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Soneto
Necesito
de un ser, un ser humano
que
me envuelva de ser
contra
el no ser universal, arcano
imposible
de leer.
La
luz de luna que resarce el daño
cruel
de adormecer
A
solas, la noche, al pie del deshumano
deseo
de morir.
Necesito
de un ser, de su abrazo
oscuro
y palpitante
necesito
de un ser durmiente y laso
Contra
mi ser afectado:
necesito
de un ser estando a mi lado
un
ser profundo y abierto, un ser amado.
El mundo que vencí
me dio un amor
El
mundo que vencí me dio un amor
un
trofeo peligroso, este caballo
cargado
de infantes corazados
el
mundo que venció me dio un amor
alado
galopando en cielos airados.
Por
encima de cualquier muro de credo,
por
encima de cualquier foso de sexo.
El
mundo que vencí me dio un amor
amor
hecho de insulto y llanto y risa,
Amor
que fuerza las puertas del infierno,
amor
que escala la esperanza al paraíso.
Amor
que duerme y tiembla. Que despierta.
Y
se torna contra mi, y me devora
y
me alaba en cantos de victoria.
Siento que el mes presente me asesina
Siento
que el mes presente me asesina
las
aves actuales nacieron mudas
y
el tiempo en verdad tiene dominio
sobre
hombres desnudos al sur de lunas curvas.
Siento
que el mes presente me asesina
corro
vestido detrás de un cristo preso,
caballero
gentil que me abomina
y
me atrae al despudor de la luz izquierda
al
beso de agonía donde me espera
la
muerte espacial que me ilumina.
Siento
que el mes presente me asesina
y
el temporal ladrón me roba a las llamas
de
apóstoles espías que me arrastran
a
lo largo de corrientes donde blasfemas
gaviotas
provocan pejes de milagros.
Siento
que el mes presente me asesina,
hay
luto en los rosados de esta aurora.
hay
signos de ironía en cada hora
(La
libra de escorpiones me pesan el alma)
Hay
paños de imprimir el duro rostro
a
fuerza de sudor, de sangre y heridas.
Siento
que el mes presente me asesina
los
verdaderos astros nacer torcidos
Y
el tiempo en la verdad tiene dominio
sobre
el muerto que entierra propios muertos.
El
tiempo en verdad tiene dominio
amen,
amen os digo, tiene dominio
Y
ríe del que desfiera verbos, dardos
de
falsa eternidad que regresan para
asesinarnos
en un mes asesino.
Balada
(En memoria de un poeta suicida)
No
conseguí firmar el noble pacto
entre
el cosmos sangriento y el alma pura
Por
tanto, no se doblo en tanto el hecho
de
la victoria del caos sobre la voluntad
augusta
de ordenar la criatura
al
menos: luz al sur de la tempestad.
Gladiador
difunto mas intacto
(Tanta
violencia, mas tanta ternura)
Se
jugó contra un mar de sufrimientos
No
para ponerles fin. Hamlet, es sin
para
afirmarse lejos de sus tormentos
de
monstruos ciegos contra un solo delfin.
Fragil
por tanto evidente, muerto al son
de
vagas verdades y de locura.
Se
batió delicado y fino, con
tanta
violencia, mas tanta ternura.
Cruel
fue tu triunfo, torpe mar
te
celebraba tanto, ta adoraba
del
atroz fondo hasta la superficie, alter
de
sus dioses solares, tanto amaba
tu
dorso cabalgado de tortura!
Con
que fervor en fin te penetró
en
el barullo fatal con que mostró
tanta
violencia, mas tanta ternura!
Señor, que
perdón tiene mi amigo
por
tan clara aventura, mas tan dura
no
estas mas conmigo. Ni contigo.
Tanta
violencia, mas tanta ternura.
Gaviota,
vas y vuelves
Gaivota, vas y vuelves
gaviota,
vas - y no vuelves.
Unanse
los hombres, me dejan los peces
ir
a la deriva -
mas
se respira
el
aire del mundo
y
se expsrimenta la voracidad
del
mar, del hondo
envenenado:
esperma
- y mente,
ira
- y sonrisa,
esperanza
- y danza.
Alguien
trae la mirra,
trae
azafrán, aceite, vinagre;
es
el hombre dispuesto, con sus fajas,
el
en templo dispuesto, entre sus paños.
Marejada,
santidad - que perfume!
Agostase
la vela de oro, se agota el pavor,
se
calla alguien que no quiso beber su cáliz,
alguoen
que no quiso beber,
alguien
que no quiso
el
mar, en vano y nada, el arduo mundo,
gota
tras gota, años y años.
Contemplando
el ponente, los albatros
reflejense
en los elmos derrotados.
Alguien
canta el refrán. Las algas danzan
en
el mar de vino amargo. Seres, seres,
acote
despues de acote,
ahora,
en fin, es noche
y
se desvanecen los navios.
-
Es esta, entonces, la Ciudad Verdadera?
-
Es esa, Adan, tu verdad?
Alguien
no quiso vivir,
alguien
no quiso su fardo, sus rutas,
alguien
entre albatros,
entre
peces voraces, ser disforme -
santo
fuego naciente, o herejía?
un
rey entre santelmos -
(pajaro,
pajaro, callate, duerme
Lazaro,
Lazaro, vete, no regreses.)
No quiero amar el brazo descarnado
No
quiero amar el brazo descarnado
que
se oculta en mi brazo, ni el pecho
silente
que se instala a mi lado
donde
pulsa de horror un ser deshecho
en
la presente visión de su pasado
en
futuro sin tiempo contrahecho
en
tiempo sin compás transmudado.
El
muerto en mi yace aquí rechazo.
Quiero
entregarme al vivo que escucha si
de
miedo perderme en pleno lecho
rubor
de vida y muerte en que me acuesto.
La
luz de ardiente y grave y luna llena
al
que, si la muerte llama a lo lejos: Mario!
me
abraza estremeciendo en mi sudario.
La reconstrucción
(...)
Y en los airados ojos de las bacantes
finalmente
descubro a quien busco
No
eras tu, Poesía, meras armas
Pura
consolación de mi lucha
No
eras tu, Amor, mi camarada
llevándome
a la espalda, tras la lucha
Me
buscaba, y ahora me encuentro
en
mi reflejo, en las miradas duras
de
ebrios que me fusilan contra el muro
y
el perdón de mi canto, sobre las nubes
de
frente manos escriben en una extraña
antiquísima
lengua estas palabras
que
al final comprendo: toda vida
es
perfecta. Es pungente, es raro, es breve.
Y
el tiempo que me dan para vivirme
encontrado
es precioso. Mas saludo
en
mi mí paz final. Mitad
infame
de hombre besa los pies de otra
divina
mitad, en cuanto esta se curva
y
retribuye humilde, la reverencia.
La
serpiente tritura la propia cola,
el
circulo de fuego se devora
se
arrastra al cadáver bien herido
para
fuera del palco:
este
cebado
becerro
justifica mi vida
Romance
Para
las fiestas de Agonía te
vi llegar, como había soñado
ya que llegases: venia
tu bulto tan bello en
tu caballo amarillo, ángel
mío, que, si me amases en
tu caballo yo partiría sin
saudade, pena, o ira; Tu
caballa, que amarraras al
tronco de mi gloria y
me pastaba la memoria, freno
de oro, gramas raras. Era
tan cálido el pecho Angélico,
donde mi lecho me
dejaste hacer entonces, que
pude olvidar el color de
los ojos de vida y al dolor que
el sueño venia a traer. Tan
celeste fue la Fiesta. Tan
fino el Ángel, y la Bestia. Donde
monté tan serena. QUe
puedo, Damas, deciros y
a ustedes, Señores, tan siervos de
otra Fiesta mas terrena- No
morí de mala suerte, morí
de amor por la Muerte.
Viaje
Apago
la vela, enfundo las
velas: planto
un
fruto verde en el futuro, y parto
de
una esquina virgen navegante, y canto
un
mar de peces y fiebre y estirpe harto
y
ardiendo en fiestas fuego-embalsamadas
amo
en tropel, corcel, centauramente,
entre
sudarios quemo las enfajadas
llamas
que me atormentan, musamente -
y
espuma de esta vaga danza y sueño
con
cimbalo y símbolos, harmonio
donde
ejecuto la flor que en mi se embebe,
centro
y cetro, curvándose ante el sebo
divina
. la propia muerte hoy desfloro
y
vida eterna engendro: gero, adoro.
El
son de esta pasión agota la selva
El
son de esta pasión agota la selva
que
hierve al pie del torso, abole el gesto
de
amor que suscitaba torre y gruta,
espada
y llaga la luz del mirar blasfemo;
el
son de esta pasión expulsa el color
de
labios de alegría y corta el paso
al
gamo de aventura que huía;
el
son de esta pasión desmiente el verbo
mas
santo y mas preciso y enjuga la lágrima
al
rostro suicida, anula la risa;
el
son de esta pasión detiene el sol,
el
son de esta pasión apaga la luna.
el
son de esta pasión enciende el fuego
eterno
que robé, que te ilumina
el
rostro de zombi y me arruina.
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| ISLA
TERNURA |
PLAYA |
NO
ERES EL ÚNICO |
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