Amistades particulares en el corazón del claustro medieval

 

 

En 1324, Arnaud de Verniolle es inculpado por la Inquisición de usurpación de sacerdocio, de absolución inválida y de sodomía. Ante el miedo al escandalo, la Iglesia le condenó por herejía. No obstante, el sub-diacono no renegó de nada, sobre todo no lo hizo de su homosexualidad, que incluso reivindica en su proceso.


Por Yvan Matagon (Historiador)

El 9 de junio  de 1323, el joven Jean Ferné, estudiante de gramática en Pamies, se presenta delante del  obispo jaques Fournier (El futuro Papa Benedicto XII de 1334 a 1342) para compadecerse de los hechos que el juzga, en todos los aspectos, heréticos

Durante la semana santa se encuentra en el convento de los Hermanos Predicadores, para confesarse. El joven encuentra un sacerdote que le pide ayuda para llevar sus libros. Ferrie acepta. Mientras caminan, el cura se ofrece para confesarle.  Pero, pasando delante de la Iglesia del Mercadal, el "hombre santo" se disculpa comentando "Habrá mucha gente para confesarse en este momento".  Entonces el joven acepta seguir al cura que le confiesa en una esquina apartada. Habiendo recibido plena y completa absolución de sus mínimos pecados, le solicita un certificado de confesión para mostrárselo a su confesor particular, como era costumbre. El sacerdote se niega, con la disculpa de que él ya se lo dirá al confesor particular. Decididamente ese "hombre de Dios" no conoce las costumbres en uso.

Cuando Ferrie se dispone a marcharse, el hombre explicita su identidad: "Me llamo Arnaud Cathala, puedes verme cuando lo desees", le dice.

Jean se informa con otros estudiantes. Una docena de ellos se confían en él. En realidad el hombre se llama Arnaud de Vernoille y no es sacerdote sino un joven clérigo, de unos treinta años de edad. El asunto es serio. Solamente un sacerdote consagrada puede confesar y otorgar la absolución. Es un caso de usurpación de sacerdocio. Uno no puede jugar así con la gracia divina.

Advertido, Jacques Fournier, el Gran Inquisidor, inicia diligentemente una investigación. Las acusaciones son inmediatas. Verriole es encarcelado el 11 de junio.  Pero las sorpresas no han terminado para Fournier.

El 13 del mismo mes comparece Guillaume Rous, de 16 años, del pueblecillo de Ribousse, también estudiante. Su testimonio es abrumador. Cuenta que ha conocido a Arnaud en los Agustinos, y que le había propuesto entrar al servicio de un canónigo con hábitos curiosos: le gusta el vino y la carne. Guillaume será encargado de servirle, por lo cual podrá beber, y de conseguirle mujeres, con la mayor discreción.

En invierno el muchacho deberá acostarse en su cama y aceptar sus requerimientos. El joven Guillaume está aterrado, pero el "padre" Arnaud le tranquiliza. El conoce sacerdotes que le darán la absolución y no le impondrán mas que penitencias ligeras.

Entre tanto, Arnaud se aprovecha de la situación: arroja al estudiante al suelo, le desnuda y le obliga a una relación "interfemoral" (entre las piernas), sin penetración. Guillaume, paralizado  por el terrible pecado cometido, obtiene la promesa de se conducido a un confesor. Pero las relaciones sexuales se reproducen en seis ocasiones, con varias semanas de intervalo.  Y cada vez que el canónigo le encuentra por la calle, le amenaza con acusarlo de herejía y le obliga a seguirle a una casita rural situada en el Pommerois, donde abusa del joven.

Ese mismo 13 de junio comparece Guillaume Bernard, de Gaudies (Ariege), de 15 años y medio, igualmente estudiante. Menos recatado que su condiscípulo, seducido por la posibilidad de una fiesta alcohólica y libidinosa y por las ganancias que se imagina logrará, acepta la proposición del "padre" Arnaud con entusiasmo.Monaco che scrive. Miniatura medievale

Se puede en consecuencia preguntarse en que medida los encuentros sexuales que tienen lugar en numerosas ocasiones con el falso sacerdote no son consentidas. Ante los jueces, el habla de ciertos encuentros obligados. El cuenta que en una ocasión Arnaud de Verniolle no tiene reparo en comentar esos actos aunque su madre esta presente en la casa, en el piso inferior.

La misma historia es relatada por Guillaume Boue, del pueblecillo de Plavilla, de 18 años de edad. A este ultimo declarante, Verniolle hace una revelación impactante. Cuando el estudiante le pregunta al clérigo si sabe cual de los dos pecados es mayor entre el tener relaciones carnales con un hombre o el masturbarse, el falso cura responde: "Esos son las dos clases de pecados de la carne que cometen la mayoría de los religiosos"

.Finalmente el 23 de junio de 1323, Arnaud de Verniolle comparece delante del prelado inquisidor por herejía y sodomía. El acusado había usurpado el sacerdocio y, dado que no tenia ni el derecho ni las competencias, había recibido las confesiones y absuelto a los adolescentes, - y según la acusación - el crimen cometido tenia la finalidad de saber si los jóvenes cometían los mismos pecados que él.

Para explicar el delito de sodomía, el acusado evocó su pasado: Entre los 10 y los 12 años, había sido abusado por su educador, el maestro Pons de Massabuc (mas tarde hermano predicador) en cuyo centro educativo vivía con otros muchachos. Todos los alumnos dormían en la misma habitación, y el dormía en la misma cama que el joven Arnaur Aureol - hijo de un caballero que luego seria sacerdote. Durante siete semanas Arnaud Aureol le había impuesto relaciones "entre las piernas".

Luego de haber evocado su pasado, Arnaud de Verniolle declaró que sus encuentros sexuales con los testigos, habían sido todos consentidos. Ante los murmullos en el juicio, el acusado declama en voz alta, que el cree que el pecado de sodomía - que el no ha llegado a cometer, en tanto que pecado mortal, es equivalente al de la fornicacion simple, sin deseo de procrear.

Además, continua Arnaud, este crimen es mucho menos grave que la violación de las vírgenes, el adulterio o el incesto. Ante estas palabras, los laicos presentes en el juicio saltaron de sus asientos. Y el acusado señala que los clérigos (presentes)  están cómodos (en sus asientos, puesto que no saltaron). Arnaud confiesa asimismo haber tenido encuentros sexuales similares con otros jóvenes. Por ejemplo con Germain Formige, un zapatero de 18 años, que literalmente le había asaltado en ocasiones.

La lectura de las declaraciones, aquellas del estilo de las de Arnaud, suscitan el descontento del prelado Jean Duvernoy, el traductor del "Registre d'Inquisicion", un grueso pergamino de 325 folios conservado en la Biblioteca Vaticana, apuntando que el futuro Papa va a intentar transformar este asunto de "malas costumbres" en asunto de "fe". El no sabe que hacer con revelaciones que no esperaba. Las respuestas del acusado le abruman. Este asunto que entremezcla la herejía con ciertas practicas, no revela mas que se trata de "juegos de cama" entre clérigos, o futuros clérigos, mas o menos consentidas. 

Se trata de un tema social que implica a un variado cuerpo social: un zapatero, un jinete y hasta un caballero, y clérigos, muchos clérigos.

Además, la sexualidad entre hombres esta considerada, en los medios clericales, como una especie de recurso para desahogo, menos grave que las relaciones heterosexuales. Verniolle es sodomita, y los "como él" son numerosos en Pamiers. ¿No es el caso de todas las villas universitarias donde se concentra la juventud? El inquisidor no va a hacer declarar a todos los confesores de la diócesis para encontrar a culpables. Además canónicamente no tiene derecho para lograr tales datos: lo que se dice en confesión, absuelto o no, esta bajo la garantía del secreto. Y además, si una parte de los sodomitas prefieren no confesarse - y de hecho el acusado no lo había hecho en los últimos doce años - el prelado esta también sujeto de manos a la hora de recabar tal información.

Este ultimo aspecto es importante: la vergüenza, el poder ser transferido o encerrado en un convento, hacen que, seguramente, estos pecadores se aparten voluntariamente de los sacramentos y, punto capital, de la salvación que les puede procurar la confesión.

Toda la teología católica pone por delante la manifestación primera de este amor: el perdón de los pecados. Entre dos males, el prelado elige el menor: no se logrará mas que una pésima publicidad que redundara en alejar aun mas a los pecadores de los confesionarios,

La fe cristiana se articula alrededor del amor incondicional del Señor hacia su criatura, noción difícil de comprender por aquellos que no han recibido ese don (la fe)

.Conviene detener este asunto rápidamente. Como herético y blasfemo es posible juzgar a este inculpado. Como sodomita, aun si los concilios mostrasen una jurisprudencia pertinente, no existe una verdadera condena aparte de la posibilidad de recluirlo en un monasterio y la penitencia. Por tanto, el prelado va a "olvidar" el pecado de sodomía. 

Deja a Arnaud hasta el 28 de junio para reflexionar y decidir: es la herejía lo que debe confesar. Pero el 28 de junio Arnaud no indica absolutamente nada de nada, ni muestra arrepentimiento. Por tanto, Monseñor Prelado ordena que "el acusado Arnaud sea conducido a prisión en el castillo de Allemans, destinado a semejantes personas"

El 2 de julio, el "hermano" Pierre  Record, un cura que espera después de cuatro años su proceso por hechicería y por seducción de mujeres (el esperara aun otros seis años su procesamiento), solicita ser presentado delante del prelado Jacques Verniolle, para chivarse de revelaciones que hacer resurgir el asunto. El cuenta que sabe que Verniolle ha tenido relaciones sexuales con sus tres acusadores. Pero que las mismas habían sido consentidas y que formaban parte de verdaderas "orgías" que habían tenido lugar en su casa de la localidad. Los jóvenes habían tenido relaciones entre ellos. 

En su descargo, Arnaud indica al clérigo que el creía que, puesto que no había tenido mas que relaciones "entre las piernas" (inter-femorales), y con el consentimiento de los jóvenes, había cometido pecado, pero desde luego mucho menos importante que si se tratase de muchachas. El prelado señala asimismo (en la documentación) que Verniolle ha tenido esas relaciones con jóvenes después de que, siendo estudiante "cuando cuidada los leprosos en Toulouse" había tenido relaciones con una prostituta y había contraído una enfermedad que la había hecho creer que se había vuelto leproso. Y el había jurado no volver a repetir jamás tal experiencia. Y desde entonces prefería los jóvenes.

.Arnaud ya había cometido tal pecado cuando era fraile menor. según el, si el prelado debía arrestar a todos los culpables de tal "crimen" en Pamiers, tendría que contar con que "había mas de tres mil". No importa de esta cifra mas que el orden de grandor: venia a decir que en la época los practicantes del sexo entre hombres eran numerosísimos en Pamiers.

Un año mas tarde, el 1 de agosto de 1324, Arnaud es sacado de su prisión y comparece de nuevo. La corte plantea las mismas acusaciones: usurpación del sacerdocio, absolución inválida, herejía y sodomía.  Arnaud no reniega de nada, afirmando nuevamente que el cree que el pecado de carne cometido entre hombres equivale al que cometen las  mujeres fuera del matrimonio, pero mucho menor en importancia o gravedad que la violación, el adulterio o el incesto. Y  afirma que jamás había obligado a nadie a mantener encuentros sexuales con el. Los encuentros han sido siempre consentidos. 

A pesar de la insistencia de los jueces, Arnaud no denuncia a los otros sodomitas, aunque cuando ha afirmado al prelado Pierre Record que conoce centenares, en Pamier y en el conjunto de Languedoc.

Habiendo reconocido sus "errores" según la terminología inquisitoria, los notables consultados, decretan el 9 de agosto de 1324 " que debe de encerrársele como hereje, en prisión estrictísima, con pan y agua, encadenado, a perpetuidad y sin poder jamás ser sacado de prisión o liberado".

Se puede remarcar que es sobre la herejía que se apoya la sentencia. Sin embargo, uno de los prelados y cuatro hermanos menores, piden clemencia para el acusado, puesto que es de buena familia. Todos los otros y los laicos rechazan tal demanda.

El 12 de agosto de 1324, Arnaud de Verniolle, convicto de herejía es condenado a prisión perpetua y a la degradación. Los archivos no indican nada sobre su suerte después de esa fecha. ¿Y que sucedió con los demás. El registro de Jacques Fournier no indica nada referente a ellos.  Seguramente habrán llegado a hacerse sacerdotes medievales.

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FUENTES

- Le Registre d'Inquisition de Jacques Fournier, évêque de Pamiers, tome III, (editado por Jean Duvernoy, 1963).
- Les Bûchers de Sodome, por Maurice Lever (Fayard 1985).
- Cristianimos, tolerancia social y homosexualidad. Los homosexuales en Europa occidental desde los comienzos de la era cristiana al siglo XIV, por John Boswell.

 

 

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