica en edición de autor el largo poema "La isla en peso" donde profundiza su propia visión de la insularidad y de lo cubano, pensado, más en la tradición de Julián del Casal que en la de Martí, como maldición, como "la maldita circunstancia del agua por todas partes".

""La isla en peso" marcó una línea divisoria: fue un río oscuro de palabras que tercamente arrastra destrucción, violencia, sequedad. Le tocó cerrar una época y vislumbrar otra: fue como una puñalada en medio de una poesía de figuración radiante vista desde la perspectiva arcádica, origenista." (Nedda G de Anhalt, en la introducción a La fiesta innombrable, Ed. El tucán de Virginia, México D.F., 1992)

     "Virgilio era un crítico muy agudo, tenía una composición mental, un olfato para ver donde estaba lo nuevo (lo nuevo que podía saltar a la vista y provocar reacción) que era tremendo. Virgilio tenía esa mirada y no dejaba que se adormeciese en interpretaciones interiores como hacía Lezama. Virgilio ayudaba a desmistificar a toda esa gente. Su poesía va directo al grano de lo cubano. Dijo una serie de cosas en "La isla en peso" que estaban claramente dichas y que los origenistas no se hubieran atrevido a decir nunca en esa forma." (de "El estado origenista", entrevista a Carlos M. Luis, por los jóvenes poetas Carlos Alberto Aguilera y Víctor Fowler, Diáspora Nº3, La Habana, 1999)

     "La vasta tradición afirmativa del ser cubano, que se extiende de José Martí a Cintio Vitier, siempre ha soportado la resistencia de un discurso cínico sobre la identidad insular. Julián del Casal es, probablemente, el primer testimonio de una escritura que se regodea en el déficit ontológico de la condición cubana. (...) Virgilio Piñera es el punto culminante de esta formación discursiva: desde "La isla en peso" hasta sus Memorias, nunca abandonó el enunciado de la nada insular. (...) Donde Carpentier, Guillén, Lezama y Vitier veían intensas gravitaciones él atisbaba artificios y levedades. Cuba no sólo era reciente, sino que los mitos ideados para sublimar su corta edad eran extremadamente débiles. Es fácil ver el legado de esa cubanidad negativa en Vista del amanecer en el trópico de Guillermo Cabrera Infante y en la autobiografía de Reinaldo Arenas Antes que anochezca." (Rafael Rojas, "La diferencia cubana", de su conferencia en el encuentro "Cuba, la isla posible", Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, 1995)

     Cerrada Espuela de Plata a fines del 41, el grupo responsable de la revista se fractura, dando nacimiento a tres nuevas publicaciones: Nadie parecía (dirigida por Lezama), Clavileño (con un comité de dirección integrado por, entre otros, Gastón Baquero y Cintio Vitier), y Poeta, dirigida por Piñera.

     "El desarrollo es como sigue: del síntoma (Verbum) se origina el sentimiento (Espuela); de éste surge el disentimiento (Clavileño, Nadie parecía y Poeta). El resultado es, por riquísimo, no mensurable. (...) Dejo confiado el delicioso proceso, la historia secreta de las caras alargadas, de los portazos en la cara, de la mano izquierda, de los abusos telefónicos, de las extensas epístolas, al buen cronista atormentado que pregunta al amigo octogenario de los poetas fallecidos sobre sus usos y costumbres."  (Virgilio Piñera, "Terribilia Meditans", en Poeta Nº1, La Habana, 1942)

     En el mismo número 1 de Poeta, publica el ensayo "Erística de Valéry":

     "Desconfiad de ese hombre que hace preguntas magníficas pero también ya perfectamente respondidas por su parte. Es después de haber aprendido a perecer que Valéry os preguntará: ¿Cómo perecer, oh camaradas?"

     Publica en Clavileño poemas y ensayos, como el titulado "De la contemplación":

     "Ay de aquellos que hablan de estar fascinados por la obra de arte; de aquellos extasiados, de aquellos connaisseurs... Así, deberían cortar la cabeza al inventor de las exposiciones, y a los que salen de las exposiciones hablando de sensaciones placenteras, de correspondencias, de desagrados. El más avisado se engañaría; aquel que vio mucho, pronto comenzará a estar entre tinieblas; el que chillaba afirmando que nada veía, se sorprenderá bien pronto con repentinas claridades." (Virgilio Piñera, en Clavileño Nº2, no recogido en libro)

     1943  Inicia su correspondencia con Adolfo de Obieta, director de Papeles de Buenos Aires, quien solicita su colaboración para la revista.

     Se cierra Clavileño y sale el segundo y último número de Poeta, en consonancia, según cuenta Virgilio, con la cantidad de sus trajes: dos trajes para empeñar, dos números de la revista. Así como el primer número traía un ajuste de cuentas con la "poesía pura" y la "conciencia poética" a la manera de Valéry, el segundo se mete duramente con la cuestión católica: junto a un ensayo de Cintio Vitier de tono definidamente espiritualista y católico, va un trabajo firmado por un ficcional Nicolás Calás de Foyers d'Incendie (Nicolás Calás de Focos de Incendio) donde se cuestiona a Herbert Read por su intento de conciliar religión y arte:

     "He aquí un crítico que se las da de moderno y que se complace en citar a Hegel, Marx, Freud, Lenin y Breton. Después de todo lo que el marxismo y el surrealismo han aportado de nuevo al examen del hecho religioso, Herbert Read se demanda todavía, con un aire displicente, cuáles son los efectos psíquicos del encuentro de dos impulsos, el religioso y el artístico."

     Para el señor Focos de Incendio no hay conciliación posible:

     "Todo revolucionario es poeta, pues debe estar inspirado por el dato inmediato, y todo poeta es revolucionario, pues busca transformar el dato inmediato. Durante ese tiempo el creyente ora y el sacerdote se somete a su Dios."

     En el editorial de Piñera de este segundo número, "Terribilia Meditans... II", las pullas a Lezama se tornan directas:

     "Lezama, tras haber obtenido un instrumento de decir, se instala cómodamente en el mismo y empieza a devorar su propia conquista. Después de Enemigo rumor, era ineludible haber dejado atrás ciertas cosas que él no ha dejado; hacer un verso más con lo ya sabido y descubierto por él mismo, significaba repetirse genialmente pero repetirse al fin y al cabo. Y nosotros, claro está, en su misma tesitura. Todos nos sentíamos satisfechos porque "estábamos bien", porque comenzábamos a "ser discretos", porque nuestra obra entraba en una discreción que muy bien podía significar la esterilidad. Parecía por fin que la obra se iba a poner en marcha. Pero, en verdad, nada parecía, pues todos los jinetes habían desmontado. ¿Se atrevería, acaso, alguno a tomar pie de nuevo?"

     Poco después Virgilio Piñera y Lezama Lima se encuentran en la Sociedad Lyceum & Lawn Tennis Club. Lezama increpa a Piñera y lo desafía a pelear en la calle. Hay casi tantas versiones del desarrollo de los acontecimientos como escritores cubanos en Cuba y fuera de ella; en todo caso, de acuerdo con el testimonio directo de Lezama Lima, tiene lugar un cruce de puñetazos, interrumpido por el pintor Mariano Rodríguez al grito de "¡La policía, viene la policía!". Según Piñera, en cambio, la cosa es más bien "un gracioso intercambio de arañazos y mordiscos".

     "Unico combate físico sostenido hasta ahora: la humanidad de Lezama proyectada contra la mía. Época: 1943. Lugar: el Lyceum. Hora: las cinco de la tarde. Motivo: Lezama se sintió aludido por mi artículo "Terribilia Meditans" (aparecido en Poeta). Estoy sentado en el hall, hay un entreacto en el concierto del Grupo Renovación Musical. Lezama me conmina a "salir afuera". Me levanto maquinalmente. Una vez en la calle, empieza a increparme al mismo tiempo que lleva sus manos a mi cuello. No sé qué hacer; ignoro las reglas del boxeo; estoy por echarme en el suelo, como en la niñez. Pero Lezama me tiene agarrado. Me río, digo palabras confusas. Entretanto, un coro de negritos dice: "!Eh, flaco (por supuesto, se refieren a mí), dale un ladrillazo!" No sé cómo terminó todo aquello. Pasados algunos años, Lezama se ha reído con mi descripción de aquel episodio. Fue una pelea que yo gané según mi principio que reza: aquel que no pelea gana "su" combate." (Virgilio Piñera; en Carlos Espinosa Domínguez, "Virgilio en persona", Quimera Nº98, Barcelona, 1990)

     1944  Dirigida por José Rodríguez Feo y Lezama Lima, y con el concurso de los poetas y pintores que habían hecho Espuela de Plata y sus descendientes, comienza a publicarse Orígenes, una de las revistas literarias más importantes del ámbito hispanohablante en la posguerra, de la cual han de publicarse alrededor de cuarenta números hasta 1956. En una serie de entrevistas con Ciro Bianchi Ross realizadas entre 1970 y 1975 en La Habana, Lezama Lima valora con generosidad e inteligencia las eventuales desavenencias entre los poetas y las coincidencias y distancias en el ciclo de revistas que ellos fundaron:1944  Dirigida por José Rodríguez Feo y Lezama Lima, y con el concurso de los poetas y pintores que habían hecho Espuela de Plata y sus descendientes, comienza a publicarse Orígenes, una de las revistas literarias más importantes del ámbito hispanohablante en la posguerra, de la cual han de publicarse alrededor de cuarenta números hasta 1956. En una serie de entrevistas con Ciro Bianchi Ross realizadas entre 1970 y 1975 en La Habana, Lezama Lima valora con generosidad e inteligencia las eventuales desavenencias entre los poetas y las coincidencias y distancias en el ciclo de revistas que ellos fundaron:

     "Nos conocíamos Angel Gaztelu, Guy Pérez Cisneros, Virgilio Piñera, y el momento era propicio para hacer revistas. Casi todos los escritores jóvenes tenían el mismo desenvolvimiento y en sus revistas está la verdadera historia del espíritu. Nunca pude imaginar que lo que había surgido en medio de tan notoria indiferencia se convirtiera en lo que fue. Era el espíritu venciendo una coraza de dificultades. La raíz de Verbum, de Nadie parecía, de Espuela de Plata, de Orígenes, fue la amistad, el trato frecuente, la conversación, el paseo inteligente. (...) Esta amistad estaba por encima de hacer o no revistas porque las publicaciones fueron desapareciendo y la amistad ha subsistido. Claro que ese tipo de amistad intelectual es extremadamente complicada, sutil, laberíntica, hecha de avances y retrocesos, como la lucha de siempre entre el toro y la sutileza del cordel mediterráneo. Más entre nosotros, en que el cordel está hecho por las fibras demoníacas del henequén, que es, como todos sabemos, una cactácea donde a veces en el desierto el diablo se recuesta para preparar sus próximos paseos por la Plaza de la Catedral, donde busca adormecerse a la sombra de los campanarios, como en el cuento de Villiers.

     He hecho este distingo para expresar que la amistad, cuando de veras es creadora, no es tan sólo un disfrute, sino punzadora, con misteriosas pausas, como sumergida por debajo del mar." (Quimera Nº 30, Barcelona, abril de 1983)

     1945 Mientras la actitud de Lezama para con Piñera es nuevamente amistosa, crece la distancia entre Virgilio y Cintio Vitier, cuyo catolicismo es notoriamente menos lírico y fantástico que el de Lezama; Vitier publica en Orígenes una crítica brillante y decididamente reaccionaria a la recopilación Poesía y Prosa, de Piñera, editada el año anterior. De hecho, Vitier entiende perfectamente el carácter radical del materialismo, la desolación y la ironía piñerianas, punto de partida tanto de su falta de esperanza religiosa cuanto de su negativa a la idealización patriótica:

     "Quien al principio creyó habérselas con el más falso y presuntuoso de los poetas, acabará fulminado por la evidencia de que su verdadero asunto no es ninguna especie, por ejemplo, de surrealismo kafkiano internacional, sino estrictamente lo que más inmediata y simplemente aherroja nuestros ojos: la muda naturaleza desligada, con mudez de discurso físico, fisiológico; la autónoma naturaleza omnímoda, vacía y exterior en que vivimos. Tierra sin telos, sin participación. Alma telúrica, en cuyo ámbito sólo puede prosperar una actitud, aquella que, llevada por el orgullo a calidad monstruosa, encarna la negación de todo sentimiento y diálogo cordial: la ironía. (...) Las razones y el proceso que han determinado el raímiento, la oquedad ética y de tradición a que aludimos, no cabe dilucidarlos aquí, ni serían para ello suficientes nuestras fuerzas."

     Tras la denuncia de tantas ausencias y oquedades, Vitier contrapone a la obra de Piñera nada menos que la esperanza y belleza de los Diarios de Campaña de Martí; o sea, lo somete a una comparación que probablemente no pueda resitir página alguna de las escritas en español en los últimos dos o tres siglos (ni siquiera, eventualmente, el resto de lo escrito por el propio Martí). Para terminar, Vitier utiliza, con una antelación y exactitud que al parecer no le ha sido aún suficientemente reconocida, el término "antipoesía":

     "Aparte de su calidad literaria y el puesto inconmovible que le corresponde en el empeño expresivo de la actual generación, este libro de Virgilio Piñera podrá ostentar en todo el caso el honor de haberse enfrentado, para delatarlo y ceñirlo insuperablemente, con el vacío inasible y férreo que significa para nosotros, a través de nuestra cotidiana experiencia metafísica, el demonio de la más absoluta y estéril antipoesía. Y sin duda por ello simbolizará siempre, para el posible lector sucesivo, una desconcertante hazaña." (Cintio Vitier, Orígenes Nº5, La Habana; no recogido en libro. En una impresionante reafirmación de sus puntos de vista sobre Piñera, no morigerados por el paso de 46 años, Vitier cita extensamente este ensayo en "La aventura de Orígenes", La Gaceta de Cuba, La Habana, mayo-junio 1994)

 


 

Este excelente trabajo de investigación - Cronologia desde la obra de Piñera - es fruto de la labor de los académicos Teresa Cristófani Barreto, Pablo Gianera y Daniel Samoilovich (Recogido en diferentes fuentes de Internet)

 

 

 

 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO