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DE
OTRO MODO
Si en vez de ser así, si las cosas de
espaldas (fijas desde los siglos) se volviesen de
frente y las cosas de frente
(inmutables) volviesen las espaldas, y lo diestro
viniese a ser siniestro y lo izquierdo
derecho... ¡No sé cómo decirlo!
Suéñalo con un sueño que está detrás del
sueño, un sueño no soñado todavía, al que habría
que ir, al que hay que ir (¡No sé cómo
decirlo!) como arrancando mil velos de niebla y al
fin el mismo sueño fuese niebla.
De todos modos, suéñalo en ese mundo, o en éste
que nos cerca y nos apaga donde las cosas son como
son, o como dicen que son o como dicen que debieran
ser... Vendríamos cantando por una misma senda y
yo abriría los brazos y tú abrirías los brazos y
nos alcanzaríamos. Nuestras voces unidad
rodarían hechas un mismo eco.
Para vernos felices se asomarían todas las
estrellas. Querría conocernos el
arcoiris palpándonos con todos sus colores y se
levantarían las rosas para bañarse un poco en nuestra
dicha... (¡Si pudiera ser como es, o como no es...
En absoluto diferente!)
Pero jamás, jamás ¿Sabes el tamaño de esta
palabra: Jamás? ¿Conoces el sordo gris de esta
piedra: Jamás? ¿Y el ruido que hace al caer
para siempre en el vacío: Jamás?
No la pronuncies, déjamela. (Cuando esté solo yo
la diré en voz baja suavizada de llanto, así:
Jamás...)
Sabor eterno (1939)
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