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HOMOSEXUALIDAD
EN LA GRECIA ANTIGUA
La
lengua griega no contenía palabras para los términos
"Homosexual" y heterosexual" y ni una
identidad sexual como actualmente la concebimos.
Solamente
en las sociedades industrializadas occidentales es que se
desarrolló una categoría homosexual distintiva y una identidad a
ella asociada.
Actualmente,
aun necesitamos definirnos como una cosa en oposición a otra,
entre el "acepto" y el "no acepto", entre lo
"normal" y lo "diferente". Con relación
a los griegas, apenas existían preferencias diferentes, que podían
incluso modificarse durante la vida del individuo: lo que les atraía
era la belleza, tanto del sexo masculino como del femenino.
No
obstante, la belleza de un joven del sexo masculino provocaba mas
deseo, una vez que la virilidad y el vigor de su cuerpo eran
cualidades que precedían al hombre y al guerrero en que mas tarde
se iba a convertir. No había una oposición entre los dos tipos
de comportamiento: cualquier griego podía amar a un muchacho, una
chica, tener relaciones con sus hetairas (mujeres mantenidas por
un hombre con cierto nivel económico, con el propósito de poder
tener sexo sin el proceso formal del casamiento.
Las hetairas
estaban mas cercanas al concepto de "amantes" que de
prostitutas), tener relaciones desempeñando el papel de eromenos
(Participio pasivo del verbo "eran", "amar" o
"apasionarse por", el eromeno era el sujeto pasivo de
una pareja, siendo o
siempre el mas joven) en la juventud, después casarse con una
mujer y aun tener relaciones con un joven en el papel de erastes.
(Erastes significa "amante", aplicable tanto a
relaciones homosexuales, heterosexuales, componente maduro de la
pareja, activo).
La
oposición esta hecha en torno a las practicas activas o
pasivas del sujeto, difuminando la consideración de las
cuestiones de poder, moralidad, genero, clase social, dominación...
concernientes a aquella época.
Las
relaciones entre dos personas del sexo masculino podían suceder
también entre dos jóvenes o entre dos hombres maduros. Esas
relaciones en si no eran condenadas, no obstante la pasividad
comprobada de uno de la pareja era objeto de critica o censura.
Con
relación a la homosexualidad dentro de otros grupos sociales como
esclavos, ciudadanos pobres, artesanos, comerciantes y
extranjeros, con certeza que debería existir, pero no tenemos
testimonios escritos para analizarla.
En
cuanto a la censura referida anteriormente, sucedía pues el
pasivo era visto como inexperiente, además de intelectualmente
inferior, en cuanto al activo era el experimentado que tenia mucho
que enseñar (práctica dada a los mas viejos). En otras palabras,
el joven debería pagar o agradecer con favores sexuales por las
enseñanzas recibidas por la persona mas madura
La
pasividad del eromeno no debía de transformarse en esclava, o
sea, no debía de hacer todo lo que el erastes deseaba que
hiciese. Un eromeno no buscaba ni esperaba placer sexual del
contacto con un erastes. El placer debía solamente ser
sentido por el sujeto activo y los eromenos no podría ser
identificado como objeto de placer. La penetración anal dentro de
esas normas de comportamiento entre erastes y eromenos era
rechazad, era tratada como un acto agresivo.
Era
común la copula intercrotal (tipo de acto que podía traducirse
como "entre las piernas") y la masturbación mutua,
conforme aparece dibujada en los vasos de la época.
Estos
modelos de conducta conformaban la formación moral e intelectual
de los futuros ciudadanos libres. Con el despuntar de la barba el
joven abandonaba el estatus de eromeno y podía asumir el papel de
erastes, inclusive después del casamiento. La privacidad era
reservada, no obstante, asumir públicamente el papel pasivo en
una relación entre hombres, por ejemplo, era motivo de
ridiculización y de censura por parte de la opinión publica.
Por
lo tanto, las afirmación extremas y sesgadas que normalmente
escuchamos de que los griegos toleraban la homosexualidad o que la
pederastia era habitual en toda la Grecia antigua, son muy genéricas
y erróneas. Como puede deducirse no era ni una cosa ni
otra.
La
homosexualidad era encarada de manera natural, sirviendo (a través
de la preparación del futuro ciudadano) para mantener una
estructura social jerarquizada, donde un grupo de hombres libres
(ciudadanos) detentaban el poder sobre otros. |