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Esta
historia comenzó en 1996 y se desarrolló durante tres bonitos
años. En la semana del carnaval de aquel año, tuve la suerte de
tener cuatro días de vacaciones en la empresa donde trabajaba.
Necesitaba descansar, hacia tiempo que no viajaba, ni si quiera a
lugares próximos y necesitaba pasar buenos momentos.
Fui
invitado por una amiga para ir a un Parque que estaba en San
Lorenzo de Sierra, cerca del Embu de las Artes.
Mi
amiga me recogió en su coche y éramos yo, mi amiga y su esposo y
otra pareja de amigos. Cuando llegamos al parque, una construcción
sencilla que necesitaba una reforma, simplemente me sentí en
casa.
Parecía
que unas buenas vibraciones estaban en el aire. El lugar con
bastante agua y con un hotel sencillo, todo simple pero agradable.
Llegamos por la noche, algo tarde para conocer un sitio tan
grande. Nos instalamos y resolví tomar un baño.
Mi
amiga María resolvió salir y me dio una señal amistosa, sabia
que iría a comprar alguna cosa, así que me quede con la pareja
de amigos jugando a las cartas. Cuando mi amiga regreso entro con
una tarta de aniversario en las manos. No lo sabia, pero nuestra
otra amiga (Adriana) estaba cumpliendo su aniversario y todo fue muy
agradable. Comimos tarta, continuamos jugando a las cartas hasta
el amanecer. Nos fuimos a dormir bien tarde.
Yo
estaba muy cansado y me acomode en mi cuarto y dormí casi
enseguida. CUando me desperté me encontré solo en la habitación
pues todos había salido y yo, lógicamente, no me había
percatado. Me levante y mire por la ventana para ver el panorama
del sitio. En el cuarto tenia un ventanal enrome que permitía ver
casi todo el parque. Exclamé en voz alta:
- ¡
Como es grande este sitio !.. ¡ que sol ! ¡...hoy me voy a
divertir !
Me
coloque el bañador azul marino que encuentro muy bonito, pues
combina con mi piel blanca de descendiente de italiano y
español.
Y
salí con una toalla en la mano. Baje en el ascensor y cuando
llegue a la recepción del hotel me quede deslumbrado por un Dios
griego, hermoso con unos ojos brillantes. Me di cuenta de que el
me miraba disimuladamente.
Le
entregue la llave y salí para encontrarme con mi amiga, como habíamos
quedado la noche anterior. Encontré a todos en el restaurante
tomando el desayuno y comí alguna cosa.
A lo
lejos ya se veían personas en la piscina y Maria estaba diciendo
que descendiendo por allá abajo había una vista maravillosa que
era optima para poder apreciar toda la costa, una verdadera
delicia
Quedé
encantado con aquel lugar. Se podía beber agua directamente en
una fuente. Bajamos todos a la piscina. Adriana se sentó a mi
lado y colocamos las toallas en el sueño, pasándonos el
bronceador unos a otros para quedarnos tumbados al sol, hasta que
nos pusimos colorados como pimientos..
Mi
amiga Adriana tiene un cuerpo muy bonito que llama la atención a kilómetros.
Tenia algunos vigilantes paseando por el parque que habían puesto
su atención en ella, pero yo estaba interesado en tomar el sol y
quitarme ese color de oficina. Fue cuando Adriana comenzó a
hablar de él. Dijo:
-
¿Viste al Dios griego de la recepción?
- No, no me he dado cuenta.
- Sabias que todo aquello tiene dueño ?
- ¿En serio Adriana? ¿Aquel muchacho está comprometido?
- Si, infelizmente, porque el es muy bonito, y además me ha
mirado a los ojos cuando fui a entregarle las llaves de mi habitación.
- Esas son impresiones tuyas, Adriana !!
Desde ahí
no hablamos mas del tema. Me puse a pensar:
Muchacho casado sin la menor apariencia de gay, déjalo
¿que puedes sacar de todo ello? Además Adriana no
"perdonaba" ninguna posibilidad.
Lo que
se es que al final de la tarde de sol tenia la piel muy escaldada.
Tenia los hombros rojos y ardiendo. Resolví comer algo y
tomar un refrescante baño. De aquel que luego incluye una crepa
superpoderosa que resuelve todos los problemas de ardores. Eso es
lo que hice.
Mis
amigos quedaron en la piscina divirtiéndose mucho. Era asombroso
la cantidad de gente que había en aquel parque en el fin de
semana.
Cerca
del mirador tenia unos chalets muy bonitos y agradables, pero
preferí conocer el mirador en otro momento. Entré a la
recepción y TU estabas allí, lindo, alto y luminoso. Resolví
fijarme mas en tus maneras y en tu belleza que dejaba a cualquiera
en trance. Te pedí la llave y tu me la entregaste mirándome a
los ojos y eso fue muy gentil. Me preguntaste:
-
Alguna otra cosa, Señor ?
- Si, ¿como es tu nombre ?
- Octavio, para servirle.
- Me gustaría saber, Octavio, si puedo usar la bañera ?
- Si, Señor. Solamente es dejar que el agua la llene y usarla
luego.
- Gracias por la información
Cogí
la llave y subí a la habitación. Estaba tan quemado que resolví
tomar el baño de inmediato, sin darme cuenta que la puerta había
quedado sin pestillo. Me quité la ropa y entre al servicio para
llenar la bañera. Tuve la impresión de que alguien había
entrado y me asome para ver si era Maria y cerrar la puerta del
servicio.
Pero para mi sorpresa, era EL. Mis piernas quedaron de goma y mi
rostro se sonrojo de miedo. ¡ Dios mío, ¿que estaba haciendo
él aquí? El entro al servicio y me miró de arriba a
abajo, me abrazó y me besó locamente. No me creía todo aquello,
parecía un sueño mezclado con locura. Estuvimos unos veinte
minutos besándonos locamente. De pronto el me soltó, me miró a
los ojos, me regalo una sonrisa mágica y salió.
Quedé
paralizado dentro del servicio son comprender nada. La bañera
comenzó a desbordarse, y corrí y cerré el grifo. ME introduje
en aquella agua templada y me olvide de las quemaduras del sol.
Viaje con mis pensamientos. Recordé las palabras de Adriana, y no
podía creerme que aquel Dios Griego pudiera estar haciendo eso
conmigo. Estaba muy carente en aquella época, necesitando
cariño..¡ Que locura !
Escuché a mis amigos llegar y rápidamente salí de la bañera,
pues ellos estaban locos por tomar también un baño. Propusieron
que esa noche fuéramos a cenar en un restaurante en una ciudad próxima
que posteriormente me enteré que era donde moraba Octavio.. que
destino el mío ¡
Cuando bajamos para salir a cenar, el ya no estaba en la
recepción pues se había marchado al terminar su turno.
No
conseguí dormir aquella noche, además estuve caminando por el
parque, pensando en todo aquello que había sucedido, que locura,
que coraje que tuvo el para abordarme dentro del servicio. Si
alguien lo hubiese visto habría perdido el empleo. Pero.
¿y su casamiento? ?tal vez tiene hijos?.. tantas preguntas que
rondaban mi cabeza.
La
noche era fresca y agradable, con mucha gente, música a todo
volumen, noche de carnaval, gente disfrazada en el salón del
hotel.. Nadie prestaba atención a mis pensamientos. ¿Que magia
era aquella? Deseaba que el tiempo pasase rápido para poder
verle nuevamente en aquella recepción.
Por la
mañana todos habían salido y me dejaron dormir un poco mas. Fui
al servicio a
lavarme la cara y vi desde la ventana al Dios griego. Estaba
sonriente y feliz y se podía notar que su aura brillaba como
nunca, como si hubiese encontrado el gran amor de su vida. Tuve
miedo,. Creo que nunca tuve tanto miedo en mi vida. Resolví bajar
para tomar el desayuno en el restaurante. Me coloque ropas suaves
y claras, pues el sol quemaba y mis hombros también.
Me
detuve en la recepción y le mire a los ojos sonriendo con
felicidad. El me respondió
a la mirada preguntándome si había dormido bien. Le dije que
"si, como un ángel". Me comentó que en la noche
anterior pensaba haber venido a la fiesta, pero que no había
podido. Entonces le pregunte ¿por qué? Y el conteste que estaba
con problemas familiares. Le sonreí, entregue la llave y salí.
Tomé mi café, me quede en la sombra, estaba muy rojo, por tener
la piel sensible.
El
estuvo inquieto todo el tiempo, pasando de un lado a otro, y yo
quedé en el restaurante conversando con algunas chicas que había
conocido. Cuando el pasaba me daba una sonrisa y salía. En un
momento me hizo una seña para que lo acompañase.
Hice
lo que el me indico, llegue a la recepción, y el dejo a otra
persona en su puesto diciendo que debería resolver un problema en
una habitación. Tomé la llave y monte con el en el ascensor. Nuevamente
me cogió y me dio un largo beso. ¡Que locura! Pensé ¡Este
hombre está loco!. Todo parecía un sueño.
Fuimos
a un cuarto pequeño pero muy bonito, y el me dijo que era ahí
donde dormía cuando se alojaba con su esposa. Fue entonces que
aproveche para hacerle algunas preguntas. Me explicó que estaba
casado hacia mucho tiempo, creo que unos siete años. que tenia un
hijo de esa edad y que su mujer ni soñaba que a el le gustaban
los hombres. ¡O sea, que es bisexual!, pensé.
¡Conversamos
bastante y dijo que había hecho esto porque quería estar mas
cerca de mi, aunque estuviese trabajando. Nos besamos un buen rato
y salimos del cuarto, donde habíamos pasado mas de media
hora.
El
regreso a la recepción y yo me fui a mi habitación, donde encendí
la radio y acabe dormido, casi toda la tarde. Cuando desperté ya
era noche, mis amigos entraron en la habitación riendo y bastante
bebidos, lo que me despertó. Tomaron un baño y después nos
fuimos a comer a una pizzería de los alrededores. 
Yo me
sentía anestesiado en cuerpo y alma. Todo parecía un sueño. Al
tercer día estaba explotando de amor por Octavio, y el cuando me veía
sus ojos brillaban. Fue eso lo que mi amiga Adriana comenzó a
percibir. Ella dijo que el estaba extraño, muy feliz y que
ya no la miraba. Yo no comente nada, y en ningún momento
tuve intención de comentar nada a nadie, aunque pensaba para mi,
?cuando y como terminara todo esto?
En el
parque estaban tocando músicas de Celine Dion. Aquello me marco..
yo compre todos los CD de ella y solo para recordar.
Nos
encontramos en varias habitaciones, hicimos muchas locuras y yo
sabia que estaba amando a aquel hombre. Quede con miedo. El tan
cariñoso, dice que pensó en dejar todo para estar conmigo.
Aproveche todos los momentos de esos cuatro días, estaba muy
feliz y tuve que explicar mis desencuentros a mis amigos. Inventé
algunas mentiras y me salí de unos buenos jaleos.
Conocí
hasta uno de los chalets de lujo por el. Estaba perdidamente
enamorado por mi. ¡Que destino el mío!. En el ultimo día no
deseaba marcharme, deseaba permanecer eternamente en aquel lugar mágico
y feliz.
El
quedo triste y además se marcho mas temprano y después supe que
no le correspondía a el trabajar en esos días, solamente se había
quedado por mi causa. No le di mi teléfono y el no se había
despedido de mi.
Nos
marchamos y cuando llegue a casa me encerré en mi cuarto y llore
mucho. Sintiendo la falta de el. Al día siguiente llegue radiante
al trabajo, y de eso todo el mundo se dio cuenta. Dije que había
encontrado al amor de mi vida, pero que el destino había sido
cruel conmigo. Deje pasar quince días, quede muy triste y todo
aquello quedo en mi cabeza. ¡El era casado, tenia un hijo..déjalo"
Resolví continuar mi camino. Quede como zombie casi durante
treinta días. Quería verlo, pero ¿que podía hacer? Llame a
Maria, pues ella era socia del club al que pertenecía el parque.
Me
inventé que una muchacha de mi trabajo deseaba hacerse socia del
club. Mi amiga me consiguió un panfleto, que además tenia el teléfono
de la recepción.
Al
otro día estuve ensayando para llamar. Temblaba de miedo solo de
pensar en escuchar su voz por teléfono. Decidí llamar tras el
almuerzo, aunque no conseguí casi comer, pues mi estomago me dolía
con la tensión. Llame, dio el teléfono dos señales y el respondió.
Quede mudo, el dijo "Aló" y entonces respondí.
El quedo muy feliz y dejaba mostrarlo en su voz, que no intentaba
disimular.
Dijo
que era la mejor sorpresa que podía haber tenido. No me podía
creer como eran amables sus palabras y la forma en que me trato
por el teléfono. había tenido una enrome suerte. Estuve casi una
hora conversando. El dijo que llego a localizar la ficha de mi
amiga en la oficina y que había anotado el teléfono de ella, y
que estaba pensando en alguna manera de conseguir mi teléfono.
Dijo
que estaba loco por verme y que no conseguía vivir sin mi. ¡Dios
mío, yo estaba alucinado ! Era como cuando uno mira alrededor y
siente como que el tiempo se ha detenido en ese instante. Parecía
el mejor sueño del mundo. Sentí que hasta las células de mi
cuerpo funcionaban mejor. Amo a ese hombre y ese hombre me ama. Quedamos
en encontrarnos al día siguiente.
Nos
citamos en el Shopping Center Iguatemi, en la Faria Lima. Cuando
llegue el estaba allí, de espaldas y al girarse note que llevaba
unas gafas de sol, bien vestido y con blazer. Mis piernas parecían
flanes. Le abrace y le di un beso en el cuello. Me dijo que me había
extrañado mucho y que llegó a pensar que no me vería nunca mas.
¡ Dios mío, cómo amaba a aquel hombre ! Llegue a pensar
locuras, descubrir su dirección, hablar con su esposa, decirle
que amaba a aquel hombre y que el era mío desde aquel momento.
Estuvimos
hablando toda la tarde todo muy mágico y sublime. A partir
de aquel día comenzamos a vernos regularmente en el mismo
shopping y también en lugares mas recatados. Nuestra vida
se volvió la cosa mas hermosa del mundo. Todos estaban
percibiendo mi felicidad.
Pero los problemas seguían en su casa. A veces el salía muy triste
y cerca de su vivienda se sentaba en una piedra muy alta y miraba
al horizonte repensando toda la situación. ¿Cuantas veces le
pedí para que el dejase todo y nos fuésemos a vivir
juntos? Encontraríamos un apartamento para nosotros y viviríamos
los dos. Incluso podíamos hasta criar al niño.. bueno, realmente
no tenia uno sino dos niños preciosos.
Comencé
a participar de todos sus problemas con su esposa, pues hablaba
mucho de ella, y de los problemas que tenia, aunque decía
que soportaba aquello precisamente por los niños. Siempre me pedía
tener paciencia, y siempre soportaba todo con resignación y en
silencio. El decía que ya dormían en camas separadas mucho antes
de conocerme. Le ayude financieramente en muchos momentos y siempre
me agradecía, pero hacia todo aquello por sus hijos y no por
nosotros.
Todo
se fue haciendo muy triste y comencé a quedar sicológicamente
dañado. Comencé a frecuentar la iglesia para conseguir reponer
mis energías, y a hacer un tratamiento con un psicólogo.
Pero infelizmente
un día dijo que ya no soportaba mas, que necesitaba dejar de lado
nuestra felicidad por los niños, que en el futuro seriamos
felices los cuatro juntos. A la vez los problemas y la tristeza
tomaron fuertemente a nuestros corazones y nos derrotamos. En un
breve telefonema corte todo. En esa época estaba sonando la música
de
Paulo Ricardo (Dois) que decía:
Cuando
dijiste nunca mas, no encontré mas, mejor así, no era bien lo
que quería escuchar, y me dijo decidida "sal de mi
vida" que aquello era locura, que era absurda, y una vez mas
tu encontraste ....
Días después
me llamo y con una voz suave, casi formal, y dijo que no estaba
bien terminar así, una cosa tan bonita. Tu silencio me apreso la
garganta y el miedo a la verdad. Yo se que yo, yo quería estar
contigo, pero se que no, se que no está permitido. Tal vez si hubiéramos
huido y escuchado la voz de ese desconocido: el Amor, EL AMOR..!!
Estuve
un año sin verlo, estaba muy dolido, quería que el dejase todo
por mi. Sufrí mucho, adelgace muchos quilos. No quería trabajar
ni vivir. Tuve que hacer un tratamiento intensivo con un psicólogo
maravilloso, que me ayudo y se convirtió en un gran amigo. A través
de la Iglesia (Jesús) y de Francisco (psicólogo) conseguí
superar todo.
Pero cuanto se AMA, siempre se intenta amar. Fue desde entonces
que con mucha "saudade" resolví intentarlo
nuevamente. Nuestro intento fue muy extraño., Resolví ir
al Parque, en el mismo punto del encuentro, el me recibió muy
bien, pero no con la magia de antes.
había
cierto recelo, no me toco y prácticamente era distante. Hablo de
sus hijos, de la escuela, de la esposa, y de las dudas. De sus
tristezas, En fin, que vi que yo no tenia espacio en todo aquello.
Dijo que un día íbamos a ser felices juntos, y que estaba
esperando que sus niños creciesen y comprendiesen toda aquella situación.
Y que tenia miedo de perderlos. Encontré que aquello podía ser
una gran disculpa para librarse de mi.
Quede
muy triste y tuve la certeza de que debería seguir mi camino. Aprendí
muchas cosas con todo eso. Me entregue, ayude y fui feliz, lo
importante es que fue muy bueno para el corazón. Me hizo mucho
bien. Al corazón. Hace tres años que no lo he vuelto a ver,
pero, independientemente de la promesa de que un día
seriamos felices, sus hijos deben de haber
crecido.
Algún
día he tenido melancolía, "saudade" y le pedí a mi
hermana que llamase al parque y preguntase por el, pero le dijeron
que el ya no trabajaba mas allí. ¿Donde estará? ¿Estará bien?
Espero que si. Otro día fui al parque con mi discman, con el CD
de Celine Dion escuchando nuestra música, escuchando y caminando,
con la intención de verte pero lo menos en la distancia, pero,
nada aconteció (Because You Loved Me)
Prosigo mi camino, y espero que el destino me acerque a alguien
especial que me haga nuevamente Muy feliz. Tengo esa certeza
dentro de mi, aunque los vientos soplen en contra. Creo que así será.
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