1930 - 1997

 


 

 

APUNTES  BIOGRÁFICOS  

 

Paulo Francis - es el pseudónimo de Franz Paul Trannin da Matta Heilborn, nacido en 2 de septiembre de 1930 en Río de Janeiro, y fallecido en Nueva York el 4 de febrero de 1997 - fue un reconocido periodista, critico y escritor brasileño.

Fue en vida un profesional muy apreciado por su estilo extremadamente coloquial y de una ironía cáustica.

Primera fase: crítico teatral e intelectual de izquierda

Nieto de un comerciante alemán  de café, Francis hizo su educación básica y secundaria en colegios católicos tradicionales de Río de Janeiro, habiendo estado  interno en los Benedictinos en primaria y alumno de los jesuitas del externado tradicional de San Ignacio en el secundario. Frecuentó la Facultad de Filosofía en la Universidad de Brasil en los años cincuenta.

Fue perteneciente a un grupo de estudiantes mantenido por Pascoal Carlos Magno, pero acabó por abandonar los estudios universitarios en Brasil para realizar un curso de postgrado en Literatura Dramática en la Universidad de Columbia, en Nueva York, donde fue alumno especialista en Bertold Brech, y Eric Bentley.

No concluyó el curso, pero a partir del mismo sentó las bases intelectuales de su futura carrera periodística. Al no haber concluido ningún curso formal, entre tanto, desarrolló los vicios típicos de los autodidactas. A partir de sus amplísimas lecturas, desarrollo una enorme cultura general, la que, no obstante, jamás tradujo en una visión del mundo como totalidad, o lo que hacia prisionero del sentido común, frecuentemente de valor dudoso.

En un articulo escrito en 1971 para O Pasquim, posteriormente republicado, Francis admitiría que una vez había realizado de improviso un articulo sobre Shakespeare, cuyos errores le había sido anotados por su colega de crítica teatral Barbara Heliodora, pero que el había mantenido los errores, por no estar interesado en la realidad de los hechos, sino en el análisis. Si se entiende por análisis una verdad emocional, Francis fue fiel a esta práctica durante toda su carrera.  Incluso se hacían apuestas para descubrir sus "gazapos" o competición para ver quien descubría mas de estos errores.

Paulo Francis se destacó, en primer lugar, como critico de teatro del Diario Carioca, entre 1957 y 1963, cuando intentó hacer una critica que, lejos de hacer simplemente la promoción personal de las estrellas del momento, buscaba entender los textos teatrales del repertorio clásico para realizar montajes que no fuesen únicamente espectáculos sino mas bien actos culturales. Su papel como crítico, en la época, fue extremadamente importante. Su agresividad verbal lo colocaba en el centro de las atenciones y era acusado regularmente por los criticados de dejarse llevar por las idiosincrasias personales y la vanidad.

Fue famoso el ataque injusto a la actriz Tonia Carrera que, por haberlo acusado de "sufrir del hígado" y ser "sexy" - en la jerga de la época, homosexual - fue acusada por el de haberse prostituido y de vender fotos de si misma desnuda. Por eso fue agredido físicamente en dos ocasiones, por el entonces marido de la actriz, Adolfo Celi, y por el colega de Tonia, Paulo Autran, en el Teatro Brasileiro de la Comedia.

En 1963, Francis fue invitado por Samuel Wainer a asumir una columna política en "Ultima Hora". Como comentarista, apoyo a la izquierda trabajadora de Leonel Brizola, a punto de anunciar públicamente que se había incorporado a uno de los "grupos de once" de resistencia armada antigolpista que Brizola organizaba en la época.

Llevó este radicalismo hasta tal punto que llegó a ser despedido por Wainer, que entre tanto lo volvió a contratar, paradójicamente, tras las protestas de un grupo de miembros de la burguesía carioca que tenían a Francis como una especie de gurú. (Como dice Weiner en sus memorias "Te voy a recontratar, Francis, porque hago todo lo que me manda mi banquero")

Después del Golpe de Estado de 1964, y durante la dictadura militar, Francis trabajaría sobre todo en el semanario "O Pasquim" y también en la "Tribuna da Imprensa" de Helio Fernandes, donde, de 1969 a 1976, refinó sus estilo en un sentido mas coloquial, habiendo sido parte importante de la resistencia cultural, comentando asuntos internacionales y divulgando ideas de izquierda como simpatizando trotskista que era entonces. Tomo posiciones intelectualmente valientes contra la intervención americana en Vietnam, y contra la ocupación israelí en Palestina - que se enfrentaron al consenso pro-americano e israelí de la gran prensa brasilera de la época.

Fue detenido varias veces, y en 1971, la constante censura e intervención de los órganos de represión de la dictadura le llevo a residir en Nueva York, como corresponsal primero de "O Pasquin", de "Tribuna da Imprensa", de la revista "Status", y después de 1976, del diario paulista "Folha de Sao Paulo", entonces reformulado editorialmente por el también simpatizante trotskista Claudio Abramo.

En la época, Francis cometió uno de sus errores mas famosos: en una critica sobre la película norteamericana "Tora, Tora, Tora" - a la que acusaba de minimizar el carácter traicionera del ataque japonés a Pearl Harbour - escribió que el Almirante Yamamoto había asistido a una premiere del film en 1971 - olvidando que el militar japonés había muerto cuando su avión fuera abatido por los americanos en 1943.Fotografia de Paulo Francis, datada en 1952, por el fotografo Ernesto

 

Segunda fase: Intento como novelista

A finales de la década de 1970, Paulo Francis se lanza como novelista, intentando hacer una crítica general de la sociedad brasilera a través de sus dos novelas "Cabeza de Papel" (1977) y "Cabeza de Negro" (1979). Para estas criticas a través de la literatura Francis aprovechó sus experiencias personales dentro de la elite cultural y social de Brasil y principalmente de Río De Janeiro.

Las dos novelas son un intento de retratar los medios periodísticos y de la bohemia carioca de los años 1960 y 1960 a través del uso de un "alter ego" de Francis, el cual actúa como narrador en primera persona, utilizando un estilo subjetivo a la manera, ya consagrada en primera persona, de James Joyce y de Marcel Proust; por otro lado, esta representación objetiva, propia de la literatura de elite, busca una concesión a los intereses del lector medio articulándose (mal, según el parecer de muchos, como el amigo de Francis, el dibujante Ziraldo) en un enredo de thriller de espionaje sofisticado, a la manera de Graham Greene y John Le Carré. 

Francis se aplicó a la literatura de ficción con su habitual autosuficiencia, diciendo en una entrevista al Jornal do Brasil, que en Brasil se hacían dos tipos de literatura: el registro de sensaciones y las reflexiones existenciales de una mujer intelectualizada (Por ejemplo, Clarice Lispector) o las desventuras del pueblo oprimido por la elite (Por ejemplo, el regionalismo de Jorge Amado), y que le había correspondido a él la tarea de producir una literatura de novela centrada en las clases oprimidas, sin elites (o mas exactamente, en su periferia bohemia y periodística, que era lo que Francis conocía objetivamente).

Pero Francis, paradójicamente, no reconocía la existencia de toda una vertiente conservadora en la literatura brasilera moderna que había adoptado exactamente ese punto de vista, como las novelas de Octavia de Faria y Lucio Cardoso, autores muy conocidos y respetados (además de estos, el pernambucano Hermilo Borba Hijo estaba en la época intentando realizar un proyecto literario semejante).

Las novelas de Francis, a pesar de contener los recursos estilísticos habituales (frases telegráficas, coloquialismos, uso de extranjerismos) que habían dado la celebridad de Francis como periodista, no fueron apreciados por la critica literaria - a esta altura ya concentrada en las universidades - que le censuraron el carácter indeciso de su ficción entre la literatura de elite y la popular, la ligereza de la discusión de ideas y el recurso frecuente a lo puramente escandaloso, lo grosero o sexual (puede atribuirse estos recursos a la influencia de Nelson Rodriguez y Henry Miller). Como comentaría, diez años después de su muerte, el periodista Vinicius Torres Freire, la "retórica de mogollón" agresiva de Francis podía funcionar como una critica de retórica pomposa de las elites políticas e intelectuales brasileras - pero no llegaba a apuntar cualquier alternativa en términos de una visión del mundo.

Estas novelas tuvieron suceso de público (si bien no el esperado de Francis) pero no de crítica; de cualquier modo, fueron discutidos y vendido mucho mas en función del propio prestigio de Paulo Francis, y despreciados hasta por sus admiradores. El periodista, conformado con su fracaso como escritor, se consolaba porque sus libros habían sido discutidos como cosa seria por algunos críticos serios. Hayque señalar que las criticas mas duras, en la época fueron las de dos notorios intelectuales conservadores: Jose Guillerme Merquior y Wilson Martins.

La Izquierda de la época, a su vez, a pesar de expresar serias reservas, trato a Francos con respeto, tanto es que su viejo amigo, el editor comunista Enio Silveira, que había publicado Cabeça de Papel, organizó un numero especial de su revista Civilização Brasileira, para que la obra de Francis fuese debatida por dos profesores universitarios, abriendo espacio para que Francis replicase a cada uno individualmente - lo que él hizo según su costumbre de forma ácida y esnob, llegando a decir a uno de los críticos que, para que el llegase a conocer lo que era realmente la "buena sociedad", le garantizaba personalmente su entrada al templo de la bohemia carioca, el restaurante Antonio's [sic].

Fuese como fuese, Francis admitiría con el tiempo, en su libro de memorias, O Afeto que se encerra (1980) (El afecto que se encierra), que contaba que el suceso como escritor le garantizase recursos materiales suficientes para abandonar el periodismo diario, pero  cosecho el fracaso comercial de sus libros, incluyendo las dos novelas reunidas en el volumen Filhas do Segundo Sexo (Hijas del segundo sexo), de 1982, en que había hecho una tentativa de tematizar la emancipación de la mujer de clase media en el Brasil de la época a través de una ficción sin muchos recursos formales, semejante al del cronista Jose Carlos Oliveira, muy popular en la época.

De hecho, las expectativas infladas de Francis cuando su posibilidades de éxito comercial no eran solamente ingenuas, dadas las dimensiones del mercado editorial brasilero, sino que también reflejaban los que seria el factor determinante de su papel subsecuente en la escena periodística.

Como diría  Isaac Deutscher, el biógrafo de Trotsky, una de las grandes influencias de Francis, no se da que un intelectual original tenga éxito inmediato: su impacto es siempre lento e indirecto, dada la necesidad del publico para "absorber ideas nuevas"

Tercera fase: Intelectual conservador y figura mediática.

El final del régimen militar, en 1985, colocó a Francis en una situación similar a otros miembros de la elite intelectual brasilera que había militado en la resistencia a la dictadura: si el fin del régimen atendía a sus aspiraciones políticas e intelectuales, al mismo tiempo sentían repugnancia con la emergencia de una democracia de masas dotada de trazos groseros y vulgares, combinados con una conciencia cada vez mas clara de la incompetencia y la corrupción de los gobernantes de la Nueva Republica.

En Francis, cuyo izquierdismo siemore se habia combinado con una cosntante reverencia hacia la alta cultura y un cierto esnobismo, este rechazo le llevó a una postura de critica emocional violente en relación a la clase política brasilera, expresada a veces en forma dura, no faltando las ofensas personales en sus crónicas y artículos. Que estos fuesen protestas contra un estado de cosas que existían objetivamente, es algo que no deja margen a la duda.

El problema es que, en Francis, la combinación personal de izquierdismo y elitismo, que hasta entonces le había llevado a solidarizarse con las masas a pesar de sus deficiencias culturales, la llevo a colocarse en un sentido opuesto, de una oposición a la vulgaridad que le llevo cada vez mas a identificarse con las elites (o con su propio ideal de lo que tal elite debería ser, representar y defender).

Desde 1980, se hizo comentarista televisivo de la Organización Globo - un giro emblemático para quien había acusado a Roberto Maricho de haber intrigado por su expulsión del país durante uno de sus encarcelamientos.

Ultima polémica y muerte

A comienzos de 1997, en un programa de TV por cable, llamado Manhattan Connection, Francis propuso la privatización de la empresa publica petrolífera Petrobras y acuso a los directores de la empresa estatal de transportar cincuenta millones de dólares en cuentas bancarias en Suiza - acusación por la que fue procesado por la justicia americana, alegando Petrobras de que su programa era emitido en los EE UU para abonados de canales brasilero por cable.

Atormentado continuamente por el proceso, del cual no conseguía apartarse, Francis llegó, según su amigo y columnista político Elio Gaspari, lograr que el entonces senador José Serra intercediese ante el Presidente Fernando Henrique Cardoso - el cual, a su vez, ya había sido objeto de ataques de Francis, para que este consiguiese el abandono del proceso por parte de los directores de la empresa estatal. La intervención no tuvo resultad y el proceso judicial continuó. 

Paulo Francis convivió durante las ultimas décadas de su vida con Sonia Nolasco.

Francis murió de un ataque cardíaco, que había sido confundido en sus síntomas con una bursitis.

 

Libros

  • Opinião Pessoal (Cultura y Política) (artículos, 1966)

  • Certezas da Dúvida (artículos, 1970)

  • Nixon x McGovern - As Duas Américas (artículos, 1972)

  • Paulo Francis Nu e Cru (artículos, 1976)

  • Cabeça de Papel (romance, 1977)

  • Paulo Francis - Uma Coletânea de Seus Melhores Textos Já Publicados (artículos, 1978)

  • Cabeça de Negro (romance, 1979)

  • O Afeto Que Se Encerra (memorias, 1980)

  • Filhas do Segundo Sexo (novelas, 1982)

  • O Brasil no Mundo (ensayo, 1985)

  • Trinta Anos Esta Noite - 1964: O Que Vi e Vivi (ensayo, 1994)

  • Waaal - O Dicionário da Corte de Paulo Francis (artículos, 1996)

  •  


 

Notas traducidas de la página (en portugués)  

http://pt.wikipedia.org/wiki/Paulo_Francis

Existe una página (en portugués) dedicada a  este autor:

 www.paulofrancis.com

 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO