1919 - 1999

 

APUNTES BIOGRÁFICOS

 

 

 

Nació el 31 de Dic. de 1910 en Nueva York.


Antes de terminar el bachillerato publicó dos poemas surrealistas en Transition,
una revista literaria internacional. Tras un viaje a París regresó a Nueva York, en donde cursó estudios con el compositor Aaron Copland durante los años treinta. Fue autor de partituras para ballets y compuso la música de muchas películas y obras de teatro. En el año 1938 contrajo matrimonio con Jane Auer, autora de teatro y novelista. Jane le animó para que volviera a escribir y Bowles produjo diversos relatos y escribió crítica musical para diversas publicaciones. Tras haber vivido en Europa, Centroamérica y Ceilán, en 1947 la pareja viajó a Marruecos y se estableció en Tánger.
Padre de Paul Bowles

Diariamente se venden miles de boletos aéreos. En Primera Clase, Negocios o Turista, van sentadas angustias de diversas especies: estrés, tarjetas de crédito abarrotadas o súbitos despechos. Fugitivos, creyentes en la" terapia del cambio de ambiente" como depuradora del espíritu, retornan frustrados a casa al cabo de unas pocas semanas. Emerson lo dijo: "llevan ruinas a las ruinas" y, por supuesto, las traen de vuelta.

Para Paul Bowles esos son simples turistas. Mayor interés ofrece el viajero, que "...no pertenece más a un lugar que al siguiente, se desplaza con lentitud durante años de un punto a otro de la tierra. Y le hubiera sido difícil decir en cuál de los muchos lugares donde había vivido se había sentido más a sus anchas." Además, agrega Bowles , "...otra importante diferencia entre el turista y el viajero es que el primero acepta su civilización sin cuestionarla; no así el viajero , que la compara con las otras y rechaza los aspectos que no le gustan" ("El Cielo Protector", Alfaguara).


Indiferencia Inicial

El Mary Inmaculate Hospital de Nueva York, fue la locación escogida por Rena Winnewisser para expulsar (con ayuda de fórceps) a Paul Bowles de sus entrañas. Su padre, el dentista Calude Dietz Bowles, molesto por lo largo del parto, regresó al trabajo antes que el médico le cortara el cordón umbilical al escritor recién nacido.

Cuatro años después, recuerda Bowles en sus "Memorias de un nómada", Calude le dijo: "Tu madre está muy enferma y todo por culpa tuya, jovencito. No lo olvides." El pequeño Paul fue débilmente consolado por Rena de las palabras ingratas de su padre: "¡Oh cariño! Papá no quería decir eso. Verás, es que lo pasaste bastante mal para venir al mundo. Casi todos los bebés lo hacen de cabeza, pero tu lo hiciste al revés. Y además pesabas casi cuatro kilos".




Solaris
Poema manuscrito por Paul Bowles


En su película Solaris (1972), Andrei Tarkovsky nos invade con una pesadilla: un océano que recoge nuestros más secretos deseos y los materializa. Con no menos imágenes y bordeando un tacto de cirujano, Bowles le garantiza a sus personajes que obtendrán cada desgracia sucedánea de sus anhelos. Los disecciona, los desplaza por situaciones cristalinamente paradójicas, los somete a la terrible trama de lo cotidiano. Por ejemplo, en el relato "El Amuleto Vacío" Moumen ya no le responde a su esposa, porque "había aprendido que era inútil esperar que ella siguiese una secuencia lógica de pensamientos". Víctimas del calor, de la superstición, del Islam, del silencio, de sus ideas, los habitantes del universo de Bowles repiten interminablemente "los gestos sin sentido de la vida humana".

Desde el indescriptible "Atlajala" que se introduce en la conciencia de los amantes hasta la frágil Day deseando que amanezca pronto para atenuar su pesadilla centroamericana en la "Tierra Caliente" o Julian que suministró cianuro a sus padres la noche de año nuevo, estas mentes de Bowles son terriblemente parecidas a cada uno de nosotros y los detonantes que los arrastran a la súbita demencia no son más complejos que la falta de agua en casa o la simple curiosidad por recorrer las afueras de una ciudad desconocida.

Actualmente, Alfaguara-Santillana distribuye más de media docena de títulos de Bowles, entre otros se pueden consultar: "El Cielo Protector" (Novela llevada al cine por Bernardo Bertolucci en 1990), Un mundo distante ( Colección de terribles y hermosos relatos), "Palabras Ingratas" (Relatos y cartas .Traducido por el escritor Rodrigo Rey Rosa, cuya obra Bowles tradujo al inglés) y "Cabezas verdes manos azules" (Crónicas de viajes por Africa Menor). Un poco más azarosa es la distribución por Grijalbo de "Memorias de un nómada" (Libro escrito a fuerza de paciencia y memoria. De la terrible presencia paterna a la placidez de la retirada vida en Tánger). Seix Barral cuenta con dos joyas autobiográficas en su catálogo: "Días y viajes" (1993);
Paul y Jane en Maruecos en 1949

Días es el diario de Bowles en Tánger entre 1987 y 1989, mientras que Viajes es un "conjunto de escritos acerca de experiencias viajeras no reunidos hasta hoy en volumen ni siquiera en inglés, y que Bowles ha compilado expresamente para esta edición relativos a parajes tan diversos como Madera, Ceilán, Kenia, Fez, Tánger o París". Asimismo, Seix Barral editó "Muy lejos de casa" y "En Contacto", libro que sondea el juego de cartas que mantuvo Paul Bowles con Aaron Copland, Jane Bowles y otros. En cuanto a la novela "La casa de la araña" (Debate), aparece y desaparece por años de los anaqueles de las librerías.

Un músico discreto

Amigo y alumno de Aarón Copland, Nadia Boulanger y Virgil Thomson, Bowles obtuvo reputación en los años treinta por sus trabajos de cámara, operas y canciones. También compuso música incidental para obras de Orson Welles, Tennesse Williams, Arthur Koestler, William Saroyan, y de su esposa Jane. En los cuarenta, sus obras fueron ejecutadas por Leonard Bernstein, Lukas Foss, y Maro Ajemian. En 1996 (acompañado por el multinstrumentista Bill Laswell) grabó poemas y lecturas de textos para el sello Meta Records. Varios de sus trabajos musicales se encuentran en towerrecords.com 

Hace algunos años, Edouard Roditi le preguntó por su dimisión radical de la música contemporánea a favor de la literatura y Paul respondió: "...la música es muy difícil. Uno sigue los pasos diez años detrás de Antheil, Copland, Blitzstein; veinte detrás de Hindemith y treinta detrás de Stravinsky".

Paul Bowles, llegó a la antigua ciudad del pecado que fue Tánger a los 21 años, "la ciudad huérfana", como la definió más tarde. Viajero por América (vivió en México más de cuatro años y su español era suave y preciso), Europa y Asia (donde compró una pequeña isla en Ceilán), no se instalaría definitivamente en Tánger hasta 1952, y apenas la abandonó salvo para adentrarse en el Sáhara y en otros lugares de Marruecos, o viajar a Nueva York y Madrid para recibir tratamiento médico o escuchar su música en concierto. Otro de sus destinos fue Málaga, donde su mujer desde 1938, Jane Bowles, autora de Dos damas muy serias, murió en 1973 tras una dolencia cerebral que duró 16 años. Bowles se quejaba, en su apartamento de Tánger, de una biografía sobre su mujer cuya autora no retrató a la Jane de antes de la "horrible" enfermedad, una mujer divertida y humorística, de una alegría desbordante.

Ambos vivieron una especial historia de amor, por encima de sus preferencias sexuales, que acabó de forma dramática -la amistad de Jane con una marroquí con la que vivió más de 20 años era considerada por Bowles como cercana a la posesión demoniaca, y a veces pensó que esa codiciosa criada-amante envenenó a la escritora-. Pero les quedaban los recuerdos de sus inicios juntos en plena juventud y belleza; de su escapada de Estados Unidos, que ejemplificó el impulso nómada de una generación; del izquierdismo y su militancia por unos meses en el Partido Comunista, y de su descubrimiento de Tánger, una ciudad internacional que a Paul Bowles le pareció maravillosa en su mezcla de cosmopolitismo y exotismo, "una ciudad como uno se imagina que debía de ser Europa en la Edad Media".

Bowles había acudido por primera vez a Tánger por recomendación de Gertrude Stein como lugar ideal para pasar las vacaciones. Ya instalado allí, sirvió como polo de atracción de artistas homosexuales o vinculados a Nueva York y a la generación beat, como Tennessee Williams, Truman Capote, Allen Ginsberg, Jack Kerouac, William Burroughs, Gore Vidal, Gregory Corso, Djuna Barnes o Cecil Beaton. Subían hacia el café Hafa, sobre los acantilados, y contemplaban el estrecho fumando kif.

Desintegración

Bowles participaba de los ideales de los beat, del humor, la franqueza sexual, la ecología o el candor político, pero escorados en su literatura hacia la oscura desintegración, el desplazamiento físico y psicológico y el miedo, desde su punto de vista la emoción principal del hombre, "la que mueve el mundo, más que el amor".

Tánger significó el descubrimiento del kif, bajo cuyos efectos escribió páginas de La tierra caliente y de los relatos de El jardín. En una carta a Alec France dice: "Podía escribir usándolo, pero siempre sin miedo a 

Ahmed, uno de los amantes de Bowles durante su época de Tánger

 quemarme, por así decirlo. En cuanto comprendí esto desaparecieron todas las pesadillas, la compulsión y la angst (...) Solucioné mi problema de todos los días y por fin encontré placentero vivir, que es lo máximo que cualquiera puede desear".

En 1949, Bowles publicó su primera novela, El cielo protector, "una historia de aventuras en la que éstas ocurren en dos planos simultáneos: en el desierto real y en el desierto interior del espíritu". Pasaron 40 años hasta que la obra, y el propio Bowles, recibieron un impulso inesperado gracias al largometraje de Bernardo Bertolucci, interpretado por John Malkovich y Debra Winger. La película le sacó de los apuros económicos en los que vivía, y aunque incluso apareció en un pequeño papel, Bowles la consideraba fallida: "La parte final es muy mala, creo que el equipo de rodaje no veía el momento de volver a Roma tras todo ese tiempo filmando en el sur".

Peter Orlovsky, Wiliam Burroughs, Allen Ginsberg , Allen Ansen, Gregory Corso, Ginsberg, Paul Bowles.  Tánger 1961.
Bowles con miembros de la Generación Beat: Ginsberg, Kerouac, Borroughs, etc

El escritor reconocía la inspiración autobiográfica de los dos personajes, Port y Kit, que, perdido el secreto de la felicidad conyugal, desembarcan en el Sáhara. "El protagonista masculino es mi autorretrato, y aunque Jane no estuvo conmigo en ese viaje, digamos que la he utilizado como modelo, del mismo modo que lo hace un pintor".

La película sirvió para que el escritor fuera redescubierto en su país, donde se programó su música y se reeditaron sus libros y ensayos, se publicaron sus fotografías, una biografía, sus cartas, un documental... "¿Qué carrera necesita un octogenario?", respondía él.

Recluido en Marruecos, lejano en su nomadismo interior a realidades tan duras como la pobreza y la opresión política, Bowles había renunciado a la brillantez de la vida literaria y musical de Nueva York para seguir el aforismo de Kafka, uno de sus escritores favoritos: "A partir de un cierto punto, ya no hay posibilidad alguna de retorno. Ése es el punto que es preciso alcanzar". Alumno de Virgil Thompson y Aaron Copland, crítico musical, se relacionó con los surrealistas y participó del movimiento beat en los cincuenta y underground en los setenta. Fue apadrinado por Gertrude Stein y la protagonista de Adiós a Berlín, de Christopher

Paul Bowles, en su apartamento
de Tánger, en 1990 (B. Pérez)

 Isherwood, lleva su apellido. Escribió música para obras teatrales de Tennessee Williams, Jean Cocteau y Lilliam Hellman, colaboró con Orson Welles, John Huston o Elia Kazan; Leonard Berstein estrenó en 1943 su composición The wind remains, basada en Así que pasen cinco años, de García Lorca...

Indiferente al éxito inicial y final de un recorrido teñido de penas y complicaciones en su extenso tramo medio, Paul Bowles decía en el desastrado apartamento de Tánger del que no quiso mudarse: "Ni cuando esté muriéndome voy a decir que hubo una época en la que me sentía maduro, porque uno siempre está cambiando y nunca llega a nada. Llegar a algo tampoco es necesario. Morir sí, todo lo inevitable es necesario".

Bowles abandonó la bulliciosa y mudable vida neoyorquina por su discreto y denso devenir en Moroco, junto a su esposa Jane Bowles (muerta en 1973), quien no sólo lo recibía a él en su alcoba. 

Escribir, tomar té de menta en el Café Hafa, recibir y enviar correspondencia desde la Oficina de Correos y atender a los innumerables peregrinos que lo visitaban, fue la esencia de su existir en ese misterioso país, poblado de historias, de ritos, de venganzas, de mitos. 

Cada semana (hasta su muerte) tocaban a su puerta desde una turista que le aseguraba ser su hija hasta Patricia Hightsmith o Aaron Copland, con quien realizó su primer viaje a Tánger en 1931. Él los recibía en cama, envuelto en frazadas y apoyado en una ostentosa montaña de almohadas.

Algunos viajeros, como William Burroughs, Allen Ginsberg y Gregory Corso (líderes de la Generación Beat que tambaleó los años sesenta) se quedaron a vivir con él en Tánger. Tiempo después, Burroughs escribiría: "El sueño producido por el tifus en El cielo protector y el delirio de hachís al final de Déjala que caiga figuran entre mis pasajes favoritos de la literatura contemporánea".

Su muerte el 18-11-1999, sólo significó un despliegue estereotipado de titulares alrededor del mundo. Sin embargo, su aislamiento y goce de los secretos de Africa sigue intacto, incomprendido, profundo en los pliegues de su literatura solar, enceguecedora y perturbadora para aquellos que deseen seguir con una vista privada de las envidias y tramas del malvivir cotidiano.

Para algunos (Kant, por ejemplo), su existencia se desarrolla en unos pocos kilómetros cuadrados. Para Paul Bowles, "La vida es un viaje experimental, hecho involuntariamente" (Fernando Pessoa).

* * * * * *

Bibliografía en español

Alfaguara y Seix Barral son las dos editoriales españolas que más atención han dedicado a la ingente producción narrativa de Paul Bowles en los últimos años.

El cielo protector (1949), la novela emblemática y probablemente la obra maestra de Bowles, fue editada por Alfaguara en 1992, al calor de la popular adaptación cinematográfica realizada por Bernardo Bertolucci.

La novela cuenta el viaje de un matrimonio norteamericano, Kit y Port, y un amigo llamado Tunner al profundo sur de Marruecos. Bowles describe magistralmente la dureza y la belleza del Sáhara mientras narra el hundimiento total de las vidas de los protagonistas.

Cuentos escogidos, que también editó Alfaguara, en 1995, es una selección de 14 cuentos del magnífico y prolífico cuentista que fue Bowles. Es una pequeña selección, porque el autor decidió dejar fuera unos cincuenta cuentos más, pero incluye joyas del género como Un episodio distante, Delicada presa o Parada en Corazón.

Otra novela inquietante es Déjala que caiga, título extraído de una cita de Macbeth en el que Bowles describe con su pluma afilada a numerosos personajes del Tánger ciudad sin ley que conoció en los años cuarenta. La editó Alfaguara en 1993.

También en esa editorial está Cabezas verdes, manos azules (1997), una recopilación de crónicas de viajes por el Sáhara, El Rif y Estambul en las que Bowles se adentra con la misma maestría en las costumbres de las tribus del desierto, los sonidos de la música rifeña o el ambiente de la vieja Constantinopla.

Una visión general y muy interesante del hombre y el creador es Paul Bowles visto por sus amigos, reunión de textos de Patricia Highsmith, Gore Vidal (otro gringo transterrado), William S. Burroughs o el español Emilio Sanz de Soto, que dibuja la compleja personalidad del gran viajero.

Seix Barral también ha hecho de Paul Bowles un autor señero en los años noventa, publicando, por ejemplo, Días y viajes (1993), Muy lejos de casa (1992) o la jugosa selección de cartas titulada En contacto, que salió al mercado en 1994. Alfaguara cierra el círculo en 1997 con la publicación de la novela Misa de gallo.

 

* * * * * * * * * * 

 

Agradecemos la aportación critica de  Kenneth Lisembee sobre nuestras informaciones, que nos ha permitido corregirlas. Kenneth es webmaster de la pagina oficial -en ingles -  www.paulbowles.org  de Paul Bowles y fue amigo del escritor hasta su muerte. 

  

 

 

ARTÍCULOS SOBRE PAUL BOWLES

ENTREVISTA  con P. B.  por Juan Cruz

Extracto del DIARIO "Días y Viajes"

OBITUARIO de P. B.  varias firmas

PUZZLE DE P. B.  por Andrea Carriquiry

ALGO QUE YA NO VAMOS A HACER  por Gonzalo Curbero

 

 

 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO