¿Qué
es la homosexualidad?
Es la orientación sexual de las personas que se sienten atraídas afectiva
y sexualmente por las personas de su mismo género. A los hombres que se sienten
atraídos por otros hombres se les conoce como gays y a las mujeres a las que les
atraen otras mujeres se las denomina lesbianas. Las personas que sienten
atracción por ambos sexos son bisexuales. Estas categorías, como cualquier
clasificación de los seres humanos, no son absolutas.
La orientación gay
y lésbica no debe confundirse con la transexualidad, el transformismo o el
travestismo. Transexual es la persona que tiene el cuerpo de un género diferente
a su género psicológico. Transformista es la persona que realiza espectáculos en
los que se viste con las ropas del otro género. Travestida es la persona que
disfruta vistiéndose con ropas del género contrario. Tanto los transexuales como
los transformistas o los travestidos pueden ser hombres o mujeres,
heterosexuales, homosexuales o bisexuales. Hay que distinguir siempre entre
género, orientación sexual y práctica sexual.

¿Quienes
son los adolescentes gays?
Son, por tanto, los adolescentes que sienten atracción por personas de
su mismo sexo. Cuando descubren o intuyen esa atracción tienden a ocultarlo por
miedo al desprecio y la discriminación. Por esto, cualquier alumno de
cualquier centro puede estar ocultando su orientación
gay. Estos adolescentes suelen
vivir el descubrimiento de su orientación sexual con sentimientos de soledad,
angustia y miedo. Es muy común que no tengan con quién hablarlo. Por ello,
necesitan un apoyo y un clima de confianza que les permita afianzar una
autoestima que suelen tener muy dañada.

¿Por
qué existen diferentes orientaciones sexuales?
Existen diferentes teorías de orden muy
diverso: psicológicas, endocrinológicas, neuroanatómicas, genéticas… Ninguna ha
sido científicamente demostrada de forma concluyente. Lo cierto es que la
orientación sexual no es elegida por el individuo, no es modificable ni, por
supuesto, se contagia. Es una orientación de la persona, una forma de ser total.
Lo natural para los gays es ser gays, igual que para los
heterosexuales lo es la orientación heterosexual. Pedir a las personas que se
comporten de forma contraria a su naturaleza, es decir, a su orientación sexual,
pone en serio peligro la salud y el equilibrio psicológico de esas
personas.

¿Cómo
se llega a ser gay?
La orientación sexual es involuntaria.
Aunque hay gente que descubre su orientación gay en diferentes etapas
de su vida, la mayoría comienza a hacerlo en la preadolescencia y lo desarrolla
en la adolescencia. No se trata de un descubrimiento de un día para otro, sino
de un proceso de conocimiento que suele desarrollarse en las siguientes etapas:
Sentimiento de diferencia, sorpresa ante esta diferencia, toma de contacto
social, aceptación de la propia orientación. Por supuesto, estas etapas son una
abstracción que no siempre se corresponde con los casos particulares.
No todas las personas que sienten
atracción por individuos de su mismo sexo terminan por desarrollar una identidad
gay. Ni todas las que tienen prácticas homosexuales necesariamente son gays. Hay quien se reconoce como
gay antes de
mantener ninguna relación sexual

¿Qué
es la homofobia?
Homofobia es el nombre que se da a las
conductas de condena y rechazo de la homosexualidad o de los gays y las
lesbianas. Algunos psicólogos la han definido como el miedo irracional y
persistente a los homosexuales. La homofobia puede tener muchas caras: violencia
directa, institucional, social, etc. En los centros educativos son comunes los
chistes sobre la orientación sexual, los términos “marica”, “maricón” o
“bollera” utilizados como insultos.
Este uso del lenguaje violenta a los jóvenes
gays que lo escuchan. Les advierte del peligro de expresar
libremente su orientación, les destroza su autoestima y les hace vivir en el
miedo a ser rechazados.

¿Cómo
se transmite la homofobia y el heterosexismo?
La homofobia y el heterosexismo se transmiten las más de las veces de
forma extremadamente sutil, a menudo sin que uno se dé cuenta, más en lo que se
oculta que en lo que se dice. En nuestra sociedad, los únicos modelos que se
transmiten son los heterosexuales, no se hacen apenas referencias a modelos de
afectividad homosexuales que ayuden a los adolescentes gays a
configurar su identidad de forma sana. Los adolescentes perciben un silencio
opresivo en torno a la homosexualidad. Silencio que se traduce en un fuerte
sentimiento de soledad para los gays.
Constantemente se habla sin tener en cuenta la posibilidad de que haya
gays presentes, que posiblemente están sufriendo ante un chiste que
los ridiculiza o ante la presunción de que a todos se apliquen normas
heterosexuales. Esto se denomina presunción universal de la
heterosexualidad.

¿Cómo
viven los gays?
En contra de los estereotipos que todos
hemos oído, no existen profesiones específicas de gays. Hay personas
de orientación gay en todos los ámbitos sociales, en todas las clases
sociales, en todas las sociedades y las ha habido en todas las épocas. Existen
tantas formas de ser gay como individuos que viven esta orientación.
Algunos prefieren vivir en barrios más o menos considerados “gays”, otros lejos
de ellos; muchos viven en grandes ciudades, otros muchos en pueblos pequeños.
Tampoco son siempre reconocibles por su aspecto físico o por su “pluma”. La
alumna de apariencia más femenina puede ser lesbiana y el alumno más deportista
puede ser gay.

¿Cómo
se distinguen los gays?
No hay nada que los distinga de los
demás. Por eso, mucha gente habla de los gays como si no pudieran estar
delante. La pluma, tanto masculina como femenina, no es patrimonio de la
orientación lésbica o gay. Ni todos los gays son amanerados ni todas las
lesbianas son camioneros. Pero todos/as merecen el mismo
respeto.

¿Es
legal ser gay en España?
No sólo es legal. Está defendido por la
Constitución, en cuyo artículo 14 se reconoce el derecho a no ser
discriminado por ninguna circunstancia personal. La realidad homosexual, además
está reconocida en algunas leyes como la Ley de Arrendamientos Urbanos, la Ley
de Víctimas del Terrorismo o el Código penal, que considera la homofobia como
una agravante en caso de agresión. Además, las comunidades catalana y aragonesa
ya han reconocido la existencia y determinados derechos de las parejas de
lesbianas y gays.
En el ámbito educativo, también la
ley, en su desarrollo a través de las “cajas rojas” de las transversales
reconoce que debe inculcarse en los centros educativos el respeto a la
pluralidad de las sexualidades de los individuos y la necesidad de la
convivencia de todas las diferencias que enriquecen nuestra
sociedad.

¿Cuales
son los principales problemas con los que se enfrenta un gay adolescente?
Los gays adolescentes viven inmersos en un mundo que les
niega su realidad. Lo que ellos sienten en su interior carece de reflejo o
referente en la información que reciben del exterior. No sólo nadie les ofrece
modelos positivos, sino que temen buscarlos por miedo a caer bajo el estigma de
“el marica” del instituto. Temen el rechazo de la familia y los
amigos que podrían desposeerlos del apoyo afectivo (y económico) que todas las
personas necesitamos. También temen el rechazo en el centro educativo, donde
nada les hace suponer que allí van a encontrar un refugio en el que poder hablar
con alguien que les entienda y les acepte. Una particularidad específica de los gays que los
diferencia de otras minorías marginadas es que éstas reciben información desde
la primera infancia sobre la identidad de su subcultura y de su grupo a través
de la familia y entorno inmediato. En el caso de los gays no sucede
esto. El silencio sobre su realidad es tan opresivo tanto dentro como fuera de
su familia.

¿Tienen
los gays mas posibilidades de contraer el SIDA u otras enfermedades?
No, las medidas de prevención en las
prácticas sexuales de riesgo son iguales para todo el mundo. Pero en el
tratamiento del sexo seguro es uno de los momentos en los que más claramente se
puede hacer hincapié en la existencia de diversas realidades sexuales. La
educación sexual debe hacerse de la manera más precisa y menos ambigua posible.
Además, la baja autoestima que pueden sufrir los jóvenes gays sí que puede
llevarlos a iniciar sus relaciones sexuales sin importarles las medidas
profilácticas necesarias.

¿Los
homosexuales pueden tener hijos?
Pueden y los tienen: de parejas anteriores,
por inseminación artificial… Hay muchos más hijos e hijas de lesbianas y gays de
los que normalmente se cree. Esto crea otro problema en las escuelas: el rechazo
a los niños que viven con una pareja de lesbianas o de gays.

¿La
homosexualidad es una enfermedad?
No, ninguna asociación médica, psicológica
o psiquiátrica la considera como tal. La Organización Mundial de la Salud
también la retiró de la lista de enfermedades conocidas.

¿Qué
supone para una persona reconocer su homosexualidad (salir del closet,
del armario)?
El reconocimiento de la propia
homosexualidad se conoce habitualmente como “salir del armario”. Es importante
para los educadores recordar y tener en cuenta que se trata de una experiencia
específica de los gays. Los heterosexuales no deben pasar por el acto de
autonombrarse porque se da por supuesto que son heterosexuales. En ese momento
de reconocimiento, de “salida del armario”, los adolescentes necesitan especial
ayuda. Este particular rito de tránsito puede ser muy duro y complicado. Hay que
procurar que los jóvenes lo lleven a cabo en un ambiente de libertad y confianza
que les permita desarrollar su personalidad y autoestima sin que éstas se vean
dañadas por experiencias traumáticas. Es importante que tengan a mano una
dirección o un teléfono en el que puedan compartir impresiones y experiencias
con profesionales expertos o con otros gays.

¿Cuando
se reconoce a una tercera persona la propia homosexualidad?
La decisión de “salir del armario”
debe tomarla cada persona cuando lo considere oportuno, eligiendo cuidadosamente
el momento y las personas en las que se puede confiar. No es preciso contarlo a
todo el mundo. Nadie debe obligar a los gays a callar, pero tampoco
a decirlo.

¿A
quien hablan primero de su orientación sexual los gays?
Cada caso es diferente. Normalmente
es a un/a amigo/a. Las chicas suelen ser más receptivas. En las escuelas debería
haber orientadores y tutores preparados para ayudar a los adolescentes en
esta situación. La familia es especialmente problemática. A menudo los padres
también necesitan información y ayuda.

¿Cómo
suelen reaccionar los padres ante un hijo gay?
También depende del talante y la
ideología de cada progenitor. No obstante, suelen atravesar unas etapas comunes:
choque, negación, sentimiento de culpa, expresión de sentimientos, toma de una
decisión personal. Los padres y madres deben tener claro que no hay culpa
ninguna y que ellos no han influido en nada en la orientación sexual de su
hijo.

¿La
homosexualidad es una cuestión exclusivamente sexual?
No,
al menos si no entendemos la sexualidad como una dimensión global de la persona.
Es una cuestión afectiva en su conjunto, de sentimientos y de comportamientos.
El amor no está reservado para los heterosexuales y el sexo para los
homosexuales.

¿Cómo
se debe responder a las preguntas sobre la homosexualidad?
Todas las cuestiones relacionadas con
las orientaciones gay deben tratarse de la forma mas abierta posible
para que los jóvenes no tengan la impresión de que se trata de un tabú, de
algo de lo que no se puede hablar.

¿Cómo
se puede combatir la homofobia y el heterosexismo en las escuelas?
Introduciendo el respeto hacia las
diferentes orientaciones sexuales y los estilos de vida que conllevan, así como
la información sobre las mismas de manera natural en la enseñanza. Esto
es, ni más ni menos, lo que señala la ley educativa en las matmerias transversales Educación
para la Salud, Educación Sexual, Educación para la Paz y Educación Moral y
Cívica. Cuidando el vocabulario empleado y teniendo en cuenta que en cada
explicación que se hace en un aula, hay delante jóvenes gays o, al
menos, con dudas sobre su sexualidad. Se ha hecho un esfuerzo importante por
erradicar el sexismo del sistema educativo. Este esfuerzo puede aplicarse
igualmente a la orientación sexual. Cuando se le habla a una chica de la
posibilidad de tener pareja, por ejemplo, no se debe dar por sentado que ésta
será un chico. Del mismo modo que se está realizando un esfuerzo importante por
suprimir el sexismo del lenguaje educativo, se puede hacer lo propio para
eliminar el heterosexismo. Hay numerosos términos y frases de uso cotidiano que,
en realidad, transmiten prejuicios arraigados contra la homosexualidad. Es
responsabilidad fundamental de los educadores erradicar esa tradición que tan
negativamente afecta a muchos jóvenes.

¿Qué
se le puede decir a un adolescente que siente dudas sobre su orientación
sexual?
Para empezar, los educadores deben hacer un esfuerzo para conocer y
comprender la problemática particular que el joven está viviendo. Nunca se debe
decirle que los sentimientos que experimenta son algo pasajero. En algunos casos
lo son, pero en otros, no. Siempre deben tener claro que su orientación, sea la
que sea, es válida, natural, respetable y protegida por la ley. Además, con
cualquier orientación sexual va a poder desarrollar su identidad y alcanzar la
felicidad. Los adolescentes tienen el derecho a descubrir en libertad y sin
miedos su propia orientación sexual. Lo que, efectivamente, es pasajero es el
sentimiento de duda, miedo, angustia y soledad que seguramente están sufriendo.
En las manos de sus educadores está conseguir que dichos sentimientos negativos
desaparezcan más rápidamente.
Aquellos educadores que se sientan muy alejados o desconocedores de
esta realidad deben saber que cuentan con numerosas librerías, bancos de datos y
asociaciones en las que poder informarse.

¿Cuantos
gays hay?
El número, en realidad, es
irrelevante. Los derechos y el respeto no sólo sirven para las mayorías. No
obstante, los estudios más fiables hablan de entre un 5 y un 10 % de la
población. Relaciones de hombres entre sí o de mujeres entre sí han existido en
todas las culturas, en todas las épocas y en todas las regiones del planeta.
Cada cultura las ha interpretado de manera diferente, igual que ha hecho con las
relaciones sexuales en general. Es difícil contabilizar a los gays y las
lesbianas porque son conceptos, como todos los que definen a los seres humanos,
muy resbaladizos. No todas las personas que mantienen relaciones con gente de su
mismo sexo se sienten lesbianas o gays.

¿Por
qué se sabe más sobre los gays que sobre las lesbianas?
Históricamente, la sexualidad
femenina ha sido ignorada y relegada. Por ello, las lesbianas viven una doble
discriminación: a causa de su orientación sexual y de su género. Si apenas se
toma en consideración una sexualidad femenina libre e independiente,
difícilmente se va a considerar la sexualidad lésbica. En casi todos los ámbitos
de nuestra sociedad el hombre dispone de una mayor visibilidad y de mayor poder
económico y social. A la mujer se le ha otorgado el espacio de lo privado. Esto
conduce a las lesbianas a una situación de extrema invisibilidad. No se piensa
de dos mujeres que vivan juntas que son pareja, sin embargo, las lesbianas
existen en un número muy importante.

¿Las
parejas de gays se reparten los roles masculinos y femeninos?
No. Cada pareja es un mundo en el que
se pacta todo en condiciones de igualdad. No es cierto que alguno de los
miembros de la pareja deba asumir el rol del otro sexo. El reparto tradicional
de roles de género está ya desapareciendo en las parejas heterosexuales y, por
supuesto, es otro de los falsos estereotipos de las parejas de gays.

¿Se
fomenta la homosexualidad al hablar de ella?
En modo alguno. Al dar a conocer la
realidad de los gays se desmontan estereotipos, se eliminan miedos y se
facilita la vida a quienes sufren a causa de su condición sexual. Durante siglos
de represión de la homosexualidad ningún gay se ha convertido en
heterosexual. Se puede disimular la orientación sexual, nunca
transformarla.
Por otra parte, también está
demostrado que los prejuicios y la homofobia de los estudiantes disminuyen
cuando conocen personalmente a algún gay. Por ello es muy
importante la colaboración de la comunidad educativa con las asociaciones de gays, que suelen tener voluntarios para colaborar con los educadores
y dar a conocer la normalidad de su vida con la finalidad de desmontar
estereotipos y prejuicios que hacen daño a todo el mundo.

NOTA:
Articulo extraído de la pagina www.cogam.org
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