1865 - 1918

 

 

 

 

ALGUNOS POEMAS  

 


Ciclo


Mañana. Sangre en el delirio musgo verde,
La esperanza ardiente, brezo y el preludio:
El árbol late, en el primer asomo
De la vida, hinchar la savia al sol...  Soñar!
Día. La flor - la confrontación y el beso, como
En perfumes un tálamo y un altar:
El árbol se abre en risa, espera el fruto,
Y canta la voz de las aves.... Amar!

Tarde. Cosecha y esplendor, orgullo y tributo;
El árbol maternal levanta el fruto,
El anfitrión de la idea en perfección.... Pensar!

Noche. ¡Oh! Nostalgia.... La rama dolorosa
Del árbol afligido por el suelo derrama
Las hojas, como lágrimas.... Recordar!



 

Lejos de ti

Lejos de ti, si escucho, por ventura,
Tu nombre, que una boca indiferente
Entre otros nombres de mujer murmura,
Me sube el llanto a los ojos, de repente....

Tal como aquel, que, mísero, la tortura
Sufren de amargo exilio, y tristemente
El lenguaje natal, tierno y puro,
Escuchan hablado por extrañas gentes....

Porque tu nombre es para mí el nombre
De una patria distante e idolatrada,
Cuya nostalgia ardiente me consume:

Y escucharlo es ver la  eterna primavera
Y eterna luz de la bendita tierra ,
Donde, entre flores, tu amor me espera.



 

 

Por estas noches

Por estas noches frías y brumosas
¡Es que mejor se puede amar, querida!
Ni una estrella pálida, perdida
Entre la niebla, abren los párpados temerosos

Pero un perfume cálido de rosas
Recorre el rostro de tierra adormecida... 
Y la niebla crece, y, en grupos repartida,
Llena los aires de sombras vaporosas:

Sombras errante, cuerpos desnudos, ardientes
Carnes lascivas.... rumor vibrante
De abrazos largos y de besos calientes....

Y los cielo se extienden, palpitando, llenos
Del entusiasta blancura fulgurante De un torbellino de brazos y de senos.

       


 

Un beso

Fuiste el mejor beso de mi vida,
O tal vez el peor.... Gloria y tormento,
Contigo la luz apareció en el firmamento,
¡Contigo caí por el infernal descenso!


Moriste, y mi deseo no te olvida:
Me quemas la sangre, llenas mi pensamiento,
Y de su sabor amargo me alimento,
Y te muevo dentro de mi boca malherida.

Bese extremo, mi premio y mi castigo,
Bautismo y Extremaunción, en ese instante
por que, feliz, ¿yo no he muerto contigo?

Siento el ardor, y el crepitar escucho,
¡Beso divino! Y el ansia delirante,
En la perpetua  nostalgia de un minuto....

 


 

A veces un dolor me desespera...
En estas ansias y dudas en que ando,
Versos y amores sofoque callando,
Sin disfrutarlos en explosión sincera....
¡Ah! Otras cien vidas! Con que ardor querría
Vivir más, penar más y amar cantando!

 

Los besos que no tuve por imbecil,
Por timidez o que sufrir no pude,
Y por pudor los versos que no dije
Medito y sufro, en este otoño, cuándo
Calculo lo que perdí en primavera.

Siento lo que desperdicié en la juventud;
Lloro en este comienzo de vejez,
Mártir de la hipocresía o de la virtud.



 

Vírgenes muertas

Cuando una virgen muere, una estrella aparece,
Nueva, en el viejo engaste azul del firmamento,
Y el alma de la que murió de momento en momento,
En la luz que renace palpita y resplandece.

Oh, voz, que, en el silencio y el reconocimiento
Del campo, conversáis en soledad cuando anochece
Cuidado! - lo que dices, como un rumor de plegaria,
Va a susurrar al cielo, llevado por el viento

Enamorados, que andáis con la boca transbordando
De besos, perturbando el campo sosegado
Y el casto corazón de las flores inflamando,
- Piedad! ellas ven todo entre las muchas oscuridades...
Piedad ese impudor ofende el gélido mirar!
De las que vivieron solas, de las que murieron puras!

     

 


 

 

 

 

ISLA  TERNURA PLAYA NO ERES EL ÚNICO