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En primer lugar
es necesario hacer una precisión: durante la adolescencia aún se
está en el proceso de desarrollo de la identidad, proceso dentro del
cual también se encuentra el desarrollo de la identidad sexual. En
cuanto al comportamiento tenemos que tener claro que la edad de la
persona o la situación relacionada al comportamiento sexual es
esencial para la comprensión de su significado.
Una conducta en la
adolescencia no tiene el mismo significado que en la edad adulta. Lo
que pensamos y soñamos también es importante, a las fantasías
sexuales debe dársele consideración esencial cuando se desea
determinar el significado de una experiencia sexual. Por ejemplo si
un adolescente tiene algún tipo de experiencia sexual con otro
adolescente del mismo sexo, esta conducta no podría considerarse
homosexual si las fantasías sexuales involucradas en la experiencia
son con una persona del sexo opuesto.
En primer lugar
es necesario hacer una precisión, durante la adolescencia aún se
está en el proceso de desarrollo de la identidad, proceso dentro del
cual también se encuentra el desarrollo de la identidad sexual. En
cuanto al comportamiento tenemos que tener claro que la edad de la
persona o la situación relacionada al comportamiento sexual es
esencial para la comprensión de su significado.
Una conducta en la
adolescencia no tiene el mismo significado que en la edad adulta. Lo
que pensamos y soñamos también es importante, a las fantasías
sexuales debe dársele consideración esencial cuando se desea
determinar el significado de una experiencia sexual. Por ejemplo si
un adolescente tiene algún tipo de experiencia sexual con otro
adolescente del mismo sexo, esta conducta no podría considerarse
homosexual si las fantasías sexuales involucradas en la experiencia
son con una persona del sexo opuesto.
Un adolescente
puede no saber qué nombre ponerle a sus sentimientos, pero no tiene
que apurarse en decidir qué rótulo ponerse. Nuestra identidad sexual
se desarrolla a lo largo del tiempo. La mayoría de los adolescentes
son intensamente sexuales durante los años de la pubertad
(generalmente entre los 11 y 15 años de edad), cuando sus cuerpos
comienzan a cambiar y sus hormonas están fluyendo en forma distinta.
Sus sentimientos sexuales pueden ser tan fuertes que no están
dirigidos hacia personas o situaciones en particular, sino más bien
parecen emerger sin motivos. A medida que aumentan en edad se darán
cuenta hacia quién se sienten realmente atraídos.
Si bien no podemos elegir nuestros sentimientos sexuales, el
proceso mediante el cual aprendemos acerca de nuestros sentimientos,
ya sean heterosexuales, homosexuales o bisexuales, es el mismo. La
distinción entre los tres es el objeto del sentimiento; los
homosexuales se sienten sexualmente y emocionalmente atraídos hacia
el mismo sexo; los bisexuales, a ambos sexos, y los heterosexuales
hacia el sexo opuesto. Por tanto, si un adolescente duda respecto a
si es homosexual o no, porque ha tenido contacto y amistad con gays,
y aprecia estas relaciones, pero elige finalmente como pareja a una
niña, no hay duda que su identidad es heterosexual.
El tema de la
identidad sexual es muy importante durante la adolescencia y sucede
con frecuencia que los adolescentes que tienen dudas respecto a su
identidad (y dudar a esta edad es la norma) por lo general tienden a
volverse obsesivos con el tema, intentan informarse, leen todo lo
que encuentran respecto al tema en revistas, a través de Internet,
en libros, enciclopedias, etc., y tienden a interpretar sus
sentimientos y comportamientos como coincidentes con lo que escuchan
o leen respecto a la homosexualidad, centrando toda su atención en
lo que coincide con lo que se observa en homosexuales, y obviamente
todos tenemos coincidencias porque los sentimientos y
comportamientos humanos son múltiples y diversos, sin prestar
atención a todos aquellos sentimientos y comportamientos que no
coinciden con ello, esto les preocupa, les pone ansiosos y se
convencen cada vez más de que su identidad es homosexual, sin serlo
en realidad.
El problema se agrava si estos jóvenes tienen
dificultades para comunicarse con otras personas, particularmente
con adultos, lo que les hace más difícil poder resolver sus dudas y
tranquilizarse, sufren en silencio, se aíslan y postergan la
definición de su identidad.
EL
ADOLESCENTE HOMOSEXUAL Y LA ADOLESCENTE LESBIANA.
En el pasado se
consideraba la homosexualidad como una anomalía o desviación, sin
embargo, las investigaciones realizadas demuestran que no se trata
de una enfermedad ni es causada por modelos familiares
específicos.
Sabemos que alrededor de un 1% de la población mundial es gay o
lesbiana (lesbianas son mujeres que se sienten atraídas hacia otras
mujeres). Esto significa que en cualquier grupo grande de personas,
hay presentes, generalmente, varios gay o lesbianas. Sin embargo, uno
no puede saber si alguien es gay a menos que él o ella te lo haga
saber. Los gay se mezclan con las demás personas, pero a menudo se
sienten diferentes del resto.
Los hombres que se llaman a sí mismos gay se sienten sexualmente
atraídos y se enamoran de otros hombres. Sus sentimientos sexuales
hacia hombres son normales y naturales para ellos. Estos
sentimientos emergen cuando ellos son niños y continúan en la edad
adulta. Aunque algunos hombres gay pueden sentirse atraídos hacia
mujeres, ellos por lo general dicen que sus sentimientos hacia los
hombres son más fuertes y más importantes.
Los adolescentes
gay pueden no ser capaces de especificar por qué se sienten
diferentes. Todos los jóvenes que ellos conocen parecen sentirse
atraídos por niñas, entonces ellos no comprenden dónde encajan. Y
pueden no sentirse cómodos para hablar sobre sus sentimientos con un
adulto.
Los niños con verdaderos sentimientos gay encuentran que, con el
tiempo, su atracción hacia niños y hombres se focaliza más y más. Un
adolescente gay puede encontrarse a si mismo enamorándose de sus
compañeros de clases o puede ser que tenga un flechazo con un hombre
adulto en particular.
Puede encontrar que estas experiencias son
agradables, preocupantes o una mezcla de ambas. A la edad de 16 a 17
años muchos jóvenes gay comienzan a pensar acerca de cómo rotularse
a sí mismos, mientras que otros prefieren esperar.
Si un
adolescente piensa que puede ser gay, debiera hacerse las siguientes
preguntas:
- Cuando sueño o tengo fantasías sexuales, ¿es con niños o
niñas? - ¿He tenido alguna vez un flechazo o me he enamorado de
un niño o de un hombre? - ¿Me siento diferente de los otros
muchachos? - ¿Son mis sentimientos hacia niños y hombres
verdaderos y claros?
Si no puede responder a estas preguntas ahora, no debiera
preocuparse. Tendrá mayor seguridad con el tiempo, pero es
importante saber que él y solo él sabrá cómo rotularse correctamente
a sí mismo.
No es fácil descubrir que se es gay. Nuestra sociedad muestra
claramente lo que piensa de las personas gay. Todos hemos escuchado
chistes terribles, los estereotipos hirientes y las ideas
equivocadas que circulan acerca de las personas gay. La gente tiende
a odiar o temer lo que no comprende. Algunas personas odian a los
gays y lesbianas. Muchas personas se sienten incómodas con lesbianas
y gays.
Para la mayoría de los adolescentes que descubre sus sentimientos
y atracciones hacia el mismo sexo la experiencia más profunda de
todas es la de sentirse aislado, creyendo que seguramente es la
única persona así.
Como respuesta, conociendo la aversión que la
cultura contemporánea manifiesta hacia todo lo que sea homosexual,
ellos comienzan a distanciarse emocionalmente de otras personas. No
quieren que nadie sepa lo que sienten y por eso se aíslan de los
demás, de las personas e instituciones que antes les eran muy
importantes: la familia, los amigos, el colegio, etc.
Obviamente la
mayor parte de ellos no conoce personas homosexuales y sólo tienen
acceso a los estereotipos que la sociedad difunde, lo que le hace
difícil entender el por qué son así.
Debido al rechazo que muchas
personas tienen hacia los sentimientos de estos jóvenes, ellos
concluyen que debido a sus sentimientos homosexuales son inferiores,
no valen nada. Tal vez deseen contarle a alguien, romper su
aislamiento, pero temen que al hacerlo vayan a ser rechazados y
tratados con violencia.
Estos jóvenes suelen estar dolorosamente conscientes de que la
fórmula para mantener la aceptación por parte de los compañeros y
los adultos es el engaño, mentirles acerca de todo lo que piensan y
sienten, fingir que piensan y sienten "como todos los demás". Nada
de lo que hacen puede ser espontáneo. Aún cuando parezcan
comportarse espontáneamente, se están vigilando para que los demás
no descubran sus sentimientos secretos.
No es extraño que un adolescente elija esconder sus sentimientos
gay frente a los otros, sin embargo es importante tener en cuenta
que incluso puede sentirse tentado a esconderlos de si mismo. Un adolescente en esta situación puede preguntarse si es normal. Tal
vez le preocupa que la gente pueda darse cuenta de lo que es. Puede
ser que evite contactarse con niños que pueden ser gay por lo que
pueda pensar la gente.
Para el
adolescente homosexual el proceso de crecer en una cultura
homofóbica (que rechaza la homosexualidad) ejerce el efecto de
impedir su desarrollo psicosocial durante la juventud.
Los
homosexuales, las lesbianas y los bisexuales jóvenes a menudo pasan
por su adolescencia sintiéndose aislados y distanciados, no pueden
aprender "quién soy" en un contexto social, ni aclarar sus valores a
través de la interacción social. Tampoco pueden tener la vivencia de
relaciones emocionales y sexuales con intimidad, ni pueden
desarrollar independencia física y emocional.
Si queremos evitar que la juventud homosexual siga marginada,
susceptible a la degradación, la depresión, el suicidio, las
enfermedades de transmisión sexual y la transmisión de la infección
por el VIH, debemos ser relevantes en la vida de estos adolescentes.
Esto sólo puede suceder si se aborda, en todos nuestros esfuerzos de
prevención, dentro de la sexualidad adolescente el tema de la
homosexualidad en el desarrollo sexual, y los efectos devastadores de la homofobia en el crecimiento
psicosocial de los adolescentes
homosexuales y lesbianas.
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