Homofobia e hipocresía:

Persecución y exilio de Jean-Baptiste Rousseau

Retrato de Jean-Baptiste Rousseau Estos epigramas nos parecen inocentes, pero los numerosas colecciones que les han recopilado no han sido menos prohibidas, requisadas y arrojadas a la pira.

 

Como hemos mencionado, el autor de la mayoría de esos versos es Jean Baptiste Rousseau. Actualmente se le considera el mayor poeta lírico de Francia. Le denominaremos el "Gran Rousseau", para diferenciarlo de los otros autores de igual apellido, "Rousseau, el Pequeño" actualmente casi olvidado, y Rousseau el Loco, como se denomina a Jean Jacques.

 

En 1712, Rousseau fue obligado a abandonad Francia, tras ser condenado por haber compuesto y hecho circular coplas difamatorias (las famosas coplas del café de la Veuve Laurent), en las cuales atacaba a autores rivales, acusando a algunos de ser sodomitas.

 

Es dudoso que las coplas fuesen realmente obra de Rousseau, pero lo que le perdió a la vista de las autoridades son los pequeños epigramas que hemos leído en el capítulo anterior.

Primera pagina del Anti Rousseau editado en 1712

Además, durante su exilio que duró hasta la muerte, sus versos no cesaron de causarle enemistados y de impedir su perdón. Curiosamente, también resultaron tabla de salvación, pues fue acogido con benevolencia por los mas celebres y poderosos homosexuales de Europa, como el famoso príncipe Eugenio de Saboya.

 

Uno de los peores enemigos de Rosseau fue Gacon, un literato de bajo nivel, espécimen de un tipo bien conocido en el siglo XVIII: el poeta frustrado.

 

En 1712, este vil personaje publicó en Holanda una edición pirata de las obras de Rousseau en dos volúmenes. Y añadió un tercero de su cosecha, El Anti-Rousseau, que mostramos aquí. Es una antología de cerca de trescientas paginas de insultos homofobos, la mayoría de pésimo gusto, algunos de los cuales son tenebrosos, pues animan a las autoridades a enviar a la hoguera al poeta exilado.

 

 

Uno de los poemas en contra del poeta

El "ínclito" peca contra natura

tanto destacar por la escritura,

no deberíamos jamar nombrarle

quien defiende reprimirlo

por agria y viva censura

 

Rousseau, se conoce por la holgura

que le responde su Musa impura,

Elige toda expresión para rimar

El afrentoso pecado.

 

Deslumbrado en la lujuria

de El Arentin. discursos, postura

Se complace en todas las explicaciones;

Y dice para que hacerse querer,

que nos lo pinta en miniatura

El afrentoso pecado.

 

 

Lamentablemente para Rousseau, sus enemigos no eran todos pobres escritores como Gacon. Voltaire que, en su juventud, había hecho intentos y bajezas para acercarse al poeta, enviándole cartas llenas de halagos, rápidamente se encarnizó con el, igual que hizo con Desfontaines, del que era amigo.

No obstante, corresponde reseñar que Rousseau no era un apóstol de la sodomía, pues resultaba demasiado arriesgado. Hipócrita, componía poemas religiosos para obtener el favor real al mismo tiempo que componía sus poemas sodomíticos para seducir a los grandes señores libertinos y a sus compañeros de fiestas. Se puede afirmar con justicia que era: "David en la Corte y Petronio en la ciudad"

 

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ISLA  TERNURA PLAYA BUCEANDO EN OTRAS ÉPOCAS