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Sal Mineo es una de las primeras
estrellas de Hollywood del cual se conocía su homosexualidad (por todos
es sabido que se dejó envolver por los encantos de otro
"rebelde" llamado James Dean).
Nació en el barrio de Harlem
en Nueva York el 10 de enero de 1939, justo cuando Estados Unidos salía
de la Gran Depresión. Procedía de una familia de inmigrantes italianos
- el padre era carpintero de ataúdes -,
que como tantos otros que llegaron a Norteamérica por aquel entonces se
establecieron y salieron adelante como pudieron junto a su familia.
Muy
problemático en su infancia, fue expulsado del
colegio a los ocho años y deseaba únicamente pasarlo
bien por las calles de la Gran Manzana con
su
pandilla cometiendo pequeños robos, ante la desesperanza
de su familia, quienes lo matricularon
en una escuela de baile cuando Sal tenía
diez años de edad.
Sus hermanos fueron Michael,
Víctor y Sarina. Si madre le apunto junto con su hermana, a una escuela de danza y arte
dramático, por lo que desde tuvo apariciones en emisoras locales de TV
desde los diez años. El gusto por la interpretación había mordido a Sal
desde muy pequeño, siendo lo mas remarcable en el muchacho su
naturalidad a la hora de actuar.
Mineo siempre estuvo orgulloso de sus orígenes y cuando fue
famoso, la prensa le catalogó de "chico malo", una especie de
"Robin Hood del Bronx".
Pero los periodistas de la época se
olvidaron mencionar su formación académica, primero en un colegio público
y más tarde en otro privado, donde se ofrecían horarios flexibles y
tutorías para jóvenes actores.
De esta forma, el joven Sal se
preparaba para su futuro estrellato, desconocido hoy en día por las
generaciones más jóvenes.
"Pequeño chico de pelo negro".
Tanto Sal Mineo como su hermana iban a clases de baile, lo que les
introduciría en alguna que otra televisión local. Los agentes supieron
captar muy pronto su talento y el atractivo que desprendía el
"pequeño chico de pelo negro", por lo que en seguida
comenzaron a proponerle participar en otros espectáculos.
Una tarde,
unos productores de Broadway le vieron ensayar en el colegio.
Precisamente andaban buscando un chico italiano para intervenir en
"La Rosa Tatuada" de Tennessee Williams, junto a Maureen
Stapleton y Eli Wallach. Daba la talla muy
bien por su aspecto de chico callejero con la nariz rota. Dos días más
tarde le contrataban para participar en el show. En propias palabras de
la futura estrella de Hollywood, ese fue "el fin del pequeño
Mineo" y el comienzo de "Sal Mineo, el actor". Una
madurez muy precoz, dado que en ese momento tenía 11 años.
Tras "La Rosa Tatuada", tuvo un periodo de inactividad que
empleó en realizar otras actividades hasta que fue elegido para pequeños
trabajos en otras obras en Broadway. Mientras trabajaba en "The
Little Screwball" fue descubierto por Rodgers y Hammerstein. Aunque
no era un profesional cantando, Sal consiguió una audición para dar
vida al joven príncipe en la obra "El rey y yo" (junto a Yul
Brynner y Gertrude Lawrence). Con el tiempo se daría cuenta de que lo
suyo era la interpretación. A los 16 años, y tras mucha perseverancia,
llegó para Mineo la oportunidad de trabajar junto a un joven Toni
Curtis en "Six Bridges to Cross". El camino hacia la fama ya
estaba listo.
Su "héroe".
El filme que le valió su primera nominación al Oscar, "Rebeldes
sin causa", junto a James Dean, comenzaba a gestarse. Llegaron a
los oídos de Mineo rumores acerca de una producción que trataba la
delincuencia juvenil y el problema de la psicología adol escente.
El casting
estaba abierto todavía y el joven Sal quería conseguir a toda costa el
papel de Plato, un personaje que supuestamente estuvieron a punto de
interpretar actores como Jeff Silver, Billy Gray o Dennis Hopper, aunque
estos tres eran demasiado viejos para que la actuación pareciese creíble. Mineo estaba muy intrigado con lo que representaba Plato, un
joven procedente de una familia dividida, buscando fuera de ella el
sustituto del amor que no había recibido. Este personaje es uno de los
muchos catalogados como gays a lo largo de la historia del cine;
homosexuales que no podían salir del armario por las circunstancias
sociales de aquella época. Sal Mineo siempre sintió que Plato y él
eran la misma persona, lo cual constituye uno de los primeros signos de
su homosexualidad, aparte de su amor por
James
Dean,el protagonista de
"Rebelde sin causa".
Cuando esta película comenzó a rodarse, Sal era el actor más joven
del reparto. Al igual que en el argumento del filme, el joven Mineo
comenzó muy pronto a considerar a James Dean como su "héroe".
Este último solía ignorarlo por completo, a pesar de los intentos del
joven intérprete de Plato porque le prestara atención. De todos modos,
al final, el protagonista de "Gigante" supo reconocer el
talento de alguien tan joven como Sal Mineo, sobre todo a partir de la
escena de la muerte del personaje de éste. Tras "Rebeldes sin
causa", fue nominado al Oscar como mejor actor secundario en la película
"Exodo" (1960).
A los 30 años, en un intento por escapar a su
imagen de ídolo adolescente, Sal se puso detrás de las cámaras con el
filme "Fortune And Men's Eyes", un trabajo duramente criticado
por Hollywood por el tratamiento de la homosexualidad, algo todavía no
aceptado en la industria. Las ofertas de cine comenzaron a escasear para
él y Mineo puso todas sus esperanzas en la década de los 70, confiando
en los nuevos tiempos que se avecinaban.
Ya a finales de los 60 y durante la década
de los 70, Sal Mineo paso a trabajar con escasa regularidad en papeles
secundarios de la televisión y del cine. Por ejemplo interpretó al Dr.
Milo en el "Escape del Planeta de los Simios" (1971) y
"Somos del polvo con que los sueños están hechos" (1973). En
1975 regresó en San Francisco a los escenarios con la exitosa producción
"P.S. su gato está muerto"
Pero en 1976, cuando parecía
que su nombre comenzaba a emerger, alguien lo encontró muerto en medio
de la calle. No parecía que el móvil del crimen fuese un robo. El
asesino de Sal Mineo, Lionel Ray Williams fue sentenciado a cadena
perpetua en 1979.
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