1930 - 1962

 

Soneto

Necesito de un ser, un ser humano

que me envuelva de ser

contra el no ser universal, arcano

imposible de leer.

 

La luz de luna que resarce el daño

cruel de adormecer

A solas, la noche, al pie del deshumano

deseo de morir.

 

Necesito de un ser, de su abrazo

oscuro y palpitante

necesito de un ser durmiente y laso

 

Contra mi ser afectado:

necesito de un ser estando a mi lado

un ser profundo y abierto, un ser amado.

 


 

El mundo que vencí me dio un amor

El mundo que vencí me dio un amor

un trofeo peligroso, este caballo

cargado de infantes corazados

el mundo que venció me dio un amor

alado galopando en cielos airados.

 

Por encima de cualquier muro de credo,

por encima de cualquier foso de sexo.

El mundo que vencí me dio un amor

amor hecho de insulto y llanto y risa,

 

Amor que fuerza las puertas del infierno,

amor que escala la esperanza al paraíso.

Amor que duerme y tiembla. Que despierta.

Y se torna contra mi, y me devora

y me alaba en cantos de victoria.

 


 


Siento que el mes presente me asesina

 

Siento que el mes presente me asesina

las aves actuales nacieron mudas

y el tiempo en verdad tiene dominio

sobre hombres desnudos al sur de lunas curvas.

 

Siento que el mes presente me asesina

corro vestido detrás de un cristo preso,

caballero gentil que me abomina

y me atrae al despudor de la luz izquierda

al beso de agonía donde me espera

la muerte espacial que me ilumina.

Siento que el mes presente me asesina

y el temporal ladrón me roba a las llamas

de apóstoles espías que me arrastran

a lo largo de corrientes donde blasfemas

gaviotas provocan pejes de milagros.

 

Siento que el mes presente me asesina,

hay luto en los rosados de esta aurora.

hay signos de ironía en cada hora

(La libra de escorpiones me pesan el alma)

Hay paños de imprimir el duro rostro

a fuerza de sudor, de sangre y heridas.

 

Siento que el mes presente me asesina

los verdaderos astros nacer torcidos

Y el tiempo en la verdad tiene dominio

sobre el muerto que entierra propios muertos.

El tiempo en verdad tiene dominio

amen, amen os digo, tiene dominio

Y ríe del que desfiera verbos, dardos

de falsa eternidad que regresan para

asesinarnos en un mes asesino.

 


 

 

Balada
(En  memoria de un poeta suicida)

No conseguí firmar el noble pacto

entre el cosmos sangriento y el alma pura

Por tanto, no se doblo en tanto el hecho

de la victoria del caos sobre la voluntad

augusta de ordenar la criatura

al menos: luz al sur de la tempestad.

Gladiador difunto mas intacto

(Tanta violencia, mas tanta ternura)

 

Se jugó contra un mar de sufrimientos

No para ponerles fin. Hamlet, es sin

para afirmarse lejos de sus tormentos

de monstruos ciegos contra un solo delfin.

Fragil por tanto evidente, muerto al son

de vagas verdades y de locura.

Se batió delicado y fino, con

tanta violencia, mas tanta ternura.

 

Cruel fue tu triunfo, torpe mar

te celebraba tanto, ta adoraba

del atroz fondo hasta la superficie, alter

de sus dioses solares, tanto amaba

tu dorso cabalgado de tortura!

Con que fervor en fin te penetró

en el barullo fatal con que mostró

tanta violencia, mas tanta ternura!

Señor, que perdón tiene mi amigo

por tan clara aventura, mas tan dura

no estas mas conmigo. Ni contigo.

Tanta violencia, mas tanta ternura.

 


 

 

Gaviota, vas y vuelves

 

Gaivota, vas y vuelves

gaviota, vas - y no vuelves.

Unanse los hombres, me dejan los peces

ir a la deriva -

mas se respira

el aire del mundo

y se expsrimenta la voracidad

del mar, del hondo

envenenado:

esperma - y mente,

ira - y sonrisa,

esperanza - y  danza.

Alguien trae la mirra,

trae azafrán, aceite, vinagre;

es el hombre dispuesto, con sus fajas,

el en templo dispuesto, entre sus paños.

Marejada, santidad - que perfume!

Agostase la vela de oro, se agota el pavor,

se calla alguien que no quiso beber su cáliz,

alguoen que no quiso beber,

alguien que no quiso

el mar, en vano y nada, el arduo mundo,

gota tras gota, años y años.

Contemplando el ponente, los albatros

reflejense en los elmos derrotados.

Alguien canta el refrán. Las algas danzan

en el mar de vino amargo. Seres, seres,

acote despues de acote,

ahora, en fin, es noche

y se desvanecen los navios.

- Es esta, entonces, la Ciudad Verdadera?

- Es esa, Adan, tu verdad?

Alguien no quiso vivir,

alguien no quiso su fardo, sus rutas,

alguien entre albatros,

entre peces voraces, ser disforme -

santo fuego naciente, o herejía?

un rey entre santelmos -

 

(pajaro, pajaro, callate, duerme

Lazaro, Lazaro, vete, no regreses.)

 

 


 



No quiero amar el brazo descarnado

 

No quiero amar el brazo descarnado

que se oculta en mi brazo, ni el pecho

silente que se instala a mi lado

donde pulsa de horror un ser deshecho

en la presente visión de su pasado

en futuro sin tiempo contrahecho

en tiempo sin compás transmudado.

El muerto en mi yace aquí rechazo.

 

Quiero entregarme al vivo que escucha si

de miedo perderme en pleno lecho

rubor de vida y muerte en que me acuesto.

 

La luz de ardiente y grave y luna llena

al que, si la muerte llama a lo lejos: Mario!

me abraza estremeciendo en mi sudario.

 

 


 

La reconstrucción

 

(...)
Y en los airados ojos de las bacantes

finalmente descubro a quien busco

No eras tu, Poesía, meras armas

Pura consolación de mi lucha

No eras tu, Amor, mi camarada

llevándome a la espalda, tras la lucha

Me buscaba, y ahora me encuentro

en mi reflejo, en las miradas duras

de ebrios que me fusilan contra el muro

y el perdón de mi canto, sobre las nubes

de frente manos escriben en una extraña

antiquísima lengua estas palabras

que al final comprendo: toda vida

es perfecta. Es pungente, es raro, es breve.

Y el tiempo que me dan para vivirme

encontrado es precioso. Mas saludo

en mi mí paz final. Mitad

infame de hombre besa los pies de otra

divina mitad, en cuanto esta se curva

y retribuye humilde, la reverencia.

La serpiente tritura la propia cola,

el circulo de fuego se devora

se arrastra al cadáver bien herido

para fuera del palco:

este cebado

becerro justifica mi vida

 

 


 

 

Romance

Para las fiestas de Agonía

te vi llegar, como había

soñado ya que llegases:

venia tu bulto tan bello

en tu caballo amarillo,

ángel mío, que, si me amases

en tu caballo yo partiría

sin saudade, pena, o ira;

Tu caballa, que amarraras

al tronco de mi gloria

y me pastaba la memoria,

freno de oro, gramas raras.

Era tan cálido el pecho

Angélico, donde mi lecho

me dejaste hacer entonces,

que pude olvidar el color

de los ojos de vida y al dolor

que el sueño venia a traer.

Tan celeste fue la Fiesta.

Tan fino el Ángel, y la Bestia.

Donde monté tan serena.

QUe puedo, Damas, deciros

y a ustedes, Señores, tan siervos

de otra Fiesta mas terrena-

 

No morí de mala suerte,

morí de amor por la Muerte.

 

 


 

 

Viaje

 

Apago la vela, enfundo las velas: planto

un fruto verde en el futuro, y parto

de una esquina virgen navegante, y canto

un mar de peces y fiebre y estirpe harto

y ardiendo en fiestas fuego-embalsamadas

amo en tropel, corcel, centauramente,

entre sudarios quemo las enfajadas

llamas que me atormentan, musamente -

y espuma de esta vaga danza y sueño

con cimbalo y símbolos, harmonio

donde ejecuto la flor que en mi se embebe,

centro y cetro, curvándose ante el sebo

divina . la propia muerte hoy desfloro

y vida eterna engendro: gero, adoro.

 

 


 

 

El son de esta pasión agota la selva

 

El son de esta pasión agota la selva

que hierve al pie del torso, abole el gesto

de amor que suscitaba torre y gruta,

espada y llaga la luz del mirar blasfemo;

el son de esta pasión expulsa el color

de labios de alegría y corta el paso

al gamo de aventura que huía;

el son de esta pasión desmiente el verbo

mas santo y mas preciso y enjuga la lágrima

al rostro suicida, anula la risa;

el son de esta pasión detiene el sol,

el son de esta pasión apaga la luna.

el son de esta pasión enciende el fuego

eterno que robé, que te ilumina

el rostro de zombi y me arruina.

 


 

 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO