LAS CLASES DE SODOMÍA EN EL COMIENZO DE LA EDAD MODERNA

por Alfonso Pozo Ruiz

 

El varón cometía pecado contra la naturaleza al emitir su semilla durante cualquier acto sexual sin la posibilidad de procreación. En su interpretación más amplia, el pecado nefando contra la naturaleza constituía cualquier acto sodomítico que pusiera en peligro la economía de la creación e impidiera la posibilidad de la colaboración del hombre con Dios.

En 1550 Antonio Gómez, un casuista de Castilla, había argumentado que el hombre cometía el "crimen y pecado contra la naturaleza" cuando "realizaba el acceso carnal sin pretender el coito normal y la regeneración de su especie". Esta amplia definición no se refería sólo a la mera relación sexual entre personas del mismo sexo.Representacion de una hoguera quemando acusados de sodomia o de pecado nefando en la epoca de la Inquisicion

La definición también incluía la masturbación y el bestialismo como pecados contra natura desde una perspectiva teológica. En 1587 las autoridades seculares de Sevilla quemaron a Alonso Pérez y azotaron al joven que había eyaculado o cometido el "pecado de polución" con Alonso. El joven además sirvió en galeras una pena de cuatro años.

Además, tanto los moralistas como las leyes seculares de principios de la edad moderna confirmaron la sodomía como un crimen contra el estado. En la introducción o proemio de la "Setena Partida" del siglo trece, el jurista Gregorio López argumentaba que aunque cualquier pecado constituía un pecado contra la naturaleza en su sentido más amplio, él consideraba la Sodomía como el auténtico pecado contra natura.

Un varón, por su libre albedrío, cometía sodomía perfecta habiendo involucrado a otro varón en el coito en el trasero. Un manual de confesión de 1544 condenaba la sodomía como un apetito carnal insaciable por el "sexo fuero del vaso ordinatio". El perpetrador debía ser condenado sin remisión por el "manejo abominable del miembro viril". Si un hombre tenía acceso carnal a otro hombre, argumentaba Gómez, cometían el "abominable y detestable crimen de sodomía contra natura, el más grave de los crímenes, más grave todavía que la herejía, y como tal la máxima ofensa a Dios y la naturaleza". Gómez abogaba por la pena de muerte y la confiscación de todos los bienes tanto para "el agente como el paciente".

Conceptualizado como un acto malicioso, la calidad del pecado nefando se había diferenciado de aquellas otras transgresiones como la violación o el adulterio, que también manchaban la virtud del honor del hombre. A pesar de las diferencias establecidas entre estas transgresiones que afectaban a lo familiar, en el caso de adulterio, o al orden cósmico en el caso de la sodomía, los tribunales consideraban estos pecados como rupturas de una alianza claramente descrita con el patriarca por un lado y con el santo padre por otro. Los moralistas de principios de la edad moderna creían que la sangre o su pureza funcionaban como el elemento común entre el hombre y Dios, su fluidez frustrada por el acto adúltero contro el honor de la familia o interrumpido por el acto sodomítico. Ver como ejemplo el acta de un proceso sobre el "pecado nefando" puede ser interesante.(Ir al acta)

Sin embargo, otros cometían "sodomía imperfecta" si en la copulación entre individuos del sexo opuesto se disfrutaba del coito en alguna otra parte que no fuera "el lugar natural, extra vas naturale". Hombre y mujer, escribió Fray Bartolomé de Medina (dominico catedrático de Prima Teología de la Universidad de Salamanca, 1591), cometían sodomía cuando, durante el acto sexual, "la mujer se situaba en la parte superior y el marido en la inferior, una posición fuera del orden natural de las cosas". Para Medina, un hombre echado de espaldas durante la relación sexual constituía un acto carnal "antinatural y desordenado".

Hombre y mujer, escribía el moralista López, también podían cometer el pecado nefando cuando el acto sexual no llevaba a la procreación. Antonio Gómez coincidia con López: los hombres que cometían el pecado nefando con mujeres debían ser también castigados. Gómez citaba una caso que involucraba a un marido que había intentado penetrar a su esposa con un objeto. Ella se negó y le denunció ante Gómez. Puesto que el marido no había conseguido su propósito, el tribunal lo condenó sólo a latigazos y a ser desterrado de la provincia.

Así pues, la penetración, en especial la penetración de cualquier trasero y el derramamiento inútil del semen procreador dominaron las nociones de la sodomía como pecado en los inicios de la edad moderna.

Los gobernantes también definieron la sodomía como "nefaria, o indignante, lascivia, de la que no puede hablarse sin embarazo, un pecado nefando llamado así por su lascivia y obscenidad". En sentido figurado, la sodomía llegó a ser conocida simplemente como el pecado. En apariencia, ningún otro pecado alteraba el orden natural de la creación como lo hacía el "peccatus", considerado una amenaza directa a la imagen de Dios. Con la consumación del acto sodomítico no sólo se quebraba la imagen de que el hombre había sido creado a imagen de Dios, sino que también se rechazaba una invitación divina a colaborar en la creación.

Los abogados de inicios de la edad moderna también habían definido la sodomía como actos que rechazaban su orden legal preordenado de Dios. Para los juristas, el concepto de naturaleza representaba un dominio jurídico dentro de las clases de las leyes. Los letrados entendían la "contra natura" como una experiencia cósmica del pecado: el acto abominable sencillamente arruinaba el orden del Universo y conllevaba tragedia y muerte como avisba Las Siete Partidas. La sodomía simbolizaba un grave desorden porque también rechazaba una alianza matrimonial, pilar clave del orden social.

 


Bibliografía

    

Federico Garza Carvajal: Quemando mariposas: sodomía e imperio en Andalucía y México, siglos XVI-XVII / Ed. Laertes, Barcelona, 2002

  Francisco Tomás y Valiente: "El crimen y pecado contra natura". Veáse "El Derecho penal de la Monarquía absoluta. Siglos XVI, XVII y XVII" (Ed. Tecnos, Madrid 1969) y "Manual de historia del derecho español" (Ed. Tecnos, Madrid 2001)

  Rafael Carrasco: Inquisición y represión sexual en Valencia. Historia de los sodomitas (1565-1785).- [Ed. Laertes Barcelona, España, 1985]

 Acta de un proceso por sodomía datado en 1562

 

"Declaración de Alonso Prieto, paje de 13 años [...] E luego torno Anton de Fuentes, lombardero, con una bela enzendida y se entró debaxo de cubierta donde Alonso estava e después fue hazia la parte destribor de la urca y Alonso tras él e llegando junto a unas sillas de cavallo, Anton tomó una de las sillas en las manos y metio la mano debaxo de las sillas e saco un poco de estopa y la chamusco un poco con la lumbre de la vela y luego apagola con una tabla que traya en las manos y luego Anton le dijo a este: "desatácate" y éste se desataco los calçones y hizolo echar de pechos sobre unas pipas ... y le abaxo los calçones y le alçó la camisa y le tomo la natura en las manos e se la blandeaba entre las manos e le tentava las berijas e luego le començó a tenar las nalgas y el culo y le començó con la estropilla quemada a vritar el culo y las verijas y le metia un dedo por el culo e se lo extruxava con las manos y le preguntava a este si lo sentía y éste respondió que sí y después de averselo bien sobado y apalpado saco lo suyo de su bragueta e luego se lo ameter en el culo y como este confesante lo sintió que se lo metia, desviosoe del y tomo sus calçones e se los alçó y se los ataco yendo huyendo del ... y llego a el Anton e juntas las manos le dixo: calla, por amor de dios, no digas nada que yo te lo pagaré y dare quanto quisieses , y éste le dixo que es me avia [des de hazer] hera por moro o hereje,no lo tengo de dejar de decir a my señor el maestre.

Ratificación de Alonso Prieto ... preguntado que en que sintió o vio este confesante que hera la natura e miembro genital de Anton que se lo queria meter por el sieso e si le lastimó ... dixo que cuando llego con el dedo a meterselo por el culo de éste sintió bien que era el dedo por cuando bolvió con su natura, como hera gordo, sintió que hera su natura y miembro genital por donde mea, porque como le llegó a apretar por el ojo del culo y éste lo sintió porque quisto thener con el aceso carnal por el sieso donde haze sus necesidades ... e que nunca le hizo sangre ni lastimó porque este confesante no le dio lugar ... el señor general mando traer ante sí a Anton.

Confesion de Anton Fuentes ... Cádiz 2 mayo 1562 ... natural de Barcelona desde hace 15 años es marinero, de edad de triente años poco más o menos ... preguntado a qué efecto metió los dedos en el sieso de Alonso por la parte e lugar donde haze sus necesidades ... dixo que le miró e tocó en las verijas y no le tocó en la dicha natura como le pudo tocar andando con las manos junto a ello, éste no le toco particularmente ni le palpó ni le sobó... dixo que no le puso los dedos en el sieso ... preguntado que si puso su natura en el sieso de Alonso, el qual dixo ¿qué me hazeis? ¿soy moro o turco? y entonces se desvió huyendo ... dixo que no pasa tal cosa.

Madrid, 4 julio 1562... Anton de Fuentes condenado a dos años de suspensión de la carrera de las yndias con officio ni sueldo y no lo quebranta so pena de suspension perpetua ... y a los gastos del proceso... Alonso Prieto menor ... le absolvemos de la acusación contra él puesta y damosle por libre.

Sevilla Año de 1562. Proceso criminal fecho por el ilustre Señor Pedro Menéndez de Aviles, General de Armada contra Anton de Fuentes y Alonso Prieto sobre el pecado nefando y haver intentado cometer el pecado nefando en la misma embarcacion."

Archivo General de Indias, Justicia 855, N11

NOTA: La realidad es que se ha perdido la mayoría de la documentación de los procesos judiciales llevados a cabo por la Audiencia de Sevilla, tribunal competente aquí para casos de pecado nefando, en el siglo XVI. No obstante, han quedado muchos casos reflejados en el Archivo de Indias por ser causas que se instruyeron en la mar, en la ruta del Nuevo Mundo. Federico Garza recoge algunos de ellos en su libro, del que reproducimos este caso. He añadido la puntuación para facilitar la lectura. Como podrá verse, los jueces no ahorraban las preguntas escabrosas y la cruda descripción del hecho pecaminoso, y éste es de los casos más discretos

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Fuente: http://www.personal.us.es/alporu

Agradecemos a la excelente página "Alma Mater Hispalense" su autorización para  incorporar a ISLA TERNURA este trabajo de investigación de su autor  D. Alfonso Pozo Ruiz

 

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