|
No soy pintor, soy poeta. ¿Por qué? Creo que
preferiría ser pintor, pero no lo soy. Bueno, por ejemplo, Mike
Goldberg está empezando un cuadro. Me paso a verlo. «Siéntate y toma
algo», me dice. Bebo; bebemos. Levanto la vista. «Has puesto
SARDINAS.» «Sí, ahí le hacía falta algo.» «Ah.» Me voy, pasan los
días, me paso a verlo otra vez. El cuadro avanza, me voy, pasan
los días. Me paso a verlo. El cuadro está terminado. «¿Y las
SARDINAS?» Sólo quedan unas letras. «Era demasiado», dice
Mike.
¿Y yo? Un día pienso en un color: naranja. Escribo una
línea sobre el naranja. Pronto es toda una página llena de
palabras, no unas líneas. Luego otra página. Debería haber bastante
más, no más naranja, sino más palabras, sobre lo terrible que es el
naranja y la vida. Pasan los días. Incluso está en prosa, soy un
poeta de verdad. Mi poema está terminado y aún no he mencionado el
naranja. Son doce poemas, los titulo NARANJAS. Y un día en una
galería veo el cuadro de Mike. Se titula SARDINAS.
Traducción de Javier
Guerrero
Del
poemario "The Collected Poems of Frank O'Hara, Donald ALLEN
(ed.), Berkeley: University of California Press,
1995.
Cuadro:
Sardinas,
1968 / Michael Goldberg National Museum of American Art,
Smithsonian Institution
|