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1. La “Escuela de Nueva York” y la compañía de Kenneth
Koch, James Schuyler
y John Schobery. El valor de Art News como un símil estético. El valor
de Harold Rosenberg y la “Action painting”. 2. O’Hara fascinado por una
exposición de escultura asiria en Boston. 3. Nació en 1926 en Baltimore.
En 1946 se graduó en Harvard. Recordar A City Winter (1956),
Meditations in an Emergency (1957) o Second Avenue (1960). Le
encanta Mayakovsky. 4. Su visión es trágica y la pérdida de los lugares.
No importarnos si nunca más volveremos allí. Sentirnos colgados como un vacío
en un paisaje lleno de agradecida ternura. Buscar una significación a todo.
Llegar a la necesidad de correr: “I’m going to run in and out of it as if it
were a tree”. 5. Sentirnos parte de la naturaleza. 6. Le encanta Jean
Dubuffet. 7. Recuerda las deudas con Duke Ellington. 8. Busca vivir
“with a líquenes burst of my memory”. 9. En un poema saluda la llegada de
Krushev a la ONU. 10. Vive en memoria de sus sentimientos. Se imagina en
tensa quietud, retirado y hundido. Se ve demasiado triste. Imagina sus “yos”
transparentes. Dice que los vivos están apresados. Bajo la tierra está la
historia, se imagina un hitita enamorado de su caballo. 11. Tampoco se
imagina un visionario. 12. Se siente perdido. No hay nada que hacer.
13. Está en un total vacío, en la nada. 14. Vive la náusea que veremos
en Saul Bellow. 15. Pero él la acerca a la pintura de Kooning mejor que a
Roquentin. 16. Se compara con los animales, la serpiente. Todos, como en
Walden. 17. Busca lo más hermoso de su vida. 18. Se imagina como una
presa que es siempre fácil. Se siente vacío y frágil. 19. Se siente de pie
bañándose en el océano. Y este tema nos lleva a su espantosa muerte devorado
por unas palas de las que limpian las playas. 20. Pues él amaba nadar,
como Thoreau. 21. Se imagina como un dictador mirando a su mujer. 22.
Imagina que su amante le seguirá por el desierto como una cabra. 23. Los
animales familiares y olvidar por completo a Ted Hughes. 24. Se quiere
envolver en su ropa de dormir. 25. Recuerda que sólo un rey puede matar a
un rey. 26. Se nota débil. 27. Demacrado. 28. Los símbolos no le
ayudan a explicar lo que le pasa. No es Eliot. Ni Pound. Y no llega a lo que
busca. 29. Recuerda Venecia y el Gran Canal. 30. Demasiados remedios
artísticos. Demasiada alegoría estética. 31. Que huye del pensamiento.
Wallace Stevens sabe entrar en esa “dianoia”. 32. Dice que su vida dejará
“transparencia”. 33. Se siente casi como un mago fracasado. 34.
Insiste en que todo su interior está a la vista de todos. 35. Pero está
siempre demasiado triste como para ser poeta.
© 2001, Cándido Pérez Gállego ©
a.r.e.a./Dr.Vicente Forés López Universitat
de València Press Creada: 22/02/2000
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