1871 - 1922


 

 

Sobre el nacimiento de un genio

por Ernesto de la Peña

 

Marcel Proust nació el 10 de julio de 1871, lo cual hace remontar el embarazo de su madre a fines del mes de octubre o principios de noviembre del año anterior. 

Es decir, que la concepción y los primeros meses de gestación estuvieron acompañados por acontecimientos sumamente inquietantes y peligrosos que, según dice una tradición proustiana, llegaron al colmo cuando el doctor Proust, que iba a prestar sus servicios al hospital de la Caridad, estuvo a punto de morir a causa de una bala perdida.

Duchêne, el más reciente biógrafo del escritor, empeñado en limpiar la vida de Proust de toda la beatería y las leyendas que se han ido urdiendo en torno de ella, duda seriamente de la verdad de tal aseveración, atribuyéndola a Robert Soupault (Marcel Proust du côté de la médecine).1

El episodio tiene cierta importancia porque, según se ha escrito repetidas veces, el miedo a la muerte accidental del doctor Proust obligó al joven matrimonio a cambiarse a la casa de un tío paterno de la madre de Marcel, Louis Weil, en Auteuil. 

La razón invocada fue, al parecer, que ese suburbio de París estaba menos expuesto que la capital a los bombardeos continuos de los germanos. Sin embargo, el testimonio de Edmond de Goncourt (aunque aluda al mes de marzo del mismo año siniestro para Francia y las cosas cambien súbitamente en estado de guerra) no parece avalar del todo la supuesta tranquilidad de Auteuil, al menos en esas fechas, que anteceden poco al nacimiento de Marcel: "¡Maldito Auteuil! 

Este suburbio habrá de padecer hambre, quedar privado de comunicación con el resto de París, saqueado por los soldados de la guardia móvil y, finalmente, bombardeado - ¡y tendrá, además, la mala suerte de que lo ocupen los prusianos!" 2

¿Cuál fue, pues, la razón del cambio a Auteuil, a una casa prestada, si la flamante pareja tenía dinero suficiente para pagarse un buen departamento en París, y Auteuil, al parecer, no era lugar seguro para los últimos días de un embarazo primerizo? 

La pregunta tiene una importancia que va más allá de lo anecdótico o biográfico (no pretendo escribir una biografía, puesto que las muchas que circulan cumplen cabalmente su cometido), sino tratar de encontrar las claves de la personalidad, tan compleja y a menudo difusa, de Proust, y tengo la impresión de que tras este cambio de domicilio hay algo más que una simple búsqueda de tranquilidad. 

Creo ver en esto una señal clara de que Jeanne née Weil, convertida en Mme Adrien Proust, ejerce sobre su marido una influencia definitiva, para no hablar de mando ni dominio ni emplear otras expresiones más duras. Es posible que la madre del escritor, aprovechando su condición de jovencita embarazada (la diferencia de edad entre los progenitores de Proust era de quince años, suficientes, creo, para que la mujer impusiera algunos puntos de vista y hasta caprichos al marido, anuente y ocupado de sus responsabilidades de médico) le haya pedido ir a Auteuil, menos riesgoso que París, y donde encontraría un refugio emocional, cuando el esposo estuviera ausente, en el seno de su propia familia.

Pensemos, por ejemplo, en la escena inicial de la gran novela. La madre no cede a las instancias de su hijo sino cuando el padre, seco pero tierno, accede a que lo acompañe… es más, le sugiere que pase la noche con él. El temple de ella parece más firme, a pesar de que las conveniencias sociales impongan la careta de la rigidez masculina ante la flexibilidad, obediencia y hasta abnegación de las esposas. El propio Marcel encuentra irregular 3 el comportamiento del padre y parece estar siempre del lado de su progenitora, más proclive a seguirle el juego. Por ende, pues, si es atinado mi punto de vista, hemos de ver en él un claro indicio del poder doméstico que ejerció la madre de Proust en el seno de la familia. Y esto, como se observará más adelante, puede aclarar muchas actitudes y determinaciones que adoptó tal vez con el apoyo, no por tácito menos resuelto, de su madre.

Digamos sólo, antes de dar fin a este defectuoso panorama, lleno de sombras y peligros, que rodeó al nacimiento de nuestro escritor, que, paradójicamente, la amenaza principal, fuera de las muy obvias del estado de guerra de invasión y guerra civil simultáneas, no es, en el terreno de la política interna de Francia, que trata de alzar cabeza para enfrentarse a los prusianos en el terreno parlamentario, el triunfo republicano de la provincia, sino que se impongan las pretensiones del nieto de Carlos X, el conde de Chambord, "Enrique V", al trono de Francia. La proclama y el plan de gobierno que este iluso formuló datan del 6 de julio.

Cuatro días después, en el número 96 de la calle de La Fontaine, en Auteuil, nació, como hemos visto, el primer hijo del matrimonio formado por el doctor Achille-Adrien Proust y Jeanne-Clémence, née Weil. Recibe los nombres de Marcel Valentin Louis Eugène Georges. Es de estirpe francesa por el lado paterno y germano-judía por el materno. Es tan débil al nacer, que se teme que no resista las pruebas de una existencia normal. El tiempo, que lo poseyó siempre, el tiempo, que él dominó, demostrará que este vaticinio es, en buena medida, certero

 


 

 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO