¿Por qué mi hijo es gay?

 Adaptación del folleto "Why Is My Child Gay?" editado por la Federation of Parents and Friends of Lesbians and Gays, Inc. P.O. Box 27605-7605).


Objetivos del folleto

* Aprender cómo los científicos e investigadores expertos en la materia, responden a las preguntas formuladas más a menudo por los padres y amigos de los gays y por los mismos homosexuales.

* Determinar si las respuestas de los científicos presentan una misma opinión Este folleto está escrito para los padres y amigos de los gays, para los gays y las lesbianas, y para los médicos, líderes religiosos, maestros, consejeros y otros profesionales, así como para cualquier persona interesada en la educación de la orientación sexual y del desarrollo humano. ?Por qué plantearse estas preguntas?


?Por qué mi hijo es gay? ?Por qué un hijo es homosexual, mientras que otro  hijo de los mismos padres es heterosexual?

Estas son preguntas válidas.

Algunos padres quizás digan: "Lo que será, será. ?Por qué analizar las cosas que no podemos cambiar?" Otros padres - -ya sea por su curiosidad natural o por su deseo de aceptar el hecho que su hijo es gay en una sociedad heterosexual - -tratan de explorar los orígenes, la frecuencia y la historia de la homosexualidad masculina o del lesbianismo, antes de que puedan aceptar la homosexualidad o bisexualidad de su hijo como una realidad.


Breve historia a partir de Kinsey

Los cálculos actuales, desarrollados por primera vez por el Dr. Alfred Kinsey, indican que aproximadamente un diez por ciento de la población es gay. Se cree que esta proporción es más o menos la misma en el mundo entero, en todas épocas, culturas y climas. 

Los sentimientos de atracción hacia las personas del mismo sexo parecen ser usualmente tanto afectivos como físicos. A finales de los años 40 el Dr. Kinsey desarrolló una escala que lleva su nombre y que muestra que las personas no son estrictamente homosexuales o heterosexuales, sino que fluctúan entre ambos. 

En otras palabras, hay muchos hombres y mujeres cuya orientación sexual indica diferentes grados de bisexualidad. De ahí la Escala Kinsey de la Heterosexualidad y la Homosexualidad

Las investigaciones de Kinsey demostraron que la homosexualidad y la heterosexualidad no son fenómenos absolutos e independientes, sino más bien fenómenos conectados por un gran segmento de la población que posee diferentes grados de bisexualidad.

 Lo anterior se refleja en la siguiente escala, adaptada del modelo de Kinsey:


La categoría cero (0) incluye a todas las personas que son exclusivamente heterosexuales y que reportan no tener o haber tenido ninguna experiencia o atracción homosexual. 

La categoría uno (1) incluye a aquellos que son predominantemente heterosexuales, teniendo solo experiencias o atracción homosexuales incidentales. 

La categoría dos (2) incluye a aquellos que son predominantemente heterosexuales, pero tienen experiencias o atracción homosexuales más que incidentales.

La categoría tres (3) representa a las personas que tienen tantas experiencias y atracciones homosexuales como heterosexuales. 

La categoría cuatro (4) incluye a aquellos que son predominantemente homosexuales, pero tienen experiencias o atracción heterosexuales más que incidentales. 

La categoría cinco (5) incluye a aquellos que son predominantemente homosexuales, teniendo solo experiencias o atracción heterosexuales incidentales. 

La categoría seis (6) incluye a todas las personas que son exclusivamente homosexuales en experiencia y atracción.

La Dra. Evelyn Hooker de la Universidad de California en Los Ángeles, fue la primera científica en examinar la salud mental de los homosexuales a través de un estudio objetivo y controlado a fines de los años 50. 

Sus investigaciones probaron que no hay ninguna diferencia en la estabilidad emocional y en la salud mental entre hombres homosexuales y heterosexuales.

Hasta el comienzo de los años 70, el estudio de la homosexualidad estaba restringido al área de la psiquiatría. Existían diferentes teorías respecto a las causas de la homosexualidad. 

Gran parte de estas teorías asociaban a la homosexualidad con una psicopatología desarrollada por una crianza "defectuosa," basada en una madre dominante, en un padre alejado, o en ambos. 

Aunque esta premisa fuese incorrecta, no es nada sorprendente que los psiquiatras la desarrollasen, ya que ellos obtenían su información únicamente de personas en terapia con problemas mentales o emocionales.

En 1972 y 1973 la Asociación Psiquiátrica Americana y la Asociación Psicológica Americana dejaron de considerar la homosexualidad como una enfermedad en sus manuales de diagnóstico. 

A finales de los años 70 el Instituto Nacional de Salud Mental inició una extensa investigación para determinar si la homosexualidad era el resultado de una determinada situación familiar, de modelos inadecuados, o de otros factores psicológicos o sociales. 

Los resultados de tal investigación fueron publicados en 1981 por Bell, Weinberg y Hammersmith en el libro "Preferencia Sexual: Su Desarrollo en Hombres y Mujeres". 

(Nota: el término "preferencia sexual" fue introducido en los años 70 para corregir el concepto anterior que definía a la homosexualidad como una enfermedad o una desviación. 

A partir de 1982, a medida que los científicos fueron descubriendo nuevas pruebas que sugerían que la homosexualidad o la heterosexualidad no es algo que se escoge, surgió el término "orientación sexual," el cual es usado frecuentemente hoy en día.)  

La mayor parte de los lectores habrán notado una desalentadora escasez de información acerca del lesbianismo y sus orígenes. Muy pocos estudios fueron llevados a cabo acerca del origen de la homosexualidad femenina antes de los años 70, porque a través de los siglos la homosexualidad masculina ha sido más visible y menos tolerada que el lesbianismo.

 

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

 

Muchas personas creen que la orientación sexual -- heterosexual, homosexual, bisexual -- está determinada por uno o más de los siguientes factores: genéticos, hormonales, psicológicos o sociales. Tomando en cuenta los últimos adelantos de la ciencia, ?cuál es su opinión?

 Dr. Bell: Creo que la orientación sexual de un individuo está determinada por todos los factores mencionados en conjunto, pero que la importancia relativa de cada factor varía de individuo a individuo.

Eventos biológicos prenatales influyen en gran medida en el potencial para la conformidad de género del infante, y dicha conformidad influye profundamente a su vez en como percibe a los hombres y a las mujeres y en el potencial de ver a éstos como objetos afectivos.

Dr. Ellis: Según la evidencia científica más reciente, los factores más importantes en el desarrollo de la orientación sexual parecen ocurrir antes del nacimiento. Entre dichos factores prenatales, tenemos la influencia de varias hormonas sexuales en el funcionamiento del cerebro en y alrededor de un centro de control de instintos primarios, llamado "el hipotálamo". 

Esta sección del cerebro no sólo parece controlar la orientación sexual, sino que también se ha demostrado que está organizada diferentemente en los hombres y en las mujeres, si bien con distintos grados de diferencia, dependiendo de la cantidad y del momento de exposición a la testosterona y a otras hormonas sexuales. 

Distintos factores parecen capaces de alterar la cantidad de hormonas sexuales a las cuales están expuestos el hipotálamo y otros centros cerebrales cercanos. Algunos de estos factores son genéticos y controlan la síntesis de hormonas sexuales.

Estudios realizados en animales de laboratorio indican que la exposición de la madre a varias drogas neurológicamente activas o aúna un estrés excesivo durante el embarazo pueden también ser factores prenatales que invierten la orientación sexual. Un estudio reciente ejercido por mí y mis colegas (Journal of Sex Research, Feb 1988, pp. 152-57) encontró evidencia de que el estrés materno excesivo puede ser una causa de la homosexualidad masculina en los humanos. Aún así, hace falta investigar mucho más en esta área.

Dr. Green: Si esta pregunta requiriese una respuesta de "cierto o falso"  la respuesta sería "cierto." 

Existe una creciente acumulación de evidencia que indica que todos los factores mencionados afectan la orientación sexual. Probablemente la proporción de cada ingrediente varía de persona a persona, pero esos son todos los ingredientes para cada persona.

Dr. Herdt: La determinación de la orientación sexual es compleja y probablemente es el resultado de muchos factores. Un problema que encontramos cuando tratamos de determinar las causas de la orientación sexual es que probablemente existen vías diferentes para llegar a la "misma" orientación sexual, por ejemplo, a la heterosexual. 

Otro problema es que hay una gran variación en el significado y la práctica de la orientación sexual -- por ejemplo, de la homosexual -- en nuestra sociedad. Yo pienso que muchos factores -- biológicos, sociales, psicológicos -- afectan al ciclo del desarrollo para producir una orientación sexual.

Dra. Hooker: Yo creo que la orientación sexual está determinada por una combinación de los factores mencionados, y que el peso y la importancia relativa de cada factor varía en gran medida de un individuo a otro. No existe una "causa" única. Así como la homosexualidad y la heterosexualidad son fenómenos enormemente complejos, los factores que determinan sus respectivos desarrollos deben ser complejos también. 

Creo que los que buscan una causa única, tal y como una "madre íntima y dominante" o un "padre hostil, alejado o ausente," no están mirando más allá de sus narices.

Dr. Marmor: Todos los factores mencionados pueden ser causa, y por lo general, más de uno lo es.

Dr. Money: Los factores que determinan la orientación -- gay, heterosexual, o bisexual -- pueden ser genéticos, hormonales, o transmitidos "in utero",  a través de la sangre que va de la placenta y el cordón umbilical al feto.

 Actualmente no existe ninguna prueba incontrovertible de un determinante genético.

 La prueba de la transmisión "in útero"  necesita ser mejor comprobada. La evidencia hormonal prenatal difiere entre los cuadrúpedos y los primates, especialmente los primates humanos. 

En los cuadrúpedos, las hormonas prenatales pueden ser manipuladas experimentalmente, de tal forma que influyan en las vías sexuales del cerebro y que determinen si el animal será exclusivamente homosexual o heterosexual en el apareamiento.

En los humanos y en otras especies de primates, las hormonas prenatales tienen una influencia menos absoluta. Dichas hormonas crean tan sólo una predisposición en la edad adulta hacia la homosexualidad o la heterosexualidad exclusiva, o hacia una adaptabilidad bisexual. 

Basándonos especialmente en la evidencia antropológica y en la evidencia del desarrollo de la niñez, parecería que la mayoría de los seres humanos nacen con una predisposición bisexual. 

Si esta predisposición es retenida, o si bien se convierte en predominantemente heterosexual u homosexual depende, al igual que con la lengua natal, de influencias -- generalmente denominadas Psicológicas y sociales -- que llegan al cerebro a través de los sentidos, especialmente del tacto, la visión y la audición. 

El período de experimentación con juegos sexuales juveniles, especialmente entre los cinco y los ocho años, desempeña un papel particularmente importante en establecer si la atracción erótica en el futuro será dirigida hacia hombres o mujeres, y si la primera experiencia de enamoramiento será homosexual o heterosexual. La homosexualidad, así como la heterosexualidad, se define en última instancia por el sexo de la persona de quien uno puede enamorarse.

Dr. Pillard: La orientación sexual probablemente resulta de una combinación de causas -- genéticas, congénitas y del desarrollo -- y dicha combinación probablemente varía de individuo a individuo. Lo que es impresionante es que la orientación sexual parece ser innata, con lo cual quiero decir que es un rasgo de la personalidad bien arraigado, el cual surge en los primeros años de vida, como sea que esto ocurra.

He de restringir lo anteriormente dicho a los hombres. Las mujeres parecen ser más flexibles en su orientación y parecen ser capaces de modificarla dependiendo de las circunstancias. El aforismo es: Los hombres _descubren_ su orientación sexual, mientras que las mujeres _escogen_ la suya.

Dra. Reinisch: Nadie sabe cuáles son las "causas" de le homosexualidad. De la misma forma, nadie sabe cuáles son las causas de la heterosexualidad. Varias teorías han sido propuestas, pero hasta el día de hoy, ninguna ha sobrevivido un escrutinio cuidadoso. 

De hecho, los científicos tienen probablemente una idea más clara de cuáles "no"  son las causas de que una persona prefiera una pareja del mismo sexo.

 Por ejemplo, los niños criados por padres o parejas gays o lesbianas no son más propensos a ser homosexuales que los niños criados por padres heterosexuales. Tampoco existe ninguna evidencia que indique que la homosexualidad masculina sea causada por una madre dominante o un padre débil, o que la homosexualidad femenina sea causada porque las niñas se identifiquen con modelos masculinos. 

De hecho, tenemos evidencia que bajo condiciones normales de crianza, los padres tienen muy poca influencia sobre la orientación sexual de sus hijos. Tampoco es cierto que un joven se vuelve homosexual al ser seducido por una persona mayor del mismo sexo. 

Las experiencias sexuales infantiles y adolescentes son relativamente similares en homosexuales y heterosexuales, excepto que los homosexuales obtienen menos satisfacción que los heterosexuales en sus experiencias sexuales con miembros del sexo opuesto. 

Tanto los homosexuales como los heterosexuales varían en su comportamiento desde muy masculino a muy femenino, lo cual sugiere que existe una combinación de factores relacionados a la expresión de la orientación sexual y la identidad del sexo.

Dr. Weinberg: Mi conjetura es que factores biológicos determinan la homosexualidad y la heterosexualidad, mientras que factores ambientales determinan diferentes grados de bisexualidad. Dr. Weinrich: 

Para poder responder esta pregunta correctamente, debemos establecer una definición precisa de la "homosexualidad"

 Según la definición que yo uso, la orientación homosexual está causada probablemente por factores genéticos y hormonales, y quizás también por experiencias Psicológicas o sociales en la infancia temprana. La forma en que dichos factores se expresan en la orientación sexual "adulta" depende de la sociedad y del ambiente familiar.


?Cree Ud. que alguno de los factores anteriormente mencionados puede determinar por si solo si una persona será gay, heterosexual, o bisexual?

 

Dr. Bell: Cada ser humano está en la intersección donde se encuentran los cuatro factores, en una unión indisoluble de cuerpo, mente y emoción. Entonces me resultaría imposible explicar cualquier fenómeno humano, incluyendo la orientación sexual, como resultado de un solo factor.

Dr. Ellis: No.

Dr. Green: Probablemente no. La identidad sexual es demasiado compleja al nivel humano para poder ser causada por sólo uno de estos factores. 

Dr. Herdt: No podemos saber a ciencia cierta si alguno de estos factores considerado individualmente pueda resultar en la auto-identificación como "gay," "heterosexual" o "bisexual." Pero mi opinión es que ello es muy dudoso.

Dra. Hooker: No, no creo que ninguno de estos factores pueda por sí solo determinar la orientación sexual de una persona. Tal y como he indicado anteriormente, la orientación sexual es muy compleja, y los factores que la determinan deberán ser igual de complejos. Aún la predisposición genética no podría determinar por sí sola la orientación sexual.

Dr. Marmor: Factores genéticos u hormonales pueden crear una fuerte "predisposición"  a ser gay, heterosexual o bisexual, pero factores psicológicos y sociales "culturales"  generalmente contribuyen al resultado último de la orientación sexual.

Dr. Money: No.

Dr. Pillard: Ya que sabemos tan poco acerca de las causas, es prematuro especular si un factor por sí solo podría ser causa única.

Dra. Reinisch: No.

Dr. Weinberg: Sí, pero sólo para una orientación gay o heterosexual, no para una orientación bisexual.

Dr. Weinrich: No, ninguno de los factores es causa "única", porque al menos en teoría, ninguno de los factores actúa independientemente de los otros.

 

¿Pueden las lesbianas y los gays cambiar su orientación sexual a través de terapia o de otra forma?

Dr. Bell: Las lesbianas y los gays pueden ser capaces de aumentar su potencial para la experiencia heterosexual y para comportarse sexualmente de forma heterosexual; al menos algunos de ellos pueden. Pero su orientación sexual básica quedaría prácticamente intacta.

Dicha orientación es muy compleja, demasiado profunda, para poder ser cambiada en cualquier grado substancial.

Dr. Ellis: Conforme a lo que he formulado, si factores neurohormonales son responsables por las variaciones en la orientación sexual, entonces sería tan difícil hacer que un homosexual prefiera tener relaciones sexuales con un miembro del sexo opuesto, como lo sería hacer que un heterosexual prefiera tener relaciones sexuales con un miembro de su mismo sexo.

Sin embargo, los bisexuales, teniendo una orientación sexual ambivalente desde un comienzo, podrían dirigir sus inclinaciones sexuales más o menos exclusivamente hacia actividades heterosexuales a través de la terapia.

Más deberá decidirse en cada caso individualmente, si ésta sería la alternativa más deseable.

Dr. Green: Dada la escasa investigación científica sobre las lesbianas que hayan tratado de cambiar su orientación sexual, no es posible brindar una respuesta significativa a esta pregunta. La información sobre hombres gays demuestra que la mayoría de los que quieren cambiar su orientación sexual no logran cambiar sus fantasías o su comportamiento.

Algunos cambian su comportamiento marcadamente, pero no sus fantasías. Algunos informes sostienen que a través de la terapia religiosa, Psiquiátrica o Psicológica, se ha logrado producir una reorientación sexual de fantasía y comportamiento. Dr. Herdt: 

No existe prácticamente ninguna evidencia que sugiera que las lesbianas o los gays puedan cambiar su orientación sexual a través de terapia o de alguna otra forma. Toda la evidencia que he observado demuestra que aquello es imposible.

Dra. Hooker: No sé de ninguna evidencia que indique que las lesbianas y los gays puedan cambiar su orientación sexual a través de terapia o de alguna otra forma. Toda la evidencia que he observado demuestra que aquello es imposible.

Dr. Marmor: No creo que la capacidad de ser excitado eróticamente por miembros del mismo sexo pueda ser totalmente erradicada. Una minoría de gays y lesbianas -- generalmente aquellos con una capacidad bisexual -- pueden aprender -- si se les motiva suficientemente -- a suprimir su "comportamiento"  homosexual, a través de terapia u otros medios. Pero la "inclinación  homosexual"  generalmente continúa en sueños y/o fantasías.

Dr. Money: No. Sin embargo, aquellos que estén en el rango bisexual de 60 a 40, 50 a 50, 40 a 60, podrían alegarse que son capaces de cambiar, aún sin terapia.

Dr. Pillard: La respuesta a esta pregunta depende de si se considera la orientación sexual como una característica innata, tal y como he sugerido anteriormente, o si se la considera un hábito, que siendo "aprendido," puede ser a su vez "desaprendido" 

Yo diría que en ambos casos, muchos individuos pueden cambiar una homosexualidad o heterosexualidad exclusiva si así lo desean. Particularmente las mujeres parecen tener una orientación bisexual en la mayor parte de los casos.

Aún así, ninguna "terapia" puede alegar hoy en día que ha sido capaz de alterar permanentemente y con certeza, la orientación sexual. Además, si realmente consideramos cualquier orientación como moralmente igual, debemos preguntarnos porqué un individuo _querría_ cambiar su orientación.

Dra. Reinisch: No. Sabemos que la homosexualidad no es un fenómeno aprendido. Tal conclusión es evidente en base a estudios antropológicos realizados sobre los habitantes nativos de Nueva Guinea, cuyos niños participan regularmente en actos homosexuales entre las edades de 6 a 19 años. (Los nativos creen que sin el consumo diario de semen, dichos niños no se convertirán en adultos y serán incapaces de procrear) 

A pesar de estar expuestos diariamente a actos homosexuales por 13 años, el 99% de los niños nunca vuelve a participar en actos homosexuales después de los 19 años de edad, cuando son apareados con una mujer. 

Sabemos además, en base a estudios realizados de hermanos gemelos criados por separado, que si uno de los gemelos es gay, es probable que el otro gemelo sea gay también -- sin embargo éste no es el caso en cuanto a las lesbianas. 

Como he dicho anteriormente, los niños criados por homosexuales o lesbianas no son más propensos a ser homosexuales que los niños criados por padres heterosexuales. Esto parece indicar que la homosexualidad no es necesariamente una conducta aprendida.

Consecuentemente no es probable efectuar a través de la terapia un cambio permanente en la atracción y en los componentes emocionales que rigen de quien uno se enamora.

Dr. Weinberg: No.

Dr. Weinrich: De nuevo, eso depende de la definición que se use. La orientación homosexual, tal y como yo la defino, es aparentemente rara vez -- o quizás nunca -- alterada a través de terapia u otros medios.


Conclusiones:

 La mayoría de los 11 científicos entrevistados concurrieron que:

* Se desconocen las causas exactas de la heterosexualidad y de la homosexualidad.

* Tanto la homosexualidad como la heterosexualidad resultan probablemente de la interacción de varios factores, entre ellos factores genéticos, hormonales y ambientales;

* Las influencias Psicológicas y sociales de por sí no pueden ser causas "únicas" de la homosexualidad;

* Una predisposición biológica (genética, hormonal, neurológica u otro) a la homosexualidad, bisexualidad o heterosexualidad existe en todos los niños y niñas desde el nacimiento;

* Ninguno de los factores contribuyentes puede ser causa "única" de la homosexualidad;

* La orientación sexual de un individuo no puede ser modificada permanentemente mediante la terapia. Discusión


Las respuestas recibidas de 11 científicos prominentes deberán disipar el mito que un individuo escoge ser gay, bisexual, o heterosexual. La orientación sexual no puede ser seleccionada  " lo que uno puedo escoger, es como uno actúa  sexualmente.

El lector se puede preguntar: "Si aceptamos la teoría de la predisposición biológica de la orientación sexual, ?qué pasará cuando los científicos demuestren que la homosexualidad es transmitida genéticamente o es causada por algo que le haya sucedido a la madre durante el embarazo? ?Acaso impondría esto una nueva carga de culpa a los padres de las lesbianas y los gays?

No. La culpabilidad implica responsabilidad por una consecuencia negativa. Pero la homosexualidad no es un fenómeno negativo. Así como la heterosexualidad, la homosexualidad es un aspecto natural de la personalidad del individuo, y es esencial para que el individuo conduzca una vida plena y productiva. Los hombres y mujeres -- gays y no-gays -- que nieguen sus sentimientos sexuales inherentes, pueden privarse de mucha felicidad en sus vidas.

Sabemos a través de los escritos de Aristóteles y de varios estudios antropológicos, que la homosexualidad ha existido por miles de años. Cuando comparamos diferentes sociedades, vemos que la homosexualidad no es un problema, a menos que los miembros de dicha sociedad la convierten en un problema, a través de sus prejuicios y sus leyes restrictivas. Una sociedad que trata a sus miembros homosexuales como inferiores crea una gran injusticia contra algunos de sus mejores ciudadanos, así como contra sí misma. Dicha sociedad continuará viviendo con muchos conflictos auto-impuestos, especialmente a medida que la ciencia clarifique gradualmente los orígenes de la homosexualidad.

Por ejemplo, ?qué sucederá cuando los científicos desarrollen la tecnología que permita predecir si un feto será gay o heterosexual? ?Se examinarían las mujeres embarazadas para saber con anticipación cuál sería la orientación sexual de su niño al alcanzar la pubertad?

Si es que una prueba de laboratorio pudiese identificar un distintivo biológico para la homosexualidad o la bisexualidad en los cromosomos del feto, ¿decidirían los padres, temerosos del futuro de su hijo,  terminar el embarazo prematuramente? ¿Podría un gobierno intolerante hacia la homosexualidad forzar a una mujer embarazada a tener un aborto porque su feto lleva el distintivo biológico de la homosexualidad?

En resumen, el ser lesbiana o gay es parte de la personalidad total del individuo, como el ser atleta, o artista, o zurdo. Dicha personalidad es moldeada desde la concepción por factores genéticos, prenatales, psicológicos y culturales. 

A través de sus características únicas, los gays y las lesbianas añaden una diversidad especial al rico tejido de la vida humana, como (en palabras del Dr. Money:) "lo hicieron Miguel Angel, Leonardo Da Vinci, Tchaikovsky, Oscar Wilde, y miles do otros artistas, científicos, políticos, abogados, médicos, matemáticos, y demás genios, cuyos logros están inherentemente relacionados con su homosexualidad"

 


 

Allan T. Bell, es psicoterapeuta y Director del Departamento de Asesoramiento y Psicología de la Universidad de Indiana en Bloomington, Indiana. Es además co-autor del libro _Preferencia Sexual: Su Desarrollo en Hombres y Mujeres. Dicho libro describe los resultados de las investigaciones extensas llevadas a cabo por el Instituto Nacional de Salud Mental en los años 70, incluyendo 1500 entrevistas con hombres y mujeres.

Lee Ellis,  es sociólogo, graduado de la Universidad Estatal de Florida. Es el director del Departamento de Sociología en la Universidad Estatal de Minot en Minot, North Dakota, donde ha ensañado por once años. Además de estudiar la orientación sexual, el Dr. Ellis está investigando las causas neurohormonales de la agresión. También ha escrito un libro, intitulado "Teorías Sobre la Violación Sexual (Theories of Rape)"   

Richard Green,  es un psiquiatra en el Centro Médico de la Universidad de California en Los Angeles. El Dr. Green se graduó en 1961 de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, Maryland, y fue profesor de psiquiatría en la Universidad Estatal de Nueva York en Stony Brook de 1974 a 1986. El Dr. Green escribió "El Síndrome de los Niños Afeminados y el Desarrollo de la Homosexualidad"

Gilbert Herdt, es antropólogo y profesor adjunto en el Departamento de Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Chicago. El Dr. Herdt ha estudiado la homosexualidad y el desarrollo de la identidad sexual en Melanesia -- cerca de Australia. Sus investigaciones en Nueva Guinea están detalladas en "Guardianes de las Flautas: Expresiones de Masculinidad"  y en "La Sambia: Ritual y Sexo en Nueva Guinea" . Actualmente el Dr. Herdt está llevando a cabo una investigación de 200 adolescentes gays y lesbianas en Chicago..

Evelyn Hooker,  fue una de los primeras científicas en desarrollar un estudio objetivo y controlado de las características Psicológicas de los hombres gays y heterosexuales a mediados de los años 50. Su investigación refutó la teoría popular de aquel entonces que la homosexualidad era una enfermedad mental. Como psicóloga en la Universidad de California en Los Angeles, las investigaciones de la Dra. Hooker fueron patrocinadas por el Instituto Nactional de Salud Mental durante 17 años. En 1969 Dra. Hooker dirigió el Grupo de Trabajo de la Homosexualidad de dicho instituto.

Judd Marmor,  de la Universidad de California en Los Angeles, es un psiquiatra y ex-Presidente de la Asociación psiquiátrica Americana. A fines de los años 60, participó en el Grupo de Trabajo de la Homosexualidad del Instituto National de Salud Mental, y a comienzos de los años 70 fue uno de los líderes del movimiento para eliminar a la homosexualidad del manual diagnóstico de la Asociación Psiquiátrica Americana. El Dr. Marmor es también uno de los editores y autores de "La Conducta Homosexual: Una Reevaluación Moderna."

John Money,  se graduó de la Universidad de Nueva Zelandia en 1943 y obtuvo su doctorado en la Universidad de Harvard en 1952. El Dr. Money es el Director de la Unidad de Investigación Psico- hormonal de la Universidad Johns Hopkins y de su hospital universitario, en Baltimore, Maryland. En dicha universidad es también profesor de Psicología Médica y profesor emérito de Pediatría. El Dr. Money está considerado como uno de los principales expertos en el área de los desórdenes sexuales, la genética del comportamiento, la sexología y la psico-endocrinología.

Richard C. Pillard,  es Director del Laboratorio de Investigaciones Familiares y profesor de Psiquiatría en la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston. El Dr. Pillard y s equipo de científicos estudiaron el desarrollo de 50 hombres gays y 50 hombres heterosexuales solteros entre los 25 y los 35 años, y sus respectivos hermanos. Su investigación concluyó que "en general, 22% de los hermanos de los gays parecen ser homosexuales también" -- compárese con sólo 10% en el total de la población. Dicha conclusión no se extendió a las hermanas u otros parientes femeninos de los hombres gays.

June Machover Reinisch,  es la Directora del Instituto Kinsey de Investigación del Sexo, el Género, y la Reproducción en la Universidad de Indiana en Bloomington, Indiana. Ella es además profesora en el Departamento de Psicología y Psiquiatría de dicha universidad. Es la autora de muchos artículos científicos y la autora del Informe Kinsey, una columna periodística publicada internacionalmente que trata de temas relativos al sexo, el género y la reproducción.

Martin S. Weinberg,  es profesor de Sociología en la Universidad de Indiana en Bloomington, Indiana. Es coautor de varios libros, entre los cuales se encuentran "Los Hombres Homosexuales: Sus Problemas y Adaptaciones"  y "La Preferencia Sexual: Su Desarrollo en Hombres y Mujeres".  Este último libro, escrito junto con Alan T. Bell, , y Sue K. Hammersmith,  concluye tras un largo estudio que "ni las influencias de los padres ni las de la sociedad tienen mucho efecto en la preferencia sexual" (1981). 

James D. Weinrich,  es sociobiólogo, graduado de la Universidad de Harvard. Por muchos años, fue un investigador en el Centro Médico de la Universidad de Boston. El Dr. Weinrich es el director de un proyecto de investigación del SIDA de la Universidad de California en San Diego patrocinado por el Instituto Nacional de Salud Mental. Es además el autor de varios estudios académicos, así como del popular libro "Panoramas Sexuales: Por qué Somos lo que Somos, Por qué Amamos a Quien Amamos" 

 


 

En primer lugar es necesario hacer una precisión: durante la adolescencia aún se está en el proceso de desarrollo de la identidad, proceso dentro del cual también se encuentra el desarrollo de la identidad sexual. En cuanto al comportamiento tenemos que tener claro que la edad de la persona o la situación relacionada al comportamiento sexual es esencial para la comprensión de su significado. 

Una conducta en la adolescencia no tiene el mismo significado que en la edad adulta. Lo que pensamos y soñamos también es importante, a las fantasías sexuales debe dársele consideración esencial cuando se desea determinar el significado de una experiencia sexual. Por ejemplo si un adolescente tiene algún tipo de experiencia sexual con otro adolescente del mismo sexo, esta conducta no podría considerarse homosexual si las fantasías sexuales involucradas en la experiencia son con una persona del sexo opuesto.

En primer lugar es necesario hacer una precisión, durante la adolescencia aún se está en el proceso de desarrollo de la identidad, proceso dentro del cual también se encuentra el desarrollo de la identidad sexual. En cuanto al comportamiento tenemos que tener claro que la edad de la persona o la situación relacionada al comportamiento sexual es esencial para la comprensión de su significado. 

Una conducta en la adolescencia no tiene el mismo significado que en la edad adulta. Lo que pensamos y soñamos también es importante, a las fantasías sexuales debe dársele consideración esencial cuando se desea determinar el significado de una experiencia sexual. Por ejemplo si un adolescente tiene algún tipo de experiencia sexual con otro adolescente del mismo sexo, esta conducta no podría considerarse homosexual si las fantasías sexuales involucradas en la experiencia son con una persona del sexo opuesto.

Un adolescente puede no saber qué nombre ponerle a sus sentimientos, pero no tiene que apurarse en decidir qué rótulo ponerse. Nuestra identidad sexual se desarrolla a lo largo del tiempo. La mayoría de los adolescentes son intensamente sexuales durante los años de la pubertad (generalmente entre los 11 y 15 años de edad), cuando sus cuerpos comienzan a cambiar y sus hormonas están fluyendo en forma distinta. 

Sus sentimientos sexuales pueden ser tan fuertes que no están dirigidos hacia personas o situaciones en particular, sino más bien parecen emerger sin motivos. A medida que aumentan en edad se darán cuenta hacia quién se sienten realmente atraídos.

Si bien no podemos elegir nuestros sentimientos sexuales, el proceso mediante el cual aprendemos acerca de nuestros sentimientos, ya sean heterosexuales, homosexuales o bisexuales, es el mismo. La distinción entre los tres es el objeto del sentimiento; los homosexuales se sienten sexualmente y emocionalmente atraídos hacia el mismo sexo; los bisexuales, a ambos sexos, y los heterosexuales hacia el sexo opuesto. Por tanto, si un adolescente duda respecto a si es homosexual o no, porque ha tenido contacto y amistad con gays, y aprecia estas relaciones, pero elige finalmente como pareja a una niña, no hay duda que su identidad es heterosexual. 

El tema de la identidad sexual es muy importante durante la adolescencia y sucede con frecuencia que los adolescentes que tienen dudas respecto a su identidad (y dudar a esta edad es la norma) por lo general tienden a volverse obsesivos con el tema, intentan informarse, leen todo lo que encuentran respecto al tema en revistas, a través de Internet, en libros, enciclopedias, etc., y tienden a interpretar sus sentimientos y comportamientos como coincidentes con lo que escuchan o leen respecto a la homosexualidad, centrando toda su atención en lo que coincide con lo que se observa en homosexuales, y obviamente todos tenemos coincidencias porque los sentimientos y comportamientos humanos son múltiples y diversos, sin prestar atención a todos aquellos sentimientos y comportamientos que no coinciden con ello, esto les preocupa, les pone ansiosos y se convencen cada vez más de que su identidad es homosexual, sin serlo en realidad. 

El problema se agrava si estos jóvenes tienen dificultades para comunicarse con otras personas, particularmente con adultos, lo que les hace más difícil poder resolver sus dudas y tranquilizarse, sufren en silencio, se aíslan y postergan la definición de su identidad.

EL ADOLESCENTE HOMOSEXUAL Y LA ADOLESCENTE LESBIANA.

En el pasado se consideraba la homosexualidad como una anomalía o desviación, sin embargo, las investigaciones realizadas demuestran que no se trata de una enfermedad ni es causada por modelos familiares específicos.

Sabemos que alrededor de un 1% de la población mundial es gay o lesbiana (lesbianas son mujeres que se sienten atraídas hacia otras mujeres). Esto significa que en cualquier grupo grande de personas, hay presentes, generalmente, varios gay o lesbianas. Sin embargo, uno no puede saber si alguien es gay a menos que él o ella te lo haga saber. Los gay se mezclan con las demás personas, pero a menudo se sienten diferentes del resto.

Los hombres que se llaman a sí mismos gay se sienten sexualmente atraídos y se enamoran de otros hombres. Sus sentimientos sexuales hacia hombres son normales y naturales para ellos. Estos sentimientos emergen cuando ellos son niños y continúan en la edad adulta. Aunque algunos hombres gay pueden sentirse atraídos hacia mujeres, ellos por lo general dicen que sus sentimientos hacia los hombres son más fuertes y más importantes.

Los adolescentes gay pueden no ser capaces de especificar por qué se sienten diferentes. Todos los jóvenes que ellos conocen parecen sentirse atraídos por niñas, entonces ellos no comprenden dónde encajan. Y pueden no sentirse cómodos para hablar sobre sus sentimientos con un adulto.

Los niños con verdaderos sentimientos gay encuentran que, con el tiempo, su atracción hacia niños y hombres se focaliza más y más. Un adolescente gay puede encontrarse a si mismo enamorándose de sus compañeros de clases o puede ser que tenga un flechazo con un hombre adulto en particular. 

Puede encontrar que estas experiencias son agradables, preocupantes o una mezcla de ambas. A la edad de 16 a 17 años muchos jóvenes gay comienzan a pensar acerca de cómo rotularse a sí mismos, mientras que otros prefieren esperar.

Si un adolescente piensa que puede ser gay, debiera hacerse las siguientes preguntas:

- Cuando sueño o tengo fantasías sexuales, ¿es con niños o niñas?
- ¿He tenido alguna vez un flechazo o me he enamorado de un niño o de un hombre?
- ¿Me siento diferente de los otros muchachos?
- ¿Son mis sentimientos hacia niños y hombres verdaderos y claros?

Si no puede responder a estas preguntas ahora, no debiera preocuparse. Tendrá mayor seguridad con el tiempo, pero es importante saber que él y solo él sabrá cómo rotularse correctamente a sí mismo.

No es fácil descubrir que se es gay. Nuestra sociedad muestra claramente lo que piensa de las personas gay. Todos hemos escuchado chistes terribles, los estereotipos hirientes y las ideas equivocadas que circulan acerca de las personas gay. La gente tiende a odiar o temer lo que no comprende. Algunas personas odian a los gays y lesbianas. Muchas personas se sienten incómodas con lesbianas y gays.

Para la mayoría de los adolescentes que descubre sus sentimientos y atracciones hacia el mismo sexo la experiencia más profunda de todas es la de sentirse aislado, creyendo que seguramente es la única persona así. 

Como respuesta, conociendo la aversión que la cultura contemporánea manifiesta hacia todo lo que sea homosexual, ellos comienzan a distanciarse emocionalmente de otras personas. No quieren que nadie sepa lo que sienten y por eso se aíslan de los demás, de las personas e instituciones que antes les eran muy importantes: la familia, los amigos, el colegio, etc.

Obviamente la mayor parte de ellos no conoce personas homosexuales y sólo tienen acceso a los estereotipos que la sociedad difunde, lo que le hace difícil entender el por qué son así. 

Debido al rechazo que muchas personas tienen hacia los sentimientos de estos jóvenes, ellos concluyen que debido a sus sentimientos homosexuales son inferiores, no valen nada. Tal vez deseen contarle a alguien, romper su aislamiento, pero temen que al hacerlo vayan a ser rechazados y tratados con violencia.

Estos jóvenes suelen estar dolorosamente conscientes de que la fórmula para mantener la aceptación por parte de los compañeros y los adultos es el engaño, mentirles acerca de todo lo que piensan y sienten, fingir que piensan y sienten "como todos los demás". Nada de lo que hacen puede ser espontáneo. Aún cuando parezcan comportarse espontáneamente, se están vigilando para que los demás no descubran sus sentimientos secretos.

No es extraño que un adolescente elija esconder sus sentimientos gay frente a los otros, sin embargo es importante tener en cuenta que incluso puede sentirse tentado a esconderlos de si mismo. Un adolescente en esta situación puede preguntarse si es normal. Tal vez le preocupa que la gente pueda darse cuenta de lo que es. Puede ser que evite contactarse con niños que pueden ser gay por lo que pueda pensar la gente.

Para el adolescente homosexual el proceso de crecer en una cultura homofóbica (que rechaza la homosexualidad) ejerce el efecto de impedir su desarrollo psicosocial durante la juventud. 

Los homosexuales, las lesbianas y los bisexuales jóvenes a menudo pasan por su adolescencia sintiéndose aislados y distanciados, no pueden aprender "quién soy" en un contexto social, ni aclarar sus valores a través de la interacción social. Tampoco pueden tener la vivencia de relaciones emocionales y sexuales con intimidad, ni pueden desarrollar independencia física y emocional.

Si queremos evitar que la juventud homosexual siga marginada, susceptible a la degradación, la depresión, el suicidio, las enfermedades de transmisión sexual y la transmisión de la infección por el VIH, debemos ser relevantes en la vida de estos adolescentes. 

Esto sólo puede suceder si se aborda, en todos nuestros esfuerzos de prevención, dentro de la sexualidad adolescente el tema de la homosexualidad en el desarrollo sexual, y los efectos devastadores de la homofobia en el crecimiento psicosocial de los adolescentes homosexuales y lesbianas.

 


 

ISLA TERNURA LA PLAYA ADOLESCENTE  GAY