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Estas notas
constan de dos partes: en la primera se ofrecen algunos consejos a los
hijos gays que deseen decir a sus padres su orientación sexual.
Los consejos
se muestran en forma de preguntas que el interesado debe ser capaz de
contestar.
La segunda
parte es una colección de reacciones comunes de padres e hijos ante
el conflicto que se desencadena cuando un hijo hace saber a sus padres que
es gay o lesbiana.
El documento
es, por tanto, un resumen de experiencias que se mostrará
intercalando comentarios que intentan complementar el enfoque
centrado en los padres con otros puntos de mira del mismo conflicto.
El texto
comienza con una serie de reflexiones acerca de aquellas situaciones
en las que es conveniente o no que un joven revela a sus padres su
orientación sexual:
ALGUNAS
PREGUNTAS ANTES DE DECIRLO
Supongamos que
eres hijo de una familia con la que convives y que quieres decir a tus
padres que eres gay o lesbiana.
Analiza
lo siguiente antes de hablar con tus padres sobre tu orientación sexual:
¿Estás
seguro/a de tu orientación sexual?
No hables del
tema si no puedes responder con toda seguridad a la pregunta "¿Estás
seguro?" Cualquier confusión de tu parte aumentará la de tus padres
y hará disminuir su confianza en tu juicio.
¿Te
sientes cómodo con tu sexualidad homosexual?
Si estás
luchando con sentimientos de culpa y periodos de depresión, sería mejor
posponer el decírselo a tus padres. Decirlo podría requerir una energía
enorme por tu parte, por lo que debes estar en tu mejor momento.
¿Cuentas
con el apoyo de otros/as?
Si la reacción
de tus padres fuese devastadora, deberá haber alguien o algún grupo al
cual tú puedas recurrir con confianza para buscar apoyo y fuerza
emocional. Es crítico mantener un sentido de valor propio.
¿Tienes
suficientes conocimientos acerca de la homosexualidad?
Tus padres
seguramente reaccionarán en base a una vida entera de información de una
sociedad homofóbica. Si has hecho alguna lectura seria sobre el tema,
podrás ayudarlos compartiendo información y estudios fiables.
¿Cual es el
ambiente emotivo en el hogar?
Si puedes
escoger el momento de hablar, elígelo con cuidado. Escoge un
momento en el que tus padres no estén enfrontándose a problemas graves,
como la muerte de un amigo, la perdida de un trabajo o la necesidad de una
cirugía inminente.
¿Puedes
tener paciencia?
Tu padre y
madre pueden necesitar bastante tiempo para asimilar esta información si
no la habían considerado antes de que tu la compartieras con ellos. Este
proceso puede durar entre seis meses y dos años.
¿Que te
motiva a hablar ahora?
Esperamos que
te motive el amor que sientes por ellos y tu incomodidad con la distancia
que sentís entre vosotros. Nunca te reveles por enojo o durante una
discusión, usando tu sexualidad como una arma.
¿Tienes
materiales informativos a mano?
La
homosexualidad es un tema sobre el cual las personas que no son gays saben
muy poco. Ten a mano por lo menos uno de los siguientes: un libro dirigido
a los padres, el numero de teléfono de una persona de contacto del grupo
local o nacional de los padres y Amigos de Gays y Lesbianas o el nombre de
un consejero que no sea gay y que pueda tratar el tema de una manera ecuánime.
¿Dependes
económicamente de tus padres?
Si sospechas
que tus padres son capaces de retirarte el apoyo económico para tus
estudios, o de obligarte a salir del hogar, deberías considerar si es
preferible esperar a que no tengan ese control económico sobre ti.
¿Como te
llevas generalmente con tus padres?
Si siempre te
has llevado bien con tus padres y siempre te han brindado su cariño y has
correspondido tu amor por ellos, probablemente podrán tratar este asunto
de una manera positiva.
¿Cual es su
punto de vista socio-moral?
Si ellos
tienden a ver los asuntos sociales en términos de lo bueno y lo malo, lo
santo y lo pecaminoso puedes prever que tendrán serios problemas al
enfrentarse a tu sexualidad. Sin embargo, si ellos han mostrado un grado
de flexibilidad tratando otros asuntos de cambios sociales, puedes esperar
que estén dispuestos a tratar este asunto contigo hasta su conclusión.
¿Estás
decidiendo esto tu mismo?
No todo el
mundo debe revelar su orientación sexual a sus padres. No te sientas
presionado a hacerlo si no estás seguro de que vas a lograr algo positivo
al hacerlo (sea cual sea la reacción). Cada cosa tiene su momento
oportuno.
En los
primeros momentos de su vida sexual, los adolescentes gays y lesbianas
frecuentemente se sienten diferentes o aislados, y temen ser rechazados
por su familia, sus amigos o por instituciones religiosas.
Por otro lado,
los homosexuales son objeto de discriminación o violencia. Esta amenaza
de violencia y exclusión social es un obstáculo al libre desarrollo de
su personalidad.
En una
encuesta nacional llevada a cabo en el año 1989 en EE.UU. se encontró
que un 5% de hombres homosexuales y un 10% de mujeres lesbianas habían
padecido algún tipo de asalto o abuso físico relacionado con su
orientación sexual durante el año anterior a la encuesta.
Casi un 50%
(exactamente, un 47%) sufrieron algún tipo de discriminación a lo largo
de su vida. Otras investigaciones mostraron tasas similares a las
anteriores de discriminación y violencia, las cuales se consideran altas.
PROCESO
DE LOS PADRES
A
continuación se resume el proceso por el cual la mayoría de los
padres pasan cuando se les revela la orientación sexual de sus hijos.
Las etapas que
daremos a conocer son: el choque, la negación, el sentido de culpa, la
expresión de sentimientos, la decisión personal y la verdadera aceptación.
El proceso
asume que te has preguntado si vas a hablar con tus padres y tu decisión
ha sido afirmativa.
El método y
sugerencias brindadas aquí parten de la premisa de que tus sospechas que
al fin y al cabo uno o ambos de tus padres van a ser comprensivos
aun cuando no lleguen a darte apoyo.
Esta información
puede que no te sirva si tienes serias dudas sobre la capacidad de
tus padres para enfrentarse al asunto y si sospechas que podían romper su
relación contigo.
Advertencia:
cada familia es singular. Aun cuando la mayoría de los padres pasen por
las etapas aquí descritas, sé flexible con tus propios padres.
Los
ejemplos y sugerencias aquí descritos fueron recogidos en reuniones de
Padres y Amigos de Gays y Lesbianas (PFLAG). Pocos padres son casos
"modelos" que encajen perfectamente con la descripción que
sigue, pero estos testimonios servirán para hacerte una idea de algunas
reacciones de los padres.
Sabiendo qué
esperar y cómo reaccionar de una manera constructiva estarás mejor
capacitado para tomar este enorme paso con cierto grado de conocimiento y
apoyo.
Padres e
hijos/as cambian papeles
Al hablar con
tus padres, puede que encuentres que los papeles de padre e hijo/a se
inviertan por un tiempo. Ellos deberán aprender de tu experiencia.
Según tus
padres se enfrentan a tu revelación, deberás asumir tú el papel de
"padre" para darles a ellos tiempo de expresar sus sentimientos
y alcanzar una nueva visión. Este proceso no será fácil.
Seguramente
estarás ansioso de que comprendan y acepten esta importante parte de tu
vida inmediatamente.
Será fácil
para ti impacientarte. Tendrás que repetir muchas veces las mismas cosas.
Evolucionarán
lentamente (con lentitud dolorosa) al principio. Su reacción será
emotiva. No asumas que al explicar algo una vez ellos lo habrán oído,
Su sentimiento
se interpondrá a entendimiento intelectual. Permíteles tiempo y espacio.
Considera tu
propio caso: ¡has estado luchando por esto durante años! Aunque los
asuntos con los que tus padres van a tratar se parecen a los que tu te has
enfrentado, la diferencia está en que tu ya te has adelantado en el
proceso. Ten paciencia.
La experiencia
de las asociaciones de padres parte del hecho de que la gran mayoría de
ellos están muy desinformados acerca de la homosexualidad, razón por la
que aconsejan paciencia a los hijos gays: por un tiempo los hijos
pasarán a ser los pedagogos.
Ahora
bien, si se trata de hijos muy jóvenes - recuerden que la orientación
sexual se comienza a percibir en muchos casos durante la preadolescencia -
no parece creíble que ellos puedan asumir el papel de "padre" fácilmente,
pues tampoco suelen tener una gran información de su parte.
Más bien,
sienten el deseo homosexual, tienen el reto de vivirlo de la mejor manera
posible y poco más.
Para mejorar
estas malas condiciones que padecen las personas que afrontan la
homosexualidad propia, de sus hijos o de sus amigos, es necesario un mejor
acceso de todos a la información sexual, superando de esta manera el
lastre de una organización social obsesionada por el control de los
ciudadanos en las parcelas de la sexualidad.
En las líneas
siguientes entramos en la parte más enrevesada del conflicto:
La polémica:
separación y privación
Muchas
familias toman la noticia como una privación temporal -casi como la
muerte- del hijo o de la hijas que han conocido y querido.
Elisabeth
Kubler-Ross describe las etapas relacionadas con la muerte de un ser
querido como de negación, ira, negociación, depresión y aceptación.
Al igual que
en el pesar por la perdida de un ser querido, la primera reacción de los
padres de gays y lesbianas se concentra en la separación y la pérdida.
"Recuerdo
la mañana cuando mi hijo preparaba su desayuno en la cocina mientras se
sentaba en la mesa de la cocina leyendo el periódico. Lo miré y quería
decirle - No te conozco, pero quisiera que te fueras y me devolvieras a mi
hijo-".
Los padres
sienten una pérdida cuando su hijo revela su orientación, pero este
sentimiento es mas bien temporal.
Aunque las
etapas aquí descritas se aplican a la mayoría de las personas, no todos
los padres progresan de una manera igual en estas. Algunas veces una etapa
ocurre fuera de orden; de vez en cuando se asalta otra. Algunos avanzan
por etapas en tres meses, para otros hacen falta años. Unos pocos no
progresan debido a que sienten una lástima consigo mismos. En todo caso
el sentimiento inicial es de perdida.
La mayoría de
los padres piensan que conocen y comprenden a sus hijos desde su
nacimiento. Aunque se aferran a antiguas historias -y algunas veces se
confunden al contar algunas de ellas- la mayoría se sienten seguros de
que saben en que piensan sus hijos. Inicialmente los padres pierden el
sentido que conservan de su hijo/a y no saben todavía si les gusta la
persona real que reemplaza a la persona imaginaria.
Aquellos que
sienten el golpe mayor cuando su hijo se revela probablemente serán los
mismos que sufrirán el mayor sentido de privación y rechazo.
No es que se
alejen de su hijo sino que sienten que su hijo se ha alejado
deliberadamente de ellos. Por primera vez palpan tus padres el
alejamiento, sentimiento del cual seguramente has sido consciente durante
años.
Tal
sentimiento es traumático. Por medio de la paciencia y la comprensión de
parte de todos, se puede restaurar la relación original. Es más, en la
mayoría de los casos mejora la relación porque ahora estará basada en
la honestidad mutua.
Pues así están
las cosas. Muchos padres toman la noticia de que alguno de sus hijos es
gay como una suerte de abrupta separación del hijo.
Seguramente es
algo que no se esperaban, y esto si es que alguna vez han pensado
seriamente en la sexualidad de los hijos, pues la educación sexual no se
considera una obligación de la familia, en todo caso de las instituciones
educativas.
Así comienza
el conflicto y a continuación se plantea como se desarrolla
posteriormente el proceso.
ETAPAS DE
COMPRENSIÓN
1. El choque.
La etapa
inicial del shock puede ser anticipada si sospechas que tus padres
no tienen la menor idea sobre lo que te propones compartir.
Esta etapa
puede que dure desde diez minutos hasta una semana; por lo general se
disipa en unos días.
El choque es
una reacción natural por la cual todos pasamos - y necesitamos por un
tiempo- para evitar la angustia y el disgusto.
Comunícales
que no te ha sido posible ser totalmente honesto con ellos y que no te
gusta la distancia que ha aparecido con el pasar de los años. Asegúrales
tu amor por ellos . Dilo mas de una vez. Aunque al principio no responderán
de una manera positiva a tu manifestación de amor, les llegará una vez
que estén solos y piensen sobre todo esto.
Recuérdales
que eres la misma persona hoy que eras ayer " Vosotros me queríais
ayer. No he cambiado desde entonces, soy la misma persona que ayer".
A veces un padre no pasa por la fase de choque: "siempre supe que
eras diferente. consideré la posibilidad. Está bien. Te quiero. Tendrás
que ayudarme a comprender y aceptar la realidad".
Algunas veces
dicen:" hace tiempo que nos habíamos enterado porque dejaste una
carta sobre la mesa el verano pasado; hemos estado esperando que nos
dijeras algo". Si es así, tu labor será mucho mas fácil, ya que
han de haber pasado por algunas de las etapas por su cuenta.
2. La negación.
La negación
ayuda a amparar a la persona de un mensaje amenazante o doloroso. Es
distinta al choque porque indica que la persona si oyó el mensaje y está
intentando desarrollar un mecanismo de defensa para combatirlo.
La negación
toma muchas formas: Hostilidad -"ningún hijo mío va a ser marica"-la
no aceptación-"Que bien querido, ¿que quieres para comer?"-
desprendimiento-"Si escoges ese estilo de vida, no quiero enterarme más
de eso"-o el rechazo--"es solo una etapa, ya te pasará".
Su percepción
de tu orientación sexual ha sido distorsionada por los mensajes que han
recibido y aceptado de nuestra sociedad homofóbica.
La manera en
que se manifiesta la negación puede extenderse desde un estado hipnótico
sereno hasta el llanto o los gritos histéricos .
Muchos padres
toman una ruta intermedia: lloran con frecuencia.
"Mi
esposa y yo estábamos seguros de que nuestro hijo había caído presa de
alguna actividad de liberación homosexual porque le parecía peligrosa y
excitante Pensamos que los reportajes de los medios de comunicación sobre
la homosexualidad lo atraían probablemente por ser él inmaduro y porque
no sabía lo que verdaderamente quería. Insistimos en que visitara a un
psiquiatra cuanto antes para tratar la ira que había acumulado en el último
año. Acordamos ir al psiquiatra también por separado. Después de que
Pablo fuera dos o tres sesiones, el psiquiatra hizo trizas nuestro
mecanismo de negación:"He aconsejado a muchos jóvenes gays y estoy
convencido de que ésta no es una ilusión pasajera; basado en mi mejor
conocimiento, su hijo es gay".
Tú podrías
sugerir el nombre de un consejero o dos si tus padres consideran que el
asesoramiento podría aclarar su confusión. No seria aconsejable que
sugirieses a una persona gay, ya que tus padres querrán una persona con
un punto De vista "imparcial".
Si te
presionan para que vayas a ver a un consejero, sugiere que tu vas si ellos
también van al mismo número de sesiones que tu. Puede que se resistan en
base a que ellos no necesitan ayuda: sin embargo, en el fondo
probablemente darán acogida a la oportunidad de hablar con alguien.
Tus padres
pueden necesitar ayuda en distinguir lo "normal" de la
"norma" . Es probable que piensen que la homosexualidad no es
normal. Puedes ayudarles al explicarles que aunque la homosexualidad no es
la norma, si es lo natural para ti.
Señálales
que dentro de todo el mundo natural hay excepciones a las reglas; mientras
que la mayoría de las personas tienen los ojos del mismo color, algunas
tienen un color distinto en cada ojo. Tus padres deberán entender que
aunque tu orientación sexual no es la norma, es una respuesta natural y
honesta para ti.
Si su negación
toma forma de "No interesa hablar de eso", si no cambian durante
una semana, deberás tomar la iniciativa gradual y cautelosamente. Entabla
el tema suavemente cuando parezcan estar relajados. "Papá, hace
tiempo que he querido hablar de esto contigo; por favor, no me alejes de
tu vida. No puedo seguir mintiéndote. Te quiero y quisiera que
continuases queriéndome también." personaliza tu mensaje de manera
que penetres sus defensas.
No es
necesario que les brindes mas información de la que te pidan. El darles
información sobre tus experiencias podría resultar en el desarrollo de
unas defensas más fuertes. Contesta solo las preguntas que te hagan; más
tarde tendrán otras preguntas para ti. Por sentirse incómodos al hacerte
preguntas, puede que te sea necesario formular sus preguntas antes de
contestarlas.
Deberás estar
preparado para conversar con tus padres individualmente, si fuese
necesario. La mayoría de las parejas reaccionan ante tal revelación como
lo hacen con otros choques; uno toma la delantera y se encamina hacia la
resolución antes que el otro.
No te enfades
con el mas lento de los dos. Frecuentemente las parejas experimentan
problemas en su propia relación cuando esto sucede. Quien parezca
adaptarse mas rápidamente puede sugerir que a su pareja le encanta
retrasar las "soluciones"; el que se mueva mas lentamente quizás
piense que el otro acepta demasiado pronto la situación. Los padres que
se encaminan a distinto paso pueden experimentar tensión, ya sea
expresamente o en silencio.
El
mecanismo de la negación es uno de esos interesantes enigmas de la psique
humana, sobre el cual se han vertido auténticos ríos de tinta.
Fue estudiado
por el fundador del psicoanálisis, Sigmund Freud, y repensado desde
muchos puntos de vista por gran cantidad de autores, incluyendo la
mencionada Elisabeth Kubler-Ross.
¿Y si pensáramos
que unos padres que niegan, sabiéndolo, el hecho de que su hijo es gay,
en realidad dijeran: "Al hijo que soñábamos que iba a ser le hemos
asociado ahora la figura del homosexual (rodeada de monstruos y fantasmas
sin cuento…), pero nos disgusta dar por buena esta asociación"?
Y no sólo
importa el mecanismo exclusivamente psicológico, pues también existe y
ha existido un mecanismo de negación en la esfera social que interacciona
con aquél.
Es el silencio
o la infrarrepresentación de las minorías sociales, que no procede sólo
de la suma de múltiples negaciones individuales, sino que se ejerce también
a través de estructuras puramente sociales, como la censura (leyes contra
la representación de la homosexualidad) o la prohibición (leyes contra
los actos homosexuales consentidos y en privado).
La organización
social en los países más avanzados está cambiando, sin duda, y nos
felicitamos por ello, pero los homosexuales siguen sin poder expresar
afectividad en público, salvo excepciones, y siguen estando perseguidos
por la ley en muchos países donde los derechos de los ciudadanos son
atropellados impunemente.
3. El
sentimiento de culpa.
La mayoría de
las personas que se enfrentan a la homosexualidad la consideran como un
"problema" y preguntan: "¿Que causa el problema?"
creen que si dan con la causa , entonces la curación estará al alcance.
"Para
mi, la duda se tornó introspectiva": ¿Que he hecho yo de malo?
Fuera la causa genética o ambiental, consideraba que era mi culpa. Me
preguntaba que tipo de modelo era yo como hombre: examinaba mi
masculinidad, Por un tiempo , no importaba desde que ángulo examinara la
situación, creía ser la fuente principal del problema. Era un
sentimiento que yo no podía expresarle a nadie por sentirme muy
avergonzado y triste. A pesar de que ambos padres suelen sentirse
culpables, el padre del mismo sexo que el hijo es el que lo siente
mas agudamente. Por fin un día mi esposa me dijo: "no creo que sea
razonable el que tu te eches la culpa: Tu criaste dos hijos, uno es gay y
otro no lo es. Tiene que haber otros factores".
Frecuentemente
los padres solteros se culpan aún más como responsables por la pérdida,
separación o divorcio del cónyuge: "se que fallé, no logré ser tu
padre y tu madre a al vez"
Cuando un
padre y una madre se sienten culpables se centran en sí mismos. No logran
preocuparse por lo que tu hayas pasado; en esa etapa están demasiado
ensimismados para preocuparse por ti.
Puesto que son
tus padres, puede que no sean capaces de admitirte que se sientan
culpables. Reconocer este sentimiento es como decir "Yo te he causado
esta horrible situación, yo te he hecho distinto. Cúlpame a mí."
Esta no es una posición cómoda para ningún padre. Tu puedes ayudarlos
de varias maneras.
Asegúrales
que tu no crees que la causa sea tan sencilla como ellos la ven.
Diles que hay
muchas teorías y que el origen de la homosexualidad no se conoce. Bríndales
un libro dirigido a los padres.- Un libro puede atraerles en estos
momentos porque representa una autoridad. Ten el libro a la mano para
darles; no les envíes a una librería gay a buscarlo.
Ellos ahora
quizás estén listos para hablar con una persona de confianza; algunos
querrán hablar con un clérigo. Será difícil alejarlos de una persona
que hayan escogido con quien tu consideres no les convenga consultar.
Si sabes
alguna agencia que haya ayudado a otras familias, ten su nombre listo para
ellos. Una organización de orientación gay podría serles útil pero
resistirán visitarla por considerarla del bando contrario. Dales el número
de teléfono local de la Asociación de padres de gays y lesbianas.
En España hay
menos, pero cada ciudad ,por pequeña que sea, cuenta con un grupo de gays
y lesbianas que realizan actividades sociales. Quizá ellos les puedan
informar de actividades para padres y el nombre de otros padres que hayan
acordado de antemano hablar con ellos .
No esperes que
respondan inmediatamente a estas sugerencias; podrían no actuar si se
sienten avergonzados o culpables. El brindarles esta información es como
sembrar una semilla que tomará tiempo en dar su fruto.
4. La expresión
de sentimientos.
Cuando esté
claro que el sentimiento de culpa y la autorrecriminación no son
productivos, tus padres estarán listos para hacer preguntas, escuchar tus
respuestas y aceptar sus sentimientos. Este es el momento para el dialogo
productivo entre vosotros.
Ahora brotará
toda la gama de sentimientos : "me siento defraudado de que no tendré
nietos". "Por favor, no se lo digas a nadie en la familia: no
estoy listo para enfrentarme con ninguna persona sobre este
asunto","Me siento solo y herido"; "Creo que hubiese
sido mejor no saberlo", "¿Como puedes herirnos de esta
manera?","Preferiría morir"
Ya que tu vida
en una sociedad homofóbica te ha obligado a sentir muchos de estos
sentimientos (el aislamiento, el temor al rechazo, el dolor, la confusión,
el temor al futuro...) tu puedes compartir con ellos tu experiencia con
sentimientos similares.
Sin embargo,
permíteles suficiente tiempo para que lo expresen ellos mismos; no les
dejes que tus necesidades se sobrepongan a las de ellos. Si ellos no han
leído un libro o han hablado con otros padres, sugiéreles que lo hagan.
Ofrécete para leer un capítulo con ellos e incluso a ir con ellos a una
reunión de padres.
"Pablo
nos había sugerido que conociéramos a Daniel. Al principio no teníamos
interés porque después de dejar de culparnos a nosotros mismos por lo
que había pasado, le empezamos a echar la culpa a Daniel. Yo me sentía
enojado de que esta catástrofe hubiera caído sobre nuestra casa; estaba
seguro que iba a arruinar nuestras vidas. Siempre creí que éramos buenos
padres, que no merecíamos esto. Mi ira con Pablo muy raras veces fue
expresada, sin embargo permanencia en la superficie, lista para que yo me
enfrentara con ella".
La ira y el
dolor son probablemente los sentimientos mas frecuentemente expresados.
Muchas veces son sentimientos iniciales que parecen rencorosos y crueles.
Si es que tus padres han de progresar, es mejor que expresen estos
sentimientos a que los escondan e intenten negar su existencia .
Enfrentarte a estos sentimientos será difícil para ti.
Tendrás la
tentación de retirarte, arrepintiéndote de haber planeado el asunto. No
te des por vencido, sin embargo, No des marcha atrás. Al expresar estos
sentimientos tus padres están camino de la recuperación.
Resulta, pues,
que tanto la fase 3 como la 4 de la polémica giran alrededor del
sentimiento de culpa, que se manifiesta en los padres: primero se sienten
ellos culpables, por turno, y luego culpabilizan a su propio hijo o al
novio de éste.
Los padres,
por lo visto, tienen que sentirse responsables de todo lo que le ocurre a
su hijo, el cual, por otro lado, ya empieza a ser algo más que un niño.
Quizás existe en todo este complejo sistema de sentimientos una abrupta
percepción de que el lazo idílico entre el niño y sus padres se ha
transformado, de que aquél niño indefenso que necesitaba tantos cuidados
y devolvía tanto amor ya no es el mismo: primero tienen choque y negación,
luego sentimientos de pérdida y de culpa por esa pérdida, con reparto de
responsabilidades y todo. Y, sin embargo, es todo tan natural…¿No será
que somos unos sentimentales sin remedio?
Es
curioso que todo esto puede ocurrir también con hijos heterosexuales,
quienes en la adolescencia y en la juventud atraviesan frecuentes crisis
de comunicación con sus padres.
Lo específico
de los hijos homosexuales es que, a veces, se invierte demasiada pasión o
bien se toman decisiones demasiado drásticas (hijos expulsados de sus
casas, terapias inútiles etc…) Es decir, es una cuestión de grado.
Pero como no
todo es lamentarse, lo cierto es que las crisis se superan. El documento
nos informa a continuación de cómo ocurre esto en el conflicto entre
hijos gays y padres heterosexuales.
5. La decisión
personal .
A medida que
el trauma emocional disminuya, tus padres podrán enfrentarse de una
manera más racional al asunto. No sería raro que para este momento
quieran detenerse a considerar sus opciones futuras. Es como llegar a una
encrucijada en el camino.
La manera como
escoja cada persona refleja la actitud que ella esté dispuesta a asumir
al enfrentarse a la situación.
Puede que tus
padres decidan tomar distintos caminos. Ciertos factores podrían
influenciar el camino que escojan. Las lecturas sobre la homosexualidad y
otras conversaciones con los padres puede que les alienten a tomar una
actitud mas positiva.
Su orientación
religiosa tomará un papel importante. Su orientación general, ya sea
liberal o conservadora, tendrá mucho que ver con su respuesta. Un factor
importante es la importancia que le den a la restauración de su relación
contigo. Una variedad de factores les influenciaran según formulen la
manera de enfrentarse a este asunto. A continuación describo tres clases
de decisiones.
1. La mayoría
continuarán queriendo a sus hijos de una manera que les permita decir.
"Sigues siendo mi hijo", podrán aceptar la realidad de la
orientación sexual de su hijo o hija y brindarle su apoyo. De hecho ahora
la relación entre padres e hijos estará basada en al honestidad y
respeto mutuos.
La mayoría de
los padres dicen que su relación está mejor que nunca. Todos se sentirán
mejor sobre lo sucedido. Hasta este momento tus padres han tenido solo un
vistazo de tus necesidades, de ahora en adelante podrán estar mas
conscientes. Ahora se preocupan de los problemas que has de enfrentar.
"Aunque
teníamos una leve idea de las necesidades de nuestro hijo, mi esposa y yo
estamos hoy en día mas conscientes y entendemos por lo que él ha
pasado". "Le conseguimos una habitación solo en la universidad
para hacer posible vivir su vida sin tener que darle excusas o
explicaciones a un compañero de cuarto". "Invitamos a Daniel a
nuestro hogar con mas frecuencia y pronto se convirtió en parte de
nuestra familia. Cuando Pablo habló con su hermano pudimos hablar con
Luis y darle apoyo a Pablo."
2. Algunas
veces los padres responden dejando claro que es un asunto que no requiere
mas discusión. Aunque pueden hablar del tema, lo consideran muy delicado.
Han progresado hasta cierto punto y no quieren avanzar más. Esto no
indica necesariamente una actitud negativa hacia ti.
Ellos conocen
sus límites y no quieren ser empujados mas allá de estos. Aunque deberás
respetar esta actitud, todavía podrías intentar darles una mano. Déjales
saber que los quieres - en dichos y en hechos -
Déjales saber
gradualmente sobre tu sexualidad: o sea, sobre grupos gays en los que
participas (en el centro comunitario, tu grupo religioso o atlético).
Esfuérzate
por no dejar que se alejen de ti. Preséntales a algunas de tus amistades;
el conocer a otras personas homosexuales (en números reducidos) les
ayudará a romper con los tópicos.
En ciertas
ocasiones tu orientación sexual se pondría tornar en foco de constante
batalla. Todo lo que hagas o digas ha de verse como síntoma de tu
problemas. Tus horarios, tu lenguaje, tus amigos , tu selección
profesional, tus calificaciones escolares, etc. (En realidad tales
preocupaciones reflejan un sentido de insuficiencia personal por parte de
tus padres).
Mientras
exista esta situación, tanto los padres como el hijo saldrán perdiendo.
Por lo general, cuando uno de los padres asume este papel extremo a la
otra parte de la pareja no le queda mas remedio que tomar una posición
similar.
En cuanto a
los hijos se refiere, con frecuencia los padres que asistan a reuniones de
padres o que conversen con otros padres que apoyan a sus hijos , muy raras
veces mantienen una actitud negativa. Si rehúsan ir a una reunión, quizás
estén dispuestos a encontrarse con algunos padres en un restaurante
tranquilo. Si tu intento no tiene éxito, no te desanimes. Busca a un
padre o a una madre sustituto o un amigo o amiga que te pueda
ayudar.
La solución
de problemas y el cambio de actitudes algunas veces parecen avanzar con
dos pasos adelante y un atrás . No es raro que los padres recaigan un
paso o dos y vuelvan a discutir algo que tu creías ya se había resuelto.
Permíteles
tiempo para digerirlo. Te vas a sentir desalentado cuando suceda pero
muchas veces esta es la manera como sucede el cambio.
Los padres están
durante esta etapa superando los obstáculos que se plantean en la
asociación mental existente entre la figura de su hijo - una gran
cantidad de historia vital, en realidad - y la imagen que se han hecho de
la homosexualidad - esta es más bien una suma desordenada de prejuicios y
estereotipos que se han asimilado inconscientemente en discusiones no muy
inteligentes o películas basura.
Por lo tanto
están luchando internamente contra la homofobia, una lucha justa y que
merece apoyo, pues el amor que quieren mantener sobre sus hijos es
realmente un bien mayor que los prejuicios sin fundamento que ahora lo
obstaculizan. Como dice la guía de PFLAG, la mayoría de los padres lo
logran, si bien de distintas maneras y dando dos pasos adelante y uno atrás,
razón por la cual esta etapa que ya es de superación del conflicto se
denomina "La decisión personal".
También puede
ocurrir que algunos padres superen las formas gruesas de la homofobia,
pero no las sutiles, por ejemplo: aceptan una suerte de comportamiento
homosexual ejemplar o ideal, pero no los aspectos reales del mismo, como
puede ser la tolerancia que se muestra hacia la transgresión de los roles
de género sexual en algunos ambientes homosexuales o el hecho de que
otros se comporten de manera promiscua o frecuenten lugares de encuentro
sexual de mala fama.
Y esto ocurre
incluso aunque no tengan reparos, en conversaciones informales, a la hora
de admitir la promiscuidad heterosexual.
Es patético
comprobar como algunos miembros de una familia prefieren continuar negando
la homosexualidad de otro a costa de contemplarlo eternamente como una
suerte de Don Juan que no se compromete con ninguna mujer y que vive una
divertida y comprensible promiscuidad heterosexual.
Como la mente
humana y su ingeniería de los prejuicios es, en realidad, un gran
laberinto, no creo que los padres estén obligados a compartirlo todo de
sus hijos ni estos de sus padres, y podemos felicitarnos si el proceso de
dar a conocer la propia sexualidad a los padres concluye con una superación
de las formas gruesas de la homofobia, como parece ser que ocurre en la
mayoría de los casos.
Más
interesante aún, algunos padres están dispuestos a ir más allá y
llegar a...
6. La
verdadera aceptación
No todos los
padres llegan hasta aquí, pero algunos sí. La mayoría puede amar a sus
hijos sin aceptar su estilo de vida. Muchos alcanzan incluso a celebrar la
diferencia de su hijo. Estos afortunados ven la homosexualidad como una
variante legítima de la sexualidad humana.
Cuando se les
pregunta si desearían que su hijo cambiase, responden "Yo preferiría
cambiar nuestra sociedad homofóbica de tal manera que mi hijo pudiera
vivir su vida sin rechazo ni miedo."
Los padres en
esta etapa superan su propia culpa, la de ser parte de una sociedad
culpable, homofóbica. Piensan en las bromas o comentarios despectivos que
han hecho ellos mismos durante años y comienzan a entender los problemas
que inconscientemente han creado para su hijo.
Finalmente
llegan a pensar la opresión de los gays y lesbianas desde un nuevo punto
de vista. Entonces puede ser que comiencen a luchar contra esa opresión:
Hablan con amigos acerca de estas cuestiones tratando de educarse a sí
mismos y a los otros; apoyan a los amigos gays de su hijo o hija; acuden a
asociaciones de padres de gays tratando de ayudar a otros padres.
En definitiva,
se adhieren a una causa y buscan una vía adecuada a sí mismos para
realizar alguna contribución positiva.
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