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ROBERTO BURLE MARX, fue
diseñador, pintor, escultor, músico, escenográfo, figurinista, proyectista de
joyas, tapetes, jardines. Nació el 4 de agosto de 1909, en una confortable casa
de la Avenida Paulista, conocida como "Vila Fortunata" en la ciudad de
Sao Paulo.
Era el cuarto hijo de Cecilia
Burle (De origen pernambucano y portugués) y de Wilhelm Marx, judío alemán,
nacido en Stuttgart y criado en Triet (ciudad natal de Karl Marx, primo de su
abuelo).
La madre, eximia pianista y
cantante, despertó en los hijos el amor por la música y por las plantas.
Roberto la acompañaba, desde muy pequeño, en los cuidados diarios de las
rosas, begonias, anturios, gladiolos y muchas otras especies que plantaba en su
jardín. Con la institutriz Ana Piascek aprendió a preparar los canteros y a observar
la magia de la germinación de las semillas en el jardín. y en la huerta
familiar.
El padre era un hombre culto,
amante de la música clásica y de la literatura europea, preocupado con la educación
de los hijos, a los que enseñó alemán, aunque se dedicaba a los negocios,
como comerciante de cueros, en una curtiembre que mantenía en Sao Paulo.
La familia Burle Marx
Cuando la empresa familiar
entró en dificultades financieras, se trasladaron todos a Río de Janeiro, en
1931. Después de vivir provisionalmente en casa de parientes, se instalaron en
un antiguo caserón de hacienda, en la calle Araujo Gondinm, en Leme, en
la base del morro de Babilonia, tan pronto la nueva empresa de importación y exportación
de cueros comenzó a dar resultados positivos.
Fue en esa casa de Leme que, a
los 7 años, el pequeño Roberto inicia su colección y el cultivo de sus
propios semilleros.
Estudió con profesores
particulares en el colegio alemán. Fue al curso preparatorio en el Colegio
Pedro II. Posteriormente se inscribió en el Colegio Rezende, en Botafogo.
Además de las disciplinas
consideradas básicas: Letras, Matemática, Física y Química, demuestra interés
por las artes, dedicándose inclusive al teatro. En la adolescencia llego a
interpretar como actos, al lado de Lucio Costa.
En 1927 se matricula en la
Escuela Nacional de Bellas Artes.
Poco después, debido a un
problema en los ojos, la familia al completo viaja a Alemania para dar un
tratamiento medico al hijo, donde permanecen entre 1928 y 1929, cerca de
dieciocho meses.
Las influencias
En Berlín y otras ciudades
europeas, que Roberto Burle Marx visita con la familia, aprovecha para conocer museos,
asistir a conciertos y a operas, a los ballets de Diaghilev.
El joven se revela fascinado
por las plantas del Jardín Botánico de Dahlem, en Berlín. Dividido entre la pintura,
la música y las plantas, comienza a visitar cada semana aquel Jardín
Botánico, observando atentamente todas las especies allí existentes, entre las
cuales los invernaderos de plantas brasileras que el no conocía, y a estudiar
pintura en el taller de Degner Klemm, interesado en el diseño de la figura
humana.
Recibe también, junto a sus
hermanos, enseñanza de piano y canto, con profesores berlineses, mostrando
especial interés en la obra de Mozart, Strauss y Wagner, entre otros
compositores.
Según declaraciones del propio
Burle Marx, fue en una exposición de pinturas de Picasso, Klee y Matisse, a la
que asistió en compañía de la gobernanta de la familia Erna Busse, así
como una retrospectiva de la obra de Van Gogh, las que le causaron tal impresión
que le llevaron a tomar la decisión de estudiar pintura.
El impacto con las formas
y el colorido dramático del pintor holandés, fue mencionado innumerables veces
en entrevistas, por parte del artista, como "un instante de rara fuerza
exterior y de alta expresión, por lo que vi ese día, me dije a mi mismo: Yo
quiero ser pintor. Además, eso no me impidió que continuase identificándome
cada vez mas con las plantas. (1)
La pintura
Al regresar a
Brasil, se decide a volver a estudiar en la Escuela Nacional de Bellas
Artes. Su ingreso en la Escuela, en 1930, coincide con en inicio de las reformas
propuestas por el entonces director, el arquitecto Lucio Costa. Allí hace
amistad con Oscar Niemeyer, Hélio Uchôa e Milton Roberto, que poco después destacarían
como nombres importantes del modernismo arquitectónico brasilero.
En el primer año de su
curso fue alumno de pintura de Lucílio de Albuquerque y de Augusto Bracet.
Al año siguiente paso a
estudiar paisajes y figura humana con el alemán Leo Putz (1869 –
1940), que le enseñó a observar la naturaleza como un pretexto para la
pintura. También fue alumno de Cándido Portinari, de que se haría al tiempo
asistente, ayudándole en la pintura de los murales del Ministerio de Educación
y Salud, en Río de Janeiro, entre 1937 y 1938.
En esa misma época conoce a
Guignard, de quien se hace muy amigo y admirador y cuyas conversaciones le
fueron mas útiles "que las lecciones formales en la Academia de Bellas
Artes".
Permanece cerca de dos años en
esa Escuela, que opta por abandonar decepcionado con los métodos educativos,
centrados en la copia de modelos griegos de yeso. Quería modelos vivos, para
"pintar cuerpos como Gauguin", frase que le valió la expulsión de
las aulas de Augusto Bracet, en 1930. Sustituyó la enseñanza reglada de la
Academia por un camino autodidacta.
Cuando se decide por las artes plásticas,
es el padre quien le aporta
buenos libros, materiales de pintura y diseño, además de revistas extranjeras
sobre plantas, entre ellas la reconocida
"Gartenschoenbeit".
Además de lecturas especificas
sobre artes plásticas y música, lee todos los clásicos de la literatura
brasilera y europea y sobre filosofía. de
La pintura marxiana, elaborada
desde los años 20 a principios de la década de 1940, se revela vinculada al
expresionismo, sea en los temas, sea en la monumentalidad y la ordenación de
las figuras en el espacio compositivo, en las formas estilizadas o
simplificadas, en los colores intensos y en el efecto psicológico que intenta
imprimir a los autorretratos y retratos de tipos populares, escenas intimistas
con desnudos, naturalezas muertas, paisajes, favelas...
En 1937, los
arquitectos Marcelo Roberto y Milton Roberto
diseñan el Aeropuerto Santos Dumont en el centro
de la ciudad. Frente a él, se proyecta la Plaza
Salgado Filho. Esta plaza fue diseñado por Burle
Marx en 1938, quien crea por primera vez en Río
de Janeiro, un espacio verde utilizando
solamente plantas brasileñas.
A la par del paisajismo
continua con su actividad plástica y en 1941
recibe la Medalla de Oro en Pintura, premio
otorgado por la Escuela Nacional de Bellas
Artes.
Durante la Segunda Guerra Mundial,
Burle Marx se encuentra desarrollando un
proyecto en Pampulha, Belo Horizonte, capital
del estado de Minas Gerais, junto al arquitecto
Oscar Niemeyer. Un complejo que cuenta con una
iglesia, un casino (hoy Museo de Pampulha), un
club de yates, un salón de baile y un
restaurante, todo en torno a un gran lago
artificial. Estos proyectos fueron impulsados
por el entonces Prefecto Juscelino Kubitschek
En la década de los 40,
se interesa por la pintura precubista y cubista de Cézanne, Picasso, Braque, Léger,
Gris, Lhote, entre otros.
En algunas entrevistas, el artista
afirma tener mas afinidad con la obra de Braque, por "considerar genial su influencia
en el arte contemporáneo y su comprensión del concepto pictórico" (2)
El colorido de la pintura de
Burle Marx es una geometría distante de los preceptos teóricos y
racionalistas, mantiene una considerable distancia del cubismo histórico. Su aproximación
de esta vertiente artística francesa fue resumida por el, en algunos
comentarios: "simplemente porque fue esa la escuela que rompió el
academicismo"
En la década de los 50, se aproxima
al abstraccionismo sin abandonar o romper definitivamente con la figuración
como referente. Sus composiciones sugieren mosaicos de formas construidas con
una geometría no ortodoxa, para pautar una configuración mas orgánica o
biomórfica. Son de esa etapa de transición figuración/abstracción los
paneles elaborados por Burle Marx para el Conjunto residencial de Pedregulho, en
Río de Janeiro, y para el zaguán del edificio Aureliano Hoffmann, en Vitoria
(1954-1955).(3)
En realidad el artista nunca se
fijo en movimientos ni escuelas artísticas. Su espíritu meticuloso y dedicado
a las investigaciones, que siempre llevo hasta las ultimas consecuencias, le permitió
trabajar en todas las vertientes, sin asumir compromiso con ninguna. Concebía
el arte como un sistema de formas, colores y ritmos, entes que eran amalgamados
en composiciones, a veces límpidas y de fácil mirada, otras veces parecía
criar armazones, lanzando en un mismo campo plástica una madeja enmarañada de
formas y ritmos que se tornaban confusos y de difícil digresión.
Por este enfoque talvez se
puede afirmar que el artista imaginaba y engendraba pinturas y jardines como cartografías
de vistas aéreas de campos y paisajes, que se sitúan en la confluencia de la imaginación
y la percepción, constatación y sueño, realidad interior y devenir. Esas
pinturas y jardines remiten , muchas veces a cuadros de Mondrian, Arp, Klee,
Kandisky...
Ambos géneros artísticas , no
obstante, constituidos con entes de naturaleza diferente, son concebidos pos la
misma sensibilidad aguzada, por una mano perfeccionista y un intelecto que se
desvela, en cada detalle, como un arsenal de vivencias y experiencias,
acumuladas a lo largo de una veda dedicada al aprendizaje, a la investigación y
a la utilización de diferentes lenguajes artísticos.
El conocimiento y la
sensibilidad son transferidas, de una forma singular, a la ética y a la praxis artística
burlemarxiana. Para Walmir Ayala, en la enorme personalidad intelectual y física
de Burla cabía muy bien "el paisajista pertinaz y el pintor
inacabado" (4)
Mientras tanto, la mayor dimensión, proyección y circulación,
así como el debate que se estableció en torno a su obra paisajística, acabarían
por atribuir un peso mayor a la aceptación de esta, en detrimento de la pintura
o del lenguaje plástico como un todo. Igualmente significativas para ese
proceso son las funciones sociales y didácticas impresas a los jardines, en lo
que se refiere a su utilización (en especial en los de naturaleza publica) y a
la preservación de las especies vegetales en extinción, enfatizadas muchas
veces de manera polémica por el autor.
Tal panorama hizo que toda la atención
recayese, en especial en sus ultimas décadas, sobre la arquitectura paisajística,
dejando al margen o transformando en actividad secundaria, otro legado grandioso
y diversificado del artista: pintura, diseño, grabado, estampación, paneles,
tapices, escultura, proyectos de joyería, escenografia, etc. El artista plástico
terminaría siendo ocultado por el paisajista.
Los jardines
El interés por la variedad de especies, formas y colores de las plantas brasileras se despertó muy temprano en
el infante Roberto Burle Marx, cuando comienza a coleccionar y a buscar
comprender el cultivo, injertos, hábitos y reproducción de cada especia, como
antes se ha comentado.
Pero lo que parecía, al
principio, apenas curiosidad, hobby o el intento de hacer el ambiente de su
domicilio mas agradable así como ganar algún dinerillo, haciendo arreglos de decoración
para casas de parientes y amigos, y vendiendo las primeros brotes y
flores, cultivadas en invernaderos en la quinta de su propia residencia, se convirtió
rápidamente en estudio, investigación, creación y trabajo profesional.
El cuidado de las plantes y la exhuberancia
de colores y de formas del jardín domiciliario llamaron la atención del amigo y vecino, el ya consagrado arquitecto Lucio Costa. Este le incentiva y
el encarga el primer proyecto paisajístico, en 1932, para la residencia de la
familia Schwartz, en la calle Bulhoes de Carvalho, en Copacabana. (5)
En la misma época, Tarsila do
Amaral, al visitar los invernaderos repletos de plantas "exquisitas"
bautizó al artista como "el poeta de los jardines" (6)
La carrera del paisajista
comienza a impulsarse entre 1934 – 1937, periodo en que acepta
la invitación del Gobernador Lima
Cavalcanti - después de que este visitara el jardín elaborado para
la Familia Schwartz - para asumir el cargo de director de Parques y Jardines en
Recife (Estado de Pernambuco). En ese cargo reforma varias plazas y jardines y
proyecta los primeros jardines públicos de naturaleza ecológica en Brasil,
entre ellos el Jardín de la Casa Forte (1935), un Jardín Acuático, el Jardín
de la Plaza Euclides da Cunha, el Jardín del Palacio de Gobierno y el de la
Plaza Artur Oscar.
En el tiempo en que permaneció
en Recife proyecto múltiples jardines para residencias particulares. Mas tarde realizaría
varios proyectos paisajísticos para la misma ciudad. Con el Nuevo Estado, Burle
Marx regresa a Río de Janeiro, donde intensifica la creación de los jardines y
terrazas del Ministerio de Educación y Sanidad, del Aeropuerto Santos Dumond,
de la Asociación Brasilera de Prensa, en la Floresta de la Tijuca, etc.
En 1943, este mismo
Prefecto, encarga el proyecto del jardín de su
casa particular de Belo Horizonte a Roberto
Burle Marx. En este trabajo sucedió un problema
con los honorarios, afectando la relación entre
ambos. Si bien no queda clara la disputa, sí es
notoria la ruptura de la relación entre ambos,
la que le causará inconvenientes a Burle Marx al
no poder participar desde el comienzo en los
proyectos de los jardines en palacios y
ministerios de la nueva capital, Brasilia,
realizadas en el período en que Kubitschek es
presidente del Brasil.
En 1945, Burle
Marx participa por primera vez de una muestra
plástica colectiva fuera del Brasil, en la
ciudad de La Plata, Provincia de Buenos Aires,
Argentina. Dicha muestra se denominó 'Veinte
Artistas Brasileños'. El Director del Museo
Provincial de La Plata el Maestro Emilio
Pettoruti es quien impulsa esta muestra. Esta
misma exposición se presenta en el Museo
Nacional de Bellas Artes de la Ciudad de Buenos
Aires donde se exhiben dos pinturas de Burle
Marx: 'Naturaleza muerta' y 'Mujeres'. Este
último fue adquirido por el museo en 1946,
perteneciendo al acervo del Museo Nacional de
Bellas Artes de la Ciudad de Buenos Aires.
En 1948 le surgen dos proyectos
importantes, uno en California U.S.A. y otro en
Petrópolis, Brasil. El proyecto de California
iría a ser realizado por Oscar Niemeyer siendo
finalmente realizada por Richard Neutra. Si bien
este jardín no se concretó, el proyecto de Burle
Marx permanece en exposición en el Museo de Arte
Moderno de Nueva York.
El proyecto de
Petrópolis, es el jardín de Odette Monteiro.
Éste parque va a ser premiado en la II Bienal de
San Pablo en 1953, por ser un diseño que integra
el paisaje construido con el paisaje natural de
la Sierra dos Organos.
En los años 50, ya con
un estilo definido, singular y plenamente aceptado y consagrado en todo el
mundo, funda la empresa Burle Marx y Cia. Limitada. en sociedad con su hermano
mas joven, Siegfried y con
la colaboración de los arquitectos José
W. Tabacow
y Haruyoshi Ono.
Fue asimismo el hermano quien, en 1949, había encontrado lo que el
artista consideró el lugar ideal para albergar su grandiosa colección de
plantas trop icales e invernaderos: el sitio Santo Antonio da Bica. Localizado en
las proximidades de Barra de Guaratiba ( a unos 60 kms del centro de Río
de Janeiro, von una superficie de 365.000 m2, una antigua Hacienda de cafetales,
abandonada, donde paso a vivir y a trabajar, después de reformar la antigua
vivienda, construyendo el escritorio y el taller. El sitio pertenece actualmente
a la Fundación Pro Memoria, que se centra en vigilar el patrimonio artístico,
y el mantenimiento de los jardines, los invernaderos, los lagos y áreas de
agua, que han sido comparados a los jardines de Monet, en Francia.
En 1953 Burle
Marx realiza el proyecto para el parque de
Ibirapuera en San Pablo, junto al arquitecto
Oscar Niemeyer. Este parque público no se
consumó, ni tampoco con otro proyecto que
realizara en 1974. En 1954 Burle Marx ejecuta
varias obras importantes para la ciudad carioca,
el Largo do Machado, el Park-Way de la Playa de
Botafogo, el Museo de Arte Moderno y el Parque
Flamengo. El Museo de Arte Moderno de Rió de
Janeiro es una obra significativa de la
arquitectura moderna de Eduardo Reidy, y de la
Arquitectura Moderna Brasileña.
El Parque
Flamengo tardará diez años en ser consumado,
realizándose por un grupo de profesionales: los
arquitectos Affonso Eduardo Reidy y Jorge
Moreira, el botánico Luiz Emygdio de Mello
Filho, etc. Este parque costero cuenta con una
importante infraestructura deportiva, gran
cantidad de vegetación local y un claro diseño
moderno.
En el Hospital Sul-America en
la Laguna Rodrigo de Freitas, Río de Janeiro,
realizado en 1955, nuevamente trabajan juntos
Oscar Niemeyer y Burle Marx. Este jardín cuenta
con estanques redondeados y un mural en azul
circular; su diseño se asemeja al cuadro 'En
torno al circulo' de Wassily Kandinsky.
En 1956 asume la presidencia del Brasil
Juscelino Kubitschek, quien impulsa la
construcción de la nueva capital, Brasilia. Un
jurado internacional presidido por Sir William
Holford, entre las 26 propuestas presentadas,
concedió el primer lugar al plano director de
Lucio Costa y como responsable de la
arquitectura a Oscar Niemeyer.
Roberto
Burle Marx había colaborado en el proyecto
presentado por los arquitectos Marechal Pessoa y
Affonso Eduardo Reidy. Se esperaba que no
obtuvieran ninguna mención precisamente por la
participación de Burle Marx. La disputa con el
Presidente Kubitschek por los honorarios de su
casa en Pampulha impedirá a Burle Marx a
proyectar los jardines de Brasilia hasta recién
1961 cuando el presidente finalizase su
mandato.
Durante cinco años,
al no poder
trabajar en el área pública en Brasil, instala
un estudio en Caracas, Venezuela. El estudio
Burle Marx de Caracas realiza más de 30
proyectos entre jardines públicos y privados,
destacándose el Parque del Este emplazado en el
centro caraqueño. Este parque es el espacio
verde más significativo de la ciudad, siendo
ocho hectáreas de una antigua propiedad cafetera
con grandes árboles, en donde Burle Marx conecta
los espacios con formas curvas, lagos, estanques
y paneles escultóricos.
En la Exposición
Internacional de Bruselas de 1958, Bélgica,
Burle Marx diseña el jardín del pabellón
brasileño, este mismo año realiza su primer
proyecto en Argentina: el play ground de la
Fábrica Olivetti para la sucursal de Merlo,
Provincia de Buenos Aires.
En 1961 Burle
Marx inicia sus trabajos en Brasilia, en dos
obras de Oscar Niemeyer: el Palacio de Itamaraty
(Ministerio de Relaciones Exteriores) y el
Palacio de Justicia.
Este mismo año concluye la
sociedad del estudio de Venezuela, por enterarse que los planos y las
plantaciones enviados desde Río de Janeiro eran modificadas por los socios de
Caracas.
Desde el 8 de noviembre de 1961, Burle Marx vuelve a realizar una exposición en
el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires. La introducción a la muestra
fue efectuada por el arquitecto Amancio Williams, quien destaca de Burle Marx su
visión de hombre nuevo, universal y conocedor de técnicas variadas, resaltando
el gran manejo que realiza con la vegetación, sus formas, texturas y colores,
enfatizándolo como un artista innovador.
Además de diversos jardines en Brasilia, Burle Marx realiza en Europa barios
trabajos: seis patios para la sede de la UNESCO en París, Francia, un jardín
acuático en el Jardín de las Naciones en Viena, Austria, asociado a Karl Mong
y otro jardín en Hamburgo, Alemania.
En 1965 ingresan al estudio dos alumnos de Arquitectura: Haruyoshi Ono y José
Tabacow. Con estas incorporaciones, el Estudio Burle Marx comienza una nueva
etapa.
Burle Marx proyecta en Argentina en 1966 el conjunto residencial Parque Norte,
en San Isidro (ex ruta Panamericana y Edison) Provincia de Buenos Aires, con la
arquitectura de dos discípulos de Le Corbusier, los arquitectos Jorge Ferrari
Hardoy y Juan Kurchan.
En 1967 proyecta el jardín del Centro Cívico de San Andrés, en San Pablo,
Brasil, siendo, obra de Rino Levi. Allí realiza el parque y en el interior del
centro cívico ubica tres paneles de concreto y un tapiz.
Con el fin de la democracia populista, surge en 1964 la dictadura militar. Burle
Marx es una persona cuestionada y dudosa para el gobierno de facto, a pesar de
no tener ninguna inclinación política. El trabajo en el estudio decae,
igualmente realiza varios diseños, como la Embajada de Estados Unidos en
Brasilia y al año siguiente la Embajada de Brasil en Washington. Este último
trabajo será fundamental dentro de su obra, ya que como en la pintura -en donde
ya había abandonado la figuración por formas mas abstractas-, mezcla curvas y
líneas rectas en los diseños paisajísticos.
En 1967 proyecta el jardín de la Catedral Metropolitana de Río de Janeiro,
propuesta que no se realizó. También proyecta un jardín para integrar
visualmente seis capillas en Congonhas do Campo, obras del escultor Aleijadinho.
Estas obras forman parte del conjunto arquitectónico del 'Santuario del Bom Jesús
de Matosinhos' en Congonhas do Campo, Minas Gerais, edificios declarados
Patrimonio Histórico del Brasil y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
En 1969 Burle Marx es nombrado 'Personalidad del Año' por el Instituto de
Arquitectura del Brasil. La década del 70' comienza con numerosos trabajos.
Realiza los jardines del Ministerio de Guerra, en Brasilia, a pedido del
gobierno federal. En la XXXV Bienal de Venecia, Italia, en el pabellón de
Brasil, dedica una sala a Roberto Burle Marx donde expone proyectos paisajísticos
y pinturas. De regreso al Brasil, un trabajo significativo lo esperaba en el
estudio: el ensanche que, por sobre el mar, se realizará en la playa de
Copacabana y Leme.
El trabajo en las veredas de Copacabana es, sin duda, uno de los trabajos mas
significativos de Burle Marx y una de las postales que caracterizarán a la
ciudad carioca frente al gran movimiento turístico mundial generado a partir de
la década del 70'.
En 1971, Burle Marx participa
del estudio para la renovación urbana de la zona sur de Buenos Aires junto al
arquitecto Juan Kurchan. Aquí, en este estudio urbanístico, propone un nuevo
diseño para la Plaza Constitución, la Plaza Garay y el rediseño de senderos y
recorridos para el Parque Lezama, donde respeta en forma minuciosa y exhaustiva
la vegetación existente.
Este mismo año realiza el proyecto Chacra Saavedra, también en la Ciudad de
Buenos Aires, en Avenida General Paz y Avenida de los Constituyentes. Ambos
trabajos quedaron sólo en proyectos, no llegando a realizarse.
El jardín de la Estación
Terminal del Bondinho es diseñado en 1972, siendo uno de los jardines del
centro de la ciudad. Este mismo año ejecuta la Plaza Brasilia en Quito, Ecuador
y los jardines del Edificio de Petrobras, otro de los jardines del centro de Río
de Janeiro.
Este año realiza la Plaza República del Perú en la Ciudad de Buenos Aires en
el barrio de Palermo, entre las calles Jerónimo Salguero, Av. Figueroa Alcorta
y Martín Coronado. Burle Marx manejó detalles minuciosos para este trabajo,
como la floración de la vegetación, los artefactos de iluminación o el
destacar la escultura del Inca Garcilaso. También demuestra su calidad de
artista plástico, al crear un mural en una pared lindante de 13 metros de alto.
Esta plaza contaba con un juego para niños en forma de caracol. Este juego es
significativo en toda la obra de Burle Marx, justamente por esta nueva forma de
crear juegos para niños; y va a dejar huellas en sus futuros trabajos.
Durante los dos años
siguientes realiza plazas y parques en Río de Janeiro, Belo Horizonte, Bahía y
San Pablo, diversos hoteles y parquizaciones. Se destaca el jardín del
B.N.D.E.S. (Banco Nacional de Desenvolvimiento Económico); este jardín, junto
a otros ya mencionados, son parte los jardines del centro de la ciudad de Río
de Janeiro. Todos estos jardines realizados por Burle Marx, crean un espacio
verde en pleno centro carioca.
En estos años también realiza una serie de jardines en diversas empresas
comerciales de Sudáfrica. En 1975 ejecuta la parquización y diseño del parque
de la Laguna Rodrigo de Freitas en Río de Janeiro, donde instala canchas para
la práctica de diversos deportes como fútbol, básquet, voleibol, etc; también
emplaza bicisendas, y un play ground, creando un verdadero parque recreativo en
plena ciudad.
Las abstracciones, curvas perfectas y formas diversas, son las morfologías
dominantes que se representan en sus planos paisajísticos, como en el Aterro do
Bahía-Sul en Florianópolis, en 1976, en la Plazoleta da Carioca, Río de
Janeiro, 1981, en las veredas del edificio de la Fundación C.A.E.M.I. de
Presidencia Social de Río de Janeiro 1984 o en el Ollida Park de Miami en 1981;
en todos estos trabajos se representan estas formas en los planos y en los
dibujos de las veredas.
Pero a partir de la década del 80' las formas se vuelven más complejas, donde
se destacan un sinnúmero de proyectos paisajísticos: el Parque Municipal de
Ilheús, en Bahía y el Parque de los Mangabeiras en Belo Horizonte, en el
Estado de Minas Gerais.
Otras obras de esta década son: la Plaza Tiradentes, en la ciudad de Tiradentes,
Minas Gerais, el Centro Empresarial Río, en Río de Janeiro, el Jardín Botánico
de Maracaibo, Venezuela, las agencias del Banco Safra en diversas ciudades del
Brasil, el jardín del edificio anexo del Palacio de Itamaraty, en Brasilia, la
Plaza Chain Weisnam, en Río de Janeiro, entre muchos otros trabajos.
Fuera del Brasil trabaja en
Estados Unidos de América, Barbados, en el Lincoln Center de Punta del Este,
Uruguay, en la sede del Banco Central del Paraguay, en Asunción del Paraguay,
etc.
En los inicios del 90' se destacan proyectos no sólo en Brasil, sino también
en el exterior, como por ejemplo la Plaza Rosa Luxemburgo en Berlín y un gran
parque en Kuala Lumpur, Malasia; este ultimo proyecto a los pies de las torres
Petronas.
En estos años recibe diversos premios y títulos: Doctor Honoris Causa de la
Università degli Studii di Firenze Focollà di Architettura, también de la
Universidad Federal de Río de Janeiro, es nombrado Ciudadano Ilustre de Belo
Horizonte y de Río de Janeiro, etc. Con infinidad de obras en diversos países
del mundo y con un Brasil lleno de sus gestos, Burle Marx fallece en Río de
Janeiro en su casa, el Sitio San Antonio da Bica el 4 de junio de 1994.
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