OPINIONES DE OTROS PERSONAJES SOBRE NIJINSKI

Laura Falcoff, en un artículo de EL PAIS CULTURAL, recoge distintas impresiones de quienes conocieron al polémico bailarín:

Jean Cocteau (entrevista del París Review, 1963)- "Ah, Nijinsky!. Era un simplón, sabe, en lo más mínimo inteligente y bastante estúpido. Era su cuerpo el que sabía, eran sus miembros los que tenían toda la inteligencia."

Igor Stravinsky (aparecido en sus memorias)- "Su ignorancia de las más elementales nociones de la música era flagrante. El pobre muchacho no sabía leer música ni tocar ningún instrumento. Sus reacciones musicales se revelaban por frases banales o por la repetición de lo que oía a su alrededor. Al no poder descubrir en él impresiones personales uno se veía llevado a sospechar que de verdad no existían."  

Maree Rambert (discípula de Jacques-Dalcroze y asistente de Nijinsky en el montaje de la compleja obra de Stravinsky)- "En cuanto a sus coreografías yo no vacilaría en afir-mar que fue él quien revolucionó el ballet clásico y que se adelantó en cincuenta años a su época. Fokin fue una lógica continuación de Petipa pero Nijinsky introdujo principios completamente nuevos."

Lidia Sokolova (bailarina)- "Por su apariencia física, Nijinsky era él mismo un fauno; una criatura salvaje que había sido atrapada en la sociedad y que no se encontraba cómodo en ella. Cuando una persona cualquiera se dirigía a él, volvía furtivamente la cabeza y parecía que de pronto podía llega a pegarle un golpe en le estómago. Casi nunca hablaba con nadie y parecía vivir en un plano diferente."  

Lady Ottoline (aristócrata y protectora de artistas)- "Realmente me había encariñado con esta pequeña figura, con su largo, musculoso cuello, su pálida cara de calmuco y sus manos tan expresivas y nerviosas. Siempre parecía perdido en el mundo exterior, como si viniera de otro mundo, aunque sus poderes de observación eran intensamente rápidos. Al entrar en una habitación veía todas las pinturas que colgaban de las paredes antes de que hubieran pasado unos pocos minutos. Era difícil hablar con él porque no conocía el inglés y su francés era muy vago, pero se las arreglaba para entender a cada uno y estaba encantado, creo, de que la gente apreciara y entendiera su serio trabajo." 

 

 

 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO