1951 - 2001


 

 APUNTES  BIOGRÁFICOS  

 


El primogénito de la familia Loud fue un hijo de la gloria televisiva, mostrando madera de showman y animal artístico desde su adolescencia. Logró mucho mas que sus quince minutos de fama mediática y pasó a ser el primer joven en declararse gay desde dentro de la pantalla, nada menos que en un reality show que arrasaba en los Estados Unidos en los años setenta.

Lance nació el 26 de junio de 1951 en La Jolla, California, mientras su padre estaba en la Guerra de Corea. El muchacho pasó su infancia temprana con sus padres y cuatro hermanos en Eugene, Oregon, y la etapa siguiente de su infancia en Santa Barbara, California.

Cuando tenía 13 años, Lance descubrió a Andy Wharhol (y tuvo un rollete con él), a "The Factory" y a "Velvet Underground". empapándose de los movimientos vanguardistas de esa época.

Siendo adolescente, Lance tomo a hurtadillas el coche familiar y condujo. junto con algunos amigos, hasta Haigght - Ashbury para ver "lo que sucedía". Hizo dedo para asistir al concierto de Los Rolling  que posteriormente sería el objeto del documental Gime Setter.Otra imagen promocional del Reality Show

Fue en los años setenta cuando la familia Loud participó en pleno de un reality show "Han Americana Family", donde las pantallas mostraban durante doce horas el seguimiento continuo de todos y cada uno de los miembros de esa familia. Incluyendo en su momento el divorcio en directo de los padres, y, la notoria y destacada, salida del armario del joven Lance.

A menudo realizó escapadas a los Angeles en plena noche, para ver a figuras del rock legendarias como Jimi Hendrix, los Who o Van Morrison, en el local Whisky A-Go-Go. Siendo un dedicado seguidor de las tendencias de la moda, Lance amaba King´s Road, donde le llamaron "Swinging London, el mejor"

Escribió artículos  para muchas revistas, como "Vanity Fair", y tuvo una columna regular en "The Advocate".

Asimismo incursionó en la música y en la canción, siempre desde sus peculiares perspectivas y enfoques vanguardistas.

Lamentablemente, abrazó la espada hiriente de las drogas (las multidrogas seria lo mas correcto) y los excesos, falleciendo por complicaciones debidas al SIDA y la hepatitis C, el 22 de diciembre de 2001.

Un reality muy reality

Concretamente, el primer reality show que tuvo lugar en televisión fue "An American family"

Fue un programa que se emitió en 1971, y que mostraba doce horas diarias de la familia Loud, un grupo normal y corriente formado por un matrimonio conservador

Lance Loud, en una pose más a su nivel
y simpático (Billy y Pat) y sus cinco hijos adolescentes. Las cámaras seguían a la familia desde que se levantaban hasta que se iban a la piltra. Les acompañaba allá donde fuesen, tanto dentro de casa como en el parque, en el trabajo, en el teatro o de compras. El programa está por lo tanto repleto de escenas en las que chicos y chicas con pantalones de pata de elefante y gafas tintadas se quedan con la boca abierta viendo a una pareja de ancianos paseando perseguidos por una comitiva de periodistas, una cámara gigantesca y una jirafa con un micrófono. 

El individuo que decidió hacer pública su homosexualidad, para pasmo de toda la sociedad de entonces, fue Lance Loud, el hijo mayor de la familia, que tan sólo contaba con 20 años. 

La historia de Lance Loud es una historia fantástica de excesos, tiznada de sexo, drogas y rock ‘n’ roll, y con moraleja. De ésas que vale la pena conocer.La portada de su único LP, inencontrable, de 1975

Hay que imaginársele en el contexto de una familia acomodada de las afueras de Los Angeles, de padre republicano y madre más bien liberal o apolítica. Era desde muy joven un gran admirador de esas nuevas expresiones artísticas, musicales y cinematográficas que salían de la Factory de Andy Warhol, así como un espabilado e inquieto investigador de la cultura de su país. Con un nivel intelectual superior a la media y muchísimas ganas de encontrar la fama, y además aficionado a vestir las faldas y las boas de plumas de su madre. 

Fue Lance quien insistió casi hasta la extenuación para que sus padres decidieran presentarse al primer reality de la historia.

El programa no pasó desapercibido. En todos los medios la familia Loud fue tachada de mal ejemplo para la ciudadanía. Sus costumbres fueron ridiculizadas y la autoridad de Billy, un serio y respetado empresario hasta entonces, puesta en duda. 

Pero lo que menos pasó desapercibido, muy por encima de cualquier otro detalle del programa, fue el "alegre" comportamiento de Lance Loud, el primogénito.Lance Loud en una imagen de una actuacion musical

Lance gustaba de pintarse los ojos y los labios antes de salir de casa. Vestía extraños conjuntos de seda transparente y bufandas de colores. Continuamente confesaba a sus hermanas todos tipo de detalles sobre su estado anímico, se mostraba abrazado a su madre y escondiéndose de su padre, y todos sus amigos parecían sacados directamente del castillo de Frank’n’Furter. Hoy en día todo esto es normal, pero no lo era hace 35 años.

El caso es que el programa terminó con un bochornoso descalabro, y con Lance convertido en una fulgurante estrella mediática. 

Una vez en libertad, fue invitado a varios talk-shows de la época, y en el primero de ellos no titubeó a la hora de confesar a todo el país lo que ya se imaginaban después de las cosas que hacía e insinuaba sobre su persona dentro del reality: que él era uno de esos GAYS. 

O sea, como un marciano, a ojos de aquélla sociedad. En pocos días, los principales rotativos norteamericanos pusieron verde al muchacho, con extensos artículos homófobos en primera página de sus semanarios. Pero lejos de amedrentar a Lance, éste aprovechó el tirón para hacer lo que siempre había soñado: convertirse en una estrella de rock.

Porque Lance no era un chico inhibido, tímido o apocado, sino todo lo contrario: culto y con una verborrea imparable,
fuerte, orgulloso y bromeando continuamente sobre su condición sexual de una manera que ni siquiera a día de hoy se atreve a hacer algunos famosos asumidos. Kristian Hoffmann junto a Lance Loud

Lance se impulsó en el trampolín que suponían esos quince minutos de fama, y los alargó durante años. Primero, grabando un disco con su banda, The Mumps ("How I saved the world", 1975, junto con algunos singles, recientemente recopilado en el disco póstumo "Fatal charm", 1994). 

Un grupo de rock ‘n’ roll clásico de los setenta, con una presencia muy similar a la de sus coetáneos Stooges, con un sonido cercano a Television, los mismos Stooges o incluso los Ramones, con mucho carisma y muy cerquita de la estela que dejaba la Velvet Underground, y que a pesar de que ya existía algunos años antes del programa tuvo una carrera muy breve en los medios de comunicación, debido al peso que tenían que soportar el resto de miembros, todos heterosexuales, al hacer de comparsas del "maricón de An American family" (en su propias palabras, y entendido esto con sarcasmo pero con cariño). 

Según los que han podido evocar lo que han escuchado de ellos, The Mumps sonaban bastante bien, y en directo eran arrolladores. 

Lance se movía comoThe Mumps en rosa, en los camerinos del Whisky A Go-Go. Lance, culo en pompa una pantera-punk, y llegaron a telonear a Van Halen o a Blondie en los locales de moda de entonces, como el Whisky A Go-Go, el Masque de L.A., o el sempiterno CBGB’s.

La disolución del grupo fue un mazazo para Lance, que se veía a sí mismo como un artista completo, un vanguardista, un iluminado digno de permanecer a la vera de su admirado Andy Warhol, en lugar de como ese desviado que temían los medios de comunicación, y al que había que retirar de la opinión pública. A mediados de los setenta se independizó, y se fue a vivir al corazón de Manhattan. 

Ya había echado los lazos a la Factory, y escribió varios guiones de cine para Warhol (de hecho, es algo que ya hacía desde que cumplió 12 años, como si pudiese intuir que algo iba a pasar con su vida), que nunca vieron la luz. 

O actuó en pequeñas obras del Off-Brdway como "Bigger than Rod". Lo que sí logró fue ser aceptado por el genio del Pop Art, codearse con sus colegas y asistir a aquellas desmadradas fiestas en las que lo más vanguardista y moderno era meterse droga por la nariz hasta que les saliera por las orejas.

Entró de lleno como crítico musical en el circuito de revistas neoyorkinas de tendencias de finales de los setenta y principios de los ochenta, escribiendo (primero desde NY y luego desde su Los Angeles natal) en magazines como Cream, Interview (cabecera creada por Warhol), Circus o American Film. Llegó a ser columnista fijo de varias de esas revistas, y adoptó una línea particular, dando a conocer a algunas de las mejores bandas que surgieron entonces, estando en el lugar preciso en el momento indicado.

Pero la vida de Lance Loud no es una vida de éxito, sino de absoluta vejación y excesos, íntimamente ligada al consumo descontrolado de drogas y la promiscuidad inocente y peligrosa de aquellos años de exaltación del sexo libre.
Retrato sobrio, para la posteridad

Sus amigos cercanos siempre le describieron como una persona humilde y normal a la que le llegó la fama demasiado pronto, y que para no dejarla pasar sucumbió a todo tipo de excesos, formó parte de un mundo que le venía grande (siendo como era un angelino de familia bien), y que a pesar de lo que hacía ver, fue profundamente infeliz con todo aquello.

Durante los años ochenta, Lance ganó dinero como escritor y guionista, pero con la misma rapidez que le llegaba se le iba. 

Fue adicto a la cocaína, a la heroína y sobre todo al speed inyectado en vena. E inevitablemente (o no) fue atrapado por esa enfermedad de nuevo cuño que sobrevenía por igual a pobres, negros, rockeros y artistas de vanguardia. El SIDA fue el protagonista de sus últimos años. Pasó casi una década de hospital en hospital, y los cinco últimos ingresado en un hogar para enfermos terminales en Los Angeles, casi incapacitado para cualquier actividad, soñando cada mañana con la Cura y retroalimentándose de recuerdos. 

La biografía de Lance Loud,  está continuamente sumergida en ese anguloso triángulo de drogas, sexo y rock and roll. Pero hay una cuarta arista: la tele. Así como fue lanzado a la fama con el primer reality de la historia, Lance quiso ser retratado en diferentes momentos de su vida, como un Truman Burbank voluntario adelantado a su tiempo. Lance en el Hospital Carl Bean, durante el año 2001

Ya en 1983 quiso que un equipo de televisión le rodara en su casa durante días, en el auge de su carrera periodística, y en años venideros aparecería numerosas veces en programas de televisión, siempre divino, siempre impecable, y siempre dispuesto. 

Y cuando ya se sabía moribundo, entre sus últimos deseos estuvo el ser inmortalizado en el documental "Lance Loud: una vida en directo", donde se mostraba feliz entre sus gatos, haciendo memoria de los buenos momentos, orgulloso del reencuentro y la buena relación de todos los Loud, con el mismo sentido del humor y del sarcasmo, aunque lamentándose de sus desfases con la droga y de la ausencia de seguridad en sus relaciones. Muy débil, esperando pacientemente la muerte, y deseando que se emitiera en horario de máxima audiencia. 

 

   

 

 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO