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Una relación sentimental
en Bruselas del 1900
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partidario del amor libre y legitimo todas las relaciones que no
atenten a la libertad del otro o que no impliquen un abuso de
autoridad, una tiranía, una presión, una violencia o una
arbitrariedad física o moral. (Georges Eekhoud, publicado
en "La Revue Blanche" en 1902) |
Introducción
Georges
Eekhoud participó activamente durante los años 80 en la vida tormentosa
de tres de las cuatro revistas que hicieron entrar a Bélgica en la escena
artística europea.
Originario de un entorno socialmente liberal, era sensible a la injusticia
social y participó con Fernand Brouez en la aventura de "La Societé
Nouvelle" revista que abrió sus paginas a los que promulgaban la
necesidad de la Revolución Social: Kropotkine, Élisé Reclus o Max Stirner.
Se comprende que junto a una gran variedad de amigos crease el POB
(partido de vertiente anarquista). Eekhoud se situaba a la izquierda de la
izquierda
Figuró
asimismo entre los fundadores de la Sección de Arte de la Casa del
Pueblo, junto a escritores que asumían el compromiso del "Arte y la
Idea" como parte del combate social y que eran considerados por los tácticos
de la lucha electoral como "soñadores" o
"idealistas"
Sander Pierron (1872-1945) era originario de Molenbeek, una barriada
industrial, y desde adolescente trabajaba durante los veranos como obrero tipógrafo.
Su
padre era un sindicalista convencido y es fácil comprender que el
muchacho se adhiriese casi naturalmente a los jóvenes socialistas de su
comunidad. Pero sus ambiciones sobrepasaban lo estrictamente sindical.
Junto a su amigo Frans Fischer - que posteriormente realizaría una
brillante carrera política - fundó en 1892 una efímera revista: Le
Mouvement Social. Precisamente por la revista el muchacho se atrevió a
escribirle a Eekhoud solicitándole un libro. El escritor le envió un
ejemplar de "Burch Mitsu", novela que narraba la revuelta de los pescadores
de una localidad alzándose contra los ingleses. Es uno de los ratos
textos de índole sindical militante. La revista juvenil cerró y siguió
un silencio de Pierron que fue posteriormente relanzado cuando ambos se
conocieron.
Esa ocasión surgió en un de las reuniones políticas en el granero del
viejo caserón de la Casa del Pueblo. Sander Pierron vio por primera vez
en persona a Eekhoud. Sander tenia 19 años, había leído todos los
libros de Eekhoud y estaba obnubilado por la gloria del escritor en plena
madurez (Eekhoud tenia 38 años), así que quedó deslumbrado y enamorado
de la personalidad humana de quien seria desde entonces su amigo mas
intimo. Si existen algunas dudas sobre la ambigüedad de esa amistad,
quedan disueltas a tenor de los encabezamientos de la correspondencia
personal:
"Mon bien cher petit Sander";
"Mon bien-aimé";
"Mon adoré";
"Mon délicieux petit Sander" o
"My darling Mouchke"
15 junio
1892
Mi querido Sander, Que sucede? Si el Movimiento Social deja de aparecer,
esta es un razón para que tu no des signo de vida?
18 junio
1892. Viernes tarde
Mi querido Sander.
Estoy
vivamente molesto esta tarde por haber sido retenido en la ciudad por
cuestiones burocráticas. Estaba muy feliz de haber sabido de ti, ya que
hacia mucho tiempo que no nos habíamos visto.
Dos días
más tarde, los dos hombres se encuentran en la kermés de Dilbeek, y poco después
Eekhoud escribe:
25 junio 189
Mi querido Sander
Como tú,
quede divinamente maravillado el último domingo. Quedé encantado por tu
buena y querida presencia en esa excursión, una de las mas bellas y
agradables cosas que me han sucedido en Bruselas. He estado melancólico
durante toda la semana y evocando con encanto y con ternura las queridas
horas que hemos compartido, hasta en los mas pequeños incidentes.
Pero las
primeras aproximaciones están hechas desde cierta clandestinidad. Sander
es menor (para la época)
24 noviembre 1892
Mi
querido pequeño Sander, tengo la seguridad desde ayer por la noche de que será
muy agradable asistir a la fiebre y la emoción del gran estreno en La
Monnaie. El espectáculo es crispante y enervante pero instructivo. Con
esta idea he procurado conseguirte una entrada para esa noche, una entrada
lateral, pero ella te permitirá percatarte de la atmósfera del publico.
Nos veremos después del tercer acto y después del final, como hemos
acordado, no?
Tu mejor
amigo, Georges.
Domingo,
5 de la tarde
Mi bien
querido pequeño Sander
Estoy muy
desolado de no haberte visto hoy. Pero consolémonos. Tu sabes como
considero y aprecio los sentimientos de afecto intenso que tu demuestras
hacia mi. No tengo mas que aguardar a reencontrarte. Mañana, no?. Yo leo
y releo mientras espero, tu buena y cálida carta y te abrazo de corazón.
Tu mejor
y eterno amigo.
Georges
Imaginamos
los ojos brillantes de Sander a quien Eekhound abre nuevas perspectivas
aprendiendo inglés, luego alemán y con la iniciación en la lectura de
Shakespeare y de Goethe. Eekhound - que en aquella época era cronista artístico
para diferentes periódicos - le aporta la ocasión de asistir a
espectáculos, ver exposiciones e incluso le hace entrar de inmediato como
periodista en L'Independance.
Eekhound,
se solaza en la alegría de sentirse admirado y escuchado, de transmitir
al joven intelectual una especie de energía, lo que les va uniendo también
espiritualmente.
Enero,
1893. Martes por la mañana
Mi bien querido pequeño Sander,
Sobretodo sigue bien mis consejos y no te prodigues en camaraderías y en
charlas estériles [...] Yo pongo tanto sobre ti. Tu eres mi porvenir y mi
principal fuente. Tu eres mi niño elegido. Ayer te he confesado un poco
mi vida. Tu eres el único a quien me he abierto de esa manera. Lo he
hecho para ponerte en guardia contra las promiscuidades familiares y otras
problemáticas que se conjugan contra las compañerismos que nos
disminuyen, nos rebajan, nos embrollan. Vivamos nosotros dos, nada mas, no
es así, mi bien querido?
Eekhoud
debe sentir de tiempo en tiempo algunas reticencias respecto a Sander: incomprensión,
inconveniencias, fidelidad a su Molenbeek natal, cierto provincianismo,
etc.
Bruselas, 28 enero 93
Mi
querido pequeño Sander,
[...] A la noche, si no tienes nada que te retenga, compañeros o compañías,
ven hacia las nueve a la Taberna inglesa donde me llevaste la primera vez,
sabes, rue des Chartreux?. Pero, te repito, no hace falta que contraríes
ninguno de tus proyectos o de tus distracciones. Si tu no estas, a las
nueve y media a pensaré que has estado ocupado. Fraternidad, igualdad y
sobre todo, libertad, no es así?. Buenas tardes, mi muy querido [...]
Y algunas
semanas después...
14 marzo 1893
Mi muy querido pequeño Sander,
[...] Estos dos días tengo el corazón grande y sangrante por ti y no te
he visto. Me consuelo diciéndome que te escondes y que tal vez e avergüenzas
un poco de tu Georges, pero tienes que comprender que tu presencia me
resulta indispensable y sin ti, me convierto un poco en el personaje de la
obra de Chamisso, Peter Schlemil, el hombre que había perdido su sombra.
Con esa diferencia que existe entre mi sombra contra la luz, la parte de
vida que me falta cuando tu no estas allí. Pero nos hace falta ser
valientes, ser aguerridos. Dios sabe qué separaciones nos reserva la
vida, te diría que separaciones físicas y a pesar de nuestra voluntad. [...].
Te amo cada vez mas, mi querido pequeño. Te abrazo de corazón y como tu
mejor... Georges.
No hay
mas cartas entre el 27 de septiembre del 94 y el 16 de marzo del 95. En
enero del 95, Sander habla de una novia, lo que se puede leer en el Diario
que escribe Georges Eekhound :
"Estoy un poco abatido hoy, mi alumno se ha ido a ver a su
novia"
Por
contra, el 28 de enero se lee: "Buena
noche de emoción con Sander"
Es cierto
que en aquella época el universo sentimental de Eekhound parecía un
cielo repleto de nubarrones. Así se puede leer, con fecha del 29 de
marzo:
"Ayer, mañana triste, helada; hice un esfuerzo para distanciarme de
él..."
Y en la
fecha del lunes, el 30 de marzo de 95:
"Ayer por la noche ha estado exquisito, afectuoso como yo raramente
lo había visto. Y me he reconciliado con la esperanza, con regocijarme,
con saturarme de su inefable y deliciosa presencia.
Las relaciones
femeninas y la boda de Sander constituyen un período extremadamente difícil para Eekhoud, pero se afana a
aceptar el cambio y a no dejarse destrozar por su contrariedad. Sin embargo, ésta estalla de vez en cuando :
Había deseado tanto verte aunque fuese un minuto. Demonios, esa cena de
compromiso no te ocupa un día entero.... ero pasemos... Estás son las cosas que
siento pero que sería absurdo de persuadir a los demás.
La anotación
adquiere su sentido por que se trata del compromiso de Sander (con Adele
Deforge)
En junio
de 1895 Eekhoud esta apesadumbrado e indignado con la condena de Oscar
Wilde, y además acaba de perder a Sander.
Bruselas 12 noviembre 1895
Mi muy querido Sander,
Al diablo
todas esas estúpidas reuniones y demás necedades políticas que nos
privan de la alegría de vernos y de trabajar, de charlar y de aprovechar
juntos nuestro gran y fiel amor. Para olvidar todas estas tristes
separaciones, trabajo como un esclavo [...]. Mañana iré probablemente a La Monnaie
para escuchar (la opera) Manon. Ahora bien, si eres libre y deseas verme,
ven entre las 9 o las 10. En la espera del enorme placer de verte y de
abrazarte en cuanto sea posible - ¿puedes venir por la mañana? - quedo
con todo mi corazón amante, tuyo para siempre.
Sander se
casa con Adèle Deforge en 1896. Las relaciones entre los jóvenes esposos toman un giro que parece haber tranquilizado Eekhoud: Adèle no es en nada una rival, no le ha hecho perder
a Sander. El período que se extiende entre abril de 97 y junio de 98 constituye en la vida de los dos hombres un largo momento
brillante de deseo y de alegría compartidos.
13 abril 1897. Martes noche
Mi muy querido y divino pequeño, mi delicioso Sander, estoy muy triste de
que tengas tanto trabajo, y de cosas estúpidas para el periódico y para
tu desarrollo. Espero que esto no dure mucho y que estarás pronto muy
cerca de mi, mi muy amante y muy amado pequeño [...] Te he escrito, creo,
que Maubel me ha hecho una crónica exquisita a propósito de Philaster en
la prensa de París. Pero ven a leer esto lo mas rápido posible. ¿Que
sentido tienen estas criticas cuando no se comparten?. Contigo hasta la
tristeza adquiere una voluptuosa vertiente, y sin ti no hay mas que el
aburrimiento, el sinsabor y el asco. Todo desaparece, también la gran
poesía del dolor, aquella que conocen solamente los seres unidos en los
pormenores de su totalidad.
En la
siguiente carta nos encontramos el encabezado en ingles.
Bruselas 28
abril 1897
My sweetest and dearest little Sander,
[...] espero poder abrazarte mañana, mi muy querido pequeño, y pasar todavía estas divinas horas de comunión completa que nos han
elevado, por encima de todas las convenciones y de todas las bajezas vulgares, que han hecho dioses
de nosotros en el sentido absoluto de esta palabra. Dioses que se adoran más allá de los intereses y los cálculos de los hombres, más allá de los pequeños amores burgueses, sociales y cristianos, dioses paganos
si puede ser ello, abiertos a las delicias masculinas, a los amores que fortifican y
que elevan en lugar de deprimir y de aniquilar. ¡Oh mi muy querido Sander, qué felicidad es la mía! ¡Me
has procurado por tu amor la completo revelación de mi mismo y te has
convertido en mi conciencia, lo mejor de yo mismo, la esencia de mis pensamientos y de mis sentimientos, completamente indispensable, de mi carne o de mi savia!
[...] No dejes de venir mañana, divino pequeño Sander, y recibe,
mientras espero, los besos nostálgicos y apasionados de tu idólatra.
La carta del 28
de junio del 98 contiene una especie de adiós anticipado, como si Georges Eekhoud
adivinara que tal estado de pasión no podía durar toda una vida. Sander ha sido retenido algunos días a la cabecera de su joven mujer indispuesta y Eekhoud le escribe :
Estaba un poco triste estos últimos días en mi soledad. Pero eso va ya mejor... ¡He tenido bastante felicidad estos últimos años! Hasta
pronto mi bien amado, yo también te quiero, (...) estoy persuadido de la elevación y de la nobleza de este gran
afecto. Puedes encontrar en la vida semejantes a tu alrededor de ti, lo
verás.
Aunque la
felicidad aun no ha llegado. Pero progresivamente las dos parejas se van
deslizando hacia un afecto amistoso
como lo atestiguan las fotos de algunos paseos dominicales que muestran a
los cuatro reunidos. En 1901, se
puede leer: "Mi
esposa y Octavia, así como tu esposa han hecho buena amistad. Te abrazo
de todo corazón"
A partir de 1901, las
cartas se espacian. De ese año no se encuentran mas que cinco, pero en el
Diario de aquellos días se lee:
"Ayer, con Sander, una soberbia jornada primaveral excursión a
Bruselas y regreso a las ocho. Compañía y paisajes admirables".
Esto prueba que los
amigos no cesan de verse y de mantener una cierta forma de complicidad mas
o menos intima entre ellos.
El teléfono
en esos años, como parte del desarrollo tecnológico, nos priva de cartas
y de pistas escritas. Pero la modificación de esta correspondencia tiene
otras causas mas profundas. Las letras de 1900 son contemporáneas del
proceso que afectó a la novela Escal-Vigor, la primera obra que evocaba
abiertamente el amor entre hombres. Eekhoud será obligado a comparecer
ante los juzgados y ante las criticas de la sociedad. A partir de ese
momento su estilo de escritura se centrará en un enfoque militante.
En algunas cartas mas lejanas, como por ejemplo la de fecha 16 de febrero
del 99 se puede leer todavía:
Jamás me he sentido mas acosado por enemigos latentes, pero nunca tu amor
me ha parecido vengativo y eficaz. Contigo yo me enfrentaría a todas las
persecuciones e incluso me dejaría morir dulcemente.
Sander es probablemente
incapaz de seguir a Eekhoud en ese camino que es casi de guerra. De
todas formas ayuda generosamente al escritor a constituir su defensa en el
proceso de Escal-Vigor, aunque se puede imaginar que se opera en él un
ligero repliegue al asustarse por la acogida y apoyo notorio de los homosexuales
alemanes, que están organizándose en apoyo a la obra.
En enero de 1903, mientras el propio Eekhoud se declara como un
proletario de las cartas, Sander Pierron se hace propietario de una mansión
burguesa construida por un arquitecto de renombre (Victor Horta) en un
prestigioso barrio de la Avenue Louise. Incuestionablemente se ha
inclinado hacia el mundo de las "gentes respetables"
A pesar del indiscutible distanciamiento, a pesar de los efectos del paso
del tiempo, esta relación entre los dos hombres permanece, en sus
respectivas vidas, como un elemento fundamental. El 25 de enero de 1921,
en año siguiente de la muerte de Cornelia, cerca de treinta años después
de su primer encuentro, Sander Pierron escribe a Georges Eekhoud:
Mi muy querido Georges,
He recibido ciertamente tu hermoso libro con algunos días de retraso, pues el
cartero lo había vuelto a meter al n° 157. Contaba precisamente con escribirte,
en el momento en que esta mañana he recibido tu tan cariñosa carta. Te agradezco todo mi corazón
por Les Dernières Kermesses y por tan fortificante dedicatoria con la que
la has enriquecido. No he hecho otra cosa que repasar tan querido volumen, donde he percibido
viejos amigos; cuento con consagrar las horas de una tarde muy próxima, que será una tarde de impresiones fuertes y deliciosas; pues son aquellos calificativos que me vienen al espíritu cada vez que sueño con los momentos que pasamos juntos y
que se han vuelto tan raros. Estamos forzados a ver a los seres que despreciamos todos los días, o quien nos son indiferentes, cuando nuestra alma esta lejos de
aquellos que queremos y con quienes querríamos encontrarnos. Espero siempre que
vengan los tiempos mejores donde dispongamos de un poco de libertad, y podamos
dejarnos guiarnos hacia aquellos a los cuales van nuestras preferencias y nuestras ternuras. Y sabes
cuanto cariño me has inspirado. Sí, la otra tarde, en tu banquete, te he dicho
cosas todas llenas de emoción. Era una pequeña parte de éstas que, a través tantos años, tu bondad ha hecho nacer en mí. Si un día me echara a escribir mis memorias,
estas no hablarían de mi, sino de ti.... Éste es por qué espero recoger mis recuerdos; podría así decir lo que has sido para mí,
lo que eres, qué gran espíritu y qué vasto corazón constituyen tu
persona moral; No te conocen [...]
Tu fiel Sander
FUENTES:
* "Mon bien aimè petit Sander - Letres a Sander Pierron,
1892-1927" / Cahiers Gai Kitshc Camp nº 22 (243 pgs).
* "Intervención
realizada en el Gay-Pride Bruxelles" / Mayo 1997. Mirande Lucien
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