HOMOSEXUALIDAD EN EL PERÚ PRECOLOMBINO 2/3

 

 

 

LOS MOCHES

Los Mochicas, también llamados Moches, florecieron entre el año 100 d.C. hasta el 800 d.C., se ubicaron en el departamento de La Libertad, en el valle del río Moche y se extendieron desde Lambayeque hasta Nepeña en Ancash.

Los Moches erpresentación de un joven sacerdote de Shi a los sacerdotes guerreros de Aiec Paec, el sacerdote de Shi es el pequeño ubicado entre los dos guerreros, se supone que es un niño de doce años.an un estado Teocrático-Militarista. La sociedad estaba dividida en tres niveles bien diferenciados: la aristocracia militar, en cuyo pináculo se encontraba el Ciequich quien era el monarca máximo, seguido por los Alaeq quienes eran los nobles subordinados al Ciequich; ellos eran representados con cabezas de felinos. La casta sacerdotal estaba formada por los sacerdotes guerreros quienes eran representados con cabezas de zorros. Finalmente el pueblo lo formaban los artesanos, agricultores y pescadores quienes eran representados con cabezas de lagartijas.

Los Moches hablaban una lengua llamada “muchik” y su escritura fue pallariforme (según el arqueólogo Larco Hoyle). La economía estaba basada en la agricultura (construyeron canales y acueductos), la pesquería y la metalurgia. Comercializaban con etnias vecinas de la sierra y de la selva. En las artes se destacaron en cerámica (la cual se caracterizó por ser pictórica, escultórica y realista); en arquitectura (construyeron pirámides truncas de varios pisos con rampas y escalinatas, los templos estaban adornados con pinturas murales como en el caso de la Huaca de la Luna); la metalurgia y la textilería (confeccionaron bellísimos mantos tejidos con plumas, hilos de oro y hasta cabellos humanos).

Los Moches adoraban a Aiec Paec, el dios hacedor llamado también “el degollador”; a Shi, la diosa luna y a Nii, la diosa del mar. Contaban el tiempo guiándose por la aparición de Fur, la constelación de las Siete Cabrillas. El culto lunar estaba muy generalizado, consideraban a la diosa luna más poderosa que el dios sol pues ella alumbraba de noche; de Shi dependían las cosechas, se le atribuía el alboroto del mar y las tempestades, ella era una visitante del otro mundo y castigaba a los ladrones. El templo principal de Shi se levantaba en el sitio ahora conocido como Guadalupe y se llamaba Shi-An (casa de la luna). Los Moches practicaban los sacrificios humanos y la sodomía religiosa. ceremonia nupcial, el sacerdote de Shi es desvirgado por el sacerdote guerrero de Aiec Paec en el altar del templo de la luna, los seres mitológicos que los rodean pueden ser representaciones de dioses menores o los alaeq que presenciaban el acto.

Era costumbre de los Moches consagrar a sus hijos al servicio de sus dioses. Los nobles Alaeq consagraban al hijo primogénito a Aiec Paec, si éste era varón era entrenado como sacerdote guerrero y si era mujer era consagrada como sacerdotisa; el segundo hijo era consagrado a Shi, si éste era varón era consagrado como sacerdote ritualista y si era mujer era consagrada como sacerdotisa; el tercer hijo era consagrado a Nii; el cuarto hijo a Fur... y así según el número de hijos que tuvieran.

No todos los varones consagrados a Aiec Paec llegaban a convertirse en sacerdotes guerreros pues el entrenamiento era muy riguroso. El joven que conseguía pasar todas las pruebas era armado guerrero y se le entregaba una macana como símbolo de que había llegado a la edad viril, ésta ceremonia se llevaba a cabo cuando el joven cumplía catorce años. El joven guerrero podía elegir entre regresar con su familia para tomar a una mujer como esposa o quedarse por dos años más en el templo para convertirse en sacerdote guerrero.

Los varones consagrados a Shi eran educados en los ritos secretos a la diosa y en las artes de curar con hierbas. Cuando un joven consagrado a Shi cumplía los doce años era consagrado como sacerdote ritualista y presentado a los sacerdotes guerreros de Aiec Paec; al día siguiente los sacerdotes guerreros interesados en el joven se daban cita en la explanada del templo de Shi y demostraban sus habilidades en una danza-combate o cumpliendo una tarea solicitada por el pretendido la cual consistía casi siempre en cazar un jaguar o un oso de anteojos. El ganador desposaba al sacerdote de la diosa luna y los perdedores, si no habían muerto durante la prueba, eran sacrificados a Aiec Paec. (moche_01)

El sacerdote de Shi y el sacerdote guerrero de Aiec Paec hacían ayuno de sal y de ají en sus respectivos templos. La ceremonia nupcial se llevaba a cabo en una noche de luna llena, el sacerdote de Shi era desvirgado en el altar del templo de la diosa en una ceremonia a la que solo podían asistir los nobles Alaeq. El sacerdote guerrero de Aiec Paec no vivía con su desposado pero lo “visitaba” cuando lo deseaba. (moche_02)

Los sacerdotes de Shi tenían prohibido salir de los recintos sagrados de la diosa luna. Si un sacerdote de Shi no era pedido en matrimonio por un sacerdote guerrero de Aiec Paec a los doce años, era presentado por segunda vez a los trece, a los catorce y a los quince, si después de cumplir los dieciséis aún no era pedido se convertía en prostituto sagrado y su virginidad era subastada entre los nobles Alaeq. Un plebeyo no podía tomar los servicios de un sacerdote de Shi dedicado a la prostitución, él era destinado solo a dar servicio a los nobles Alaeq.

Las mujeres consagradas a Aiec Paec y a Shi también eran consagradas como sacerdotisas cuando cumplían los doce años, ellas eran presentadas a los nobles de la región; igualmente los interesados en ellas se enfrentaban en una danza-combate o tenían que cumplir con una tarea solicitada por la doncella pero los perdedores eran sacrificados a Shi. La doncella que era desposada debía de abandonar el templo e irse con su esposo, sin embargo, no dejaba de ser sacerdotisa y tenía la obligación de acudir al templo en las ceremonias. Las doncellas que no eran pedidas en matrimonio hasta los dieciséis años se quedaban en el templo, hacían votos de castidad y se dedicaban a educar a los niños y niñas consagrados a la diosa.

Entre los plebeyos se acostumbraba entregar al hijo varón primogénito al servicio de Aiec Paec para que fuera entrenado como guerrero, si al cumplir los catorce años calificaba como tal, le entregaban una macana y pasaba a formar parte de la milicia o de lo contrario, era destinado a trabajar arando y cultivando las tierras del dios; el hijo de un plebeyo no podía convertirse en sacerdote guerrero. Las hijas primogénitas eran entregadas al servicio de Shi, ellas según sus artes y habilidades, eran educadas como curanderas o hilanderas pero no podían convertirse en sacerdotisas; eran libres de desposarse y el pretendiente no tenía que pasar pruebas, solo solicitarla a la sacerdotisa principal del templo.

Los plebeyos no tenían la obligación de entregar más hijos al servicio de los dioses pero era costumbre que cuando un joven entre los doce y dieciséis años soñaba con Shi se decía que la diosa “lo había elegido” entonces era llevado con gran pompa y festejo al templo de la luna en donde era consagrado. El joven elegido por Shi era destinado a ejercer la prostitución sagrada, los plebeyos que deseaban tomar sus servicios ofrecían una donación al templo. Para los padres era un gran honor que uno de sus hijos fuera un “elegido por la luna” pues creían que la diosa derramaría sus bendiciones sobre toda la familia, además la familia del joven recibía un tercio de la paga que el hijo recibía por sus servicios y en las celebraciones recibían dádivas del templo. En tan alta estima se tenía a un “elegido por la luna” que incluso era común que los padres escogieran al hijo más agraciado y lo entregaran al templo voluntariamente, obviamente diciéndole a la sacerdotisa que su hijo había soñado con Shi.

Los Moches dejaron testimonio de sus costumbres en sus murales policromos pero muchos fueron destruidos en la conquista por aquellos que en su afán de conseguir oro, plata y piedras preciosas destruían las huacas. También dejaron testimonio en sus ceramios (huacos eróticos) pero casi todos fueron destruidos durante la conquista y la colonia obviamente por lo que representaban. En el Museo Nacional de Antropología y Arqueología se conservan dos huacos que representan el acto sexual entre un guerrero y un sacerdote de Shi. En el Museo Bruning se exhibe la cabeza momificada de un sacerdote de Shi. cabeza momificada de un sacerdote de Shi. Sus trencitas están tejidas con hilos de oro y plata. Fotografia de la autora.

El fenómeno que ahora conocemos como “la corriente del Niño” fue el causante de lluvias torrenciales y huaycos (deslizamientos de lodo) que destruyeron muchas cosechas dejando a los Moches al borde de la hambruna. Los templos aumentaron los sacrificios a los dioses, incluso muchos guerreros se ofrecieron para ser sacrificados y por lo tanto, la milicia fue mermando en número; la ocasión fue aprovechada por los pueblos rivales quienes adoraban al sol, no simpatizaban con los cultos lunares y menos con las costumbres de los Moches.

Cuando el ejército de los invasores rivales iba a tomar el templo de Shi, los pocos sacerdotes guerreros de Aiec Paec que quedaban se arrojaron desesperadamente contra los invasores mientras que la sacerdotisa de Shi ordenaba a los sacerdotes de la luna que tapiaran el templo. Cuando acabaron con los últimos sacerdotes guerreros y consiguieron llegar al templo de Shi se encontraron con la sorpresa que las sacerdotisas, los sacerdotes y los prostitutos sagrados del templo de la luna se habían emparedado vivos con sus riquezas y ofrendas; por respeto a la diosa no profanaron el templo. Cuenta la leyenda que ellos no murieron sino que huyeron usando los túneles subterráneos y consiguieron llegar hasta la región de los Chibchas (actual Colombia) o que se internaron en la amazonía, la última palabra la tienen los arqueólogos que aún no han excavado los tres últimos niveles de la Huaca de la Luna.

 

 

 

ISLA  TERNURA PLAYA BUCEANDO EN OTRAS ÉPOCAS