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Li Yu, (Li Liweng) también
conocido como Xianlu (o con el nombre cortesano de Li Fen) nació en
Rugao, Jiangsu en 1611.
Li
Yu ocupa un lugar desde todo punto original en la historia de las
letras chinas, y su aportación sobrepasa largamente el ámbito
literario, de la época de la Dinastía Qing.
Habiendo
abandonado en su juventud la idea inicial de hacer carrera en la
administración imperial, se lanza a realizar diferentes actividades
en áreas que le apetecen, y que le permiten rentas para vivir
holgadamente.
Así
vivió mas de lo que su imaginación le aportaba que de las ayudas
menos fiables de los mandarines con los que contactó desde sus
inicios en Hangzhou (1650-1660), y luego en Nankin.
En
1677, reencontró la metrópolis cultural a la cual se
asociaría definitivamente el apodo mas conocido de Hushang Liweng, el
viejo pescador del borde del Lago (del Oeste).
Su
creatividad en ebullición constantemente, se manifestó no solamente
en su dominio de la edición, de la creación literaria y teatral, de
la actuación, sino también de la decoración de j ardines y de
la dirección teatral.
Su
producción escrita es reflejo de su carácter. Está lejos de poder
resumirse como se hace con otros autores, a partir de dos cuadernos
que recogen sus apuntes y ensayos libres, "Xianqing ouji"
(Notas aventadas al grado del sentimiento de ocio).
Además
de este texto fundamental que constituye un verdadero estudio de
dramaturgia, cuyo valor no ha dejado de apreciarse desde su
publicación en 1671, Li Yu dejó una obra rica y variada.
Pero
sobretodo, es el género de la novela en donde aparece como
privilegiado, entre 1654 y 1658, con la difusión de dos colección de
relatos cortos en lenguaje vulgar: "Wushengxi" (Comedias
silenciosas) y "Shi'erlou" (Doce torres) y una novela
erótica en veinte capítulos, "Rouputuan" (La alfombra de
los placeres y los rezos) que le dio el marchamo de innovador.
Creada
desde la urgencia, esta obra revela un maestro en el arte de construir
intrigas que surgen de caminos andados y que muestran a un humorista
llamativo que encuentra un pícaro placer en usar, sin abuso, de las
paradojas.
La
obra muestra mas de una vez la ambición de su creador de aportar a
los textos destinados a la lectura silenciosa de resortes propios del
teatro.
Paralelamente,
el teatro de Li Yu enlaza en algunos puntos con la novela.
La
abundancia de los diálogos, tocados de un lenguaje vulgar cercano al
de sus "xiaoshuo" (cuentos y novelas) remiten al estilo
literario sin cesar.
Cuatro
de sus diez "chunqi" (el genero dramático en donde el autor
mas se ha movido) son, hecho único, adaptaciones de sus propios
relatos.
Orquestador
asimismo atento y minucioso de sus narraciones, Li Yu fue igualmente
su mejor defensor y su mas ferviente comentador. (*)
En "La alfombra
de los placeres y los rezos" trata en tema del amor homosexual en
uno de los relatos ("La casa de todos los refinamientos").
Asimismo aparece el tema en la colección "Operas
silenciosas".
Su obra "Fengzheng
Wu" es una de las del repertorio de la Compañía Kun de Opera
del Estado Chino.
Su primera obra de teatro,
Lamentando al fragante compañero, trata de una mujer que se
enamora de otra y convence a su marido para que la acepte como
concubina.
En la obra La madre de un hombre llamado Mencius
educa a su hijo y se cambia de casa tres veces incluyó una narración
del acto sexual entre dos hombres como justificación al
por qué no tienen hijos.
En la obra La casa de todos los
refinamientos, dos amigos, Jin y Liu, gozan de las flores en el
patio trasero de un joven llamado Quan, quien termina castrado por
negarse a acostarse con un funcionario corrupto que acaba por ser
decapitado y Quan orina sobre su calavera.
En Crónica de amor de
un amor extraordinario, un joven viudo, Jifang, pide la mano del
joven Ruiji, quien para evitar casarse con una mujer, se hace operar para
vivir con Jifang como mujer, lo cual es delito y tiene que ser
apaleado hasta la muerte, pero su marido ofrece inmolarse por
él.
(*)"Diccionario mundial de las literaturas", París,: Larousse, 2002. p. 534.
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