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Prestigio del amor
El
amor consagra al amor Los días sin lluvia Y como conviene los
días bellos Para el amor y sus preferencias Al prestigio del
más viejo amor A la lluvia de la palabra amor Al único amor
sin pena sin dicha sin retorno Al porvenir de los dementes A
los sepultureros a los alegres compañeros de presidio Al punzante
al ardiente recuerdo del tatuaje A mi amada muerte A quienes
dudan todavía A los tesoros de los ciegos A las lágrimas Al
agua al viento al fuego al amor A la esperanza de quien destroza
su amor Al tormento del fuego y del hielo A los primeros
sucesos que han de señalar la rebelión y la sangre A las
sábanas de los crímenes pasionales A las bellas sábanas de los
suicidas A la más tierna culata razón del revólver A las
partidas que hasta el aire soplan Al plomo de las balas Para
que hasta los no alcanzados Mueren como perros envenenados A
la congoja de quienes despiertan A las noches vacías A mi vida
perdida A la pérdida sin dolor sin retorno sin dicha de la
vida Para que quienes aman y se envilecen en su dicha Se
levanten y lancen las primeras maldiciones Al huracán A las
mañanas más tristes que todo Para mejor borrar mi nombre Para
sacudir el polvo y volver al polvo Para maldecir los instantes al
parecer felices Para el despertador cargado de pólvora A las
estatuas desnudas de la noche Al mármol perdido Para carecer
de sepulcro A las señales ígneas del puñal A los solos a los
únicos recuerdos sexuales A la boca de piedra del amor Al frío
del agua la noche Para ya nunca volver a comenzar Al más
tierno amor
 (De Poemas
1932-1937)
El
fuego y la poesía
I
Amo el amor
El martes y no el miércoles
Amo el amor de los estados desunidos
El amor de unos doscientos cincuenta años
Bajo la influencia nociva del judaísmo sobre la vida monástica
De las aves de azúcar de heno de hielo de alumbre o de bolsillo
Amo el amor de faz sangrienta con dos inmensas puertas al vacío
El amor como apareció en doscientas cincuenta entregas durante cinco años
El amor de economía quebrantada
Como el país más expansionista
Sobre millares de seres desnudos tratados como bestias
Para adoptar esas sencillas armas del amor
Donde el crimen pernocta y bebe el agua clara
De la sangre más caliente del día
TENER ENTRE LAS
MANOS
Tener entre las manos largamente tu sombra
de cara al sol.
Tu recuerdo me persigue o me arrastra sin remedio,
sin salida, sin freno, sin refugio, sin habla, sin aire.
El tiempo se transforma en casa de abandono,
en cortes de árboles donde tu imagen se disuelve en humo.
En el sabor más amargo que la historia del hombre conozca.
En el abrir y cerrarse de puertas que conducen
al dominio encantado de tu nombre,
Donde todo perece
un inmenso campo baldío roído de hierbas y pedruscos. Tus pies,
tu frente,
tu espalda de diluvio,
tu vientre de aluvión,
tus muslos de centellas.
Una piedra que gira, otra que se levanta,
Un caballo encantado, un arbusto de piedra,
un lecho de piedra.
Una boca de piedra y ese brillo que a veces me rodea,
para explicarme en letra muerta las prolongaciones
misteriosas de tus manos que vuelven con el aspecto amenazante de un
cuarto modesto con la cortina roja
que se abre ante el infierno.
Las sabanas, el cielo de la noche,
el sol, el aire, la lluvia...y el viento...el viento...
solo es el viento el que me trae tu nombre.
POR UN CAMPO DE MIGA DE PAN
Por un campo de miga de pan se alarga
desmesuradamente]
una manecilla de reloj Alternativamente se iluminan o se apagan en ella
unos
ojos de cangrejo o serpiente Al contraluz emerge una humareda de
pestañas caladas Y dispuestas como una torre que simulara una mujer al
desvestirse] Otros animales más familiares como el hipopótamo o el
elefante] Hallan su camino entre el hueso y la carne Una red de ojos
de medusa impide el tránsito Por el arenal que se extiende como una
mano abandonada A cada paso una bola de marfil dice si el aire es verde
o negro] Si los ojos pesan iguales en una balanza cruzada de
cabellos Y encerrada en un acuario instalado en lo alto de una
montaña] Rebalsando a veces y arrojando a veces como una
catapulta Cadáveres rosados o negros o verdes de niños a los ocho
extremos] Cadáveres pintados según las cebras o los leopardos Y que
al caer se abren tan hermosamente como una caja de basura] Extendida en
medio de un patio de mármol rosado Atrae a los alacranes y a las
serpientes de aire Que zumban como un molino dedicado al amor Aparte
un hombre de metal llora de cara a una pared Visible únicamente al
estallar cada lágrima
VINISTE A POSARTE
VINISTE a posarte sobre una hoja de mi
cuerpo Gota dulce y pesada como el sol sobre nuestras vidas Trajiste
olor de madera y ternura de tallo inclinándose Y alto velamen de mar
recogiéndose en tu mirada Trajiste paso leve de alba al irse Y
escandiado incienso de arboledas tremoladas en tus manos] Bajaste de
brisa en brisa como una ola asciende los días Y al fin eras el quedado
manantial rodando las flores O las playas encaminándose a una querella
sin motivo Por decir si tu mano estuvo armoniosa en el tiempo O si
tu corazón era fruta de árbol o de ternura O el estruendo callado del
surtidor O la voz baja de la dicha negándose y afirmándose En cada
diástole y sístole de permanencia y negación Viniste a posarte sobre mi
copa Roja estrella y gorgorito completo Viniste a posarte como la
noche llama a las creaturas O como el brazo termina su círculo y abarca
el horario completo] O como la tempestad retira los velos de su
frente Para mirar el mundo y no equivocar sus remos Al levantar los
muros y cerrar las cuevas Has venido y no se me alcanza qué justeza
equivocas Para estarte sin levedad de huida y gravitación de
planeta Orlado de madreselvas en la astrología infantil Para estarte
como la rosa hundida en los mares O el barco anclado en nuestra
conciencia Para estarte sin dar el alto a los minutos subiendo las
jarcias Y cayéndose siempre antes de tocar el timbre que llama a la
muerte] Para estarte sitiada entre son de harpa y río de
escaramuza Entre serpiente de aura y romero de edades Entre lengua
de solsticio y labios de tardada morosidad acariciando] Has venido como
la muerte ha de llegar a nuestros labios Con la gozosa transparencia de
los días sin fanal De los conciertos de hojas de otoño y aves de
verano Con el contento de decir he llegado Que se ve en la primavera
al poner sus primeras
manos
sobre las cosas Y anudar la cabellera de las ciudades Y dar vía
libre a las aguas y canto libre a las bocas De la muchacha al
levantarse y del campo al recogerse Has venido pesada como el rocío
sobre las flores del jarrón Has venido para borrar tu
venida Estandarte de siglos clavado en nuestro pecho Has venido
nariz de mármol Has venido ojos de diamante Has venido labios de
oro
EL FUEGO Y LA
POESÍA
El agua lenta el camino lento los accidentes lentos Una caída
suspendida en el aire el viento lento El paso lento del tiempo lento
La noche no termina y el amor se hace lento Las piernas se cruzan
y se anudan lentas para echar raíces La cabeza cae los brazos se
levantan El cielo de la cama la sombra cae lenta Tu cuerpo moreno
como una catarata cae lento En el abismo Giramos lentamente por el
aire caliente del cuarto caldeado Las mariposas nocturnas parecen
grandes carneros Ahora sería fácil destrozarnos lentamente
Arrancarnos los miembros beber la sangre lentamente Tu cabeza gira
tus piernas me envuelven Tus axilas brillan en la noche con todos tus
pelos Tus piernas desnudas En el ángulo preciso El olor de tus
piernas La lentitud de percepción El alcohol lentamente me levanta
El alcohol que brota de tus ojos y que más tarde Hará crecer tu
sombra Mesándome el cabello lentamente subo Hasta tus labios de
bestia. ******
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| ISLA
TERNURA |
PLAYA |
NO
ERES EL ÚNICO |
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