|

Felizmente,
no todos los ingleses eran homófobos y reprimidos en lo tocante a los temas
sexuales. Los intelectuales de la alta sociedad estaban fascinados por la representación
de la sexualidad en al arte antiguo, un arte en donde la homosexualidad no podía
ser ignorada.
Estos
formaron un club, la "Sociedad de los diletantes", que contaba entre
sus miembros con Sir WIlliam Hamilton, gran coleccionista que ocupaba el puesto
de Enviado extraordinario de Su Majestad británica en el Reino de Nápoles.
Este
importante personaje tuvo o acceso privilegiado a los fondos y registros de
"Herculaneum y Pompeya" (las ciudades arrasadas - y curiosamente
conservadas en su cobertura de lava petrificada - por la erupción del Vesubio)
para ampliar los conocimientos sobre el mundo antiguo, acumulando una
extraordinaria colección de vasos que cedió el British Museum en 1766.
Es
el catalogo de esta primera colección - mas adelante realizará otro - el que
tenemos a mano en esta semblanza.

El
era heterosexual, pero su ama y futura esposa, la celebre Lady Hamilton, era
conocida por tener una relación lésbica con la Reina de Nápoles. Abierto de espíritu
y curioso en todo lo referente a la sexualidad, realizo grandes descubrimientos etnológicos
en un viaje a la lejana aldea de Isernia.
Allí
descubrió que el antiguo culto al dios Príapo existía, aunque transformado en
una ceremonia en honor de San Cosme, patrón del lugar.
En
una ceremonia pública, las mujeres presentaban al santo los exvotos fálicos,
realizados en cera, exhortando a curar, a hacer mas grueso, mas largo o mas
potente el miembro de sus maridos.

Hamilton
se apresuro a hacer partícipes de su descubrimiento a los amigos de la
"Sociedad de diletantes" en una carta que se publicará veinte años
mas tarde con grabados que lo apoyan, en su célebre "Discurso sobre el
Culto a Príapo"
Anecdóticamente
podemos comentar que Hamilton, envió los falos de cera al British Museum,
donde, durante varios años fueron exhibidos dispuestos y colocados al igual que
el grabado para una exposición.
Bajo
la tapadera de estudios sobre la antigüedad, fue posible escribir sobre la
sexualidad e incluso sobre la homosexualidad.
Asimismo
fue posible ilustrar esos documentos, como hizo Hamilton, en el catalogo que
preparó antes de ceder su colección al Museo Británico (British
Museum).
Traducción
del texto de la portada: "Antigüedades etruscas griegas y romanas,
aportadas por el
fondo de M. Hamilton, enviado extraordinario del Museo Británico a la Corte de Nápoles.
En Nápoles, 1776.
Esta
magnifica obra es uno de los libros de referencia de la escuela neoclásica
cuyos mas eminentes representantes, Girodet, Canova y Thorvaldsen, produjeron un
gran numero de obras homoeróticas. Por otra parte, el jefe de filas de
esta escuela, el pintor Luois David, se encargó en 1785 de reproducir las
planchas para una reedición mas modesta de este catálogo.
Es
este hombre, que se dice Baron d'Hancarville, a quien Hamilton encarga la redacción
y la supervisión de esta grandiosa edición. Es un brillante autodidacta,
proveniente de un medio social modesto, igual que su contemporáneo Winckelmann,
el mas grande especialista en arte antiguo del siglo XVIII, del que aquí
mostramos una imagen.
Siendo
los dos homosexuales, solamente se encontraron en persona una única vez,
pasando una noche juntos a los flancos del Vesubio, donde realizaban una
excursión y fueron sorprendidos por la caída de la tarde, lo que les
imposibilitaba regresar a la ciudad. Allí se descubrieron mutuamente mas de una
cuestión científica en común, si se nos permite la lectura entre líneas de
una carta en donde Winckelman relata su desventura aquella tarde.
Antes
de que una colaboración mas fructífera se pudiese establecer, y al poco de la publicación
del primer tomo del catalogo, Winckelmann fue asesinado en Triestre,
en 1768, probablemente por un prostituto.
Como
prueba de que otros lazos unían a los dos hombres - además que el amor a
la historia antigua - d'Hancarville hizo insertar en el segundo volumen del
catálogo el grabado que aquí se incluye, que representa una tumba en estilo
antiguo, adornada con una efusiva inscripción dedicada a su "muy querido
amigo". Al pie de las misma se aprecia un hombre joven afligido,
alusión que no puede ser mas transparente.
Pero
el mas hermoso homenaje a Winckelmann es la libertad que se tomó d'Hancarville
al reproducir en el catalogo imágenes homosexuales interpretándolas a su
manera.
Por
ejemplo, esta imagen de una estatua en donde se representa a los gemelos Cástor
y Pólux, que en la reinterpretación de d'Harcanville es mostrada como la
pareja de amantes Orestes y Pylade.

En
otras reproducciones, como la que sigue, la interpretación es superflua....

O
como este otro grabado...

Hay
que decir que algunos detalles no han logrado sobrevivir a la censura. En
algunos
ejemplares que he tenido ocasión de consultar, las planchas eróticas habían
sido borradas o retocadas por manchones de tinta en lugares
"estratégicos".
Pero
cuando d'Harcanville trabajó con toda libertad completando el catálogo cuyo
erotismo estaba oculto bajo el manto de "arte" tuvo una
idea. El interés por este género de reproducciones era tal que pensó en
hacer una fortuna ofreciendo una colección de reproducciones de piedras con
grabados eróticos.
Estas
piedras son escenas, sellos o marcalibros antiguos, como esta cornalina
finamente cincelada. Estos objetos son muy demandados, especialmente por
fortunas mas o menos modestas que aquellas que necesitan responder a fortunas
mas modestas que aquellas que pretenden la adicción prohibitiva de mármoles o
vasos. Y aun así, si no es posible permitirse un original....

siempre
se puede adquirir símiles en plata o en otros metales.

Se
comenzaron a reproducir a lo largo de todo el siglo imágenes grabadas en piedra
asimismo eróticas, como esta que representa a un atleta, proveniente de un
catalogo dirigido por Winckelmann para un coleccionista, el Barón Stosch. Esta
piedra pasará con el tiempo a manos de Frederic El Grande, que adquiriría en
bloque esa colección.
En
1771, d'Harcanville publicó un libro con reproducciones de estas piedras
grabadas francamente sexuales en "Veneres et Priapi", del que
mostramos el ejemplar del rey Luis XV, único libro erótico que lleva las armas
del rey de Francia. Pero esto fue tomado muy mal, puesto que dadas las
vinculaciones con el Reino de Nápoles, perdió la confianza y la protección de
Hamilton, seguido de malversaciones alrededor de la publicación de este
catalogo.
La
estratagema de producir pornografía bajo la tapadera de arte hizo escuela.
Nueve años después del libro de d'Harcanville apareció otra antología
"Monumentos de la vida privada de los doce Cesares" según figura en
la portada "a partir de una serie de piedras grabadas sobre sus
reinados".
Se
atribuye a d'Harcanville, inclusive hasta la actualidad, aunque lo mas probable
es que sea obra de los abades Le Blond y Le Chau, dos especialistas franceses en
piedras grabadas.
Los
grabados que mostramos a continuación son de lo mas antiguos del siglo XVIII en
representación de la sodomía entre hombres.
 |
| Aquí
vemos a Julio César sometiéndose al Rey de Betania. Corresponde al
capítulo de "Cesar, aun joven, en la corte de Nicomedes, rey de
Betania. |
 |
| Augusto,
prostituyéndose a su tío abuelo César |
 |
| Tiberio,
asiste a un sacrificio y se excita con dos jóvenes. |
 |
| Calígula
en medio de jóvenes |
 |
| Nerón
se casa públicamente con el joven Sporus. Es el primer matrimonio
gay de la historia. |
 |
|
Diophorus
y Nerón vestido de mujer. Este sería el segundo matrimonio gay, en
tanto que Nerón, el marido de Sporus, se convierte en esposa de
Diophorus. |
 |
| Diophorus
y Nerón |
 |
| Othon
con una vieja y Nerón |
Los
textos que acompañan estas imágenes de orgías imperiales son a la vez muy
eruditas y chispeantes.
El
"Momentos de la vida privada de los doce Césares" fue seguido por la publicación
de "Momentos para atender al culto secreto de las damas romanas". El
conjunto conoció numerosas ediciones y reediciones, pero otra fuente de imágenes
homosexuales es aun mas popular.
* * *
* * * *
|