1712  -  1786

 

 

 

APUNTES  BIOGRÁFICOS

 

Nacido el 24 de enero de 1712 en Berlín, fue hijo del rey Federico Guillermo I y nieto de Federico I

La educación recibida de su padre, el "Rey Sargento" fue excesivamente cruel: castigos corporales, reprimendas delante del resto de soldados... la única obsesión del padre era reclutar hombres fornidos para formar el poderoso ejercito que más tarde utilizaría el mismo Federico.

Dentro de ese ejercito el joven príncipe encontró al que mas tardes sería algo mas que amigo, el teniente Hans von Katte. Apuesto, rubio y encantador, estaba dotado para la música, la poesía y la filosofía. Ocho años mayor que Federico, resultaba la pareja ideal para compartirlo todo.

Teniente Hans von Katte

Con el también teniente Keith, formaron un trío inseparable.

Cuando le llegó la edad para casarse y cumplir con las obligaciones dinásticas, Federico se opuso a los designios de su padre, y elaboró y descabellado plan para huir a Inglaterra con sus amigos Katte y Keith, donde estos estaban bien relacionados.

 Evidentemente al abandonar Prusia y desacatar las ordenes del Rey renunciaba implícitamente al trono, pero el plan fue descubierto y los jóvenes oficiales fueron encarcelados y juzgados por un consejo de guerra que les impuso una fuerte pena de prisión.

Pero la pena impuesta no satisfizo el odio del Rey, conocedor de la relación amorosa entre el teniente Katte y el príncipe, por lo que mandó que le cortaran la cabeza en la plaza de Krustin, a la que daba la habitación de la vivienda del joven Federico.

Desde su ventana, el príncipe pude ver, deshecho en lágrimas, a su amado Hans, y con un beso le pidió que le perdonase. El teniente Katte respondió: "Monseigneur, nada tengo que perdonaros" y con una reverencia avanzo hacia el cadalso, en donde fue decapitado. Tenia una hermosa cabellera rubia que durante muchos años pudo ser admirada en su tumba.

Después de dedicarse diligentemente a asuntos fiscales y militares, y de contraer matrimonio en 1733 con Isabel Cristina, hija de Fernando Alberto II de Brunswick, Federico volvió a ser príncipe heredero. Permaneció siete años en sus propiedades de Rheinsberg, donde, en sus ratos libres, estudiaba filosofía, historia y poesía y mantenía correspondencia con los filósofos franceses, entre ellos Voltaire.

A Federico no le quedaron muchas ganas de contravenir a su padre y cuando se casó tan sólo pasó una hora en el dormitorio de su mujer, el tiempo justo para consumar el matrimonio. Pocas veces estuvo con su esposa en la intimidad. El rey no vería a la reina mas que una o dos veces al año con ocasión de alguna gala o celebración. De hecho le tuvo que suceder su sobrino, ya que no tuvo descendencia.

En su obra "El antimaquiavelo", escrita durante esa época y publicada por Voltaire en 1740, Federico contradecía las doctrinas políticas del filósofo y político italiano Nicolás Maquiavelo, defendiendo un gobierno pacífico e ilustrado.

En 1740 falleció su padre, tras lo que Federico pasó a ser rey y se embarcó de forma casi inmediata en una política que buscaba el engrandecimiento de Prusia. El mismo año en que María Teresa de Austria heredó el trono de su padre, Federico exigió la cesión de los ducados de Silesia a cambio del reconocimiento prusiano de la Pragmática Sanción, que concedía los dominios austriacos de los Habsburgo a María Teresa. Austria rechazó la oferta y Federico invadió Silesia, iniciando así la guerra de Sucesión austriaca.

Condujo sus fuerzas a la victoria en Mollwitz en 1741 y en Chotusitz en 1742; en este último año, de acuerdo con el Tratado de Breslau, María Teresa se vio obligada a entregar el territorio de Silesia exigido por Prusia. Federico consiguió Frisia oriental (hoy una región de Alemania) en 1744, tras la muerte del último gobernante sin herederos de dicho principado, y en 1745 logró la victoria en una segunda guerra con Austria, que terminó con la Paz de Dresde, que aseguraba a Prusia la posesión de Silesia.

No obstante, ya siendo rey, pudo tener a su lado al joven y hermoso soldado Fredersdorf, a quien nombraría "ayuda de cámara" y quien cuidó de él hasta el final de sus días. Cuando tenían que separarse, Federico le escribía contándole sus anécdotas más intimas. La confianza entre ellos siempre fue total, y Federico se preocupó siempre por el bienestar de su compañero. 

Federico fue un rey ilustrado que saco a su nación de un letargo intelectual y sentó las bases económicas para el gran despegue alemán del siglo XIX.

Esto no fue obstáculo para que fuera también un gran rey guerrero, que amplió sus estado a a costa de una de las mayores potencias que había entonces en Europa, como era Austria. De igual forma salió vencedor en los enfrentamientos con Rusia y Francia en la guerra de los Siete años, en la que dirigió personalmente a sus tropas en los campos de batalla.

Además de estas ocupaciones, saco tiempo y medios para crear en su palacio de Sans-Souci, en la localidad de Postdam, un centro dedicado solamente al arte y la erudición, en donde se rodeó de las mentes mas lucidas y artísticas de gran talla intelectual. 

El propio Voltaire, estuvo en Sans-Souci entre 1750 y 1753. En mayo de 1754, también recibió la visita de J. S. Bach, quien escribió para el monarca su "Ofrenda musical".

La obsesión de reunir en su corte a las cabezas mas privilegiadas de Europa, llevó a Federico II a invitar al hombre que mas sensación había causado en mucho tiempo en la corte de Inglaterra: el italiano Francesco Algorotti, al que Voltaire llamaba "el cisne de Padua".

Algorotti llevaba la frescura y la fascinación del Sur a las cortes europeas. En Inglaterra quedo prendado de él el escritor y hombre de confianza de la reina John Hervey, aquel que escribiera a su amado Stephen Fox: "Los favores que he recibido de tus honorables manos son de tal naturaleza que han dejado una huella tan indeleble en cada miembro de mi cuerpo que me resulta imposible mirarme una pierna o un brazo sin que los recuerdos acudan a mi memoria".

También John Hervey tuvo palabras de amor para Algorotti cuando este se marchó a San Petersburgo con un joven príncipe ruso que había conocido en Londres: "No puedo imaginarme cuan a menudo pienso en tí, cuan a menudo suscito la ocasión para poder hablar de ti, cuanto pesar me causa tu ausencia y con qué indefectible afecto y perpetua admiración y recuerdo tus muestras de predilección para conmigo"

A la vuelta de Rusia, Algorotti conoció a Federico cuando aun era príncipe, y este no tardó en caer rendido ante sus encantos, de forma que cuando subió al trono le llamó a Prusia, para tenerlo a su lado, con estas palabras: "Querido Algorotti, mi suerte ha cambiado. Os espero con impaciencia. No me dejéis languidecer por vuestra presencia"

El musicólogo Algorotti

Algorotti, que veía en todo ello una gran oportunidad, mandó enviar a por sus pertenencias a Londres, a lo que Hervey contestó: "No sin gran pesar pierdo definitivamente la esperanza de volver a verte de nuevo en este país. Adieu, llena tu mente de ambiciones y nunca lamentaras la aflicción que causas".

Algarotti le pidió a Federico una embajada en Italia, lo que le permitía vivir sin problemas en su país, pero el rey, que no andaba sobrado de gente con la que poder desahogarse, le mandó llamar pronto diciéndole: "Querido Algorotti, os aguardo con gran impaciencia pues prefiero teneros como amigo a recibir vuestras cartas en tanto que embajador mío"

Algorotti recibió el titulo de conde y tuvo el privilegio de encabezar sus escritos con el titulo "Chambelán de S. M. el Rey de Prusia", pero lo que buscaba era algo materialmente mas sustancioso. Sus relaciones se deterioraron y abandonó Prusia en busca de cortes mas "rentables". Aun había de volver años mas tarde, y recibió de Federico la orden "del mérito". Cuando Algorotti murió, el rey mandó erigir un hermoso monumento mortuorio en su honor.

Federico "El Grande" fue asimismo un escritor prolífico; sus obras completas fueron publicadas en 30 volúmenes entre 1846 y 1857.

Durante su reinado aparecieron nuevos métodos agrícolas e industriales. Se desecaron marismas, que proporcionaron nuevas tierras para el cultivo y la colonización, y se suprimieron ciertas restricciones con la servidumbre. Bajo la supervisión personal de Federico se incrementó la eficacia y la magnitud del ejército. No en vano el denominativo con que pasó a la historia fue: Federico El Grande.

Falleció el 17 de agosto de 1786 en Sans Souci.

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TEXTO extraído de "Historias de amor entre hombres que hicieron historia"  Editorial Cirene, (Madrid). 1993

 

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