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Primeros Años
Thomas Edward Lawrence, Ned para su familia, nació en Tremadoc
(Gales) el 16 de Agosto de 1888. Fue el segundo de los cinco hijos varones
de Sir Thomas Chapman y Sarah (Junner) Lawrence.
Sir Thomas era un noble
Anglo-Irlandés, casado, con cuatro hijas. Se enamoró de Sarah, la
institutriz de las niñas, y por ella dejó su hogar para formar una nueva
familia. Nunca pudieron legalizar su unión. Su primera esposa, una mujer
severa y obsesivamente religiosa, nunca consintió en darle el divorcio. La
ilegitimidad de su vínculo siempre dejaría en ambos el amargo sabor de la
culpa y por mucho tiempo vivirían con el temor de que su secreto fuera
descubierto. Sin embargo, con la llegada de los hijos la unión se fue
consolidando y luego de varios años de deambular se asentaron al fin como
cualquier familia normal de clase media en la zona norte de la ciudad de
Oxford.
En Oxford, los niños fueron
educados en la escuela secundaria local, que les permitiría más tarde
entrar en la Universidad. Según sus maestros, Ned era un niño callado,
algo tímido, muy hábil para el trabajo en clase, pero sin el entusiasmo de
los niños muy vivaces. Su sentido del humor era muy grande y muchas veces
lo ayudaba a enfrentar las dificultades. Le encantaba andar en bicicleta,
no conocía el temor y era muy crítico de sus mayores. Los juegos y
deportes organizados le aburrían porque precisamente tenían reglas y un
resultado final. No le agradaba competir y si lo incluían en algún equipo
para jugar al fútbol o al criquet, se las ingeniaba para desaparecer antes
de finalizar el juego.
Sarah y Thomas, a pesar de su
situación irregular, criaron a sus hijos en un ambiente de estrictos
principios morales y religiosos. Los domingos asistían en familia a la
iglesia St. Aldate's. Ambos padres eran cristianos devotos. La
madre tenía profundas convicciones con raíces puritanas; la fe de su padre
era más emocional y mística. La religión le dio a Ned Lawrence un marco de
valores éticos y morales para conducirse durante toda su vida.
Le interesaban la arqueología y
la historia de la Edad Media. Solía recorrer las iglesias cercanas con sus
amigos para copiar las placas de bronce (o brasses) fijadas a las
lápidas, que estaban grabadas con efigies de caballeros. En Oxford era
conocido por sus hallazgos de piezas de alfarería medieval descubiertas en
las obras en construcción, las cuales donaba al Museo Ashmolean.
En estos años juveniles y tal
vez, para compensar la desventaja de su escasa estatura, comenzó a
desarrollar una férrea voluntad poniendo a prueba su resistencia física
con agotadoras caminatas o paseos en bicicleta, y pasando largos períodos
privándose del sueño o de alimento. Su carácter, desde niño, tuvo una
marcada inclinación por el estoicismo y una aparente indiferencia por el
placer o el dolor. Otro factor decisivo en el desarrollo de su
personalidad fue el descubrimiento, a una temprana edad, de que había algo
irregular en las circunstancias de su nacimiento. La única manera que él
encontró para sobreponerse a la inquietud de esa posible ilegitimidad fue
basando su propia identidad y autoestima, no en la seguridad de un
apellido, sino en sus logros personales y en su integridad
moral.
Ned siempre buscaría su
realización personal a través de sus hobbies. Su padre le enseñó
fotografía, carpintería, el interés por la arquitectura eclesiástica, por
los viajes y el ciclismo. Su madre era capaz, inteligente, voluntariosa y
compartía con sus hijos el placer de la lectura. Valoraba la educación,
tanto física como intelectual y, en este sentido, los alentó a alcanzar la
excelencia. Su fuerza de voluntad era notable y su personalidad dominante
la llevó a enfrentarse muchas veces con Ned, cuyo carácter también era
fuerte e independiente.
La tensión entre ambos provocó
que, alrededor de 1905, Ned huyera de su hogar. No se sabe realmente cuál
fue el motivo de esta huida. Como no tenía parientes a quienes acudir,
decidió enlistarse en la Royal Garrison Artillery como soldado.
Los hombres del ejército eran brutales y esta realidad sacudió a Ned: cada
incidente terminaba en una disputa y siempre alguien salía herido. Esta
experiencia marcó el fin de su adolescencia y el descubrimiento de sí
mismo como adulto, pero no era la clase de vida que esperaba y entonces
regresó a Oxford.
En Julio de 1906 rindió los
exámenes para entrar en la Universidad. Pasó sus vacaciones viajando por
Bretaña (Francia) en bicicleta para visitar castillos e iglesias
medievales. Escribía a su familia regularmente describiendo el paisaje o
las edificaciones. Estas cartas son muy interesantes y revelan mucho sobre
la personalidad, opiniones e inclinaciones literarias del joven Lawrence,
quien amaba la poesía y la literatura. Le gustaba citar fragmentos de
versos de Tennyson, Shelley u otros grandes poetas para enriquecer su
prosa al describir los paisajes. Estas cartas también muestran la
naturaleza afectuosa de su relación con sus padres y hermanos.
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