1930 - 1962

 

 

 

APUNTES  BIOGRÁFICOS  

 Mario Faustino dos Santos e Silva nació en 1930 en Teresina (Estado de Piauí) y falleció en Ciudad de Dios (Perú) en 1962.

Ingresó enMário Faustino-Reprodução el periodismo a los 16 años, publicando crónicas y poemas. Estudió Derecho en Belem (Estado de Pará), entre 1949 y 1951, pero no llegó a concluir la carrera. En esa época ya trabajaba como redactor de dos periódicos: A Provincia do Pará y Folha da Noite.

Interrumpió el curso de Derecho de Pará, centrándose en estudiar lengua y literatura inglesas en el  Pomona College de California (1951 y 1952). Dirigió el área de comunicación del Plan de Valorización Económica de la Amazonía hasta 1956. 

Ya en Río de Janeiro, fue profesor de la Escuela de Administración Publica, de la Fundación Getulio Vargas entre 1956 y 1958. 

En ese periodo fundó y dirigió la pagina de poesía del Suplemento Dominical del Jornal do Brasil, mantenida de 23 de septiembre de 1956 hasta el  1 de noviembre de 1958.

Fue funcionario de Naciones Unidas, entre 1959 y 1962, retornando luego al periodismo. Al tiempo colaboraba en varios periódicos de Norteamérica. Faustino hablaba con soltura inglés, francés, alemán, italiano y español. 

Realizo importantes trabajos de tradución para el Museo de Arte Moderno y continuaba ligado a la ONU como director-adjunto del Centro de informaciones, en Nueva York.

La muerte, que el poeta invocó y cantó, le sobrevino fulminantemente. En la madrugada del 27 de noviembre de 1962, emprendió un viaja para escribir reportajes especiales sobre Cuba, México y Estados Unidos, para el periódico "Jornal do Brasil". El avión en que viajaba explotó cerca de Lina, cayendo sobre los Andes (Cerro de las cruces)

Mario Faustino apenas había cumplido los 32 años de edad. 

En 1966 fue publicada la edición póstuma de Poesia de Mário Faustino, organizada por Benedito Nunes.

Mario Faustino fue uno de los literatos mas vanguardistas del Brasil de los años 1950. Poeta, crítico y traductor, ejerció un magisterio fecundo a través de su pagina ""Poesía - Experiência" en el periódico Jornal do Brasil.

Semanalmente, en artículos concisos y densos, casi aforísticos, mas de que una gran legibilidad, procedió a la revisión de la mejor poesía brasilera, desde Anchieta a los concretistas.

Autor por autor, con juicio seguro y libre, apuntó cualidades, limitaciones, grandezas y miserias, destacando en cada uno su obra verdaderamente viva y la contribución respectiva para la sedimentación de la cultura poética brasilera.

Se dedicó también, con vasta y organizada erudición, a examinar aquella tradición occidental moderna que juzgaba pertinente como desafíos poéticos contemporáneos los trabajos de: Mallarmé, Laforgue, Valery, Eliot, Pound, Cummings, etc...

Superados los avatares de la época, su obra critica, casi toda reunida en dos volúmenes póstumos - Poesía Experiência e Evolução da Poesía Brasileira - conserva una notable vigencia, por su finura analítica, lucidez valorativa y el compromiso radical con el destino de la poesía.

En vida, Mario Faustino publicó solamente un libro de poemas "O homem e a sua hora (1956)" (El hombre y su hora), suficiente no obstante, según Benedito Nunes, su privilegiado interlocutor y criterioso editor, para evidenciar el "perfecto dominio del verso, expresión condensada y gran fluencia de la dicción" 

En los años siguientes, marcados por su peculiar y cualificado dialogo con las vanguardias, Alfredo Bosi señala "la riqueza subjetiva e innovadora de sus textos constelados de mitos dionisiacos e, al mismo tiempo, centrados en la exploración de los significados"

COMENTARIOS SOBRE SU OBRA

A final de los años 50, pontificaba en el periodismo literario brasilero una figura impar: el poeta Mario Gaustino, que antes de cumplir los 30 años, además de una amplísima cultura (sabia griego, latín y otras lenguas) había un libro que emocionó a toda una generación: O homem e sua hora.

Al par de una poesía de cualidad incontestable, sus versos, no obstante, parecían vaticinar una tragedia inminente y aérea. Hecho que aconteció en 1962, cuando el avión en que viajaba se estrello cinco minutos antes de llegar al Aeropuerto de Lima, en el denominado Cerro de las Cruces.

Moría entonces una de las mayores promesas de la critica y de la poesía brasileña. Faustino brillo en el Suplemento Dominical, al lado de la generación concretista, con estudios y traducciones magistrales de Mallarmé, Pound, Eliot, Kafka y otros maestros del siglo XX, cuando aun no eran muy conocidos en Brasil.

Su critica inteligente oriento a jóvenes que buscaban en las paginas del Suplemento una palabra de orientación frente a las novedades de violentación del verso y los cambios que anunciaban nuevas artes y caminos.

La profesora Maria Eugênia Boaventura, inició la reedición de su obra, con "O homem e sua hora e outros poemas". que incluyen además de los originales, otros versos inéditos de Faustino. El lector puede maravillarse por la innovadora música de sus versos, como el del final premonitorio contenido en el poema "Romance"

"No morí de mala suerte

miró de amor por la muerte"


O los últimos versos del poema titulado "Prefacio" en que Faustino da el tono del libro y al tiempo vaticina, siempre persiguiendo el ideal de que "poesía y mi vida seguirán paralelas"

"Quien hace esta mañana la hace por ser

un rayo la fecunda, no por lívida

ausencia sin pecado y la hace tener

en sin principio y fin: tener entre la aurora

es medio día un hombre y su hora"

En rigor, Mário Faustino soslaya la presentación, pero nunca esta demás en insistir en su permanente actualidad y no su alto nivel de realización literaria. Periodista, poeta, traductor, critico literario y abogado provisional, fue uno de los fundadores de la Asociación Brasilera de Escritores de Pará, perteneció al Consejo Nacional de Economistas. 

El Suplemento literario

El matutino fundado en Río de Janeiro el 9 de abril de 1891, o Jornal do Brasil, sufrió la primera reforma gráfica bajo la gestión de Rui Barbosa, que cambio la "z" de Brazil por una "s". Seis meses después de la fundación, Joaquin Manco asumió la jefatura de redacción y escribió una serie de artículos (Las ilusiones republicanas y otras ilusiones) que provocaron la clausura del periódico.

En 1892, su propiedad pasó a una sociedad anónima. El 21 de mayo de 1893, Rui Barbosa asumió la dirección de redactores, que luego fue forzado a abandonar, asilándose en la embajada de Chile. El periódico paso, entretanto, a la propiedad de Fernando Mendes de Almeida, pasando en 1918 al Conde Ernesto Pereira Carneiro que lo conservó hasta su muerte en 1954, cuando el control paso a su viuda, Maurina Dunshee de Abranches Pereira. Tras su muerte en 1983, asumió la presidencia M. F. do Nascimento Brito.

Ni siquiera el Jornal do Brasil, periódico tradicional especializado en anuncios clasificados, se escapó al desarrollo y modernización del país. De esta forma, es que en 1958, bajo la responsabilidad del poeta Odylo Costa Filho (1914-1979), el J. B. pasó mas de un cambio.

Bajo la férula de Reinaldo Jardim y del artista plástico Amilcar de Castro, conductores de las modificaciones, apostaron por la creación de un nuevo modelo grafico visual.

Lanzado el 3 de junio de 1956, el Suplemento Dominical del J. B. (S. D. J.B.) la primera fase fue preparatoria y anunciadora de la reformulación general de 1958. 

La pagina (sección) "Libro de ensayos" dividida en cajas que representaban páginas de libros, surge para promover una actualización rápida, revelando críticos como Augusto y Haroldo de Campos, José Lino Grünewald, Ferreira Gullar, Oliveira Bastos que manifestaban sus puntos de vista. Ezra Pound, Mallarmé, Sartre, Segui Eisenstein, Henry James, Beckett, Apollinaire frecuentaban semanalmente las ediciones dominicales.

Los cambios acelerados del SDJB en el espacio periodístico de la escena cultural brasilera, llegan a través de la novedosa página Poesía-Experiência, dirigida por Mario Faustino entre 1956 y 1958, que se mostró como un importante poeta y critico de poesía, y un autor de moderna acción, renovador y perfeccionador de las formas heredadas de la tradición, inventor de nuevas formas flexibles.

Ecléctico como el mismo suplemento, apuesta por promover a los nuevos poetas y operar una amplia revisión de la poesía clásica, mostrando lo moderno que existe tanto en Lucrecio como Mallarmé. El lema, estampado en la página, es "Repetir para aprender, crear para renovar". Ese credo de origen poundiano (make it new) reactualiza las formas del pasado en función de las exigencias del presente, practicado con rigor por Faustino, se reviste de un tono grave que es propio de las diversas experiencias artísticas de esa década.

 


 

 

 

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