|
Beethoven (In Dogtown)
Las
vibraciones graves surgen
de
los tubos del órgano de enebro.
Las
gargantas del oboe se dilatan - mezzo lloro
del
arándano, la salvia y el helecho prefieren
morir entre las rocas, noble muerte
fango del verde tórrido.
Las
briznas del damasco del verano
calido tono que aquí es llamativo,
la
voz humana se hincha y vive
con
persistentes matices del gris de la pizarra
mucho mas estupendo de esa manera
que
el verano en trance
de
la clorofila o de otras circunstancias.
Soliloquio en Dogtown
Para tenerte cerca, roca
No con la insolencia de la marmota americana
Donde la levedad del polvo ha soplado tan antiguamente
renovando ciertos largos y anchos planos
Donde los gruesos enebros están de pie a tu lado.
Y ellos mismos
ejercen como tubos de órgano para fugas, y feroz
La carne y el hueso de la mente mortal
Deja de sufrir su propio olvido abatido por el viento.
Las nieblas de Bayberry se extienden como capas
sobre muchas de las formas - olvidados folclores -
celulares que no odian las formas de fantasmas
Pero su propia efigie es polvorienta, huido almizcle
Entre el blandir de ramos de apuradas semillas
para emerger con la gula tempestuosa, y sin sentido
Ven entre las rocas
luego, solemnemente, y habla
Ni aun a las alas que pasan en la nevisca
Para abarcar tierra y mar, y otros ventosos sentires;
Yo presentaré una época, arropado entre planos de brisa, limpios de
toda secreción, escuchando la magnificencia
De las tardes y las mañanas unidas en su tema
Pero rotas en segmentos por comprar
Extravagancias del sueño, desgarrador y roto,
retorcido y enroscado en el triste
Engañoso momento en que nacían.
Me siento, y noto la
oblicuidad difícil del norte
Que las madres se rebajan a la ligereza de tal instante
Manchando la sencillez dogmática que abarcan todos
Sus medios y maneras de ser cumplidor y orgulloso
Haciendo caso omiso de cada amenaza de luz o nube
que conquista enemigos
con citas secretas,
o
con los truenos de la
boca de la muerte
terriblemente suspendida en el aliento;
Escucho las fugas y las esperanzas se hinchan
cuando muere fuera
en susurros del viento
escuálido,
suprimiendo aullidos
o grito o lo que las
ocultas emociones
responden
y nada parece hablar
de la alta impresión
o la reparación
infiel.
En un lugar aquí
donde, confesar,
convertir, esfera y esfera,
detecte, ensaye,
borre, y en el ultimo término
su tendencia eterna,
mundo sin fin
rápido y lento,
en la manera en que
todos ellos lo saben y van,
oficiales hacia el
omnívoro
paraclete.
|